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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2017

Mi marido se muere de hambre en una celda israel: nos reuniremos cuando Palestina sea libre

Fadwa Barghouti
Newsweek

Traducido para Rebelin por Felipe Lagos R.


[ N. del T. Pese al fin de la huelga de hambre alcanzado este sbado, despus de 40 das y ms de 20 horas de negociacin, hemos querido compartir la fuerza y el dolor de Fadwa, esposa palestina cuyo marido fue parte de esta huelga, en tanto expresin de las dcadas de sufrimiento de este pueblo que no se terminan con el fin de esta protesta.]

Cuarenta das atrs mi marido, Marwan Barghouti, comenz una huelga de hambre desde su celda en una prisin israel junto a ms de mil presos palestinos. La razn por la que se encuentran poniendo en riesgo su vida es simple: quieren ser tratados humanamente y con dignidad. Considerando que algunos de los presos estn en riesgo de muerte inminente, todos nos preguntamos por qu el mundo no ha intervenido.

Marwan y yo hemos estado casados por 32 aos y durante ese tiempo l ha pasado ms tiempo en prisin que a mi lado. Ha estado luchando contra la ocupacin israel de Palestina por ms de 40 aos; de estos, 22 ha estado preso y por otros muchos estuvo en el exilio despus de ser deportado por Israel. Fue perseguido durante muchos meses y ha sobrevivido a dos intentos de asesinato.

No estuvo presente cuando nacieron nuestros dos hijos, o cuando se graduaron de la secundaria y la Universidad, o cuando se casaron, o cuando nuestra hija tuvo a sus dos hermosos hijos, y lo convirti en abuelo. Ha dedicado su vida a la causa de la libertad. En estos 32 aos de amor y de lucha ha habido muchos (demasiados) das difciles, pero nada como los ltimos 40 das.

Las demandas por las que mi marido y otros ms de mil presos se encuentran pasando hambre son sus derechos bsicos. Se solicita poner fin a los castigos arbitrarios, tales como ser ubicados en rgimen de aislamiento, a veces por aos y aos. Piden el fin de las torturas y el trato inhumano, as como mejores condiciones cuando son trasladados de prisin. Piden el fin de las detenciones administrativas, una prctica que Israel usa para detener indefinidamente a miles de palestinos sin cargos ni juicios. La mayora de quienes consiguen ser juzgados lo son por tribunales militares israeles, que tienen una tasa de condenas de entre un 90 % y un 99.7 %.

El mismo Marwan fue juzgado por terrorismo en una corte civil en Tel Aviv, un juicio que los observadores internacionales calificaron de poltico e injusto, lo cual desacredita an ms el sistema judicial israel. Ningn pas reconoci el veredicto y cerca de 130 de ellos, as como los parlamentos internacionales y europeos, hicieron un llamado para su liberacin. En contradiccin directa con las etiquetas con las que Israel trata de difamarlo, Marwan ha sido nominado al Premio Nobel de la Paz varias veces, incluidas las propuestas de dos premiados por ese Nobel, el Arzobispo Desmond Tutu y Adolfo Prez Esquivel.

Se calcula que desde 1967 Israel ha detenido a unos 800.000 palestinos, el equivalente al 40 % de nuestra poblacin masculina en los territorios ocupados. A ojos del gobierno israel los palestinos son culpables militar y judicialmente. Nos culpan por su continua ocupacin militar y colonial. Quieren que seamos culpables para pasar ellos por inocentes.

Los presos en huelga de hambre piden que se respete el derecho de sus familias a visitarlos. Israel traslada a la fuerza a presos fuera de los territorios ocupados (lo que en s mismo constituye un crimen de guerra) y usa este acto ilegal para justificar las restricciones del derecho de visita. Exige que las personas autorizadas a hacer las visitas sea familiares directos y frecuentemente impide a muchos de nosotros ver a nuestros seres queridos encarcelados por aos, si no indefinidamente.

Los familiares no directos, incluidos los nietos, no pueden hacer visitas. Los presos tambin quieren acceso a telfonos pblicos para hablar con sus familiares con el fin de, simplemente, escuchar sus voces ya que se les niega el derecho a tocarlos. Yo misma no he tocado a Marwan en una dcada y media, y sueo con poder abrazarlo aunque sea un segundo, especialmente en momentos como estos.

Israel dice que respeta los estndares internacionales en lo que se refiere a cmo trata a nuestros presos polticos. Discrepan totalmete Comit Internacional de la Cruz Roja, el Alto Comisionado de Derechos Humanos y los expertos de las Naciones Unidas, y muchos Estados de todo el mundo. No se necesita mayor prueba de cmo Israel muestra su respeto que ver su respuesta a esta huelga de hambre.

Desde el comienzo de la huelga Israel ha tomado distintas represalias contra la protesta pacfica de los presos palestinos. Ha ubicado a muchos presos (incluido Marwan) en rgimen de aislamiento y ha recurrido a otros tratos inhumanos como la privacin de sueo, las constantes redadas en las celdas, los traslados inhumanos de otros presos, la negacin de las visitas familiares, y en muchos casos la negacin de las visitas de los abogados. En vez de acabar con las violaciones de los derechos de los presos y las agresiones a su dignidad, Israel las ha intensificado.

Israel ha decidido tratar de quebrar la huelga de hambre por la fuerza. Altos cargos israeles han pedido la ejecucin de mi marido, la muerte de otros presos y que Israel adopte el mtodo Margareth Thatcher que llev a la muerte de 10 presos polticos irlandeses en 1981. Israel incluso aprob una ley en 2015 que permite alimentar por la fuerza a los huelguistas, una ley respaldada por la Corte Suprema israel an cuando la ONU, grupos de derechos humanos y cuerpos mdicos de todo el mundo establecen que la alimentacin forzada es una forma de tortura.

Como las familias de los presos en huelga de hambre ven a sus seres queridos encarcelados sufrir un hostigamiento total por el poder ocupante, en los ltimos 40 das estas familias apenas han dormido o comido. Todos los das escuchamos noticias del deterioro de la salud de docenas de presos, tememos por sus vidas y nos preguntamos si entre ellos se encuentra nuestro hijo, marido o hermano. En una tienda de campaa de solidaridad una madre inquiri: Tiene que morirse para que yo pueda abrazarlo?. Otra se pregunta: Morir es su nico camino a la libertad?.

Ni siquiera en esos casos hay garanta de poder hacerlo, pues Israel no duda en retener los cuerpos por aos. Cuando conmemoramos 50 aos de la ocupacin de Cisjordania (incluyendo Jerusaln Oriental) y la Franja de Gaza, y casi 70 aos desde la expulsin masiva de nuestro pueblo por Israel, lo que se conoce como Nabka [xodo palestino], animo al mundo a mirar dentro de las prisiones de Israel para ver si encuentran la raz de nuestra lucha: el deseo de vivir en libertad y con dignidad en vez de en jaulas y humillados . Aquellos que quieren la paz deben apoyar la libertad de nuestros presos y la libertad de nuestro pueblo.

Marwan me dijo 32 aos atrs, justo antes de que nos casramos, que mientras estemos bajo ocupacin dedicara su vida a la lucha por libertad. Ha mantenido su promesa al pueblo palestino y por eso este le cree. Pero tambin me ha prometido que apenas termine la ocupacin podremos disfrutar lo que toda persona busca y desea: una vida normal.

32 aos despus todava espero esa vida normal mientras Marwan est en rgimen de aislamiento, pasando hambre por la libertad y la dignidad.


(*) Fadwa Barghouti es esposa del parlamentario y lder palestino en prisin Marwan Barghouti. Sentenciado por participar en cinco asesinatos durante la Segunda Intifada Palestina o rebelin, actualmente se encuentra cumpliendo cinco cadenas perpetuas en una prisin israel.

Fuente original: www.newsweek.com/fadwa-barghouti-my-husband-starving-palestinian-freedom-and-dignity-615315


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