Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2017

Leyenda negra

Mikel Arizaleta
Rebelin


De cada diez espaoles, uno piensa,

y los otros nueve embisten

(Antonio Machado)

A la memoria de Sylvia Plath

1

Alrededor de treinta aos trabaj como cronista taurino, en torno a las ferias de Bilbao-Pamplona-San Sebastin-Vitoria-Azpeitia y Bayona (Francia), para los peridicos Deia-Diario 16-El Mundo-El Pas. Por aquellos aos entrevist a un sinnmero de ganaderos-toreros-crticos, llegando a publicar un libro titulado Las palabras del toro. Mi conciencia ha vivido anestesiada durante demasiados aos.

2

Mi concepcin de los toros ha variado. Ahora percibo la matanza de toros con espectadores como un brbaro espectculo de sol y moscas. En ningn momento el pblico toma consciencia de ver en el ruedo dos seres vivos. Para ellos solo hay un nico ser vivo. Al otro lo pican con hierro en el morrillo hasta que la sangre llegue a las pezuas; luego le prenden seis arpones de acero; para tumbarlo, por ltimo, con la espada de matar. La macabra brutalidad se cubre con garbosas palabras, como temple-embroque-quietud-pellizco-hondura-trincherazo-kikiriki-duende-lance-recorte-, mando-poder- serpentina-volapi y un florido etctera. En origen, a los toros se les ha ido descastando y, con ello, mermando sus facultades orgnicas. En los cruces (ingeniera gentica) los ganaderos han fabricado toros bobones, acomodados a los intereses de los toreros. Por si fuera poco, suele apelarse al afeitado de las astas, con el objetivo de quitarles el diamante, que llevan en la punta de los pitones, entre otros ardides.

3

Ah llegan, quienes al principio eran unos pocos. Pasado el tiempo fueron muchos hombres y mujeres, oponindose al sanguinario espectculo de las corridas de toros. Propagaron el respeto a los animales. Pese al arraigo del mundo de los toros en el imaginario colectivo, la sociedad comienza a empatizar con el noble sentir de los ecologistas. S, digo ecologistas, porque en su defensa de los animales en el caso de la llamada ganadera de bravo, exigen la no alteracin de su hbitat natural. Sacndoles de ese hbitat y llevndolos a donde no quieren ni deben ir, ah se inicia el desorden ecolgico. El resto es una sucesin de episodios sangrientos, para satisfaccin de esos nueve espaoles simbolizados por el poeta Antonio Machado.

[La leyenda negra hispana sigue viva]

Jos Luis Merino


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter