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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2017

Resea de Transmutadxs, Carolina, Puerto Rico, Boreales (2016)
Transmutadxs, de Yolanda Arroyo Pizarro

Wilkins Romn Samot
Rebelin



Yolanda Arroyo Pizarro (1970-) es poeta, cuentista, ensayista, novelista, editora, antloga escritora. Su sonrisa nos suele dibujar una sonrisa. Yolanda es irreverente y provocadora en las redes y fuera de las redes, en sus letras e imgenes literarias y no literarias, y forma parte de esa marea feminista que expresa su resistencia contra las polticas de austeridad en las calles y alamedas del pas de los cuatro pisos, Puerto Rico. Arroyo Pizarro tiene en cuanto escritora, una actitud que me agrada. Su obra literaria, su trabajo creativo va de la mano a su personalidad. Recientemente, ha recibido el premio de Escritora del Ao en Literatura Queer 2015 por el Centro Comunitario LGBTT de Puerto Rico. Eso tambin nos agrada, mucho, que sea parte de una comunidad de vida que le premia y valora su creatividad. Desde Origami de letras (Puerto Rico: Ediciones Puertorriqueas 2004), no para de escribir sin permiso, Monseor, sin permiso, como debe ser.

Transmutadxs es en lo fundamental su trabajo de grado conducente a su Maestra en Creacin Literaria con especialidad en Narrativa de la Universidad del Sagrado Corazn (febrero de 2016). De los cinco cuentos que contiene Transmutadxs, slo uno no forma parte de dicho trabajo de grado. Nos referimos a Final de Leticia, trabajo inspirado fundamentalmente en los cuentos de Julio Cortzar (1914-1984) en Final del juego (1956), Continuidad de los parques, Axolotl, La noche boca arriba y Final del juego. En Final de Leticia, Yolanda trata de la perdida al miedo que se aborda mediante el querer besar gente distinta.

Final de Leticia se desarrolla durante tres meses de encuentros con Leticia en una casa de citas, a partir del acto de la iniciacin bajo parmetros de excepcin, y de precedente sexual aceptado por sus propios pares. Leticia toma su nombre del personaje de Final del juego que ms le ha llamado la atencin. Si Leticia toma su nombre del cuento de Julio, resulta que: Final es ese miedo de no poder contar lo que sientes cuando tu Leticia anuncia que se va del pueblo. Transmutadxs se divide en dos partes, Transmigradxs y Transformadxs. Final de Leticia forma parte de la primera parte junto a Chang y Entre las nalgas. De Transformadxs forman pate Los nios morados e Hijos de la tormenta.

En Chang, Yolanda aborda el tema de la migracin dentro del contexto de la identidad del gnero y la orientacin sexual como asuntos que se asumen o que permiten asumir roles sexuales diversos y transformativos dentro del contexto de la vida cotidiana, de la misma vida-deidad. De ah que Chang Almonte, una deidad mujer en Puerto Rico, haya sido Fabin en Repblica Dominicana, pasando luego a ser Juan Candelario en Puerto Rico. Chang es descrito como hombre primitivo, musculoso, y a su vez, con: Nalgas de alabastro virgen, nalgas de sireno escamoso. Resulta ser el mismo ser ahora deidad-mujer que en la Repblica Dominicana es hijo de un mdico que parece pre a la hija blanca y rica de alguien, y lo estn buscando para limpiarle el pico. En cuanto deidad-mujer, ser el que, luego de olerle, lamerle, acariciarle, le escuchars que finalmente Chang te susurra mteme los dedos, aun cuando no era parte del acuerdo de intercambio de rebajas sustanciales por el servicio de acarreo brindado desde Isabela hasta Catao.

En Entre las nalgas, Arroyo Pizarro nos habla desde el punto de vista queer de Yadira, un tanto personal tambin (en primera persona), la experiencia socio-cultural del deseo de ser-sentir ser la Iris Chacn. Yolanda narra cmo el fenmeno Iris Chacn impacta la vida escolar, familiar, comercial y religiosa. En especial -como si tratara en primera persona-, Arroyo Pizarro lo hace desde el punto de vista de un grupo de menores que van desarrollando su sexualidad o sexualidades a partir o dentro del contexto fenomenal que fue la Iris Chacn. Debemos recordar dos cosas, la autora es nacida en 1970 e intentar reproducir detalles especficos de mis amigos, aquellos que pasados los aos ser muy difcil volver a encontrar en Catao. Pasa, pues, que:

El dilema de contar lo sucedido antes de que nos suspendan a los dos por una semana implica que hay que discutir el asunto en presencia de la directora, de mis tos y de la madre de Samuel, quien tiene que ausentarse por unas horas de su trabajo.

Y por supuesto que saldr a relucir el evento de los pantis de Mara Teresa apiados dentro de sus nalgas, en clara imitacin a la vedette de Amrica. Y claro que habr que contar distintas versiones, y habr que citar a Mara Teresa y a sus abuelos para que hagan acto de presencia, y tanto la directora como la trabajadora social habrn de reprender a nuestros familiares y encargados por la mala supervisin de los ms chicos.

En consecuencia, la supervisin requerida de los ms chicos modificar conductas, o por lo menos eso ha de intentar. Tambin, romper grupo, alejar de la juntilla a la juntilla, por lo que Iris Chacn desaparecer para siempre de nuestra rutina. No dejar, sin embargo, de provocar jaquecas, mal de amores, aquello que la ciencia mdica ha de clasificar como una enfermedad autoinmune pero que no es ms que el golpe que Yadira recibe ante la partida inesperada y forzosa de Mara Teresa de su vida escolar cotidiana en Catao. De ah, que ms que la presencia visual de la Iris Chacn, trata de su impacto en la vida diaria, en la vida cotidiana o en la forma y manera en que sta es absorbida y sobre-actuada por su pblico:

Entonces tengo que hacer un gran esfuerzo para contar mis impresiones, porque entre lo que vi la noche anterior de la Iris Chacn y la muestra que en vivo y en directo nos acaba de hacer Mara Teresa hoy, me han dado escalofros.

No lo entender en ese momento, por supuesto.

En Los nios morados, Yolanda afronta y confronta al lector con la vida cotidiana, ahora fuera del contexto de la migracin, dentro del contexto escolar y del residencial pblico. Los golpes de la vida parecen ser smbolo de resistencia, de aguante, de lograr ser escuchados, de lograr que se acostumbren a que nos escuchen. El acto de escuchar y lograr ser escuchado sienta las bases del espacio-tiempo de la transformacin. Elena, en primera persona nos dice:

Nadie habla del morado pero me lo encuentro tan a menudo, resaltado en las pieles, mejillas y rodillas de tantos compaeros de escuela a mi alrededor, que por mucho tiempo me preguntaba qu significara. Hoy lo s.

Ya al final del cuento, Elena narra como el Jefe que no le permite que le hable de Ricardo, le pide que le relate historias, y que le cuente cmo imagino el rostro de Johana luego que nos demos nuestro primer beso.

En Hijos de la tormenta, Arroyo Pizarro trata el tema del suicidio dentro del contexto del cambio poltico y de las transformaciones del cuerpo y del gnero. Narra para reescribir la historia poltica de las relaciones de poder entre Puerto Rico y los Estados Unidos, destruir la verdad de los acontecimientos tal cual post-verdad. No tiene razn ni le tiene que tener. Lo importante es que Paola nace hembra cual hija de un parto de dos mams, Alfonsina, que le da a luz, e Isabel. Roberto, entiende que: Este pendejo mundo est loco. Mario es Paola, la hija de un emigrante dominicano oriundo de las Salinas, Repblica Dominicana, donde nacen los gevedoce. Nixon ha renunciado a la presidencia en 1974, no sin antes indultar a Dolores en 1970. Resulta que en 1975 Dolores es electa gobernadora de Puerto Rico, habiendo sido reelecta en 1979. En 1982, al final del segundo trmino de Dolores, Paola deja de ser mujer, y pasa a ser Mario. Finalmente, Roberto deja de existir tan de repente, tan destrozado.

Los cinco antedichos cuentos de Yolanda no tienen que ser ciertos. S traen su trasfondo social, cultural, y digamos histrico-literario, lo que les hace susceptibles de ser constatados en hechos y entornos socio-histricos. Es por ello que no nos debe de extraar su dedicatoria, a nosotrxs, lxs transmutadxs; a Alejandro Tapia y Rivera (1826-1882); y a la Dra. Lizza Fernanda (1950-). Como cuentos presentados para obtener un grado, su calidad literaria delata que han sido ledos y reledos, revisados con el deseo de seducir, y seducen. Son textos que invitan a ser ledos con pasin, afeccin y confeccionados desde el sentir-ser. Se deben leer igual, y sin reverencia; deben tambin provocarnos e invitarnos a reflexionar, a conversar hasta que conversando nos acostumbremos a por lo menos conversar.


Wilkins Romn Samot, Doctor de la Universidad de Salamanca, donde realiz estudios avanzados en Antropologa Social y Derecho Constitucional.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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