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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-06-2017

Entrevista a Nicols Gonzlez Varela sobre Heidegger. Nazismo y poltica del Ser (I)
La oscuridad de Heidegger, la denostada jerga de la autenticidad denunciada por Adorno es una barrera primigenia para cualquier lector incauto

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Nicols Gonzlez Varela es ensayista, editor, traductor y periodista cultural. Ha estudiado Filosofa y Psicologa y ha enseado Ciencias Polticas en la Universidad de Buenos Aires, as como traducido a Heidegger, Graves, Negri, Marx y Pessoa, entre otros. Es autor de diversos artculos y estudios sobre Arendt, Blanchot, Cline, Heidegger, Engels, Graves, Gramsci, Lenin, Stalin, Marx, Pound, Spinoza y colabora en distintos medios grficos y digitales de actualidad y cultura. Sus ltimas obras publicadas son: Nietzsche contra la Democracia (Montesinos, Barcelona, 2010), Los Archivos de Nacin Apache (Libros del Sur, Buenos Aires, 2011) y ha sido traductor y cuidador de la edicin del Cuaderno Spinoza, de Karl Marx (Montesinos, Barcelona, 2012), as como de la edicin de Sobre el suicidio, tambin de Marx (El Viejo Topo 2012). En 2013 public una edicin crtica de textos de Fernando Pessoa: Poltica y profeca. Escritos polticos 1919- 1935.

Esta conversacin -una versin parcial apareci en El Viejo Topo de mayo- se centra en su ltimo libro Heidegger. Nazismo y poltica del Ser, publicado por la editorial Montesinos en 2017.

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SLA: Mi enhorabuena por tu nuevo libro. Para entrar en el tema poco a poco. Cuntos aos de trabajo ha representado tu libro sobre Heidegger? La bibliografa abarca 33 pginas, incluyendo la obra completa de Heidegger, y son ms de 800 las notas a pie de pgina.

NGV: Tienes toda la razn. Se condensa un trabajo de ms de 20 aos rumiando textos de y sobre Heidegger. Se puede decir que era un lector ingenuo de su Filosofa, como dira Barthes, la lectura escolar de superficie, hasta que tuve una primera conmocin sobre el tema de Heidegger y la Poltica, que implicaba directamente su militancia activa con el Nazismo. Leyendo a Herbert Marcuse, un artculo de 1934, descubr que citaba literalmente textos desconocidos en espaol de Heidegger que lo presentaban como un idelogo tosco y agitador de las ideas de Hitler. El momento de estupefaccin acadmica dej paso a la pregunta que inicia toda investigacin: qu pasa aqu? Haba ledo a Heidegger con la anteojeras catedrticas, pero el Heidegger-Hyde, filsofo de barricada racista y anticomunista, me conmocion. Esto fue mucho antes del libro de Vctor Faras de 1987. No poda creer que Heidegger pudiese considerar siquiera la posibilidad de votar y mucho menos de militar activamente en el Nacionalsocialismo.

Heidegger y el nazismo.

Exacto. Estamos hablando de principios de los 1980s, la mayora de sus textos ms cercanos a lo poltico eran inhallables, inaccesibles, no se podan leer ni siquiera en alemn en sus Obras completas (llammoslas as). Gracias a un dossier sobre Bloch y Heidegger (a cargo de Richard Wolin) en un prestigiosa revista de germanstica de los EEUU, New German Critique, era ya el ao 1988, pude leer en ingls por primera vez los textos que escandalizaban el mundillo acadmico. Se trataba de la traduccin de los textos ms importantes de su compromiso poltico con el SS-Staat, que haba compilado en una edicin de autor un (indignado) exdiscpulo de Heidegger, Guido Schneeberger, libro aparecido en Suiza en 1962. Mi primer instinto filosfico fue intentar traducirlos del alemn y entregarlos rpidamente al lector espaol, tarea que inici consiguiendo el ejemplar de Schneeberger, la edicin princeps del Heidegger poltico. No qued mi tarea all: busqu ms material importante de Heidegger sobre el tema, as como testimonios de profesores, discpulos o de su correspondencia. Conseguido ese punto cuantitativo de acopio material, proceso tortuoso en esos aos, trabaj en un tosco estudio preliminar que presentara ese Heidegger desconocido y shockeante. El libro estuvo a punto de ser editado en la Editorial Universitaria de Buenos Aires (EUDEBA), de la cual fui editor, pero se frustr su salida por problemas de derechos de autor y exigencias de la poltica editorial de los albaceas de Heidegger. Esa introduccin fue creciendo en las sombras, amplindose, incorporando todos los escalones del debate, los nuevos materiales de que disponemos, para transformarse en una obra ms exhaustiva. El producto de todo ello es el libro que presentamos, que ha intentado explicar el nexo necesario entre la Filosofa existencial de Heidegger (sin dudas junto con Wittgenstein, el filsofo ms decisivo del siglo XX) y su disposicin por incorporarse al proyecto de Adolf Hitler. Pero adems, Con Heidegger es una especie de trabajo militante, de crtica a la ideologa casi profesional, buscando la mdula espinal de esa reaccin filosfica llamada Postmodernismo. El ensayo debe ser autosuficiente del inicio al final, el lector no debera necesitar nada externo a l, salvo la precisa insercin de la cita erudita, ese URL del siglo XVII. La cita erudita en una nueva valencia crtica, adems de cumplir una funcin formal "antidilettante", es la posibilidad infinita de la intertextualidad, la deriva del conocimiento, la plenitud de la cadena infinita del conocimiento. Pero adems el uso de la cita erudita es hoy es ir a contracorriente, es una postura ideolgica precisa, antipostmodernista. La cita erudita instrumentada en esta funcin histrico-crtica incuba un nuevo texto, un nuevo sendero del pensamiento.

SLA. Junto con Wittgenstein, acabas de afirmar, Heidegger es el filsofo ms decisivo del siglo XX. Por qu? Ms all de mis simpatas y fobias, djame citarte otros filsofos que tambin han sido muy decisivos: Bertrand Russell, Walter Benjamin, Antonio Gramsci, Karl Popper, W. O. Quine

NGV: Decisivos, Salvador, no en el sentido de mi canon personal (creo que hay ms que esos dos nombres ilustres) sino en el desarrollo hegemnico, amplio, imperial, de la idea de Filosofa occidental que tenemos actualmente. No hablo de mis preferencias (todos tenemos nuestra listita secreta) sino el impacto de larga duracin y el grado de amplitud de ese impacto, incluso a nivel institucional

SLA: Qu lector busca tu libro? Los especialistas, los filsofos acadmicos?

NGV: Los libros tienen su destino, pro captu lectoris habent sua fata libelli decan los romanos Lo que primero se nota en un (buen) ensayo, sea cual fuera su extensin, como deca Schopenhauer, es si el autor realmente tena algo que decirnos, el resto viene por aadidura Si lo he logrado con este ensayo mi tarea casi se ha cumplido. Tengo una tendencia a que los ensayos, por definicin arbitrarios en forma y contenido, puedan incorporar niveles de lectura distintos, horizontales o verticales. Quiz sea alguna hipoteca de lector mltiple o un pecado de librero. Creo que la misma forma del ensayo le empuja hacia la propedutica, lo acerca a la ilustracin, hacia lo escolar los alemanes tienen un proverbio muy bueno que dice Der Essay ist der groe Bruder des Aphorismus, o sea: el Ensayo es el Hermano mayor del Aforismo, con todo lo que esto significa en trminos comunicativos, informativos y de figuras retricas. El trmino ensayo tiene una curiosa etimologa del Latn, ya que proviene de exagium, la accin de (so)pesar algo, poner a prueba o examinar una cosa Intento siempre que el ensayo tenga al mismo tiempo una funcin pedaggica indirecta, que anule la jerga de la autenticidad acadmica, evitando la popularizacin, la escolarizacin obligatoria, la subestimacin final del lector. Al mismo tiempo, no s si a veces lo logro, pienso el ensayo como una pequea estructura literaria, una suerte de ensayo-historia, ensayo-cuento?, cuya primera parte atraiga la atencin desde el incipit y conduzca a aguas ms profundas a travs de la curiosidad y la estrategia indirecta. Es de alguna manera ordenar las cosas de otra forma. De alguna manera, y esto ya lo intua Hegel, el ensayista crtico slo dice a travs de la configuracin del texto, pero sin dejar que ella participe. Parafraseando a Goethe, el ensayo debe deja entrever lo preciso, lo iluminado, no la luz cegadora. El ensayo debera ser un lanzamiento de anzuelos, con seuelos distintos para cada recepcin y para cada inters, con su estructura argumental y lgica de punta-ojo-curva-cuello-brecha. El ensayo debe tutear al lector, hablarle de vis--vis, como en una mesa de caf?, abrir la posibilidad de ir ms all y ms ac del tema. La lucha del ensayista contra la violencia del dogma, del concepto sin movimiento, consiste precisamente en este dislocamiento, de descentrar la ley de gravedad oficial sobre cualquier obra, persona o suceso, en este caso Heidegger. El (buen) ensayo es eminentemente anticartesiano, ya no hay nada claro y distinto. El producto creativo de este proceso sera que el a posteriori, el ensayo, termina siendo al final de la lectura el a priori para el lector El libro de Heidegger busca esta idea ensaystica, va al encuentro de todas estas vocaciones y a los lectores que puedan responder a ellas, desde el interesado en Filosofa, en la Historia, en la Poltica, en el Nacional-Socialismo o en el Fascismo europeo o tambin, por qu no, el especialista acadmico. Creo el cumplir con lo que el buen ensayo siempre fue desde su origen: la forma crtica par excellence 

SLA: Gracias -hablo desde el punto de vista de lector- por el lxico heideggeriano que has incluido. Estn ah los conceptos centrales de su obra?

NGV: Lo del lxico lo sent como una necesidad casi de cualquier lector para poder alcanzar una comprensin mediana de la compleja Analtica existencial de Heidegger, tal como se expone en el libro. Es a la vez un instrumento de lectura y una herramienta de estudio, lamentablemente no cubre ni siquiera las categoras y conceptos centrales de sus obras, tarea ciclpea que ya algunos han intentado, sino los ms utilizados y centrales entre 1919 y 1945, y que usamos de manera intensiva en el libro. O sea: se trata de una pequea muestra categorial. Heidegger tiene una caracterstica creativa muy especial entre los filsofos profesionales, que ya notaron sus contemporneos: una enorme y desbordante creatividad, una inquietud filosfica que genera un vertiginoso devenir en su pensamiento y en la misma categorizacin de ese pensamiento. Su apodo entre sus amigos y crculo acadmica era precisamente Dnamo. Heidegger es tan rico, complejo, variable y creativo que necesitara un lxico casi por obra escrita.

SLA: Heidegger, dices, es tan rico, complejo, variable y creativoy oscuro? Heidegger es un tambin un pensador oscuro como decimos o hemos dicho a veces de Herclito?

  NGV: Bueno, o el mismo Hegel! La oscuridad de Heidegger, la denostada Jerga de la Autenticidad denunciada por Adorno, incluso para quin maneja los trucos tcnicos del filsofo profesional, es una barrera primigenia para cualquier lector incauto. Uno se encuentra con un planificado hermetismo, choca con Heidegger, el Oscuro. Muchas dificultades se encuentran en el (hiper) cripticismo exasperante del Grand Stil heideggeriano, que sabemos fue una tctica buscada y refinada, pero que no solo es una cuestin estilstica sino que remite a su propia Filosofa y, como no, a la Historia del Ser. Heidegger logr conformar textos filosficos exotricos/esotricos al mismo tiempo, en los cuales lograba transmitir el sentido correcto de sus ideas. Este obstculo terminolgico se engarza y confunde con la propia tarea explcita heideggeriana, su radical Sprachkritik, crtica al Lenguaje, una de las funciones fundamentales de la Fenomenologa hermenutica: tomar el vocabulario dominante en la propia Ciencia y el glosario del sentido comn (hipotecado en un nivel onto-teolgico) para transformarlo crticamente, con violencia: el proceso de Abbau-Erwiderung. Para Heidegger todos los ttulos esenciales en Filosofa (pero no slo) se han vuelto imposibles por el desgaste de todas las palabras fundamentales y la destruccin de la genuina relacin de la palabra con la cosa. De tal manera que, a travs de esta destruccin-transformacin, nuestra propia arraigada jerga nos ayude a describir mejor fenmenos e incluso las cosas mismas que antes eran imposible de describir- Obviamente lo poltico y sus categoras tambin debern soportar este proceso tormentoso de Destruktion para su reinicio autntico y originario. Es decir: la complicacin en Heidegger, invirtiendo el caso de Hegel y su Dialctica, excede la que le impone el contenido. Heidegger defenda ya en 1925 su terminologa y su jerga revolucionaria, llena de arcasmos y neologismos de esta manera: si nos vemos en la obligacin de introducir aqu palabras pesadas y que quiz no resulten bonitas, eso no se debe a un capricho mo, ni se basa en una aficin especial a una determinada Terminologa, sino que responde a las exigencias de los fenmenos mismos... No hay que escandalizarse por el hecho de que tales formulaciones aparezcan con frecuencia... las ciencias, y menos la Filosofa, no pueden presumir de una terminologa ms bonita... Nuestro tema de investigacin no es una cosa extraa y desconocida, sino, por el contrario, la ms prxima, por lo cual puede inducir a ver falsamente. Pero Heidegger siempre advierte que este recurso ortogrfico nada tiene de extravagancia o moda, no es sino la fachada exterior de un esfuerzo radical y profundo para desvincularse-superar el Lenguaje contaminado de la Metafsica, y en primer lugar del concepto tradicional del Ser. El Lenguaje y su consideracin, para Heidegger, se atascan en formas rgidas como en una Red de Acero

SLA: Tambin es muy til la cronologa, la seccin datos biogrficos del ensayo. Dos o tres preguntas sobre ellos. Por qu exigi Heidegger la publicacin pstuma de la que creo que fue su ltima entrevista, la de Der Spiegel?

NGV: Bueno, podra hablarse de una autntica Aktion-Heidegger. La historia es digna de una conspiracin: el cuidadoso reportaje (pstumo como bien sealas) apareci el 31 de mayo de 1976, despus de la muerte de Heidegger segn expreso pedido de l mismo. La entrevista se realiz en su propia casa, con un convenio explcito an no hecho pblico. Erhart Kstner, gran amigo y estratega de la defensa de Heidegger, y H.W. Petzet, su hagigrafo, convencieron a Heidegger, a comienzos de 1966, precisamente cuando el tema de su adhesin al NSDAP se estaba debatiendo en Der Spiegel debido a la aparicin del libro de Alexandre Schwan en 1965, para que le concediera una larga entrevista a la revista, con el objeto de defenderse. Esta entrevista, muy bien preparada inclusive en sus preguntas, y que despus fue corregida por Heidegger, se llev a cabo al trmino del verano de 1966. Este documento planificadamente pstumo (lleno de verdades a medias o pre-fabricadas) es, junto con Tatsachen und Gedanken publicado por su hijo Hermann Heidegger en 1983, los dos informes justificativos oficiales sobre su actividad en los aos 1933/1945. El reportaje fue supervisado por el mismo director de la revista, Rudolf Augstein, el chefredakteur Georg Wolf (curiosamente un exoficial de las SS/SD, es el que dise la entrevista y lleva la voz cantante), el mismo Petzet y la fotgrafa D. Meller-Markovic. Se trataba de fijar desde la autorictas de Heidegger las lneas fundamentales de interpretacin de su compromiso poltico y de la relacin de su Filosofa con la Poltica. Incluso en esta entrevista Heidegger no tiene ningn tapujo en seguir reconociendo en el Nacionalsocialismo, a pesar de sus   errancias y desvos, a pesar de sus crmenes a la Humanidad, a pesar de ser un rgimen agresor y racista, tanto el rasgo ontolgico de Grandeza (Grosse) como el de poseer una Verdad interna (inneren Warheit). Hemos hecho una traduccin cuidadosa del reportaje con un aparato de citas que puede consultarse en Internet. Heidegger exigi que no hubiera preguntas inquisitoriales, y control toda la entrevista, su correccin y su forma final. No se pregunta sobre su compromiso con el NSDAP antes de 1933, no se le interroga por su afiliacin pblica al partido nazi, etc. Como fue grabada en cinta, puede incluso percibirse el tono de sumisin-veneracin del entrevistador. Lo llamara con diplomacia una suerte de consentimiento sumiso que tie todo el reportaje. Aqu Heidegger pudo establecer el canon de defensa para el Futuro. Es al mismo tiempo su testamento filosfico-poltico definitivo (o al menos eso crea).

SLA. Grabada en cinta, no lo saba, no haba pensado en ello. Es pblica? La has podido escuchar?

NGV: No lo s, pero no lo creo. He ledo parte de sus transcripciones en un libro exhaustivo que investiga el trasfondo sobre la entrevista de un investigador alemn, Lutz Hachmeister

SLA: Te pregunto a continuacin sobre los versos que recit su hijo Hermann el da de su entierro,

NGV. Cuando quieras.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes. 

 



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