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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-06-2017

Entrevista a Arnold August, escritor y periodista canadiense
"Estados Unidos ha cambiado la tctica pero no el objetivo de derrocar la Revolucin cubana"

Iroel Snchez
Al Mayadeen


Arnold August es un escritor y periodista canadiense, con varios libros publicados. Los ms recientes son Cuba y sus vecinos: democracia en movimiento y Relaciones Cuba-EE.UU.: Ms all de Obama.

De 2008 a abril de 2017 escribi ms de 70 artculos acerca de las relaciones Cuba-Estados Unidos, el sistema poltico cubano, Venezuela, Honduras y el proceso de integracin de Amrica Latina. Es miembro de la Asociacin de Estudios Latinoamericanos (LASA, por sus siglas en ingls), cuya sede est en Estados Unidos; la Asociacin Canadiense de Estudios Latinoamericanos y del Caribe (ACELC); la Ctedra de Investigaciones sobre Cuba de la Universidad de Nottingham (Gran Bretaa); y de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad, con sede en Caracas. Desde 1999 hasta la fecha, sus publicaciones lo han llevado a dictar conferencias en universidades de Estados Unidos, Canad, Europa, Cuba y Puerto Rico.

Dialogamos con Arnold August acerca de la actual situacin en Latinoamrica y Medio Oriente, los sistemas polticos de Cuba y EE.UU. y el impacto en esas regiones por la llegada al gobierno en Estados Unidos de una nueva administracin.

Como acadmico llevas ms de dos dcadas estudiando a Amrica Latina en sus relaciones con Estados Unidos. Cmo aprecias el actual momento tras el fin de la administracin Obama y la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump?

Recordemos el apoyo dado por la administracin Obama al golpe de Estado en Honduras en 2009. Luego, en 2011, durante su segundo mandato, en su viaje a Brasil hipcritamente abraz a la entonces Presidenta Dilma Roussef. Pocos aos despus su Departamento de Estado apoy el golpe contra ella, a travs de su diplomacia de perro guardin. Tambin en 2011, durante su viaje a Amrica del Sur, en Chile rechaz la idea de pedir perdn por el apoyo de Estados Unidos al sangriento golpe de Estado de 1973, haciendo un llamado al olvido del pasado. Durante una conferencia de prensa logr pasar desapercibido en un ataque contra Cuba, por no ser democrtica y no realizar elecciones libres y justas.

En 2012, la administracin Obama igualmente dirigi el golpe de Estado contra Fernando Lugo en Paraguay. Cuando, en abril de 2013, un mes despus del fallecimiento de Chvez, Nicols Maduro gan estrechamente las elecciones presidenciales, reconocidas a nivel internacional, la administracin Obama apoy el desconocimiento de los resultados de estas elecciones por parte de la oposicin liderada por Capriles. Esto dio como resultado la violencia apoyada por Estados Unidos en 2013 y encabezada por Capriles y otros, reavivada de nuevo en abril y mayo de 2017. Obama dej elaborado el plan de la actual violencia. Con excepcin de Bush y su fallido intento de golpe de Estado contra Chvez en 2002, ningn otro presidente estadounidense anterior a Obama llev a cabo una injerencia tan descarada en los asuntos internos de Venezuela.

Obama rompi el rcord de todo, con el Decreto especial por medio del cual declar que Venezuela constituye una amenaza para la seguridad de Estados Unidos y ha sancionado al Vicepresidente venezolano. A lo largo de su mandato, Obama aument las bases militares y la presencia de Estados Unidos en pases aliados tales como Colombia y otros.

De esta manera, Obama dej preparado el terreno y sirvi en bandeja de oro a Trump la agresiva poltica exterior de Estados Unidos hacia Amrica Latina. Debemos recordar igualmente que Obama se ali con los Clinton para sabotear la campaa de Bernie Sanders, la cual muy posiblemente hubiese permitido la derrota de Trump y, consecuentemente, una poltica ms abierta hacia Amrica Latina. Obama y Clinton prefirieron a Trump antes que a Sanders. As que Trump es la continuacin del imperialismo estadounidense en la regin, de la misma manera que lo fueron Reagan, Bush y Obama.

Durante su visita al Medio Oriente, la semana pasada, la cruda actitud de Trump provoc que algunos periodistas invocaran el desagradable prototipo estadounidense [Ugly American o Americano Feo]. Sin embargo, quin resulta ms peligroso para los pueblos del mundo, ese ecunime [cool], bien informado [hipster], sonriente Obama, con su aureola de Premio Nobel de la Paz, o el abiertamente desagradable norteamericano, Trump?

De 2008 a la fecha has escrito sistemticamente sobre el tratamiento a Cuba en los medios de comunicacin occidentales Cules seran las constantes y cules los cambios en el enfoque de esa prensa sobre la Isla en este perodo?


La caracterstica ms constante de la prensa occidental es el continuo etiquetado que se hace de Cuba como una dictadura opresiva, violadora de los derechos humanos, sin elecciones libres y justas, sin libertad de prensa ni de expresin. Sin embargo, lo esencial es realmente la acusacin de mantener su economa cerrada, eufemismo de socialismo. Es el leit motiv, porque mientras Estados Unidos tolera e incluso tiene relaciones con pases realmente autoritarios y, de hecho, con una falta flagrante respecto a los derechos humanos enumerados anteriormente, siempre que estn orientados al modelo capitalista y que permitan libertad de accin al capital occidental y especialmente al estadounidense, esos pases tienen luz verde.

El principal objetivo occidental es la cultura socialista cubana. Estados Unidos y sus aliados libran una guerra cultural, entendiendo la cultura en sentido amplio, incluyendo las esferas artstica, poltica e ideolgica, en contra de la cultura socialista cubana. Esto viene sucediendo desde 1959, pero se ha incrementado significativamente desde el deshielo entre los dos pases, como un derivado negativo del muy positivo restablecimiento de las relaciones diplomticas entre los pases vecinos.

Es necesario tener no slo en mente, sino mantener a la vanguardia de la evaluacin, que Estados Unidos ha cambiado la tctica pero no el objetivo de derrocar la Revolucin cubana, y con ello su soberana y dignidad. El cambio de tctica se est deslizando de la agresin a la seduccin. Esta seduccin es la guerra cultural como nunca antes se haba librado con tal intensidad, ni con tanta sutileza, al punto de que algunos cubanos ni siquiera saben (o no desean reconocer) que est teniendo lugar.

A la vanguardia de la resistencia cubana frente a esta guerra cultural, estn el Ministro de Cultura, Abel Prieto, el Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodrguez y otras figuras del gobierno. Sin embargo, esta resistencia es asumida constantemente por escritores como Luis Toledo Sande, Elier Ramrez Caedo, Iroel Snchez, Graciella Pogolloti, Enrique Ubieta, Daro Machado Rodrguez, Rafael Cruz Ramos, Fernando Martnez Heredia, Esteben Morales, Jess Arboleya, Ambrosio Formet, Javier Gmez Snchez, Carlos Luque Zayas Baln y otros, como quienes publican en CubaDebate.

A quienes se encuentran fuera de Cuba, especialmente en Occidente, yo les pregunto: han escuchado hablar alguna vez de ellos? Probablemente no. Este es el problema! Cabe destacar que los medios de comunicacin estadounidenses, en el contexto de la intensificacin de su guerra cultural, emplean nicamente a voceros cubanos escogidos a dedo tanto en Estados Unidos como en la isla para representar a Cuba. Son caras conocidas de la televisin y otros medios de comunicacin internacionales. Su narrativa coincide inevitablemente con el pensamiento nico estadounidense que se tiene de la poltica y la ideologa, promovindose mutuamente mientras ridiculizan o censuran a los mencionados intelectuales cubanos. No es casualidad que estos auto-proclamados expertos no reconozcan la existencia de la guerra cultural occidental contra la cultura socialista cubana. Ellos son, de hecho, parte de esta agresin en el plano de las ideas, contra su propio pueblo.

Has publicado varios libros sobre el sistema poltico cubano. Cmo lo caracterizaras en cuanto a semejanzas y diferencias con los de sus vecinos?


No creo que sea posible caracterizar stas como similitudes o diferencias, si t se refieres a Estados Unidos como al vecino ms cercano a Cuba. Como t sabes, el sistema poltico cubano es cubano. Tiene su propia historia y tradicin, la cual se remonta a mediados del siglo XIX. Est basado, sobre todo, en una revolucin progresista y en la emancipacin de los humildes, en la soberana, la dignidad nacional, con el objetivo de lograr una sociedad justa. Es anti-racista y busca la solidaridad internacional, como por ejemplo como lo hizo para ayudar a liberar a Sudfrica del apartheid respaldado por Estados Unidos, al internacionalismo mdico y al apoyo a los pueblos del mundo, especialmente en Asia, frica y Amrica Latina.

El sistema estadounidense es estadounidense. Est basado en el levantamiento del siglo XVIII, liderado principalmente por los propietarios de esclavos con el fin de establecer una nueva colonia para que, en sus propias palabras, las Trece Colonias tuviesen su propio lugar en el mundo. Este es el excepcionalismo norteamericano.

Segn mi conocimiento, es la nica experiencia en la historia universal segn la cual, del seno del antiguo colonialismo britnico, un todava ms poderoso colonialismo, eventualmente evolucionando hacia el imperialismo, naci y super ampliamente a su progenitor en la agresin, la destruccin y la guerra. Esta inspiracin se remonta a los peregrinos y puritanos del siglo XVII, y a la nocin bblica del pueblo elegido, destinada a inspirar a todo el planeta.

Debe quedar claro: Estados Unidos nunca tuvo una revolucin, sino una guerra de independencia para construir un nuevo imperio. Adems, se trataba de un Estado esclavista. El Estado contemporneo se basa en los vestigios de la esclavitud y, por supuesto, las ms horrendas caractersticas de la esclavitud y de la discriminacin racial han sido atenuadas, pero se encuentran ocultas al pblico hasta cuando son capturadas por telfonos inteligentes, mientras el Estado asesina a tiros a negros y la prensa lincha mediticamente a las vctimas. Actualmente, no es posible hablar o actuar acerca del problema del racismo en Estados Unidos sin reconocer al Estado como vestigio de la esclavitud.

De la misma manera, el sistema norteamericano se transform violentamente a partir del genocidio de los pueblos indgenas, un hecho histrico que debe rectificarse. Sin embargo, est lejos de ser el caso, dado que los pueblos indgenas y sus territorios an se encuentran en la mira de los crculos dominantes, como lo demuestra la reciente crisis de Standing Rock.

El sistema estadounidense est basado en el imperio de los ricos, quienes desde hace varios siglos modelaron el sistema poltico estadounidense para gobernar sobre la inmensa mayora. Hoy da no es posible pensar seriamente en el sistema poltico de los Estados Unidos sin tener en cuenta que la poltica interna y externa de las economas dominantes se han fusionado con el sistema poltico al servicio del imperialismo estadounidense. Es por ello que durante las ms libres y justas de las elecciones en el mundo (en EEUU), es posible discutir de todo excepto los enormes gastos militares que impulsan la economa.

En este momento, cuando los progresistas de todo el mundo se preparan para conmemorar el centenario de la Revolucin bolchevique, tambin puede ser la ocasin para reafirmar la tesis leninista del imperialismo como la fase superior del capitalismo. Resulta divertido escuchar a los periodistas liberales de los medios dominantes norteamericanos hablar de capitalismo. Muy conveniente. Sin embargo, alguna vez alguien les ha escuchado mencionar el trmino imperialismo?

En mi opinin, es obvio que no es posible observar las similitudes entre los sistemas polticos cubano y norteamericano, ni es posible hablar de diferencias, puesto que esto sera una grotesca declaracin insuficiente. Estos sistemas son diametralmente opuestos, simbolizados el uno por la mano emblemtica de la figura de Fidel Castro, y el otro por todos los presidentes de Estados Unidos juntos, de Washington a Trump, con excepcin de Abraham Lincoln.

Cul crees debe ser el papel de los movimientos de solidaridad con la Revolucin cubana?

Creo que, en la situacin actual, los movimientos de solidaridad con Cuba pueden desempear varios papeles, todos de igual importancia.

Una tarea debe ser proporcionar un espacio y hacer pblico entre los ms amplios sectores de la sociedad, las opiniones de los escritores e intelectuales cubanos revolucionarios que estn liderando la resistencia a la guerra cultural contra Cuba. Por ese motivo, en mi ltimo libro (Cuba-EE.UU.: Obama y ms all), dedico un captulo completo que contiene las entrevistas contigo Iroel y otros cuatro especialistas de las relaciones Cuba-Estados Unidos: Luis Toledo Sande, Esteben Morales, Jess Arboleya Cervera y Elier Ramrez.

Se trata de una primicia publicada en ingls. Considero que t y otros escritores similares estn a la vanguardia de la lucha por la vida y la muerte para salvaguardar la cultura socialista cubana. Para los no cubanos, que no estn familiarizados con estos puntos de vista, es ignorar una caracterstica clave de la realidad cubana actual.

La oposicin al bloqueo sigue siendo la piedra angular de la solidaridad con la Revolucin cubana. Este movimiento tiene que ir an ms all para exhortar y aventurarse en los vestbulos del poder poltico, como lo es el cabildeo en la Colina del Capitolio e influir en el creciente movimiento contra el bloqueo.

De la misma manera, los principales conferencistas en Estados Unidos deberan seguir apoyndose en personalidades como al Alcalde de Newark, Nueva Jersey, a quien escuch en un evento en marzo de 2017, en Nueva York, en el que se promova la normalizacin de las relaciones Cuba-Estados Unidos. l ya haba visitado a Cuba y sali de nuevo al da siguiente despus de hablar con un grupo de polticos y empresarios de Newark. Fue realmente inspirador. En el contexto de la oposicin al bloqueo, creo que no es posible olvidar que el fundamento jurdico bsico del bloqueo son la Ley Torricelli y la Ley Helms Burton, cuyos ttulos formales contienen el trmino democracia, dirigida por supuesto contra Cuba.

La promocin de la democracia es tan norteamericana como el pastel de manzana. No es necesario agregar nada ms. Esto requiere una oposicin. La restitucin de la Baha de Guantnamo a Cuba es una cuestin de honor, dignidad y seguridad para Cuba. Esto lo debemos al pueblo cubano.

Recientemente publicaste varios artculos dedicados a analizar una izquierda cubana que estara al servicio de la injerencia extranjera. Qu reacciones provocaron y a qu crees que se deban?

El primero de ellos se titula El final de la ideologa en Cuba? En efecto, tiende a contrarrestar la tendencia existente entre algunas personas que se expresan en internet quienes, por supuesto, se llaman a s mismos izquierdistas cmo podra ser de otra manera en Cuba? en el sentido de que ni el capitalismo ni el socialismo constituyen una respuesta para Cuba. La solucin, segn ellos, sera una especie de sistema hbrido. Igualmente, aquellos que adhieren al principio son etiquetados como extremistas e idelogos, como si los puntos de vista de los acusadores no reflejaran una inclinacin ideolgica.

Esto me recuerda los das de mi universidad en la dcada de 1960, cuando fue promovido el libro El final de la ideologa, del socilogo norteamericano Daniel Bell, para contrarrestar nuestro creciente inters en el pensamiento revolucionario del momento. Creo que tu Iroel, y otros, llevan a cabo una labor similar contra esta tendencia, denominada Corrimiento al centro. Pens que esta orientacin, que surgi amenazante en Cuba, fue importante como un nuevo ingrediente clave en la guerra cultural liderada por Estados Unidos contra la cultura socialista cubana. Mi artculo suscit mucho inters dentro y fuera de Cuba. As, he profundizado ms en ello y en un segundo artculo present cmo estos izquierdistas tienen mucho en comn con la derecha cubana que incluso propone la anexin de Cuba a Estados Unidos.

Ahora bien, en estos artculos me concentr en la orientacin ideolgica y poltica, sin dar nombres, para enfocarme en el contenido con fines educativos. El resultado fue una ola de indignacin en internet por parte de algunos izquierdistas cuyo juego haba sido expuesto, adems por un no-cubano!: alejarme del contenido del que ellos se quejaban, en el sentido de que yo no los nombraba. Lo que resulta un tanto divertido es que ni siquiera notaron que ellos se nombraron a s mismos, hasta el punto inclusive en que el ala derecha tom partido por sus homlogos izquierdistas. No fue necesario nombrarlos y, de esta manera, hicieron de mis artculos algo mucho ms contundente. Esto me llev a un tercer artculo donde, nuevamente sin nombrarlos, explico por qu no los nombro. Segn la informacin de la que dispongo, no han escrito nada ms desde entonces.

Qu opinin te merece la huelga de hambre de prisioneros palestinos por la paz y la dignidad que recibe el silencio de grandes medios de comunicacin?

Esa es quizs la ms valiente actividad en el mundo. Sin embargo, como dices, ha sido censurada. Concluy tras 40 das de huelga de hambre, cuando aparentemente las autoridades israeles se vieron obligadas a ceder a las exigencias de los presos polticos. No obstante, conociendo a Israel y a Estados Unidos, estoy bastante seguro de que esto no ha concluido. T mencionaste el papel de los medios de comunicacin. En este sentido, recordars la visita de Obama a La Habana, puesto que los dos estbamos all presentes.

Durante la conferencia de prensa conjunta de Ral Castro y Obama, la planta de la Casa Blanca en la CNN fue la primera en hacer una pregunta a Ral Castro, en el momento justo aprobado por Obama, acerca de los llamados presos polticos en Cuba. Sin embargo, durante la visita de Trump a Israel la semana pasada, en medio de las manifestaciones de miles de palestinos en apoyo a los presos polticos, ni una palabra se mencion en la CNN acerca de los presos polticos en Israel. Una vez ms, muchos ejemplos ilustran la cuestin arbitraria de la libertad de prensa y de los derechos humanos.

Sin embargo, lo ms importante es que la causa del heroico pueblo palestino es emblemtica para el progreso y la paz en el mundo. Nadie en el planeta puede quedarse indiferente ante la situacin de Palestina. Si tuviese otra vida deseara dedicarla, junto con otras personas alrededor del mundo, a la liberacin de Palestina de la garra genocida de Israel, apoyada por la fuerza militar ms poderosa de la historia, Estados Unidos. Las generaciones ms jvenes seguramente asumirn esta causa ms que nunca antes.

Fuente: http://espanol.almayadeen.net/articles/entrevistas-exclusivas/11932/arnold-august

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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