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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-06-2017

Maniobras nucleares en las "altas esferas"
Crnica de abril

Miguel Muiz
Mientras tanto


En la tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos.

(Mahatma Gandhi)

Abril, Chernbil. Un pareado triste y siniestro. El 31 de octubre de 2016 finaliz la operacin de cerrar la cpula, de cubrir con un semicilindro gigante de metal el sarcfago de hormign del que sobresala la chimenea, la imagen de la catstrofe durante 31 aos; se dice que pronto comenzar el trabajo para desguazar el sarcfago, se dice que la cpula frenar la dispersin de radiacin de los trabajos de demolicin; de las vctimas actuales sigue sin decirse nada.

Poco recuerdo y menos presencia de Chernbil este ao; breves apuntes, algunos en tono frvolo, y el homenaje habitual a los liquidadores. La neutralidad de la nueva imagen es un paso ms hacia el olvido.

El 24 de septiembre de 2016, un mes antes de cerrar la cpula, muri Bela Belboch, la compaera de Roger Belboch, el autor de Chernoblues, el libro que mejor ha analizado las implicaciones sociales y cientficas de la catstrofe. El trabajo de Bela, una cientfica especialista en fsica, supone la mayor denuncia de lo mucho que los expertos aprendieron de la catstrofe; el rigor y la vigencia de su estudio invita a la lectura hoy, y muestra cmo Chernbil se proyecta hacia el futuro.

Movilizacin social y resistencia

El tema central obliga a abreviar la crnica de la resistencia en la Pennsula Ibrica. En el caso del Almacn Temporal Centralizado (ATC) la imposicin irracional, sentencia polmica por medio, fue analizado y denunciado con detalle en una serie de cuatro artculos publicados entre el 28 de marzo y el 13 de abril por la persona que ms profundamente lo conoce, Carlos Villeta, portavoz de la Coordinadora contra el ATC; leerlos es la mejor manera de acercarse al ncleo del conflicto y a los intereses en juego.

En otro frente, la poltica de hechos consumados de la empresa Berkeley Resources para iniciar el trabajo de minera de uranio en Retortillo (Salamanca) y la retrica de la Confederacin Nacional de Empresarios de la Minera y Metalurgia (Confedem), toparon con una combinacin de movilizacin ciudadana, intervencin de Portugal y accin judicial entre el 4 y el 19 de abril, que les oblig a parar el ritmo. Aunque al cierre de este artculo llegan noticias de que maniobras de los abogados de la empresa han conseguido que se levante la paralizacin cautelar, por lo que puede que las obras se reanuden en breve.

Que para imponer los sesenta aos de funcionamiento nuclear no se va a reparar en medios es algo que se palpa. El 12 de abril el gobierno del PP vet la Proposicin de Ley presentada por Unidos Podemos que peda el cierre de las centrales nucleares a medida que fuesen caducando sus permisos de funcionamiento. Motivo, el impacto presupuestario en la recaudacin fiscal que supondra el cierre nuclear. Otra muestra de que el discurso de manipulacin econmica impuesto por la industria nuclear tiene un largo recorrido. Por suerte, esta maniobra para hacer desaparecer la cuestin nuclear de la agenda poltica ha sido compensada socialmente por el anuncio de una Manifestacin antinuclear en Madrid para el prximo 10 de junio organizada desde el Movimiento Ibrico Antinuclear, tema al que podremos dedicar ms espacio en futuras crnicas.

En Portugal, la poltica de apaciguamiento dictada por la Unin Europea da un nuevo fruto: el grupo de trabajo tcnico creado por el Gobierno para analizar la construccin del Almacn Temporal Individualizado (ATI) de combustible gastado en Almaraz consider, el 27 de abril, que el proyecto era "seguro y adecuado", aunque con algunos matices. El dictamen provoc enfrentamientos polticos y protestas de algunas entidades portuguesas de defensa del medio ambiente.

En Catalua, la operacin poltica de ocultar el alargamiento hasta los sesenta aos tras un escenario 100% renovables para 2050, sigue cosechando xitos. Una prueba es el artculo publicado el 9 de abril sobre la situacin de Garoa, un refrito de tpicos econmicos en la lnea de la ms pura ortodoxia nuclear combinados con una referencia a su influencia en las otras centrales; 76 lneas de texto con un silencio clamoroso sobre el hecho de que tres de los reactores a los que Garoa influye estn en Catalua. Una muestra ms de la baja calidad democrtica del pensamiento dominante, en que la constante invocacin a la democracia para justificar llamamientos patriticos diversos es una prueba de la veracidad del refrn castellano: dime de qu presumes, y te dir de qu escaseas; y es que las muestras de respeto hacia los intereses de los que mandan nunca son bastantes cuando se quiere transmitir inestabilidad.

Lo han conseguido todo, por tanto piden ms. Maniobras a alto nivel

Si febrero fue el mes en que la industria nuclear puso las cartas boca arriba ante la sociedad, abril ha sido el mes en que las ha puesto ante el gobierno amigo del PP. Para situar estos acontecimientos hay una breve qua en la hemeroteca.

Imposible imaginar un mejor panorama para la industria nuclear a inicios de abril: renovacin garantizada sin cortapisas tcnicas, y futuro blindado hasta los sesenta aos; cualquier intento de impugnar un permiso de funcionamiento se topara con una demanda millonaria por lucro cesante, lo que convertira cualquier poltica mnimamente ecologista en una reedicin al alza del negocio de la moratoria pactada en los aos ochenta del siglo pasado.

Pero la codicia de industria nuclear no conoce lmites, y es imposible satisfacerla. La Ponencia Parlamentaria encargada de las Relaciones con el CSN (Ponencia), se ha reunido en dos ocasiones sin tratar nada que tenga ver con el CSN. La Ponencia es el organismo institucional secreto por excelencia; el 23 de marzo comparecieron los directores de energa nuclear de Enel-Endesa e Iberdrola y el director de Garoa, e informaron a diputados y diputadas de su seguridad de alargamiento de las centrales hasta al menos los sesenta aos, ms tarde se supo que el director del rea nuclear de Endesa defendi una reduccin de la presin fiscal en el curso de su comparecencia; el 5 de abril compareci el director de Almaraz, que se neg a contestar la simple pregunta de si pedira alargar su funcionamiento ms all de 2020. Es el mismo seor que, el mismo da que el CSN conceda sesenta aos a Garoa, declar que pedira un alargamiento igual.

Conviene recordar que la Ponencia es un rgano opaco y casi sin regulacin; no aparece mencionada en el Reglamento de Funcionamiento del Congreso, pese a que la web del CSN la cita como referente institucional donde el CSN da cuentas de su gestin; hay rumores de que las actas de reuniones no pueden ser consultadas por nadie que no sean diputados miembros, y de que no se pueden hacer pblicos los detalles de las comparecencias, pero nada de esto aparece reglamentado en documentos pblicos; la informacin sobre la Ponencia en la web del Congreso es mnima; un ejemplo, el da 20 dicha web informaba de una reunin de la Ponencia para el lunes 24 de abril, pero donde debera figurar el orden del da apareca un enlace a la Comisin de rango superior. En resumen, la Ponencia es el rgano ideal para que la industria nuclear transmita sus decisiones y criterios a los representantes polticos sin interferencias.

El 30 de marzo, el gobierno amigo del PP declara su voluntad de autorizar la apertura de Garoa en seis meses, pero el 31 de marzo el presidente de Iberdrola declara que quiere cerrar la central, y que los impuestos son los culpables de que las centrales nucleares tengan prdidas. Al mismo tiempo anuncia un aumento de beneficios de Iberdrola de un 12%, y un nivel de inversiones de 25.000 millones de euros hacia el 2020.

Vuelve a la carga el 3 de abril, en la Junta de Accionistas declara que Garoa tiene prdidas elevadas, y que est en conversaciones con Enel-Endesa para no pedir la renovacin del permiso de funcionamiento; luego eleva el tiro, manifiesta que la culpa de las prdidas de todo el negocio nuclear la tienen los elevados impuestos. Se manifiesta, justamente, el da antes de que el director de Almaraz, donde Iberdrola tiene la mayora de la propiedad (53%), se niegue a contestar la pregunta de la Ponencia sobre el alargamiento ms all de 2020.

Las apuestas parecen subir, el 10 de abril Nuclenor (la Agrupacin de Inters Econmico, AIE, que gestiona Garoa, 50% de Enel-Endesa e Iberdrola, respectivamente), anuncia que el da 26 se reunir para tomar la decisin sobre la renovacin del permiso. El mismo da, el presidente de Iberdrola va ms all: declara que todas las centrales nucleares con participacin de su empresa deben negarse a presentar la documentacin para la renovacin del permiso si el gobierno del PP no baja la fiscalidad para evitar prdidas; pide, adems, una reunin de ANAV, la AIE que gestiona Asc y Vandells, el 19 de abril para tratar ese asunto; tambin pide dos aos de retraso en el calendario de renovacin de permisos de todas las centrales para tener tiempo de negociar con el gobierno esa reduccin fiscal. No consta informacin de que la ANAV se reuniese el da 19, pero el 18 de abril el presidente del CSN, Fernando Mart Scharfhausen, visit Asc y se entrevist con el director general y el presidente de la Junta de Administradores de ANAV, Jos Antonio Gago y Juan Mara Moreno.

Para entonces, el ruido de la prensa pro-nuclear es considerable. El 20 de abril, Gas Natural-Fenosa se alinea con Iberdrola y el consejero delegado Rafael Villaseca entona el si no se reduce la carga fiscal sobre las centrales no es rentable hacer las obras de mejora en estas instalaciones para que funcionen ms all de las cuatro dcadas. A medida que se acerca el da 26 se escenifica la tensin con titulares sensacionalistas; el mismo da 26 se filtra que Iberdrola fue quien la exigi mediante un burofax, invocando el reglamento de Nuclenor.

Pasa la reunin, se habla de distanciamiento, pero queda claro que las propuestas ms contundentes del seor Galn han sido moderadas, l mismo suaviza su discurso y las tres elctricas se alinean sin estridencias en la reivindicacin de rebaja fiscal mientras el gobierno amigo del PP, fortalecido por la posicin de Enel-Endesa, declara el da 27 que descarta avanzar el calendario sobre su decisin en Garoa, y que no est de acuerdo en realizar rebajas fiscales a las nucleares, e invoca la Unin Europea como argumento.

Hasta aqu los hechos, intentemos interpretar su significado analizando algunos de sus aspectos.

Centrar el debate nuclear en el discurso econmico es la mayor victoria de la industria nuclear; al margen de que victimismo y queja continua son rasgos compartidos por los privilegiados de todo tipo, es muy difcil realizar un anlisis objetivo de la situacin econmica del sector energtico por la ausencia de mecanismos de control externos, como acertadamente denunci en su da el economista Juan Torres. Incluso un anlisis crtico, como el realizado el 24 de abril por Cristbal J. Gallego, del Observatorio Crtico de la Energa, sobre los beneficios econmicos que el alargamiento tiene para las elctricas, debe reconocer las variables de manipulacin que la industria nuclear puede conjurar.

Podemos asumir que los beneficios econmicos que los sesenta aos de funcionamiento proporcionarn a la industria nuclear sern de escndalo y, a partir de aqu, analizar la escenificacin orquestada con el gobierno amigo del PP, que tiene el efecto colateral de apoyar la mentira de que cerrar las nucleares aumentar el precio de la electricidad. Existen dos conflictos, el que se da entre Enel-Endesa, de una parte, e Iberdrola y Gas-Natural-Fenosa, de otra; y el de las tres elctricas con el gobierno amigo del PP?, los datos indican diferencias, pero sin los tintes dramticos aireados por medios afines. Las tres elctricas coinciden en el menos impuestos (como todo el mundo empresarial, de hecho) pero, al margen de calentamientos verbales, saben muy bien qu equilibrios deben respetar, saben que el negocio es muy suculento tal y como est hoy, y saben que no tiene sentido el recurso extremo al apagn nuclear que esgrimen los pro-nucleares, recurso, adems, harto discutible (aunque abordar ahora esto alargara demasiado el texto). En cuanto a la relacin con el gobierno amigo del PP, chismorreos personales entre directivos y polticos al margen, tambin tiene reglas precisas. Sucede que mantener en vigor los dogmas neoliberales exige regularidad en una gimnasia discursiva, en la que entra el ejercicio de escenificar como un conflicto lo que es una simple diferencia de criterios que se solventa en una negociacin con beneficios para todas las partes.

Desde la resistencia nuclear lo ms importante es la reivindicacin de Iberdrola y Gas Natural-Fenosa, de retrasar dos aos la solicitud de renovacin de permisos, por sus implicaciones para las dos estrategias de resistencia al alargamiento a sesenta aos que se estn desarrollando.

Hay que apuntar que ese mnimo de tres aos de antelacin para pedir la renovacin del permiso de explotacin que impugna Iberdrola no responde a una pauta legal establecida. La revisin de los anteriores permisos, todos otorgados por gobiernos del PP, muestra que el mnimo anterior fue de un ao, con la excepcin de Almaraz, a la que se le pidieron dos. Los tres aos supusieron una innovacin de los gobiernos PSOE de 2004 a 2011, con la excepcin de Trillo, renovado en 2014 bajo un gobierno del PP que, sin embargo, mantuvo el criterio de los tres aos de antelacin introducido por los socialistas.

Que el gobierno amigo del PP opte por una renovacin exprs es comprensible por la estabilidad, si se extrapola los seis meses que han hecho pblico con Garoa, y se mantienen los plazos establecidos, Almaraz tendra su renovacin para sesenta aos en diciembre de 2017, y Vandells 2 en enero de 2018; se conjura un escenario de inestabilidad poltica y se reduce el margen de maniobra para la resistencia. Que una parte de la industria nuclear desprecie el escenario de inestabilidad poltica y pida dilatar el perodo de renovacin es una muestra de lo segura que se siente, sea cul sea la situacin poltica que se d; que otra parte (Enel-Endesa) pida ceirse a lo reglamentado entra en la exigencia de normalidad y discrecin de la industria desde 2011, tambin a la satisfaccin con lo conseguido, y a la certeza de que hay mecanismos informales de negociacin a los que se puede recurrir. Revisar los acontecimientos Garoa entre 2006 y 2017 aporta abundantes pruebas.

Sera una ingenuidad interpretar estas diferencias de criterios como conflictos, y adjudicar preferencias en funcin de eso. La nica respuesta, dada la prepotencia del sector nuclear y sus aliados, es partir de la peor hiptesis posible: una renovacin exprs, y organizar la estrategia con la vista puesta en ese escenario. Si, como fruto de un exceso de seguridad en si mismos de la industria nuclear y su gobierno amigo del PP, se llega a un retraso en el plazo de renovacin de permisos, siempre se puede maniobrar con el viento del tiempo a favor; pero si los escasos dos meses que quedan se comete un error de estrategia, las posibilidades de correccin posterior sern mnimas. La industria nuclear podr imponer los sesenta aos sin oposicin real.

NOTA: Ms informacin en la HEMEROTECA DE ABRIL.

Miguel Muiz Gutirrez es miembro del Moviment Ibric Antinuclear a Catalunya, de Tanquem Les Nuclears-100% RENOVABLES y mantiene la pgina de divulgacin energtica http://sirenovablesnuclearno.org/, contacto o sirenovablesnuclearno @pangea.org

Fuente: http://www.mientrastanto.org/boletin-157/notas/maniobras-nucleares-en-las-altas-esferas-cronica-de-abril



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