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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-06-2017

Las rosas crecen en el norte de Siria

Leandro Albani
Resumen Medio Oriente


En la naturaleza, los organismos vivos, como las rosas con espinas, desarrollan sus sistemas de autodefensa no para atacar sino para proteger a la vida. Abdullah calan, el representante ideolgico del PKK, llama a esto la teora de la rosa. (Dilar Dirik, antroploga y activista kurda)


Una revolucin que comenz hace cinco aos en el fragor de un conflicto que estremece a Medio Oriente. El norte de Siria, territorio kurdo histrico, se convirti en un laboratorio poltico y social. En ese escenario, mujeres y hombres, nios y ancianos rechazaron las opciones ms visibles: plegarse al gobierno y al ejrcito sirio, o acrecentar las filas de una oposicin que, en escasas semanas, mut en un sinfn de grupos terroristas, que tienen su mxima expresin en el Estado Islmico.

En Rojava, tierra donde vivi por veinte aos el lder kurdo y fundador del Partido de los Trabajadores del Kurdistn (PKK), Abdullah calan, las fuerzas se movilizaron por una tercera va, como ellos mismos la denominan: construir una federacin democrtica, regida por la igual de derechos de gneros, religiones y nacionalidades, basada en una organizacin comunal y la creacin de una economa cooperativa y ecolgica.

Acosados por el Daesh, cercados por el militarismo turco, menospreciados por el Estado sirio, los pobladores de Rojava salieron a las calles, construyeron sus fuerzas de autodefensa y comprendieron que la revolucin que defienden tiene en las mujeres a su vanguardia. Las historias, acciones y palabras de miles de mujeres que van rompiendo los moldes patriarcales que regan sus vidas proceso con aciertos, contradicciones y resistencias internas y externas- son una realidad que sale a luz con la fuerza incontenible de la rebelda.

Un pueblo de mujeres, libre de la violencia de gnero, en el corazn de Medio Oriente. Eso es Jinwar, aldea cercana a la ciudad de Dirbesiye, en el cantn de Cizre, en el Kurdistn sirio (Rojava).

A finales del ao pasado, cuando se conoci la experiencia de Jinwar, las Unidades de Proteccin del Pueblo (YPG) y las Unidades de Proteccin Femeninas (YPJ) continuaban con sus avances contra el Estado Islmico mientras el Ejrcito turco intentaba detener a las fuerzas kurdas con bombardeos masivos. Pese a esta situacin, en la reconstruccin de la sociedad del norte de Siria las mujeres redoblaban la apuesta y fundaban un pueblo.

Segn inform la agencia de noticias JINHA, Jinwar tiene como objetivo transformarse como una alternativa a la violencia contra las mujeres y desarrollar una vida ecolgica. Ancianas y adolescentes, todas ellas se encargaron de plantar los primeros rboles en el pueblo, cuyas races siguen creciendo hasta el da de hoy.

Heval Rumet, integrante de la Academia de Jineoloji, particip en el acto de fundacin y explic que la vida de cada mujer sin autovoluntad, autoconciencia, autoorganizacin y autodefensa est en peligro. Rumet relat que las mujeres a lo largo de la historia se tuvieron que enfrentar a una lengua, una cultura, a sentimientos y pensamientos, y a unas labores que permiten el despojo y el asesinato. Enfrentarse al genocidio de mujeres requiere de una organizacin multilateral y trabajar con amor resumi-. Los proyectos y luchas requieren asegurarse de que el nombre de la mujer no se refiera a la muerte, sino a nuestra cultura de vida igualitaria de nuevo.

Fueron 73 das de combates contra el Daesh, en los cuales se rescataron a miles de civiles, en medio de una lucha que, en los ltimos das, se volvi cuerpo a cuerpo.

A mediados de agosto de 2016, las Fuerzas Democrticas de Siria (FDS) anunciaron la liberacin de Manbij, ciudad ubicada en el norte de Siria y fronteriza con Turqua. Las primeras imgenes que circularon estremecan: las mujeres de la localidad, de mayora rabe, lloraban mientras abrazaban a las milicianas de las YPJ, que integran las FDS.

Manbij, con alrededor de cien mil habitantes y un punto estratgico para el suministro de armamento desde Turqua hacia los terroristas, respiraba una libertad que hasta haca pocos das estaba sepultada bajo la bandera negra del ISIS.

Entre las lgrimas y los abrazos iba quedando atrs unos de los smbolos de opresin del Estado Islmico: por las calles de la ciudad se esparcan las ropas negras que los terroristas obligaban utilizar a las mujeres.

Esas imgenes de las habitantes de Manbij desprendindose de las formas de opresin ms profundas y cotidianas dieron la vuelta al mundo. Con el paso de los das, las fotografas y videos fueron devorados por el frenes informativo que genera Medio Oriente. Pero esas mujeres, aferradas a sus hijas e hijos y que sonrean junto a las combatientes de las YPJ, confirmaron que su territorio ya no perteneca a los opresores; sus cuerpos y los das volvan a ser suyos.

Trescientas delegadas en la ciudad de Kobane. La consigna que las une es Por unas mujeres libres en una Siria Federal y Democrtica. Convocadas por el Kongreya Star, llegaron de Manbij, de Cizre y hasta de la convulsa regin de Al Raqqa con la tarea de discutir, proponer y sacar conclusiones para desarrollar su lucha.

Durante la presentacin del evento, Evin Siwd, portavoz de Kongreya Star, enfatiz: Estamos luchando por la libertad de todas las mujeres. Miles de mujeres en las zonas bajo ocupacin y la opresin estn expuestas a la violencia de las bandas (en referencia a ISIS). Tenemos que luchar por su salvacin. Siwd resumi que todas las mujeres de todos los pueblos han de unir sus fuerzas para venir juntas bajo una misma bandera y un mismo poder.

En marzo de este ao se realiz el Segundo Festival de Arte y Literatura de las Mujeres, en la ciudad de Qamishlo. El arte y la literatura de las mujeres son una garanta para la nacin democrtica fue el lema de presentacin. Un mes antes fue la Primera Conferencia del Movimiento de las Mujeres para la Cultura y las Artes, en el cantn de Afrin, con la participacin de 400 delegadas y una consigna simple: Para proteger a las mujeres y la vida, con la revolucin de las artes y cultura tenemos que luchar hasta que se obtenga un Federalismo Democrtico.

En Rojava, desde que se consolid la revolucin, se multiplican las tareas, los debates y las convocatorias organizadas por las mujeres kurdas, rabes, asirias, turcomanas y de otras nacionalidades. Sus actividades muestran el pulso de la zona y confirman que aunque la guerra est a unos pocos kilmetros y que el peligro de un ataques de ISIS o Turqua se encuentra latente, la vida libre por la que lucha no se detendr.

Las Casas de las Mujeres se multiplican en el territorio de Rojava. En octubre de 2016, las mujeres del Consejo Municipal de El Heye El Sexre, de la ciudad de Manbij, anunciaron la apertura de uno de estos espacios donde confluyen las mujeres de diferentes etnias, religiones e ideologas. Şervn Armanc, miembro del Consejo Municipal, record que las mujeres siempre son vctimas de atrocidades a manos de las fuerzas de ocupacin, y dichas fuerzas siempre ponen el sometimiento de la voluntad de las mujeres en el punto de mira. Ante esta situacin, Armanc convoc a las mujeres a autoorganizarse en todos los aspectos de sus vidas, y trabajar tanto en el rea poltica como en el militar y social.

Las Casas tienen el objetivo principal de proteger los derechos de las mujeres, romper con el patriarcado que todava impera en el norte de Siria y formar un pensamiento liberador y autnomo.

En Şedad, en el cantn Cizre, este ao tambin se dio apertura a una Casa de las Mujeres. Welda Bot, integrante de Kongreya Star, explic que con el inicio de la revolucin de Rojava, las mujeres, gracias a la filosofa del lder Abdullah calan, han luchado contra la barbarie de las bandas terroristas, los sistemas de esclavitud y ahora luchan para demostrar nuestra existencia.

En el cantn de Afrin, el Comit de Elaboracin de los Planes de Estudios trabaja en un libro sobre Jineolog para trabajarlo en las escuelas secundarias. Hasta ahora se publicaron 2.000 ejemplares en kurdo y el ao que viene se espera la aparicin la versin en rabe.

Berivan Muhamad, integrante del Comit, explic que el fin de este proyecto es revelar la verdadera historia de las mujeres para que ms mujeres aprendan su historia, para que se vuelvan confidentes entre ellas y tengan el poder de liberarse a s mismas. Berivan agreg que se capacit personal especial ya que la materia se dar en forma de dilogos y debates.

Ahin Hasan, profesora de Jineolog, seal que al principio los estudiantes tenan dificultades para comprender la materia debido a la riqueza de su informacin, pero posteriormente, cuando se desarroll ms intensamente la interaccin, los estudiantes comenzaron a realizar debates y les empez a gustar el tema.

Aminah Joid, que es parte de la comunidad rabe, dijo que al principio no sabamos nada sobre el tema y nos pareca difcil, pero ahora tenemos una visin ms clara de lo que se trata y hemos aprendido acerca de la verdadera esencia de la mujer y su papel en la sociedad. A travs de esta materia el importante papel de las mujeres sali a la luz logrando una especie de renacimiento en toda la comunidad, y clarificando el papel de la mujer en la crianza de las generaciones, sostuvo.

Cuando el Estado Islmico surgi en 2014, uno de sus primeros blancos fue el pueblo yezid del Kurdistn iraqu (Bakur). El gobierno del Kurdistn Autnomo, liderado por el Partido Democrtico de Kurdistn (PDK) y su mximo dirigente Masud Barzani, mir para otro lado mientras los terroristas cometan un genocidio. Muertos, desplazados, pueblos destruidos, la marca registrada del Daesh. La intervencin de las fuerzas del PKK detuvo la matanza y permiti la salida de civiles por corredores humanitarios. Igualmente, al da de hoy 3000 mujeres yezides siguen en poder de ISIS, que las esclaviza y las vende en mercados sexuales.

Pero en la zona yezid de Bakur, desde el dolor y la tragedia, naci la resistencia. Enfrentando al Estado Islmico, soportando los ataques del PDK y los bombardeos del Estado turco, el pueblo de la regin de Shengal declar su autonoma y conform sus fuerzas de autodefensa; en el caso de las mujeres, crearon las Unidades de Mujeres de Shengal (YSJ) y el Movimiento de Mujeres Libres Yezides (Tevgera Azadiya Jinn zid-TAJ).

Zeynep Cud, miembro de las YSJ, declar en marzo de este ao que las mujeres resistieron en la primera lnea con el fin de proteger sus races, ancladas en el pueblo de Kurdistn. Cud agreg que las yezides tienen sus propias organizaciones, razn por la cual el enemigo tienen miedo del poder de las mujeres.

El 14 de marzo, las fuerzas del PDK reprimieron con brutalidad una movilizacin de mujeres en la ciudad de Xanesor. Las manifestantes rechazaban los ataques del PDK y la injerencia del gobierno de Barzani frente al avance de la autonoma en la zona de Shengal. Naz Nayif Qewal fue la vctima de las fuerzas represivas, pero tambin, ese mismo da, se convertira en un smbolo de la resistencia.

En un comunicado, el movimiento de mujeres yezides record que la mayor aspiracin de nuestra amiga Naz era que nuestras mujeres fueran liberadas del cautiverio del Daesh y que los responsables por el genocidio pagaran por sus actos. Por eso, afirmaron que nosotras nos organizaremos y resistiremos en la senda de las mujeres mrtires.

Ya no somos las mujeres de la poca anterior a la masacre remarcaron en el comunicado-. Hoy sentimos y saboreamos el olor y el sabor de la libertad y nos hemos comprometido con la libertad. Como mujeres yezides hemos tomado conciencia y nos hemos organizado en nuestra autodefensa junto a las YJS.

El TAJ, conformado como una herramienta de organizacin en todos los mbitos de la vida, remarc que las mujeres tenemos que dejar a un lado la victimizacin y la desesperacin, porque seremos reconocidas por nuestra resistencia e insistencia en la libertad.

Para los pobladores yezides, el actual desafi es proyectar una nueva sociedad, donde los derechos de las mujeres sean respetados, y las religiones, nacionalidades y lenguas puedan vivir en libertad.

El Movimiento de Mujeres de Kurdistn naci al fragor de una lucha histrica por la libertad, el respeto de los derechos negados y la construccin de una conciencia que apunta a destruir los cimientos del patriarcado y el machismo. Las caractersticas patriarcales en Medio Oriente, y en Kurdistn en particular, no son diferentes de lo que vivimos cotidianamente en Amrica Latina. Aunque desde los crculos de poder y sus medios de difusin muestren a Medio Oriente como una gran crcel para las mujeres -sobre todo teido con una explicacin superflua del Islam-, en Latinoamrica suceden hechos similares, por lo cual las luchas de las mujeres tambin tienen profundas conexiones, aunque exista un ocano que las separe.

En junio de 2016, Rojda Felat, una de las principales comandantes de las FDS fue entrevistada por el peridico Binevs. En sus palabras se pueden descubrir las sntesis y los caminos futuros por donde transitan las mujeres de Kurdistn. Queremos librar a nuestra regin de esta tirana contra las mujeres asegur -. Las acciones de ISIS no tienen cabida en el Islam. La comandante explic que la lucha de las mujeres kurdas se enciende donde se reprime a la mujer, pero tambin donde un hombre est amenazando a una mujer.

Cuando nos fijamos en el Kurdistn sirio, las mujeres son las vanguardias de la revolucin. Arin Mirkan fue un ejemplo de esto. Esas compaeras nos mostraron el camino a seguir. Nuestros amigos varones van por este camino y no se sorprenden ms por esto, nos respetan y nos apoyan, resumi Felat.

En abril de este ao, lham Ehmed, co-presidenta del Consejo Democrtico Sirio (MSD, por sus siglas originales), declar a la agencia Firat News que en la actualidad se producen importantes acontecimientos polticos y militares que se llevan a cabo bajo el liderazgo de las mujeres kurdas y que buscan establecer un sistema democrtico que permita una transformacin general en Medio Oriente.

Ehmed advirti que otras revoluciones que se realizaron en la historia, con el lema de la libertad y la democracia, no trajeron libertad y democracia debido a la falta de organizacin y de conciencia de las mujeres para establecer su autodefensa. Esas revoluciones solamente vencieron a los poderes dominantes. Pero esta vez ser diferente y el nivel de mentalidad y organizacin de toda la sociedad va a cambiar.

Con respecto a la experiencia en Rojava, la co-presidenta del MSD explic que la participacin de las mujeres en las zonas militares y de defensa personal garantiza un sistema democrtico e igualitario, pero que lo que queremos decir aqu no est relacionado con el aspecto militar solamente. La autodefensa en reas polticas, militares, econmicas, todas son importantes. Adems destac que la experiencia de las mujeres en el norte de Siria tiene un impacto concreto en Medio Oriente. Las mujeres en Egipto, Tnez, Palestina y otros lugares siguen los pasos de las YPJ y las toman como modelo para renovar y revitalizar sus experiencias, resalt Ehmed.

La revolucin que encabezan las mujeres de Kurdistn no se reduce a fusiles y fotografas apropiadas por los grandes medios de difusin, sino que hunde su filosofa en lo profundo de la historia del pueblo kurdo y apunta contra un sistema resquebrajado, que en Medio Oriente parece implosionar con el transcurso de las semanas. El cambio, la transformacin y la liberacin no llegan solamente de las bocas de las ametralladoras.

En Rojava ahora las rosas florecen con ms libertad todos los das. Y como las rosas, las mujeres del Kurdistn construyen su autodefensa para derrotar un sistema poltico, social y econmico que las neg como mujeres, kurdas y revolucionarias.


Fuente original: http://www.resumenmediooriente.org/2017/05/31/las-rosas-crecen-en-el-norte-de-siria/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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