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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2017

De coyunturas polticas y movimientos anticapitalistas

Epifanio Daz Sarabia
Rebelin


Hace un par de das, el 28 de mayo, que el Congreso Nacional Indgena (CNI) y el Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional (EZLN) emitieron un pronunciamiento conjunto: competir con una candidata indgena en las elecciones presidenciales de 2018. Este hecho ha despertado todo tipo de comentarios de los cuales me parece necesario hacer aclarar algunos.

En principio, es importante recordar que desde sus orgenes, el EZLN se ha declarado como un movimiento armado, una milicia, entre cuyos objetivos est la creacin de nuevas formas de ejercer el poder, desde abajo, hacia arriba y a la izquierda, pero sin tomar el poder del Estado ni a travs de las armas, ni por la democracia electoral. Entonces la pregunta obligada es porque entonces el CNI se ha pronunciado por participar en las elecciones de 2018 con una candidata indgena? El cuestionamiento tiene ms de una respuesta. De forma precipitada y, posiblemente, la ms difundida sera aquella que considera que la propuesta zapatista no hace ms que seguirle el juego al PRI restndole votos a otros candidatos y partidos, particularmente, a Andrs Manuel Lpez Obrador (AMLO) quien se perfila como favorito para ganar las elecciones de 2018. Esto puede resultar cierto, a no ser que, actualmente, nos parece que no estn dadas las condiciones polticas, reales y suficientes, como para pensar que eventualmente, el zapatismo, an sin proponrselo pueda acceder a la mxima investidura estatal. En efecto, una participacin exitosa en una contienda electoral requiere de una slida y previa estructura organizativa (alianza con distintos sectores popular, campesino, con organizaciones, formacin de comits promotores del voto, etctera) adems de aos de trabajo y posicionamiento poltico (por ejemplo, a Evo Morales le llev diez aos llegar a la presidencia de Bolivia), que permita en determinado momento, como en el presente caso, cubrir el nmero suficiente de electores que la legislacin electoral exige para registrarse como candidato independiente, cuyo porcentaje es el 1% del padrn de electores con credencial para votar, lo que equivale a casi un milln de votos ciudadanos.

De esto parece darse cuenta el EZLN, ya que en su comunicado de fecha 28 de mayo publicado en el blog de Enlace zapatista, seal que el zapatismo no busca administrar el poder, lo que se busca, dice, es desmontarlo desde las grietas de la resistencia, de la rebelda. Es decir, congruente con los principios fundacionales del EZLN, el zapatismo no busca acceder al poder estatal, sino solo convulsionarlo, hacer temblar el poder poltico establecido, la lite poltica, sin distincin ideolgica o partidista. De este hecho ya han dado cuenta algunos escribanos, como Luciano Concheiro, para quien la propuesta de participar en las elecciones presidenciales del 2018 con una candidata indgena se parece ms a una performance   de arte contemporneo que a una operacin de realpolitik , la cual tendr como efecto sacudir el sistema poltico mexicano.

Ahora bien, de la propia experiencia del EZLN, como de las muchas organizaciones sociales, sindicatos y colectivos, sabemos que la lucha anticapitalista, antisistmica, descolonizadora se desarrolla da a da en todos los espacios posibles y permisibles para ello, en las comunidades, en los barrios, colonias, comits y, que no necesariamente est condicionada a tiempos polticos electorales, de ah que a nuestro entender hay algo que no encaja en la apuesta zapatista y, menos an cuando, segn pinta el escenario, con las elecciones de 2018, por primera vez en aos se est ante una posibilidad real, si no de fijar un nuevo orden econmico y social distinto al capitalismo en la era neoliberal, s por lo menos de interrumpir la hegemona de un partido poltico cuyo gobierno se ha distinguido por su actitud entreguista a los intereses del capital, actos de corrupcin en la lite poltica y, sobre todo, por la represin y criminalizacin de los movimientos sociales. Los casos de Javier Duarte y el de la desaparicin de los jvenes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, son solo dos de los casos ms emblemticos del gobierno priista. As pues, en lo personal no cuestiono la estrategia zapatista de descubrir los sistemas de opresin, de colonizacin y de despojo territorial indgena, o la reorganizacin de movimientos sistmicos en Mxico, solo sigo que no es el momento coyuntural oportuno para hacerlo.

Epifanio Daz Sarabia

Abogado triqui

[email protected]

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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