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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2017

La Cmara de Casacin analiza el juicio en el que fue condenada la dirigente social Milagro Sala
Las mentiras del testigo estrella de Morales

Alejandra Dandan
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Las defensas y la querella expusieron sus argumentos. Parte del debate gir sobre la poca credibilidad del principal acusador


Los tres jueces de la Sala IV de Cmara de Casacin no dejaron de mirarla. En la sala no estaba Milagro Sala, pero apareci en cada imagen levantada por los que llenaron el auditorio AMIA de Comodoro Py. Y en el nombre que una y otra vez pronunci su abogada, Elizabeth Gmez Alcorta, en esta audiencia pblica con presencia de cmaras de televisin, la primera realizada afuera del territorio de Jujuy, luego de la primera condena a Milagro por un escrache con huevos a Gerarado Morales en 2009. La dirigente indgena fue condenada a tres aos de prisin en suspenso por instigar daos en una protesta. Pero ella no organiz ni particip en esa protesta. Cuando llegaba al final de su intervencin, antes de pedir que se revoque la sentencia, Gmez Alcorta record frente a los jueces el fallo del Tribunal Oral Federal 1 de Jujuy, habl de lo que significa esta condena para los dirigentes de las organizaciones polticas y sociales y pronunci la palabra fascista.

La sola idea de responsabilizar a un dirigente social y poltico por las acciones de quienes integran las mismas organizaciones, implica arrasar con la culpabilidad del acto, dijo. El argumento de que hay mayor reproche en un dirigente social o poltico por las acciones realizadas por los miembros de una organizacin es un argumento fascista, inaceptable a 34 aos de democracia. Y este es el modo en que se ha justificado el agravante contra Milagro Sala, en lugar de ser tomado como corresponda, como atenuante. Uno podra decir que fue una protesta social y que hubo excesos. O excedi los lmites de la tolerancia democrtica. Hubo un contexto de protesta, sin embargo esta sentencia tiene un ADN que lo podemos encontrar en los dos prrafos, en los que el TOF decidi superar la mitad de la escala penal prevista en virtud de su encumbrada participacin en movimientos sociales porque tiene mayor participacin en las acciones de sus adlteres y seguidores. Dijeron que la pena era porque ella y Graciela Lopez son cabeza de movimientos sociales y no tenan ninguna necesidad de realizar acciones violentas. Y cargaron contra Milagro al considerarla referente social de mas alto nivel siendo la referente mas notoria de la red de organizaciones sociales.

Los nombres de los jueces que flotaron en el auditorio durante las ms de cuatro horas de audiencia fueron los de los tres autores del fallo del 28 de diciembre de 2016: Mario Jurez Almaraz, Mara Alejandra Cataldi y Santiago Daz. Con Milagro, condenaron a Graciela Lpez y Ramn Gustavo Salvatierra por daos agravados en la protesta realizada en octubre de 2009 en el Consejo de Profesionales de Ciencias Econmicas de Jujuy donde iba Morales a encabezar una disertacin sobre control y auditoras del Estado. Milagro fue condenada como instigadora aunque no particip con una sola prueba de cargo sobre la que gir buena parte de la audiencia de ayer: el testimonio de Ren Arellano, alias Cochinillo, y su esposa Cristina Chauque. La defensa y el fiscal Javier de Luca desplomaron tcnicamente cada una de las que llaman las ocho mentiras de Arellano y describieron cmo a pesar de las contradicciones, el TOF decidi salvarlas a toda costa para sostener la condena al hacer uso incluso hasta de una declaracin de instruccin que ni siquiera fue cotejada en el juicio. O usar datos parciales de una causa contra Milagro en la que ella ya haba sido sobreseda. Pidieron la nulidad del juicio de Jujuy y que se revoque la sentencia. De Luca tambin adelant que impuls un causa por falso testimonio.

En la primera hilera frente a los jueces se sentaron Damin Loretti y Horacio Verbitsky, del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). Estuvo Graciela Daleo, sobreviviente de la ESMA. Adriana Taboada, de la Comisin Memoria, Verdad y Justicia de Zona Norte. Anbal Ibarra, Mara Brawer y Estela Daz, del Comite por la Libertad de Milagro. Alejandro Coco Garfagnini, coordinador nacional de la Tupac. Decenas de integrantes de la organizacin. Con sus imgenes y las fotos de Milagro. Se oy el llanto de un nio. Y se supo que Ricardo Gil Lavedra haba estado temprano en el primer piso de Comodoro Py, la zona en la que estn las oficinas de la Casacin. No saban qu lo haba llevado al edificio, pero alguien dijo que la presencia de quien es responsable del estudio de abogados que representa al gobernador Gerardo Morales tal vez tena ms peso que todos los que estaban all.

Tambin se escuch en la sala un duelo directo con los tres magistrados de la Sala IV de la Cmara de Casacin: Mariano Borisnki, Gustavo Hornos y Juan Carlos Gemignani. Pese a una resolucin de prescripcin del delito de amenazas ordenado por el TOF de Jujuy antes del juicio oral, estos tres jueces tomaron un argumento de Morales no slo para revocar la prescripcin, sino para ordenar que se la investigue por una figura ms grave: amenazas agravadas, a partir de una declaracin del mismsimo Arellano en instruccin, de la que el testigo ni siquiera pudo dar cuenta en el debate. Primero se los reproch De Luca. Luego, Gmez Alcorta. Y al final, Paula Alvarez Carreras, la abogada de Lpez que de paso les record el paso de esa sala en lo que signific la impunidad para Carlos Taddeo Blaquier, all lejos, con otro escrito, una falta de mrito de abril de 2014, cuando por primera vez el empresario haba sido procesado por crmenes de lesa humanidad. Esa fue otra estocada. El fallo demostr la urgencia que tenia la justicia de Jujuy en condenar a las dirigentes sociales y eso qued evidenciado con la suspensin del debate de los juicios de lesa humanidad, para rpidamente juzgar y condenar a la dirigente explic la abogada. Eso caus un sensacin de impunidad en los organismos de derechos humanos, de la misma forma lanz que tuvieron una sensacin de impunidad cuando este mismo tribunal dict la falta de mrito a Blaquier.

La sala aplaudi. Borinski no dijo nada. Gemignani, mudo hasta entonces, se despach, pese a que Hornos intent frenarlo.

Doctora! la reprendi, a voz pelada, sin hacerse tiempo ni de alcanzar un micrfono y con un obvio guin desplazado: le recuerdo que no puede leer en la audiencia como indica el artculo 393 del cdigo procesal.

Alvarez Carreras dijo que todos haban ledo leyeron. Que por otra parte ella no estaba leyendo el recurso. Y que tienen ustedes (el recurso) y supongo habrn ledo en profundidad.

Para entonces, De Luca y Gmez Alcorta haban terminado. Una parte central de las intervenciones fue Arellano. Durante el juicio en Jujuy, Arellano dijo que se reuni dos veces en la casa de Milagro con su esposa. Que Milagro lo mand a hacer el escrache y pegarle una pia a Morales. Que no fue. Y que desde entonces vivi amenazado por Milagro. Que quiso iniciar una causa penal, pero ningn juez le tom la causa. Que vivi sin trabajo y encerrado y muerto de miedo. Tambin explic que su ingreso a esta causa fue porque en medio de esa situacin se top de casualidad en la Legislatura de Jujuy con el apoderado de Morales, Luciano Rivas. La defensa de Milagro Sala sostiene, desde el mimso momento del juicio, que este testigo miente. Ayer, Gmez Alcorta enumer las ocho mentiras y contradicciones.

1. Arellano dice que se top de casualidad con Luciano Rivas. Pero su esposa dijo en el juicio que lo contactaron a travs de Miguel Chiqui Alvarez Garca, hoy embajador argentino en Bolivia. Tambin dijo que ese da busc ayuda en todos los despachos. Incluso el PJ. Falso. No fue as.

2. Arellano dijo que antes de declarar en la causa apag el telfono. Y que no volvi a ver a Rivas. Falso. Tiene una llamada de Rivas a su telfono a la hora 0.13 de la noche antes de declarar.

3. Dijo que no tena trabajo. Y que Milagro Sala no le daba ms obras. Que haca changas en el lavadero de su hijo. Falso. Su esposa dijo que trabajaba en el lavadero que era de l y tena una cooperativa.

4. Despus del escrache, Milagro Sala organiz una protesta en la comisaria en la que estaba detenido Salvatiera. Dijo Arellano que no quera ir. Y que Milagro lo amenaz. Sin embargo, tambin dijo que esa noche Milagro lo mand a hablar con Alvarez Garca. Esto habla de un rol destacado en la organizacin para una persona que supuestamente estaba amenazada o desplazada.

5. Dijo que no recibi ms llamados antes de la declaracin, pero adems del llamado de Rivas, esa misma noche se comunic con Alvarez Garca.

6. Dijo que intent denunciar a Milagro por amenazas y que la causa no se la quisieron tomar. Falso. Hizo la denuncia y entreg un chip de telfono en el que la justicia no encontr nunca rastros de las amenazas. En la causa sobreseyeron a Milagro.

7. Dijo que estaba muerto de miedo y amenazado, sin embargo la Polica que lo custodiaba desisti de su custodia porque estaba las 24 horas con una intensa vida social, era una persona sumamente violenta, que organizaba peleas, portaba armas y consuma drogas.

8. Por ltimo dijo que no tena trabajo. Y que nunca trabaj para el Estado. Falso. Durante el juicio, la defensa prob que por lo menos hasta ese diciembre de 2016 era empleado del gobierno de Morales.

Minti, dijo Gmez Alcorta. Pero cmo lo salv el Tribunal? Diciendo que su palabra tena valor con otras pruebas glosadas en la causa. Arellano, agreg, es un testigo preparado. Lo que es flagrante es la parcialidad del Tribunal para valorar la prueba de cargo contra Milagro Sala y es tambin una grave violacin a las garantas procesales. El TOF no slo dio por vlido lo que Arellano dijo en el juicio, sino que como eso no le alcanzaba para imputar a Milagro por la instigacin, acudi a su declaracin testimonial en instruccin, una declaracin sobre la que el testigo no fue preguntado en la audiencia y sobre la que, por lo tanto, las defensas no pudieron repreguntar. La cuestin no es inocua -dijo sobre este punto De Luca porque fueron esos dichos escritos los que tuvo en cuenta Casacin para avizorar la posible calificacin ms gravosa y porque el escrito se contradice con lo que dijeron en el juicio oral. Pero la sentencia no tom solo esos pedazos de fragmentos para sustentar al nico testigo. Tambin dio por vlido y tom partes de la denuncia de Arellano contra Milagro de aquella causa por amenazas en la que ella fue sobreseda. Denuncia que Gmez Alcorta busc y aport durante el juicio para derribar la credibilidad del inventor. El Tribunal toma en cuenta lo que le sirve, pero no la resolucin de la investigacin que fue el sobreseimiento, dijo. No haba ya otra prueba de cargo.

Un paso bizarro fue la defensa de Morales. No estuvo el apoderado del estudio Gil Lavedra, Federico Wagner, autor de los mails que buscaron plantar testigos al Grupo de Trabajo de ONU. Estuvo en cambio Eduardo Vergara. Pidi la resurreccin de la figura de amenazas coactivas. Dijo que en 2009 la Red tena un enorme poder de la que se lleg a decir que era un Estado paralelo. Pero las carcajadas estallaron en la sala cuando se refiri al Consejo Profesional. La discusin era si el lugar es un espacio de uso pblico o no. Si no lo es, la causa por dao estara prescrita. La defensa de Milagro dice que no lo es. Vergara dijo todo lo contrario. Y lo compar con una plaza inaugurada este ao en la provincia de Jujuy, abierta el 24 de marzo, con el nombre de Julio Csar Strassera. La gente no va a la plaza Strassera, sin embargo la posibilidad de que lo haga existe, explic. Hacan tres o cuatro conferencias por ao!, le retruc Gmez Alcorta ms tarde sobre el Consejo Profesional. Y el ejemplo que puso el abogado es un poco burdo porque esa plaza es para uso y goce de toda la gente, incluso para los que reclaman por la libertad de Milagro, pero resulta que a esa gente se la llevaron detenida.

Otro punto de Vergara tambin fue Arellano. Pero la defensa le sali un poco mal. No sabe leer, no sabe escribir, no puede imputrsele que minti, si bien no vamos a decir que es tonto pero tampoco es una persona que pueda diferenciar entre un acto si es procedente o no, eso lo sabemos nosotros.

Anda!, dijo la sala.

Una mujer murmur que todo era para que los jueces no lo llamen a declarar y noten lo falso del testimonio. A su turno, Gmez Alcorta le retruc: No es tonto ni mucho menos dijo. No lee ni escribe, pero mentir sabe muy bien.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/41608-las-mentiras-del-testigo-estrella-de-morales



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