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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2017

Trotzdem

Mikel Arizaleta
Rebelin


Wilko Johnson, guitarrista y compositor ingls de 69 aos, siente pnico por las alturas, pero desde aos suea a menudo que se halla encaramado en la punta de un poste de telgrafos, martirizado por una idea: cielos, esto no es un sueo, es bruta realidad! De pronto se cae y con el porrazo se despierta.

Cuenta que sus sueos son, en su mayora, muy turbulentos, cosa que le agrada y disfruta mucho. Recientemente so que se despertaba, se levantaba y encontraba en la sala de estar, en el suelo, su cuerpo muerto. Se espant. Se acerc sigilosamente a su cuerpo, cmicamente torcido sobre su espalda, y contempl su rostro plido, como el de un cadver. Contrariado sali del cuarto, pero regres al momento de puntillas creyendo que aquello no poda ser verdad. Se acerc de nuevo a su cuerpo, le golpe suavemente con la punta del pie y no se movi. Convencido de su muerte cogi bloc y lpiz y comenz a dibujar su cadver. Y al dibujarlo oy una voz interna que alababa su bizarra por dibujar su cuerpo. Y otra voz le dijo que acababa de airear un misterio. Fue entonces cuando alguien llam a la puerta, y al abrirla entr un viejo amigo al que le cont el problema con su cuerpo. Su consejo fue deshacerse rpidamente de l para as recobrar la tranquilidad. Cargamos, dice, mi cuerpo en su coche, me colocaron en el maletero y fuimos a Canvey Island, donde nac y crec. Cruzamos un puente y sumergimos mi cuerpo en un ro. Me sent contentsimo al verme desaparecer lentamente en el agua, me invadi una gran paz. Y me despert.

Me imagino que mis sueos nada tienen que ver con mi realidad, pero la realidad es que en los ltimos aos me he confrontado varias veces con la muerte. Hace cuatro me pronosticaron vida para pocos meses, me descubrieron un cncer galopante y nulas posibilidades de vida. Pero lo cierto es que contra todo pronstico sobrevivo. Hace 12 aos muri mi mujer, tambin por cncer, y sueo mucho con ella, a veces en sueos revivimos algo conjuntamente, a veces tan slo noto su presencia.

Mis mejores sueos son aquellos en los que siento que estoy soando. A veces veo a mi mujer en el sueo y s que no es real. Pero me produce gran contento. En los sueos ambos somos muy reales. Y en lo posible trato de prolongar los sueos. Probablemente porque duran poco son tan excitantes.

Recientemente ha aparecido su biografa y, claro, se titula: Das Leben geht weiter, la vida sigue.

Marc Brost y Stefan Schirmer, dos redactores de Die Zeit, narran en su larga entrevista de cuatro horas con Walter Kohl, el hijo mayor del que fuera canciller de Alemania durante 16 aos (1982-1998), Helmut Kohl, su crisis vital que padeci a los 30 aos, en la que confluyeron el suicidio de su madre Hannelore Kohl, las donaciones secretas ilegales a la CDU de su padre Helmut y el fracaso de su primer matrimonio. Hannelore vena sufriendo de grave fotofobia y termin quitndose la vida.

Walter, que escribi hace aos el libro titulado Leben oder gelebt werden, que muy bien poda traducirse por vivir la vida de modo personal o dejarla en manos de otros, tiene en la entrevista palabras duras contra la actual canciller Angela Merkel. A finales del 2000 se trunca aquel reconocimiento generalizado de los alemanes hacia Kohl, el canciller de la unidad de Alemania, cuando estalla el escndalo de donaciones secretas que Kohl haba estado administrando al margen de la contabilidad oficial del partido, sumas millonarias que haban sido destinadas a engrasar la reunificacin y los obstculos que iban surgiendo en el este y el oeste. Kohl fue apartado de la CDU tras negarse a delatar a los donantes. "Su identidad es el mayor secreto de la historia de la Repblica. Han pasado ya 17 aos y permanecen annimos, ni uno ha salido a decir yo fui, liberen ya a Kohl de esa responsabilidad El hombre que haca las leyes para todos los ciudadanos de la Repblica l mismo se las estaba saltando. No hay nada peor en una democracia".

Y hay algo que Walter no perdona a Merkel, entonces secretaria general del CDU, y que acababa de escribir (22.12.1999) una Brandbrief, una solicitud, un escrito apremiante, a Kohl acusndole de haber daado gravemente al partido ("Die von Kohl eingerumten Vorgnge haben der Partei Schaden zugefgt) con las donaciones secretas ilegales de 15 a 2 millones de marcos, y es su comportamiento respecto a su madre en un tiempo en la que Hannelore Kohl estaba gravemente enferma, el no haber dicho pblicamente : seoras y seores, a poder ser en este affair no metis a la familia de Kohl, ni a su mujer ni a sus hijos, que nada tienen que ver. La realidad es que Angela Merkel ni antes ni despus dijo una palabra de apoyo en favor de Hannelore.

El escrito de Merkel tuvo que ver con la lucha por el poder dentro del partido, por defender el partido frente a Kohl, tampoco mi padre fue un melindroso en este campo. Como profesional de la poltica Merkel saba la avalancha desatada en Alemania y los daos que ello iba a acarrear a mi madre y a nuestra familia. Mi madre fue ultrajada, convertida en guiapo, mud su rostro, y lo que le result especialmente doloroso fue el sentirse traicionada por Angela Merkel, tan amigas durante aos, a la que tanta ayuda le prest en los primeros pasos de trabajo poltico e inexperiencia personal en Bonn como ministra, que tantas confidencias se contaron, que tanto se ayudaron! Y esta traicin mi madre no la super jams y contribuy a su fatal desenlace.

Walter afirma que su padre y Merkel se asemejan en su talento maquiavlico. El periodista Joachim Noack, que ha seguido los pasos de Kohl desde sus inicios, escribe a este respecto que otro de los misterios de la defenestracin de Helmut Kohl es el papel que jug la entonces presidenta de la CDU, Angela Merkel. "Merkel quiso salvar a la CDU. Tambin quera salvar al canciller Kohl, un gran activo poltico, e intent la pirueta, pero cuando tuvo que decidir, porque mantener el caso abierto habra terminado con todos, salv a la CDU".

Los hijos de Helmut Kohl nunca han militado en partido alguno, tampoco en el de su padre. Con la afiliacin a un partido dice Walter ocurre que entras siendo joven y el partido te va configurando y matando, terminas siendo totalmente dependiente de l y a travs de su aparato surge una sociedad paralela. Somos gobernados por soldados de los partidos, partidos que son los atades de nuestra democracia... solche Parteien sind die Sargtrger unserer Demokratie.

Lo cierto es que a Walter Kohl el mundo se le vino abajo con treinta ya cumplidos, y no vio otra salida que el suicidio: Ich sah irgendwann keinen anderen Ausweg, als mich umzubringen. Pero se concedi 100 das de reflexin y futuro y se salv de un acabose anunciado. Cay en sus manos el libro del psiclogo Viktor Frankl, superviviente de Auschwitz trotzdem Ja zum Leben sagen, a pesar de los pesares hay que decir s a la vida, y experiment algo que hoy sigue siendo para l tutano y nervio en su vida y trabajo, en circunstancias de agobio y pozo negro poder tener la fuerza de abrirse de nuevo al futuro en la vida, el poder decir en esas circunstancias a pesar de todo vale la pena un ltimo esfuerzo de s a la vida.

Y esto vale tanto en Alemania como aqu.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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