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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2017

Vasco Gonalves: Las tareas de un revolucionario

Antonio Maira
Rebelin


Inicio la publicacin de esta serie de artculos por varios motivos, el primero y, tal vez, el ms importante de ellos, dar a conocer al mundo de habla espaola, el relato personal de la Revolucin de los Claveles y de la contrarrevolucin que surgi paralelamente en guerra abierta con la primera, hecho por el ms importante de sus participantes, el que ocup el cargo que l consideraba colectivo, en relacin con el MFA y con el pueblo pobre y explotado de Portugal- de Jefe del gobierno durante cuatro Gobiernos Transitorios del Segundo al Quinto-, en el breve y vertiginoso tiempo de 14 meses. El libro es una traduccin creo que fiel- de la larga, inteligente y pausada entrevista de Mara Manuela Cruzeiro, del Centro de Documentacin del 25 de Abril (Archivo de Historia Oral de la Universidad de Coimbra). [Leer aqu: Vasco Gonalves, un General en la Revolucin]

La entrevista rompe los moldes, hoy generalizados, de aquellas entrevistas en las que la presencia del entrevistador se impone y apabulla al entrevistado para mostrar la pericia profesional del primero. Tal relato directo no haba sido publicado, que yo sepa, en castellano, hasta este momento, aunque s una entrevista ms reducida muy interesante en la que Vasco Gonalves declara directamente su calidad de marxista democrtico y tambin leninista, cuando reitera que toda revolucin necesita de un brazo armado que l ve en el MFA mientras permanece unificado y por su precisin en la valoracin de la relacin de fuerzas en el proceso revolucionario

El segundo es el de contribuir al conocimiento de una Revolucin, casi perdida en el tiempo, casi enterrada, muy interesadamente, transformada en folklore y en efemrides, por los problemas dominantes, pero, sin embargo, muy actual, casi inspiradora, casi estimulante.

El tercero, por fin, es contribuir, en la medida de mis posibilidades, a refrescar la memoria sobre la brutalidad de los mtodos del Imperio de los Horrores el de los EEUU- y, al mismo tiempo, las posibilidades de resistencia de los pueblos.

El cuarto, es la evidente vinculacin, entre algunos procesos paralelos que dan sentido y memoria a nuestro propio proceso poltico: detrs de la revolucin portuguesa vemos otras cosas: Felipe Gonzlez de la mano de Mario Soares, a ambos recibiendo los honores de de los lderes ms importantes de la socialdemocracia europea, y detrs de ellos, sombrendoles la traicin, a elementos polticos tan refrescantes como el embajador Frank Carlucci y, ms all, en primersimo lugar a elementos tan feroces como Mitterrand, Smithz, Kissinger, y otras bestias como dira el Gran Neruda.

Las consecuencias de esta maldita sopa de intrigantes fueron, en Espaa, la doble traicin de Gonzlez y todos sus catecmenos, el abandono del marxismo contra la mayora de su partido y la nefasta entrada en la OTAN despus de un referndum tramposo.

El quinto es el lcido pensamiento y la calidad conceptual de Vasco Gonalves, terico dentro de la revolucin, capaz de ver y prever los procesos sociales y polticos, de localizar a los enemigos de la revolucin y de correr contra el tiempo, calculando, con precisin, la evolucin de las fuerzas en presencia, fuera y dentro del MFA.

Publicar la serie, antes de que empiece, eso deseamos todos los revolucionarios, ese largo, clido y, en todo caso terrible verano caliente, que esperan todos los desheredados de la tierra como esperaban, con esperanza y espritu de lucha, en Portugal en 1975.

Diez, al menos, fueron las acciones polticas fundamentales del General Vasco Gonalves, y una ms, al menos, en la que l no intervino, pues fue encarcelado y aislado por el Grupo de Los Nueve en el Fuerte de Oeiras y, posteriormente, destinado provisionalmente, como Director del Instituto de Altos Estudios Militares. All predominaban los sectores fuertemente reaccionarios de las FA, con los que se haban aliado los miembros del Grupo de los Nueve, para dar un golpe de Estado programado, con rdenes de operaciones precisas y detalladas. Finalmente, el 25 de Noviembre fue pasado compulsivamente a la reserva por el Consejo de la Revolucin.

Aunque pueda resultar paradjico, pero, en realidad, muy bien pensado como justificacin del ataque a los gonalvistas, y como coartada de los destructores de la Revolucin el motivo fue el siguiente: por no ofrecer garanta de fidelidad a los principios definidos en el Programa del MFA. Justo la tarea a la que haba dedicado todos sus esfuerzos el general Vasco Gonalves.

La primera fue darse cuenta, inmediatamente despus del victorioso 25 de Abril, que la llegada de las tropas a Lisboa haba desatado una inmediata explosin popular, que haba convertido un golpe militar con un Programa democrtico, antifascista y anticolonialista -muy ambiguo en otros aspectos y, sobre todo, interpretable de distintas maneras-, en una autntica Revolucin popular.

La segunda, inmediata, fue la de frenar los intentos para el establecimiento de una autocracia militar por el General Spnola, en su calidad de Presidente de la Repblica, Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, y miembro preeminente del Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA). El objetivo de este general derechista sera encubierto por el intento de golpe de Palma Carlos primer Jefe de gobierno del Primer Gobierno Transitorio. Spnola que intent inicialmente reenviar a las tropas sublevadas el 25 de Abril a sus cuarteles, con la oposicin rotunda del MFA intent despus maniobrar y descargar las responsabilidades sobre su primer ministro Palma Carlos, despus de su golpe de la mayora silenciosa, que vino precedido por una verdadera celada y encerrona en la Plaza de toros de Lisboa.

La tercera, establecer los derechos polticos, sociales y laborales de los trabajadores y trabajadoras en un Portugal subdesarrollado y pobre. Esta pelea, muy seria, empez el 1 de mayo de 1974, poco despus, por lo tanto del 25 de Abril, y se plante como la necesidad de la Unidad Sindical lo que caus una gravsima preocupacin en las clases y grupos sociales de la derecha portuguesa, y tambin, y fundamentalmente, una actitud reactiva y sectaria del Partido Socialista Portugus (PSP);

La cuarta, la apertura, conservacin y reactivacin de un proceso de nacionalizacin, o colectivizacin, de las grandes empresas monopolizadas, transnacionales alguna de ellas, de los latifundios agrarios convertidos en colectivizaciones o reparto de tierras, lo que llev, necesariamente, a la creacin de lneas pblicas del crdito y, consecuentemente, a la nacionalizacin de la banca.

La quinta, la institucionalizacin del Movimiento de las Fuerzas Armadas, es decir, del MFA; lo que provoc la reaccin inmediata del General Spnola, de su primer ministro, Palma Carlos, y de la derecha subterrnea de las Fuerzas Armadas, mayoritaria y no vinculada o claramente contraria a la Revolucin.

La sexta, mantener la unidad del brazo armado de la Revolucin (el MFA) y oponerse a los intentos de golpe de estado de la derecha portuguesa, representada por el General Spnola y por el primer-ministro del Primer Gobierno Transitorio, el ya mencionado Palma Carlos, representante fiel de la gran burguesa monopolista de las grandes empresas transnacionales y de la banca, que actuaban de intermediarios con el capital y la banca extranjeros.

La sptima, que envolvi a todas las dems, fue el proceso de descolonizacin, que algunos (como Spnola y el nuevo AMI (sector derechista de las FAR que trat de movilizar Spnola en su apelacin a la mayora silenciosa) pretendan convertir en un proceso controlado de neocolonialismo y que, por otro lado, llev a la metrpoli cientos de miles de colonos, contrarios a la Revolucin.

La octava, que tambin acompao a todo el proceso revolucionario, fue la de impedir que la derecha militar representada por el Grupo de los Nueve, aliada con el Partido Socialista (PSP) -ganador de las elecciones a la Asamblea Constituyente-, rompiera los Pactos Partidos-MFA, para dar un golpe de estado en alianza con la socialdemocracia europea, que acab con la revolucin.

La novena, fue la de hacer frente a la inmediata injerencia extrajera, organizada por el embajador de EEUU, Frank Carlucci, alto funcionario de la CIA, promovido despus de su excelente hoja de servicios en Portugal. Se trata de la injerencia exterior que haba comenzado mucho antes de la mano del Embajador de los EEUU y Director de la Estacin de la CIA en Portugal, Frank Carlucci, tal como revelan o demuestran testimonios y datos posteriores. Sus antecedentes eran muy elocuentes: haba ganado mritos en Zanzibar, el ex Congo Belga y Brasil y fue premiado por la excelente tarea en Portugal con el cargo de vice-director de la Agencia de Inteligencia.

La dcima, tal como verifican documentos desclasificados y los testimonios directos de Rui Mateus, quien cita a Carlucci como uno de los hroes del 25 de Noviembre, fue hacer frente a la Operacin Comuna de Lisboa, que prevea un ataque masivo, con asalto final a Lisboa. El nombre de la operacin remita, directamente, a la Comuna de Pars donde miles de comuneros fueron masacrados por el gobierno de derechas francs de Thiers, apoyado por la artillera prusiana, y, finalmente, fusilados en nmero prximo a las 10.000 personas. Rui Mateus menciona el Plan Callagan de intervencin de fuerzas especiales de los servicios secretos norteamericanos (CIA) e ingleses (M16) y tambin los servicios secretos de la Espaa franquista muy preocupados, estos ltimos, por la inminente muerte del dictador fascista y por los evidentes problemas derivados de la descolonizacin del Sahara.

Antonio Maira es capitn de Fragata de la Armada y cofundador de Anemoi.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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