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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2017

Vivienda, Territorio y Ciudad
Tres ideas para la poltica post neoliberal y del buen vivir del Frente Amplio

Claudio Pulgar Pinaud
Rebelin


Los tres principales desafos en materia de vivienda, territorio y ciudad en Chile tienen que ver con la (re)definicin bsica de los mismos conceptos y sus alcances. Se trata aqu, como en el caso de la educacin, de la salud y de las pensiones, de superar el modelo y paradigma actuales: neoliberales, basados en el lucro y la especulacin; para pasar a un modelo basado: en derechos sociales universales, la solidaridad, los bienes comunes, el buen vivir, la propiedad social y colectiva, as como la autogestin. Basamos estas propuestas en las experiencias histricas y actuales del movimiento de pobladoras y pobladores en Chile, as como en experiencias concretas de polticas pblicas aplicadas durante dcadas en diferentes pases del mundo, como Uruguay, Argentina, Mxico, Colombia, Brasil, Francia, Alemania, Holanda, Suecia, Finlandia, entre muchos otros.

1. Suelo y ciudad: entendidos desde su funcin social y desde el derecho a la ciudad. Hay que sacar del mercado una buena cantidad de suelo urbano para entender el acceso a suelo bien localizado como un derecho y como un servicio de utilidad p blica, controlando as la especulacin. Cmo? Creando bancos de suelos pblicos (estatales, regionales y/o municipales con las carteras de suelos pblicos ya existentes, as como con compras y expropiaciones de utilidad pblica). Tambin se deben crear bancos sociales de suelo (pertenecientes a cooperativas de habitantes, como el modelo de los community land trust ) entendidos stos como bienes comunes no estatales, no vendibles ni transables en el mercado.

2. Vivienda social: Superar el aejo y contradictorio concepto de "vivienda social" subsidiaria basado en la demanda, y sobre todo en el caso chileno sostenido en la propiedad privada de sta, para instalar 2 vertientes complementarias de viviendas de inter s social sin propiedad privada, sino que en propiedad pblica y propiedad social y comn:

-Viviendas pblicas de arriendo (de propiedad del estado, de las regiones y/o de los municipios). Construidas en suelos pblicos bien localizados, no vendibles, aunque transferibles entre generaciones de habitantes de las mismas familias, con arriendos accesibles y abiertos a todas las clases sociales y grupos etarios.

-Viviendas cooperativas en propiedad colectiva. Con proyectos gestionados por los habitantes organizados, tanto en suelos de los bancos de suelos pblicos como en los bancos de suelos sociales. Construidas con modalidades de ayuda mutua y con crditos accesibles sin intereses. La propiedad colectiva es el pilar clave de este modelo, siendo las cooperativas las propietarias de las viviendas, que pueden ser transferidas, pero fuera de la lgica de mercado. Un ejemplo es el modelo uruguayo.

Ambos modelos, asociados a las polticas de suelo del punto 1, sirven para controlar la especulacin del suelo y la vivienda, tanto en la compra-venta como en los arriendos, creando territorios "liberados del mercado", que funcionan como diques de ste. Con estos modelos dejamos de regalar al mercado miles de millones de pesos pblicos y aseguramos una verdadera inversi n social , donde la propiedad queda resguarda entre un grupo mixto de viviendas de propiedad pblica y otras de propiedad social y colectiva.

Los costos de los arriendos, en el caso de las primeras, o de crditos en el caso de las segundas, no pueden superar en 20% de total de ingresos familiares, siendo idealmente del 10%, y deben ser proporcionales al nivel de stos, ms all de la localizacin o el tamao de la viviendas, teniendo en cuenta que se trata de una poltica universal y no focalizada, es decir, todas y todos tendrn derecho a la vivienda adecuada.

3. Planificacin territorial: superar la lgica autoritaria y funcional al capital del urbanismo y la planificacin tradicionales, para pasar a entender el territorio como un proceso, donde la producci n social de ste y el protagonismo de las mayoras populares debe primar. La planificacin se realizar en procesos radicalmente democrticos desde los territorios, con planes que velen por el bien comn y en la lgica de la funcin social del suelo y la propiedad. La recuperacin de las plusvalas es clave para controlar el desenfrenado usufructo de las inversiones p blicas por los inversores privados, que podrn seguir operando, pero bajo reglas claras. Se fomentar la redensificacin social de los centros urbanos a travs de las polticas de viviendas citadas en el punto 2. Para combatir por ejemplo los guettos verticales creados por el mercado sin planificacin.

Estas 3 lneas de la poltica se pueden comenzar a implementar con los millonarios recursos actuales, en el entendido que hoy el Estado invierte el 0,5% del PIB en vivienda (sin contar la inversin en infraestructuras), recursos que se podran duplicar con una nueva poltica fiscal, as como con la recuperacin de plusvalas urbanas. Podemos entonces reorientar los recursos que por aos se han dedicado a subvencionar tanto el mercado de suelo, como el mercado de viviendas sociales en propiedad privada, adems de la recuperacin de la plusvalas creadas por las inversiones pblicas en infraestructura y servicios (nuevas lneas de metro por ejemplo). Para avanzar en esta poltica se necesita deconstruir los modelos existentes, mucha creatividad, voluntad poltica y sobre todo la movilizacin y participacin organizada de los habitantes y de los movimientos sociales en el proceso. Slo as podremos avanzar en una poltica post neoliberal y del buen vivir de produccin social del hbitat desde el Frente Amplio con el protagonismo de las y los pobladores y habitantes de Chile.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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