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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-06-2017

Muri (antes de nacer) en el 17 y la enterraron (a punto de nacer) en el 45

Juan Jimnez Herrera
Rebelin


Los estados de la burguesa europea son los herederos de los reinos feudales, siempre enfrentados por guerras de religin, litigando por fronteras, posesiones territoriales, alianzas y lealtades. Las burguesas europeas construyeron sus estados, tanto en confrontacin, como aliadas a sus respectivas castas nobiliarias; en todo caso, presas del militarismo y patriotismo feudales, de lo que fueron nefastas consecuencias las dos grandes guerras europeas del siglo XX.

Entre tanto, la burguesa norteamericana, una vez declarada su independencia de la feudal Gran Bretaa, en vastsimo territorio, alcanz, libre de estructuras feudales y nobleza con la que transigir, a construir, en el marco del capitalismo, unos autnticos Estados Unidos. El chovinismo francs; el revanchismo y militarismo alemanes; las nfulas romano imperialistas de Italia; el aislacionismo ingls y el "no estar nunca" de espaoles y portugueses, ms preocupados por sus dominios de ultramar, han impedido la construccin de unos verdaderos Estados Unidos de Europa.

La ilusin de la actual UE se desvanece; naci para evitar una nueva contienda franco alemana a propsito del acero y el carbn; para sustituir el tanque y artillera germanos, como acompaantes de la industria alemana, por el desarme arancelario y la libre circulacin (sobre todo) de capitales (alemanes), de lo que pueden dar cuenta los sufridos helenos, obligados a mal vender su sector pblico al (mejor) postor (alemn). Y, sobre todo, naci la UE de la libre circulacin de capitales para hacer frente a la Unin Sovitica; frente al peligro del socialismo, las distintas burguesas europeas supieron arrinconar sus desavenencias y egosmos particulares y dejarse cobijar bajo el manto de la proteccin militar norteamericana.

En realidad, las burguesas europeas, desde el 17, son unas clases sociales trasnochadas y fenecidas; y, desde el 45, enterradas bajo el manto militar estadounidense. Como ha afirmado el presidente Putin, pocos son los pases que cuentan con soberana en el mundo; y, precisamente, uno de ellos no es Alemania, potencia derrotada en la segunda guerra mundial, y sujeta a un estricto rgimen de limitaciones, en orden a actos que definen la soberana, como son una poltica internacional y militar propios. Luego, la Unin Europea, en realidad, no es una ninguna potencia mundial, porque la falta de soberana germana termina afectando a todos sus aliados. A ello hay que sumar, en este proceso de agona soberanista, la eliminacin de soberana monetaria (y, consecuentemente, industrial) que Alemania ha impuesto a sus estados socios, con la introduccin de la moneda nica, el euro, controlado por el BCE, a su vez, dominado por el capital financiero alemn.

Y todo ello lo ha ejecutado Alemania para preservar y acrecentar su brutal supervit comercial y arrolladora mquina exportadora. Pero ya hay a quienes, en el escenario internacional, molesta, sobremanera, que el gigante industrial germano inunde sus mercados y compita exitosamente con la industria nacional. Son, nada ms y nada menos, que los EE.UU de Trump. Y el Emperador ha anunciado que las cosas cambiarn; o sea, proteccionismo y obstculos para la entrada de mercanca alemana en EE.UU. Es el inicio de la desglobalizacin, del que quieren culpabilizar unnimemente al Sr. Trump.

Sin embargo, Alemania, si quiere sobrevivir como potencia econmica de primer orden, habr de jugar el papel ms decididamente desglobalizador. Slo puede, desde su estatus de potencia derrotada y tutelada militarmente (precisamente, por su principal competidor econmico, los EEUU), y carente de soberana, recuperar sta, a condicin de empoderar, como sujeto internacional plenamente soberano, a los EE.UU de Europa. Mas la construccin de esta nueva realidad estatal, exigir de Alemania exportar a sus socios, especialmente, a los estados del sur, los elementos bsicos de su slido estado de bienestar. El capital alemn est obligado a abrazar el Estado Social y abandonar el austericidio fiscal y presupuestario, si quiere recuperar su soberana bajo el paraguas de los EEUU de Europa.

Y he aqu, que la preservacin del Estado Social es incompatible con la globalizacin capitalista, con las importaciones masivas de productos baratos de pases emergentes, en los que no se cumplen legislaciones sociales bsicas; incompatible con las deslocalizaciones y con la loca y brutal libertad de capitales.

O es el Estado Social Europeo el que evitar que Alemania languidezca y se suma en una grave crisis econmica y creciente desempleo, cuando empiece a sufrir los primeros obstculos a su potencial exportador, o, por el contrario, como ya sentenciara Lenin, los Estados Unidos de Europa sern socialistas o no lo sern nunca.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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