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(Argumentos para la lucha)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-06-2017

Estrategias organizativas frente a los retos polticos y sociales que afronta el Sindicato de Inquilinos de Barcelona

Salva Torres
Rebelin


De aquellos polvos, vienen estos lodos

Llevamos medio ao largo desde el inicio de las primeras reuniones celebradas con el objetivo de construir el Sindicato de Inquilinos e Inquilinas. Por parte de nuestra Asociacin, la organizacin de los inquilinos ha sido siempre uno de los retos ms importantes. En los aos del estallido de la burbuja inmobiliaria, cuando todos los focos mediticos mostraban el naufragio hipotecario, ramos de las escasas voces en la conurbacin de Barcelona que prestamos apoyo a los inquilinos dentro de la defensa del derecho a la vivienda de todos los ciudadanos.

Realizbamos una lucha unitaria que continuamos practicando hoy en da en la defensa de los hipotecados en riesgo de perder su vivienda, pero tambin del precariado que se las tiene que ver con la propiedad, los de las habitaciones alquiladas y de la ciudadana en general que ocupa pisos viviendo en un estado de angustia permanente.

Desde 1985, cuando la LAU Ley de Arrendamientos Urbanos- del ministro Boyer acab con la protectora ley franquista de alquileres de renta antigua, las sucesivas reformas legislativas, basadas en la persecucin del inquilino moroso profesional destruyeron la seguridad del alquiler. Estas reformas siempre venan acompaadas de un discurso hipcrita sobre el fomento del alquiler. En realidad, ocurra lo contrario: en 2009, nuestro pas lleg a tener el rcord mundial del 90,1% del parque de vivienda en rgimen de propiedad (1). Este estreimiento record del mercado de alquiler, acompaado de la contrarreforma legislativa en el Estado espaol, torn imposible tener un proyecto de vida estable como inquilino debido a la total desproteccin jurdica del mercado. La propiedad se converta en una dictadura mientras los contratos de alquiler son como una vaca lechera de la que se extraen rentas del desvalido inquilino de manera profesionalizada (2). Asimismo, el discurso del fomento del alquiler permita y contina permitiendo que las ayudas fiscales a la propiedad multipliquen por 30 a las recibidas por los inquilinos (3).

As pues, no es de extraar que en aquellos das de vino y rosas todo el mundo entendiera que era mejor comprar una casa que tirar el dinero alquilando. La LAU, junto a la VPO vivienda de proteccin oficial-, ambas bendecidas por PPsoe+CiU+PNV y ahora Cs, fueron las incubadoras de la sociedad de los propietarios y de la burbuja inmobiliaria. La derogacin de la LAU es pues imprescindible para desmontar esta leyenda urbana y lograr que por fin se tambalee este arraigado principio ibrico.

Podemos afirmar pues sin margen posible de error que la LAU y la LEC Ley de Enjuiciamiento Civil- se han convertido en los instrumentos para desalojar a nuestro vecindario pobre intercambindolo, en un proceso brutal de gentrificacin, por ricos compradores de segundas o terceras residencias as como por turistas que acuden en masa al Hub global en el que est inmersa Barcelona. De aquellos polvos vienen estos lodos donde la ley neoliberal LAU- permite negocios rpidos y jugosos que nutran la voracidad de los inversores extranjeros, cuyos caudalosos flujos especulativos casi igualaron en 2015 el total del presupuesto del Ayuntamiento de la ciudad.

Dos apuntes ms: desde el punto de vista residencial, Barcelona no es una ciudad europea. El mercado regulado, es decir, el parque de vivienda de titularidad pblica, no llega al 1% de las 820.000 viviendas totales en una de las ciudades del Estado con el porcentaje ms alto de alquileres: 32%. Y esta ridcula cantidad de vivienda pblica las convierte en guettos -como denuncian muchas de las comunidades de inquilinos a las que hemos dado apoyo estos aos. Esta gestin de la vivienda, por parte del PMHB Patronato Municipal de la vivienda- y del Consorcio de la Vivienda de Barcelona, ha ayudado a la mala imagen de las viviendas sociales y a la gentrificacin de la ciudad.

Volviendo a las cifras, si sumamos a las poco ms de 6000 viviendas del PMHB los llamados pisos sociales propiedad de los bancos, Iglesia Catlica y particulares de la Bolsa de vivienda social llegamos a duras penas al 1,5%. Conclusin: el 98% de los contratos de alquiler se negocian en el mercado libre en la Ciudad Condal.

Un segundo apunte: sin una radiografa exacta del reparto de la propiedad inmobiliaria en toda la ciudad entre las 820.000 viviendas que la componen, ser difcil desplegar las medidas legislativas ms adecuadas que necesita la ciudad. Todo hace pensar que el actual equipo de gobierno del Ayuntamiento ha iniciado tmidamente un mapa de viviendas vacas. Insisto: viviendas vacas; no hablamos pues de un verdadero mapa de la propiedad inmobiliaria. Es una vergenza, despus de 40 aos de democracia, en uno de los pases donde la propiedad inmobiliaria tiene un peso ms importante en la economa, que no haya un censo cruzado de la propiedad. Quizs es la manera de enmascarar el fraude sistemtico de los rentistas sobre los impuestos directos a la riqueza (fraude en el que han colaborado las sucesivas administraciones). Sin conocer la radiografa inmobiliaria, me atrevo a afirmar que una buena parte de la propiedad est en manos de pequeos propietarios. Pero esta nueva burbuja inversora que vivimos actualmente concentrar la propiedad en unas pocas SOCIMIS, nacidas legislativamente al calor de esta burbuja en ciernes, de las manos del PPsoe. (4)

Enriquecidos, subvencionados y defraudadores

Este subttulo no est pensado para ser efectista sino para focalizar el objetivo real contra el que luchamos los inquilinos de Barcelona.

Una gran parte del dinero se crea en la ingeniera financiera, no en la economa productiva, en un proceso que los economistas clsicos denominan ingresos no ganados por el trabajo sino por la posesin de un ttulo. Ms del 70% de los prstamos bancarios son al sector inmobiliario y a los bienes races Real State-. El valor de un edificio de viviendas u oficinas vale el montante de lo que el banco est dispuesto a financiar. Y son los bancos comerciales los que determinan la cantidad de crdito y la oferta monetaria circulante y no el Banco Central Europeo, como afirma falazmente la teora convencional.

La Reserva Federal y despus el BCE han creado en los ltimos aos de la nada miles de millones de euros Quantitative easing- comprando activos inmobiliarios y deuda pblica a la banca para ayudarla a vaciar sus balances de los activos txicos acumulados tras la crisis. Se trataba de enriquecer a las entidades financieras con dinero fresco.

Este programa de compra masiva de deuda titulizada del BCE no es un prstamo con inters que se hace a la banca, sino que es el propio BCE el que est comprando deuda de la banca privada- es lo que ha permitido a la banca, con esta colosal cantidad de dinero en la hucha, lanzarse a la compra masiva de bienes races (5) mediante sus fondos buitres radicados en parasos fiscales.

Primero llegaron los Blackstone (Anticipa Real State) desde USA inventores del Quantitative Easing- y despus todos los fondos de inversin establecidos en el paraso fiscal de Luxemburgo que desembarcan en Barcelona comprando la morralla hipotecaria, edificios enteros, hoteles, centros comerciales

Y no dejamos de lado las SOCIMIS (6) espaolas participadas por la banca casi al 100%. Este monstruo determinar la clase de economa que habr en la ciudad en los prximos aos. Son los que crean el dinero, los que dicen quin tiene acceso al crdito y que es lo que no lo tiene. Aunque con cierto retraso, nuestros conciudadanos ms adinerados se apuntan despus a la fiesta. Y no olvidamos tampoco a los turistas, que en el delirio inversor son los convidados de piedra que llegan con el low-cost como muchos de nuestros compatriotas hacen en otros lugares. Los turistas no son la causa sino el resultado de un plan trazado desde hace aos donde capitales, inversiones, leyes y empresas se unen para expulsar a la gente y hacerse con el control de todo el valor histrico y monumental de la ciudad, robndonos as el valor intangible de Barcelona, nicamente para monetizarla y venderla mejor.

Como el 98% del mercado de alquiler en la ciudad es libre, sin restricciones, est abonado el terreno para que el proceso de expulsin del vecindario ms pobre se haga realidad con la finalizacin de los contratos. A pesar de ello, las enormes ventajas fiscales que tienen los propietarios sirven para justificar el discurso hipcrita del fomento del alquiler de manera que los propietarios fsicos y jurdicos SOCIMIS- estn subvencionados en todos los conceptos: gastos, mantenimientoLucrndose adems al aplicar una amortizacin anual de su propiedad.

La medida que se quiere introducir en el Pla estatal de Vivienda 2017-20 (7) de subvencionar los alquileres hasta 600 euros o hasta 900, si son jvenes- ni siquiera es aplicable a ciudades como la nuestra. Las ayudas al alquiler para familias sin recursos son en realidad ayudas al propietario para asegurarle el cobro del recibo. Que no nos vengan con excusas!

Adems son inflacionistas, los propietarios saben perfectamente quin las puede cobrar (8). Las conceden las comunidades autnomas y el inquilino no llega siquiera a ver el dinero para evitar que lo pueda malgastar en comida. El PP critic al PSOE cuando aprob las ayudas a la emancipacin de jvenes pero, como todo hace pensar, este plan estatal se aprobar con 28 votos a favor y 8 abstenciones como seala El Pas en su noticia. Cmo es posible que la izquierda no haya votado en contra de la Comisin? (9).

A pesar de las descomunales ventajas, el fraude fiscal en el mercado del alquiler es enorme sobre todo entre el pequeo propietario. Damos fe de lo que dicen los portavoces de GHESTA sindicato de los inspectores de Hacienda- que explican como ao tras ao la ocultacin de alquileres supera los 3000 millones de euros. Muchos de los desahucios de inquilinos que nos llegan a la Asociacin son de contratos no declarados porque la fianza no est registrada. Por qu no se subvenciona el alquiler en el IRPF? La desgravacin fiscal al inquilino es opaca para la propiedad y, al mismo tiempo, delata a los defraudadores cuando se cruzan los descuentos de los inquilinos y la declaracin de la renta de los propietarios.

Un momento dulce de la movilizacin social por los derechos de los inquilinos

La situacin se ha agravado en toda Barcelona no slo por la subida desmesurada de los precios y la enorme cantidad de desahucios de inquilinos y precarios. Tambin han desaparecido los carteles de alquiler de habitaciones en los locutorios, un desesperado refugio habitual para muchas familias y ciudadanos en graves dificultades. Finalmente, el estreimiento de la oferta de alquiler en todos los segmentos (vuelve a ser de nuevo rentable la venta) hace muy complicada la gestin de los 44.000 contratos de alquiler que, como media, se renuevan cada ao en la ciudad. En los barrios ms perifricos no podemos dejar de recordar la gran bolsa de viviendas ocupadas por hogares que no tenan otra alternativa que vivir guarecidos.

Lo que nuestra asociacin no consigui a lo largo de los aos de la burbuja, ahora es posible por el cmulo de circunstancias sobrevenidas y explicitadas en este documento. Con este panorama, la llegada de los millenials la generacin del NO CREDIT NO DEBT- y las especiales circunstancias del turismo en ciertos barrios han hecho surgir la idea de la defensa de los inquilinos. La constitucin hace unos das del Sindicato de Inquilinos, en el cual estamos implicadas varias entidades, har dar un salto cualitativo en el planteamiento del problema a toda la ciudad. Pero no nos ser nada fcil puesto que el marco legislativo no permite muchas alegras. Tendremos que trabajar por la denuncia de que casi todos los contratos de alquiler son en realidad abusivos puesto que son de adhesin y muchas clusulas que contienen tambin son abusivas. Pero ser el trabajo barrio a barrio, calle a calle, el que permitir la autoorganizacin de los inquilinos sobre problemticas que muchas veces son diferentes entre barrios como el Raval, con una presin turstica brutal, o la zona norte de la ciudad, con el ndice ms alto de desahucios de la ciudad y del pas.

Estamos hablando entonces de la territorializacin de la lucha pero tambin de la personalizacin, del conocimiento mutuo, etc. El sindicato tendr que convivir pues con una estructura centralizada que permita aunar fuerzas pero al mismo tiempo sume las sinergias que en cada barrio generamos las organizaciones conocedoras del tejido asociativo y de las complejas tramas urbansticas y habitacionales que genera la conurbacin barcelonesa.

stos seran pues, en mi humilde opinin, los retos organizativos del Sindicato de Inquilinos: estructura centralizada, consejo de entidades de apoyo, territorializacin de la lucha, sinergias transversales y verticales entre los barrios, las entidades y el sindicato. Nadie se ha de disolver porque haya llegado el Sindicato. El Sindicato de Barrio del Poble Sec ha hecho una acertada aproximacin de conjunto en esta infografia de Barcelona.


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Hay un reto ms que quera dejar para el final. La creacin del Sindicato no puede convertirse en un instrumento para separar a la ciudadana en problemticas diferentes en funcin del tipo de acceso a la vivienda: hipotecados, inquilinos y okupas. Lo que ha demostrado esta crisis es que un hipotecado puede convertirse en inquilino y despus en okupa. Ni podemos permitir episodios en los que hipotecados hacen contratos ilegales a inquilinos que les pagan los recibos de la hipoteca ni tampoco la criminalizacin de la okupacin o el desahucio de familias residentes en habitaciones o infraviviendas. Todo esto lo tendremos que combinar con un trabajo de presin y acompaamiento barrial con el sistema de los Servicios Sociales y emergencias municipales que permita el mejor tratamiento posible a los hogares en riesgo habitacional. El mapa elaborado por el Poble Sec muestra una rica complejidad que no puede ahogarse en una estructura vertical demasiado centralizada en el Sindicato ni olvidar que las asociaciones de vecinas y muchos casales de barrio son centros que ayudarn en la tarea de la lucha por la vivienda digna en Barcelona.

El manifiesto fundacional del Sindicato de Inquilinos es lo suficientemente genrico para que se permitan interpretaciones diferentes que puedan convivir. Pero la indefinicin tambin puede ser un peligro a medio plazo. Tendremos que bregar con las diferencias, avanzar discutiendo, divergiendo y que al final ganen las mayoras de afiliados.

Y, como deca un tuit reciente: Creemos que la labor de los sindicatos de inquilinas deben transcender de la de simples lobbies. (10)

Notas:

(1) Lpez, Isidro Rodrguez, Emmanuel, (2010), Fin de ciclo, Madrid -Espaa, Traficantes de Sueos pg.238 resea 23

(2) Com en totes les generalitzacions hi ha lexcepci en sabem de propietaris que sn conscients de la funci social de lhabitatge

(3) Salva Torres, 2016, Las ventajas fiscales para los arrendadores, 50020.prouespeculacio.org

(4) Salva Torres, 2016, Inquilinos precarizados, propietarios y fondos de inversin en conflicto, 50020.prouespeculacio.org

(5) Europa Press, El balance del BCE rompe la barrera de los 4 billones de euros, Publicado 05/04/2017.

(6) Las SOCIMI Sociedades-Cotizadas-Inversin-Mercado-Immobiliario.

(7) lamoncloa.gob.es Plan estatal de Vivienda 2017-20.

(8) nadaesgratis.es, Problemas del Nuevo Plan Estatal de Vivienda.

(9) elpais.com, El prximo Plan Estatal de Vivienda 2017-2020 busca impulsar el alquiler.

(10) FAGC   @FAGC_Anarquista Creemos que la labor de los sindicatos de inquilinas debe transcender de la de simples lobbies. 00:30 - 24 May 2017 

Salva Torres, activista de la Asociacin 50020

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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