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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-06-2017

De coanfritriones y cooptados
Videgaray al relevo de Almagro como pen de Washington

Carlos Fazio
Rebelin


Los das 14, 15 y 16 de junio, la base militar del Comando Sur del Pentgono en Doral, Miami-Dade, Florida, ser uno de los escenarios de la Conferencia de alto nivel sobre seguridad y economa para Mxico y Centroamrica, convocada por los secretarios de Estado y Seguridad Interior de Estados Unidos, Rex Tillerson y John Kelly, respectivamente, con el Estado mexicano como coanfitrin (sic).

Planificado bajo la lgica de la administracin Trump que pone nfasis en la vigilancia de fronteras e identifica como una amenaza a la seguridad nacional de EU al trinomio del terrorismo, el crimen organizado y la migracin indocumentada, el evento tendr un enfoque netamente militarista como premisa para una reinversin de capitales privados en la subregin.

La conferencia, a la que asistirn el vicepresidente de EU, Mike Pence, y los secretarios del Tesoro, Steven Mnuchin y de Comercio, Wilbur Ross, ha sido precedida de sendos eventos en Tapachula y Cozumel, Mxico, que contaron con la participacin directa de los jefes de los comandos Norte y Sur, la generala Lory Robinson y el almirante Kurt W. Tidd.

Por encomienda de Enrique Pea Nieto, en la reunin de Cozumel de finales de abril, los secretarios de Defensa y Marina de Mxico, general Salvador Cienfuegos y almirante Vidal Sobern, aceptaron profundizar la cesin inteligente de la soberana nacional (segn la definicin acuada en 2001 por el ex canciller de Vicente Fox, Jorge G. Castaeda, actual asesor oficioso de Luis Videgaray), y subordinarse al mando del almirante Tidd, como parte de una fuerza de tarea conjunta con Guatemala que realizar patrullajes terrestres, martimos y areos a lo largo de la frontera comn.

Al espritu colaboracionista de los mandos de las Fuerzas Armadas, se suma el entreguismo supino del aprendiz de canciller Videgaray, quien en mayo pasado, tras reunirse con Tillerson y Kelly, aludi a una negociacin integral con EU, lo que ha dado pie a interpretaciones de que al negociar en paquete, Mxico podra recibir ciertas concesiones en la revisin del Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte a cambio de permitir operaciones oficiales del Pentgono y otras agencias de seguridad de Washington en el territorio nacional.

Al respecto, y ms all del ruido meditico que provocan el histrionismo y la verborrea del presidente de EU, cabe sealar que Donald Trump est siguiendo al pie de la letra los lineamientos del Council on Foreign Relations (Consejo de Relaciones Exteriores, CFR, por sus siglas en ingls), el influyente tanque de pensamiento sealado como la aristocracia del dlar o la cara oculta del poder globalizado; en particular −en lo que tiene que ver con Mxico− en materia energtica, comercial, migratoria y de seguridad.

Desde hace 70 aos, la lite del business determina los objetivos blicos de EU en funcin del inters de los monopolios empresariales y elabora la diplomacia de guerra de la Casa Blanca por consenso y a puerta cerrada. Es decir, al margen de todo control democrtico.

El CFR y la guerra como continuacin del libre mercado

Segn el documento Amrica del Norte, el momento de un nuevo enfoque −elaborado en 2015 por el CFR−, la proyeccin imperialista en lo que llama la comunidad norteamericana incluye la integracin en materia de infraestructura de las plantas de produccin de hidrocarburos, refineras y mercados de ese espacio geopoltico trilateral, y la interconexin elctrica transfronteriza.

Con eje en la seguridad nacional de EU, el CFR enfatiza el control monoplico y el aumento de la produccin de energa fsil −sin ningn atisbo que busque reducir los gases de efecto invernadero−, lo que prefigura un escenario neocolonial para Mxico, que profundizar su papel como enclave exportador de bienes primarios a travs de una red de gasoductos integrada de facto a la infraestructura instalada en EU; con el aadido de una enloquecida carrera de despojo de territorios del lado mexicano.

A partir del perverso vnculo indocumentados-terrorismo-crimen organizado, el documento del CFR llamaba a militarizar las fronteras con mecanismos ms sofisticados, y con la zanahoria de la cooperacin militar de la Iniciativa Mrida preconizaba la integracin orgnica de Mxico al Comando Norte. Aunque en 2015 el CFR no promova la intervencin directa de EU en suelo mexicano sino el control operacional y doctrinario de la maquinaria de seguridad local −lo que convirti a las Fuerzas Armadas mexicanas en un virtual ejrcito de ocupacin interna−, con Trump dicha visin parece haber cambio y ello puede estar relacionado con las polticas de cambio de rgimen impulsadas en el vecindario.

Bajo la premisa de que la guerra no es la continuacin de la poltica por otros medios (segn la frmula de Clausewitz), sino la continuacin del libre mercado, el Council on Foreign Relations ha contribuido a exportar el modelo poltico estadounidense cooptando a funcionarios extranjeros. Ejemplos sobran. Cuando en abril pasado el general (retirado) John Kelly dijo que no era bueno un presidente mexicano de izquierda y antiestadunidense en implcita alusin al poltico de centro izquierda Andrs Manuel Lpez Obrador−, destac su amistad con Salvador Cienfuegos y Vidal Sobern, asiduos visitantes del Comando Norte.

El grotesco Videgaray y su doble moral

Es pattico, asimismo, el papel de Luis Videgaray en la guerra sucia de Washington contra el presidente constitucional y legtimo de Venezuela, Nicols Maduro. Ajeno al arte de la diplomacia, Videgaray no entiende que una negociacin parte de la confianza y que al tomar partido por una de las partes se autoexcluye como mediador.

Toda negociacin diplomtica pasa por buscar puntos de coincidencia entre las partes; ese es el ABC de la negociacin. En sentido contrario, en la coyuntura, de manera imprudente y equivocada, acicateado por el ex canciller Jorge G. Castaeda, agente del intervencionismo de Washington, y bajo los efluvios emanados de su parentesco poltico con Margarita Zavala esposa del ex presidente ultraconservador Felipe Caldern, quien acaba de pedirle que rompa relaciones con Venezuela−, Videgaray ha provocado un escalamiento del conflicto y logrado fragmentar a Amrica Latina en tres bloques: las naciones del ALBA; Bahamas y el Caricom, y los 14 pases que bailan al son que les toca Trump.

Amigo de Jared Kushner, el yerno de Trump vinculado con la mafia rusa, Videgaray relev como pen de la diplomacia de guerra de EU a Luis Almagro, el secretario de la Organizacin de Estados Americanos refutado por sus ex compaeros del Frente Amplio de Uruguay y convertido en un cadver poltico.

Videgaray sigue los pasos de Almagro. Y no en balde, la reunin de la OEA del 19 al 21 de junio en Cancn, Quintana Roo, fue planeada inmediatamente despus de la conferencia de seguridad en el Comando Norte, para tener planchado el aislamiento hemisfrico de Venezuela y la aplicacin de eventuales sanciones; pero la inexperiencia y la rudeza de Videgaray rompieron cualquier consenso posible.

Por cierto, Mxico decidi cambiar la sede del evento de la Ciudad de Mxico a Cancn, para evitar manifestaciones de repudio a la OEA y al gobierno mexicano, y de apoyo al proceso bolivariano de Venezuela.

A su vez, en su esgrima verbal con la canciller de Venezuela, Delcy Rodrguez, Videgaray se exhibi como una pieza de Trump. Y es relativamente cuestionable que Mxico se someta al escrutinio internacional: de manera recurrente, cuando un fallo no le favorece, lo impugna o no lo acata.

Pruebas, abundan. Lo pueden atestiguar los cinco miembros del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes que elaboraron dos voluminosos informes que incriminan al gobierno de Pea Nieto por los crmenes de Estado de Iguala/Ayotzinapa; el alto comisionado del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Zeid Rad Al Hussein, quien identific a Mxico como un cruel ejemplo de la violencia generalizada y de los vnculos entre las fuerzas de seguridad del Estado y autoridades locales y federales con el crimen organizado, y el relator especial de la ONU sobre tortura y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes, Juan Mndez, quien fue acosado y estigmatizado por la Cancillera mexicana, por afirmar que dichas prcticas, en el pas, son generalizadas y se dan en un contexto de total impunidad.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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