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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-06-2017

Resea de La empresa criminal: Por qu las corporaciones deben ser abolidas, de Steve Tombs y David Whyte
El carcter irreformable de las instituciones ms peligrosas para la humanidad

Jess Aller
Rebelin


Dos catedrticos, uno de criminologa en la Open University (Steve Tombs) y otro de estudios socio-legales en la de Liverpool (David Whyte), unieron sus esfuerzos para dar forma a este libro, cuya versin en castellano apareci recientemente en el catlogo de Icaria Antrazyt (trad. de D. Jimnez, I. Bernat y A. Forero). Un prlogo de los traductores y una introduccin de los autores para esta edicin nos presentan con claridad el objetivo de la obra. Si bien existen muchos trabajos que analizan los crmenes de las corporaciones transnacionales del capitalismo, este se dedica especialmente a mostrar el carcter irreformable de estas instituciones, que constituyen en este momento la mayor amenaza para la humanidad.

Estamos hablando de entidades que dominan todos los aspectos de nuestra vida y cuyas cifras de facturacin compiten con los PIB de los estados. Su tendencia creciente es la formacin de oligopolios y en este sentido, un repaso al panorama en diversos sectores de la economa de los pases anglosajones pone en evidencia lo que se esconde tras el mito del libre mercado. Progresivamente, las grandes decisiones econmicas son tomadas por las corporaciones y no por los estados, que las subsidian generosamente. Adems, los gobiernos estn siempre dispuestos a echar una mano a las empresas cuando su situacin peligra y les permiten externalizar costos de forma habitual, haciendo que los perjuicios que su actividad ocasiona sean asumidos por los sectores sociales ms vulnerables. Este es el punto de partida del libro: un cuestionamiento del mito de la eficiencia de las corporaciones, fcilmente rebatido por las cifras econmicas.

El libro se concentra despus en un anlisis de los daos generados por las corporaciones, crmenes que en ocasiones alcanzan proporciones monstruosas y saltan a los titulares de los medios, pero que ms comnmente corresponden a actividades cotidianas cuyo carcter delictivo apenas es reconocido. Los autores repasan ejemplos en diversos campos: fraude, corrupcin y lavado de dinero en la banca, que casi nunca arrastran consecuencias penales; delitos alimentarios y en los productos farmacuticos de mltiples tipos; atentados contra la seguridad de los trabajadores; y por ltimo, crmenes medioambientales, que se ensaan con los ms pobres. Los daos producidos a veces ni siquiera estn tipificados como delitos, pero incluso cuando lo estn es difcil que acarreen sanciones penales. Captulo aparte merece la connivencia entre estado y corporaciones en los conflictos blicos, cuyo anlisis demuestra cmo el primero ha acabado convirtindose en el brazo armado de las segundas. De la Alemania nazi a Iraq, los datos permiten entender la guerra como estafa y crimen corporativo.

Las primeras compaas con fines lucrativos nacen en Inglaterra en el siglo XVII para favorecer la empresa colonial, pero es en los siglos XVIII y XIX cuando las corporaciones alcanzan un desarrollo notable, crendose la cobertura legal de la responsabilidad limitada, que protege a los accionistas de los posibles delitos de una compaa (velo corporativo). De la East India Company al crack de 2008, la historia pone de manifiesto la enorme impunidad que ha caracterizado siempre a las corporaciones, y patentiza el conflicto irresoluble del capitalismo: se proclaman derechos individuales, pero se garantiza sobre todo el de enriquecerse de cualquier modo de una minora.

El funcionamiento de la corporacin obedece a una maximizacin de beneficios con criterios de racionalidad, amoralidad e insensibilidad, sometidos en el momento actual a tensiones entre propietarios (accionistas) y gestores. A la hora de enjuiciar a la persona jurdica que es la corporacin, la responsabilidad se evade pues su ncleo de poder resulta estar vaco, de forma que las mismas estructuras jerrquicas complejas que provocan los desastres, son las que permiten a los culpables escurrir el bulto. La tesis del libro queda demostrada cuando un anlisis de las formas de decidir y actuar de las empresas evidencia cmo estas generan necesariamente efectos antisociales que estn en su ADN. Un repaso detallado y crtico a la copiosa literatura existente sobre la posibilidad de domesticar a la corporacin y hacer de ella un ente beneficioso para la humanidad trasluce slo buenas intenciones y retrica sin contenido real.

Qu hacer entonces con las corporaciones, seres malficos por naturaleza. Ante la dificultad de reformarlas, abolirlas sera la respuesta lgica. Por otro lado, en el momento actual, su vulnerabilidad ante la opinin pblica es innegable por la ineficiencia de muchas empresas privatizadas y la divulgacin continua de sus crmenes; adems, la relacin simbitica de que gozan con los estados resulta escandalosa en muchos casos. No obstante, segn los autores, un programa racional de oposicin a las corporaciones no implica huir de las opciones reformistas, aunque s concentrarse en aquellas que tienen potencial transformador, como atacar las bases jurdicas de su impunidad o promover la influencia de los trabajadores en sus decisiones.

Las corporaciones son cristalizaciones de poder enormes y monstruosas, pero relativamente recientes, y esto debera animarnos, pues nada indica que sean imprescindibles ni siquiera aconsejables, sino ms bien lo contrario. Por otro lado, los preceptos legales en los que se basan de ninguna forma son naturales ni inmutables. Luchar por un mundo sin corporaciones no requiere perfilar todos los detalles de cmo podra funcionar este, sino que significa slo devolver al ser humano la libertad de decidir sobre s mismo y gestionar su vida en condiciones de una autntica democracia que incluya la economa.

Blog del autor: http://www.jesusaller.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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