Portada :: Europa :: Las bombas de Oriente Medio explotan en Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-06-2017

Londres: La hora de las cuentas

Guadi Calvo
Rebelin


Otro ataque, low cost, en Londres, se produjo este ltimo sbado dejando siete muertos y unos 48 heridos, de los cuales 21 se encuentran en estado crtico, que bien podra significar que para cuando se lean estas lneas el nmero de muertos pueda ser levemente mayor. Esta vez los hechos se sucedieron en el Puente de Londres y en el complejo gastronmico Borough Market, una zona de moda repleta de pubs y restaurantes. La metodologa fue exactamente igual al ataque del 22 de marzo en el Puente de Westminster y el Parlamento, cuando Khalid Masood o segn su nombre de nacimiento, Adrin Russell Ajao, un britnico de 52 aos, lanz un vehculo contra los paseantes y tras atropellar a varios, apual a todo aquel que tuvo a mano, hasta que fue ejecutado por la polica. En el ataque del sbado fueron tres los hombres que intervinieron en el hecho estrellando una combi contra la multitud que caminaba por el puente, para enseguida bajar y acuchillar indiscriminadamente a peatones y parroquianos, hasta que la polica o el cuerpo Trueno Azul de las SAS, las fuerzas especiales de lite del Ejrcito britnico, ocho minutos, 7 muertos y 48 heridos despus, ejecut a los tres agresores, que simulaban llevar chalecos explosivos, con 50 disparos.

Se hace ineludible recordar el atentado al Manchester Arena del 22 de mayo ltimo que dej 22 muertos y un centenar de heridos en este caso con una vinculacin concreta con el Daesh. El responsable del atentado fue Salman Abedi, de 22 aos, vinculado al Libyan Islamic Fighting Group (LIFG), una organizacin wahabbita con claras vinculaciones con al-Qaeda y utilizada por la inteligencia britnica durante estos ltimos 20 aos para atentar contra intereses libios, incluso varios frustrados intentos de asesinar al Coronel Gadaffi durante los aos 90. Muchos de sus miembros, incluso el padre de Salma, Ramadan Abedi   participaron como fuerza de ocupacin cuando se inici la guerra contra Libia a principios de 2011.

Se supo que Salman Abedi, haba viajado varias veces a Libia y se mova libremente por Europa, durante estos ltimos aos con el conocimiento del MI5 y el MI6, la inteligencia interna y exterior britnica, sin que estas agencias ni ninguna otra europea demostraran inters en que tramaba el joven Abedi.

Las cadenas internacionales de noticias ya estn mostrando emocionadamente otra vez pirmides de flores, velas encendidas, cartas de recordacin, corazones de plstico, ositos de peluche, rostros compungidos y condolencias de todo cuo, sin advertir al sensible pblico, que la Primera Ministro britnica Teresa May, acaba de hacer una venta de ms de 3000 mil millones de libras esterlinas a Arabia Saudita, la organizacin terrorista ms grande del mundo, que ha dado y sigue dando sustento filosfico, proteccin diplomtica, financiacin material y cobertura de todo tipo a todas las organizaciones terroristas que en este momento sacuden al mundo desde Filipinas hasta Nigeria, sin obviar desde ya al Daesh y al-Qaeda. Sern armas britnicas y tambin norteamericanas, francesas, y alemanas que exterminaran a centenares de nios yemenes, los que sern enterrados sin pirmides de flores, velas encendidas, cartas de recordacin, corazones de plstico, ositos de peluche, rostros compungidos, condolencias de todo cuo. En Yemen a partir de la guerra declarada por los sauditas segn la Unicef, muere un nio cada 10 minutos por razones prevenibles.

Desde el ataque a las torres en septiembre de 2001 los muertos en occidente por actos terroristas no alcanzan los 5 mil, la misma cifra que muy mal contados representan los ahogados en el Mediterrneo en 2015, quienes hasta all llegaron intentando huir de las guerras que occidente ha prodigado en Asa y frica desde la guerra contra el terror del presidente norteamericano George W. Bush, inici tras los hechos de Nueva York.

Solo desde el inicio de la operacin Primavera rabe, a comienzos de 2011, planeada por Washington y sus socios menores, por lo menos catorce pases se desestabilizaron o profundizaron sus conflictos: Irak, Libia, Siria, Egipto, Yemen, Bahrin, Mali, Nigeria, Somalia, Afganistn, Pakistn, Filipinas, Indonesia y Malasia.

En algunos de ellos por caso Irak, con atentados de ms de 300 muertos o el caso de Nigeria donde a pocas horas del ataque a Charlie Hebdo en la aldea de Baga, al norte de Nigeria, Boko Haram, asesin 2000 campesinos o el ms reciente de los ltimos grandes atentados producido en Kabul, en ltimo da de mayo, que dejo 100 muertos y 500 heridos en el barrio diplomtico de la capital y por ende el lugar ms seguro de Afganistn. No conforme con eso durante los funerales diversos ataques dejaron otra treintena de muertos, sin pirmides de flores, velas encendidas, cartas de recordacin, corazones de plstico, ositos de peluche, rostros compungidos, condolencias de todo cuo.

10 menos 2 es 20.

Tal cual lo explica el corresponsal de guerra norteamericano Dexter Filkins, cuando se refiere al crecimiento de la insurgencia en Irak, la ecuacin 10 menos 2 no da 8 sino 20, cada vez que los invasores norteamericanos matan un insurgente, decenas se iraques se suman a la lucha, muchos de ellos, sin previas convicciones poltica, ni religiosas, pero si con el afn de vengar a su muerto. Y es esa misma ecuacin que hace que centenares o miles de jvenes, y no tanto, musulmanes se sigan sumando a esta guerra de desgaste que se est librando en el interior de Europa, una guerra en que el enemigo, puede estar trabajando en el escritorio de al lado, acudiendo a la misma universidad o caminando la misma calle. Son 50 millones de musulmanes y sus descendientes que viven en Europa, y como sera una locura tachar a cualquiera de ellos de terroristas, los propios servicios de seguridad saben que con la lgica de Dexter Filkins, cualquiera de ellos puede serlo, al riesgo de no solo perder su propia vida, sino que detrs de su accionar su propia familia se convierta en el chivo expiatorio de su accin, y sean castigadas despojadas de todos sus bienes y hasta de su propia libertad, tenga que ver o no. Solo alcanza con haber tenido un pariente, que agotado de tantas muertes de sus hermanos en Irak, Libia o Afganistn por ejemplo, decidan inmolarse como un recordatorio de ya basta.

Son innumerables los casos de musulmanes no radicalizados, incluso con una vida cultural y social, absolutamente occidentalizadas, que en algn momento se quiebran y deciden pasar a la accin.

Occidente ha abusado hasta el hartazgo de las riquezas y hasta de la inocencia de pueblos remotos, a los que han expoliado frenticamente, solo pensar la accin de los belgas en el Congo, de Francia en Vietnam o de Gran Bretaa en La India o Sudn, para entender porque un oficinista de Los ngeles o un universitario de Dsseldorf , de buenas a primeras, sin siquiera haber sido profundamente religioso, decide inmolarse en nombre de un Allah, que muchas veces puede ser el nombre de tantos que l han visto, morir bajo bombardeados en una aldea de Irak, ahogados en el Mediterrneo o muertos de sed y desesperacin en el desierto del Sahara.

La OTAN lanz en Libia casi 10 mil ataques areos con bombas de fragmentacin y misiles con camisa de uranio empobrecido. Francia usa el norte de Mali como vertedero de desechos nucleares, prcticamente todas las napas de agua en Irak, han sido contaminadas por el uranio de los toneladas de bombas arrojadas desde 1990 hasta la fecha. Sin contar con la destruccin de infraestructura y acervos culturales.

No hay ningn lugar donde poder chequear cuantos son los muertos civiles por las operaciones de la OTAN en Medio Oriente en los ltimos 30 aos, no hay ningn lugar que hable de heridos, de mutilados o de locos, de vidas destrozadas para siempre, pero sin duda son millones.

En 2011 en Londres, una de las ferias de armas ms grandes del mundo, fue promocionada con el efecto Libia. La Cmara de Comercio e Industria londinenses y el Banco Real de Escocia, publicit la feria con el lema Oriente Medio: un vasto mercado para las empresas britnicas de defensa y seguridad. Como si los resultados de esas operaciones comerciales no significaran nada.

Europa est sufriendo una ola de terrorismo desconocida en la historia, sus ciudadanos estn cargando la situacin como el clima o la inflacin, pero un dato estremecedor habla claramente de esto: en los once aos anteriores a Charlie Hebdo se produjeron un atentado cada veintids meses, desde entonces a la actualidad la cifra es de 1.5 mes.

El duque de Wellington dijo las grandes naciones no libran guerras pequeas, lo que se est demostrando claramente en Europa.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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