Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2017

Entrevista a Joaqun Miras Albarrn sobre Praxis poltica y estado republicano. Crtica del republicanismo liberal
Todo derecho, todo cdigo, es construccin social, relacin social de fuerzas

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones aqu publicadas, Joaqun Miras Albarrn es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la poltica y Praxis poltica y estado republicano.

***

Estbamos aqu. Me ha hecho gracia y te agradezco tu referencia lakatosiana (de I. Lakatos). Sealas tambin una crtica, muy oportuna en mi opinin, a la nocin de sociedad de las cosmovisiones neoliberales y afines. La sociedad no es, afirmas, un conjunto atomizado de individualidades preconstituidas en sus relaciones mutuas ex post. De acuerdo. Qu es entonces para ti la sociedad?

Frente a ese modelo, teorizado desde el liberalismo, la prioridad ontolgica del individuo aislado, construido etolgicamente de forma innata, que luego, desde ese trascendental comportamental prefigurado, se relaciona con los dems, frente a ese modelo, ha estado siempre el que ha establecido la prioridad ontolgica de la comunidad sobre el individuo. Desde su explicitacin clsica, en la Poltica de Aristteles dentro de nuestra tradicin histrico cultural. Un modelo que ha sido reelaborado posteriormente para acoger la historicidad y la gnesis histrica tanto de la comunidad como la de la subjetividad. Una realidad comunitaria social que es, en su materialidad, actividad generada, actividad cuya gnesis es solo posible como consecuencia de la interaccin entre subjetividades interrelacionadas y de la trasmisin entre ellas del nuevo saber hacer posible que emerge, que se genera como resultado de la indefinida nueva posibilidad de hacer que se abre como resultado de esa interaccin.

Interaccin intersubjetiva, que es, por tanto, social, que depende de las formas, creadas tambin, de organizar o anudar las relaciones sociales entre los individuos. Que genera o crea el mundo objetivo humano, desde las barras de pan que deben ser creadas constantemente, hasta lo ms aparentemente trivial producido por el ser humano es siempre creatio- y genera el nuevo saber hacer, y tambin las nuevas capacidades y facultades que los individuos desarrollan y ponen en obra. Que genera ese hacer que merece un nombre distinto, praxis o si se quiere, praxis y poiesis-. Comunidad prxica interactiva que produce la autognesis u hominizacin del ser comunitario, social, homo, y la de cada uno de los individuos constituyentes. La hominizacin como consecuencia de las capacidades y facultades que la interaccin intersubjetiva crea o genera entre los individuos. Esta comunidad prxica interactiva en proceso de creacin de praxis, esta caracterizacin definidora de la realidad humana, es denominada por Hegel y por Marx, Wirklichkeit, Realidad efectiva, y, como ya hemos hablado anteriormente, este es un trmino terico fuerte.

La auto creacin del mundo humano, afirmada por Vico, -verum ipsum factum, verdad es producto prxico del hacer humano. O de Hegel, que denomina Espritu a esa capacidad prxica que surge de la interaccin comunitaria wirklichkeit-. Capacidad concreta, que crea tanto el saber hacer que aplicar, la praxis que lo aplica, la objetivacin producida, y tambin crea la subjetividad: las capacidades de la consciencia y de la autoconsciencia. El Espritu es capacidad que emerge de la comunidad religada en interaccin Hegel crea este categora robando y laicizando, inmanentizando, una nocin cristiana, que ahora ya no desciende desde la trascendencia sobre la comunidad, sino que emerge, gnesis, es generada, de abajo arriba como consecuencia de la interaccin prxica concreta- Esta es la ontoantropologa de Marx, y de otros pensadores, desde luego.

Y estas ideas son las que inspiran los trabajos cientficos de los bilogos progresistas, a los que ya nos hemos referido en otra ocasin; son las protoculturas creadas por el grupo las que se convierten en factor de seleccin biolgica, y han generado la cerebracin humana. El comportamiento humano no es innato, no est biolgicamente determinado, no est en los genes. Autores como Jacques Ruffi, Jean Pierre Changeux, R.C. Lewontin, Jos Mara Bermdez de Castro, etctera lo sostienen.

El liberalismo, sealas, considera externo a toda consideracin poltica una gran parte de la vida real del individuo. La declara libre de toda interferencia poltica. Si no es el caso, estamos en situaciones polticas de tirana. Es tesis de toda tradicin liberal? Qu parte de la vida real de los individuos dejara fuera del mbito poltico?

El liberalismo, que es la matriz de la que se elaboran diversas interpretaciones. Y previamente, su precursora, la corriente mayoritaria de la Ilustracin, el Utilitarismo, la Fisiocracia, de la que nace el liberalismo tras Thermidor, tras la contra revolucin, ha pensado que el ser humano sea un ser individual aislado.

Sobre la segunda parte de tu pregunta: El ser humano es generado, se auto crea, como consecuencia de la praxis de la comunidad, que crea las protoculturas. Cada saber hacer cultural responde a una determinada realidad social prxica que depende de unas determinadas relaciones sociales y de las fuerzas sociales que generan esa relacin social de fuerzas, de la totalidad de ellas en interaccin entre s. El ser humano es un ser histrico y social. La libertad humana individual es histrica y es resultante de esa capacidad de metabolizar en comn sobre la naturaleza que se concreta en cada sociedad y que est en cambio histrico constante. Y en consecuencia, podemos ver que no podemos dejar libre de control esa capacidad desatada, porque sabemos adnde nos lleva. Tambin sabemos que en gran parte, el hundimiento de los regmenes socialistas, se debi q que se aceptaba como natural el modo de producir y de consumir generado por el capitalismo, se aceptaba como natural el modo de vida generado por el industrialismo capitalista, y se pensaba que el socialismo lograra incluso superarlo en capacidad de consumo.

Todo el liberalismo sostiene la tesis de que ese mundo de produccin y sus consecuencias es innato. Y que tratar de interferirlo es liberticida. El liberalismo dejara libre todo el hacer productivo, que considera producto de la individualidad, de una individualidad antropolgicamente preformada: lo dejara, lo deja sometido a los imperativos del capital productor, que genera productos nuevos y necesidades nuevas. Declarar que libertad, nuestra libertad est o radica en que los que tienen el poder econmico hagan segn su conveniencia, sin ser interferidos, tal como hace el liberalismo, es grotesco, claro. Ah no est la libertad individual.

Desde tu posicin, hay alguna parte de la vida del individuo real que debera, que debe estar la margen del mbito poltico? No estamos, no se est politizando en exceso? La vida humana es slo poltica? No existe, no debera existir un derecho pblico y un derecho privado?

Todo el ser humano, la totalidad de su hacer y de su sentir es producto de la actividad social humana. Nada en l es natural, innato. Ni por tanto, individual o prexistente al margen de las relaciones sociales humanas. El vivir, o cultura material de vida, el ethos o sittlichkeit, la cultura material de vida que fundamenta, que microfundamenta nuestro hacer cotidiano, es producto socio histrico. Nuestras necesidades y expectativas, consiguientemente nuestra antropologa, lo son tambin. Nuestro desmedido deseo de consumo es consecuencia de una organizacin de la produccin cuyo fin en la reproduccin ampliada, el crecimiento perpetuo, algo que solo necesita el capital, es por tanto, no un comportamiento natural, sino un imperativo de una clase social. Este crecimiento perpetuo de la produccin en un planeta limitado-, y el correspondiente a crecimiento de nuestras necesidades antropolgicas de consumo material, que aquel genera, es culturalmente producido, es producto de la lucha poltica de clases que llev a una clase social a lograr imponer su dominacin, las relaciones sociales que la convierten en polticamente dominante. Como deca Gramsci, que era consciente de que todo esto era consecuencia querida o contradictoria- de la lucha social y del dominio de una clase sobre las otras: todo es poltica, poltica lo es todo. Porque todo es resultado de la voluntad prxica organizada, de las relaciones sociales generadas por la lucha social. Y todo debe poder ser deliberado en comn y cambiado: sabemos que vamos a la catstrofe ecolgica de lo contrario.

El problema es confundir poltica con prctica gubernativa, guardia de la porra, decisiones administrativas, leyes, gestin institucional. Precisamente el creador de ese nuevo ethos hoy el orgnico al capitalismo- lo crea, cuando lo crea, sin gobernar. El Prncipe que somos todos los seres humanos que nos autoorganizamos capilarmente para lograr crear entre todos una nueva praxis, una nueva eticidad-, ejerce el poder sin gobernar. As lo explicita taxativamente Gramsci en algn paso deslumbrante de sus Quaderni. La hegemona, el gobierno a lo hegeliano, la forma hegeliana de gobierno as lo denomina el alguna ocasin- se genera desde la sociedad civil, desde organizaciones, o instancias, que en el mundo del capitalismo liberal son percibidas como privadas.

Si consideramos que la organizacin de los participantes en cada actividad debe ser controlada y reflexionada por ellos

Por ellos en comn...

Efectivamente, por ellos en comn, porque ese es el modo posible de intervencin real de todos en lo que generamos, y esa es la nica forma de garantizarnos la libertad, de crernosla, a ese auto control le llamamos apoliticidad....o... democracia sustantiva, esto es, poltica?

Desde luego, las relaciones humanas, una vez se crean e imponen, perviven como hegemona, sin coaccin, por auto interiorizacin de las mismas, o por generacin de experiencias y de necesidades, desde dadas unas mismas condiciones histricas. Paso a poner un ejemplo radical, extremo, para que se me comprenda en lo que digo.

Adelante con l, nos ayudara a todos.

Se atribuye a Charles Seignobos que el enamoramiento es un invento del siglo Xll. El gran Erick Auerbach historiza tambin los sentimientos en su Mimesis, la realidad en la literatura. La gnesis de la subjetividad afectiva de los propios sentimientos es un hecho histrico consecuencia de las relaciones sociales que organizan la sociedad. Con el desarrollo de unas relaciones sociales que permiten y exigen a unas determinadas individualidades minoritarias entonces- auto elegirse, -nobles segundones, cuyas vidas no tienen objeto, y son tiempo vaco pero bien dotado econmicamente, para decirlo con un trmino ahistrico, o hijos de familias de profesiones liberales no nobles en el Xlll, en el XlV, que tambin deben elegir a qu dedicarse, deben auto elegirse-, surge una antropologa, poco a poco, que se auto interroga, a partir de su experiencia de libertad, de su tener que decidir y elegir su hacer, sobre qu desea ser, quin es, al margen del nombre de su casa, qu valor tiene l, qu capacidades singulares tiene, cmo quiere vivir y emplear su tiempo. Se est desarrollando la autoconsciencia a un nuevo nivel, se estn autodesarrollando exigencias-necesidades de auto elegirse. Surge el tema de la vocacin, por ejemplo. Esas mismas personas, cuando buscan relacin ertica, necesitan, tienen, un nuevo deseo: el deseo de ser deseados erticamente por su singular forma de ser, y buscan, anhelan desear a otro que les atraiga erticamente a ellos por su forma singular de ser. Esto, esa nueva forma de sentimentalidad, el erotismo amoroso, no es la sola sensualidad sana, intachable en s misma. Esta nueva sentimentalidad que se genera, esta nueva, emergente, antropologa, no es asunto gubernativo, pero s es consecuencia de la praxis social; s es resultado de un ethos creado por unas relaciones de fuerza, es consecuencia indirecta- de una voluntad organizada que va imponiendo una nueva realidad social. Es por tanto, en ese sentido, poltica.

Porque esta cultura material de vida, esta eticidad, es Estado, es la parte del Estado que denominamos sociedad civil.

Lo cual combate cualquier tipo de reduccionismo.

Reducir el Estado a aparatos burocrticos, reducirlo al modelo liberal -ese es, precisamente, el modelo liberal- nos lleva a los dos errores claramente visibles de los pases socialistas, no tener en cuenta que las culturas materiales de vida estn inspiradas por modelos de vida hegemnicos, y que el del consumo masivo es el del capitalismo. No comprender que una sociedad se dirige, se auto dirige, realmente, desde esas culturas. Que se deben crear instancias que posibiliten a las masas sociales, nicas capaces de crear culturas de vida nuevas, dotarse de instancias de autoorganizacin, que esas son polticas, radicalmente polticas y que va a determinar cmo ser esa sociedad y su destino. Y, segundo error, y una vez no se tienen gafas para ver la sociedad eticopoltica, el ethos, y la necesidad de crear instancias de auto organizacin capilar en lo cotidiano, considerar, claro, que los organismos poltico administrativos de gobierno son la nica instancia de accionar poltico y deben poder invadir todos los territorios de la actividad social y adoptar todas las medidas que se crean necesarias. Si confundimos la accin de los aparatos polticos con la totalidad de lo poltico, y consideramos el aparato gubernativo como nico instrumento de intervencin si nos compramos el modelo liberal- nos pasaremos en la intervencin administrativa y por otro lado, no llegaremos a generar la poltica cultural, la construccin de un sujeto social organizado que desarrolla un nuevo vivir, una nueva cultura hegemnica o que lucha por constituirse como sujeto creador de s mismo. Y es urgente poder hacerlo

Por qu esa urgencia?

Porque esta civilizacin est agotando los recursos sobre los que se sustenta, el petrleo, por ejemplo, adems de estar destruyendo las equilibrios ecosistmicos que posibilitan la vida de la especie. Por tanto, hay que afirmar que todo es poltico, pues para salvar la humanidad hay que crear un nuevo vivir tarea creadora solo posible desde la praxis capilar organizada de millones de seres humanos-, y eso es tarea poltica, que tendr consecuencias en la antropologa de las individualidades.

Una vez dicho esto, s creo que es conveniente que exista un derecho pblico es, precisamente, el que ahora se hace quebrar, se hunde, el que aniquila, destruye o vaca de sentido el liberalismo- y un derecho privado. Pero no puedo dejar de recordar que derecho es un instrumento creado por una comunidad, por un Soberano. Y tanto el pblico como el privado reclama para su aplicacin, la creacin y aceptacin de ambos mbitos del derecho por parte de una comunidad o por la fuerza soberana que la organiza y genera el derecho. Todo derecho, todo cdigo, es construccin social, relacin social de fuerzas. No existe en el aire, la Hans Kelsen.

Respiremos un poco si te parece.

Respiremos, unas trece veces por minuto como seal Celaya, un poeta que t sueles citar.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes. 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter