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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2017

Ni Una Menos: Manifestacin 4 de Junio
Contra la violencia machista y del Estado

Horacio Cecchi
/www.pagina12.com.ar

Una multitud march, este sbado 4 de Junio, desde el Congreso hasta Plaza de Mayo, en la tercera Ni Una Menos. La violencia machista, la represin estatal, la prisin de Higui y Milagro Sala fueron los ejes de un extenso documento consensuado por las organizadoras.


Arriba del escenario, pegada a Liliana Dauness, Mnica Ferreyra se dobl de dolor y se abraz a la primera que tena a su lado. En el medio de su remera blanca se vea una carita y la leyenda Justicia por Araceli, Araceli Fulles, su hija. Dauness lea el documento consensuado por las organizadoras de la marcha y acababa de recordar a la multitud que fueron las organizaciones sociales las que buscaron a la joven y que fueron las mujeres las que detuvieron al femicida. No el Estado, que termin implicado. Abajo, alrededor del escenario, el impacto se dibuj en lgrimas y labios mordidos.

La escena, adems de conmovedora, fue una buena sntesis y metfora de los motivos y las pulsiones que empujaron esta tercera ola de mujeres y de reclamos feministas. Porque se march contra la violencia machista, que estaba dibujada en todas las fotos, en todas las pancartas y remeras, en todos los rostros con nombre y apellido que son los rostros de las vctimas, y en todos los rostros annimos que fueron y son los rostros de todas las mujeres que se saben en peligro. Se march para responsabilizar al Estado por su ausencia en las medidas y programas de proteccin a las mujeres, y su presencia con represin a las militantes feministas.

La tercera marcha convocada por el Colectivo Ni Una Menos y organizada por una diversidad de organizaciones de mujeres, travestis, lesbianas y bisexuales esta vez tom la calle, como multitud, un sbado. La convocatoria estaba fijada para las cuatro de la tarde, para marchar desde el Congreso y terminar en Plaza de Mayo, donde en un escenario mvil que daba la espalda a la Casa de Gobierno, la locutora Liliana Dauness y la madre de Plaza de Mayo Lnea Fundadora, Nora Cortias, leeran un extenso documento.

Pero desde el medioda, una radio abierta y diversos talleres sobre aborto, amor romntico, violencia machista y otras temticas de gnero, prepararon el ambiente y avanzaban sobre la lnea marcada: tomar la calle. Es difcil determinar la cantidad de participantes, pero como medida, cuando Dauness llevaba unos cuarenta minutos de lectura del documento, llegaban a Plaza de Mayo las ltimas columnas que haban partido desde el Congreso. En la cabeza de la marcha, un enorme cartel con el texto Ni una menos. Vivas y libres nos queremos, atravesaba de vereda a vereda la avenida de Mayo y era sostenida por una representante de cada una de las organizaciones que haban tejido y consensuado, asamblea tras asamblea, los motivos y la estructura de la marcha. Para dar una idea de la horizontalidad de la organizacin, los lugares a lo largo de la columna fueron distribuidos por sorteo, mientras que en la cabeza todas las participantes tendran su representacin. Detrs de la cabecera, una cada vez ms nutrida militancia de la Campaa Nacional por el Aborto legal, seguro y gratuito, con sus banderas y sus ya impuestos pauelos verdes.

Despus sigui el resto de las columnas, incluyendo al propio colectivo convocante Ni Una Menos. La cabecera qued situada pasando San Jos, ya que las calles que rodean la plaza Congreso haban quedado desbordadas. Desde all hacia avenida de Mayo, una nutrida multitud deambulaba, rodeaba a los grupos de artistas que desarrollaban sus intervenciones sobre el asfalto (fueron varios los grupos de teatro que produjeron lo suyo), y buscaban alcanzar un lugar en la Plaza de Mayo, o alrededor del escenario o a la altura del inicio de la plaza, en el Cabildo, para recibir a la columna. Era difcil en el recorrido encontrar a alguien sin su cartel, sin su pintura sobre la ropa o el cuerpo. Pero un pequeo grupo del Colegio de Socilogos porteos y del Consejo nacional llevaba unas pancartas en las que se lean, cmo no, estadsticas que denunciaban, por ejemplo, que el 96,4 por ciento de las vctimas de violencia de gnero haban denunciado violencia psicolgica.

Entre los grupos de teatro que aprovechaban el espacio todava libre de la avenida de Mayo, las Magdalenas, un grupo de laboratorio e intervencin teatral, representaba a mujeres comunes, que se desprendan desde el pblico y que caan fulminadas hasta que tomaban la calle, literalmente la caminaban, y apoyndose unas a otras se defendan de volver a ser vctimas. Esta Ni Una Menos, por algn motivo que el tiempo quizs revele, mostr una mayor presencia varonil, y buena cantidad de mujeres y hombres mayores. Tambin hubo una notoria presencia estudiantil, especialmente de secundarios. Entre los carteles visibles, march el del Centro de Estudiantes del Ilse, Cilse.

El sbado, dej su marca: mover semejante multitud un fin de semana seala una militancia que excede por lejos las estructuras y organizaciones. Poco antes de las seis de la tarde, la cabecera dio su primer paso. Empezaron entonces a circular los cnticos que preanunciaban la lectura del documento: a los ya instalados como Alerta que camina, la lucha feminista por Amrica Latina o Aborto legal para no morir / anticonceptivos para no abortar; otros que aplicaban toda su dureza sobre el gobierno: Macri, basura, vos sos la dictadura!, se escuchaba gritar y cantar a la columna mientras avanzaba por avenida de Mayo. En la cabecera de la marcha, Nora Cortias marcaba el paso tomada a la pancarta central.

Aferrada a uno de los bordes del cartel, Francesca Mata, salvadorea, marchaba en representacin del Bloque de Trabajadorxs migrantes. Los reclamos de las migrantes, anulacin del DNU que recort hasta el extremo sus derechos y garantas, formaron parte del documento que, al cierre, leeran Dauness y Cortias. Pasadas las seis de la tarde, la columna lleg a la Plaza de Mayo, al grito de Ni una menos, vivas y libres nos queremos. Detrs, los carteles por la libertad de Milagro Sala, presa por orden de Gerardo Morales desde hace ms de 500 das, y de Higui, cuya historia empez a dar vuelta en los medios a partir de la movilizacin de las mujeres en noviembre pasado (la intentaron violar por lesbiana y fue detenida por defenderse y matar a uno de sus agresores).

A las 18.38 Liliana Dauness comenz a leer el extenso documento (ley solo interrumpida por cnticos y aplausos durante 55 minutos) en el escenario. A su lado estaba sentada Nora Cortias. A ambas las rodeaban las representantes de todas las organizaciones y colectivos que dieron forma a la tercera Ni Una Menos. El documento tuvo una muy fuerte carga de denuncia contra la violencia machista. Muere una mujer o travesti o lesbiana, por da por ser lo que son. Las cifras no slo no se redujeron sino que se incrementaron desde que se realiz la primera Ni Una Menos, el 3 de junio de 2015. Tambin se carg contra la responsabilidad del Estado en su ausencia en la proteccin de las mujeres, por el levantamiento de los programas de Educacin Sexual, por el desinters en las muertes de mujeres provocadas por la realizacin de abortos clandestinos (la Iglesia se llev tambin sus cnticos).

Se plante que no hay Ni una menos si hay mujeres presas por mujeres. Milagro Sala e Higui fueron los nombres de estos reclamos en representacin de una multitud de mujeres que pueblan las crceles. Tambin contra la falta de igualdad en las posibilidades econmicas (perder la autonoma econmica significa preparar a las mujeres para ser sometidas y vctimas). Nos mueve el deseo!, grit Dauness y le respondieron con aplausos y vtores. Y cerr al grito de Viva el 3 de junio, da de la lucha del movimiento feminista en Argentina, en Amrica latina y en el mundo! Estamos de pie! Que vivan la lucha contra el patriarcado y el neoliberalismo.

Ni una menos. Vivas y libres nos queremos!, cerr el multitudinario acto. Lo haban logrado otra vez. Solas, pero todas, sin apoyo de estructuras. El escenario mvil desde el que se dirigieron a la Plaza de Mayo, lo haban contratado entre todas las asamblestas, juntando el aporte de cada una. Una revolucin horizontal.





Fuente:https://www.pagina12.com.ar/42049-contra-la-violencia-machista-y-del-estado



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