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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2017

Por qu el ataque terrorista en Londres ocurri ahora

Jonathan Cook
www.jonathan-cook.net


Uno tiene que preguntarse por qu terroristas como los que golpearon anoche en Londres, y antes en Manchester, lanzaron sus ataques ahora. Es difcil no inferir que su violencia fue programada para influir en las elecciones del jueves en el Reino Unido. Quienes estn detrs del ataque −ya sea los que lo llevan a cabo o los que despachan a los terroristas− quieren tener un efecto. El terrorismo es el uso de la violencia indiscriminada con fines polticos. Tiene una lgica, aun cuando la mayor parte de las veces no nos importe comprenderla.

Entonces, qu esperan lograr estos terroristas?

Basados en la experiencia previa, asumirn que al golpear ahora pueden aumentar el miedo y la ira entre la poblacin britnica, intensificando la retrica anti-musulmana, justificando respuestas ms severas de "seguridad" del Estado britnico, y desplazando el apoyo poltico hacia la derecha. Eso es bueno para su causa, porque radicaliza a otros jvenes musulmanes desilusionados. En resumen, gana reclutas.

El Islam no es excepcional en este sentido. Esto no es un problema especficamente de la religin. Como han sealado repetidamente los expertos, los jvenes desilusionados, frustrados, enojados (y principalmente varones) adoptan ideologas existentes que les interesan, y luego buscan los elementos que pueden ser desvirtuados para justificar su violencia. El impulso violento existe y buscan una ideologa para racionalizarlo.

Una vez el cristianismo −la religin de poner la otra mejilla− fue utilizado para justificar pogromos e inquisiciones. En Estados Unidos, los supremacistas blancos −el Ku Klux Klan, por ejemplo− utilizaron la Biblia para justificar la difusin del terror entre la poblacin negra del Sur profundo. Los supremacistas blancos continan espordicamente usando el terror en Estados Unidos; de manera notable, por ejemplo, Timothy McVeigh, quien fue responsable del atentado en Oklahoma en 1995.

Los terroristas tambin pueden explotar ideologas seculares, tanto en la extrema derecha como en la extrema izquierda. Pensemos por ejemplo en la banda Baader Meinhof y en el Ejrcito de Liberacin Simbions, en los Setenta. Este ltimo tuvo una conversa famosa en Patty Hearst, nieta del magnate de un imperio editorial, William Randolph Hearst (alias Ciudadano Kane). Despus de ser tomada como rehn, adopt rpidamente el pensamiento del grupo e hizo suya su violencia.

Los terroristas islamistas de nuestro tiempo creen en un choque violento −y de suma-cero− de civilizaciones. Esto no debera sorprender, ya que su ideologa refleja la ideologa dominante −el neoconservadurismo− en la poltica exterior de los establishments occidentales. Ambos lados estn encerrados en una aterradora danza de la muerte. Ambos creen que existen dos "civilizaciones" que son incompatibles, que estn en una lucha a muerte, y que cualquier medida se justifica para lograr la victoria, porque la lucha es existencial. Nosotros utilizamos drones e "intervencin humanitaria" para desestabilizar sus sociedades; ellos usan coches, armas, cuchillos y bombas para desestabilizar las nuestras.

La danza tiene lugar principalmente porque ambos lados la sostienen. Y no ser fcil librarse de ella. Nuestra intromisin en Medio Oriente se remonta a ms de un siglo −especialmente desde que la regin se convirti en una gigantesca espita de petrleo para nosotros. Los tentculos de la interferencia occidental no surgieron en 2003, sea lo que sea que optemos por creer. A la inversa, un mundo globalizado implica inevitablemente que el campo de batalla colonial de un siglo de duracin puede fcilmente volverse para atormentarnos a las puertas de nuestras casas.

La solucin, compleja como tendr que ser, ciertamente no puede incluir el uso de la misma violencia indiscriminada de nuestra parte, ms "intervencin" en Medio Oriente, o ms chivos expiatorios musulmanes. Requerir dar un paso atrs y considerar cmo y por qu nosotros tambin somos adictos a esta danza de la muerte.

Jonathan Cook es un premiado periodista y analista britnico residente en Nazaret.

Publicado el 4 de junio en su blog. Traduccin: Mara Landi.




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