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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-06-2017

El porqu de las elecciones directas ya en Brasil

Leonardo Boff
leonardoboff.com


Todos reconocen que estamos sumergidos en una profunda crisis, de las ms graves de nuestra historia, porque abarca todos los mbitos de la vida social y de la particular. El hecho de la crisis significa que perdemos las estrellas-gua y nos encontramos en un vuelo ciego sin saber hacia donde vamos. Nadie hoy puede decir lo que ser Brasil en los prximos meses. Por eso no es verdad afirmar que las instituciones estn funcionando. Si funcionasen no habra crisis. Funcionan para algunos y para otros son completamente disfuncionales, especialmente para la gran mayora del pueblo, vctima de reformas sociales que van contra sus anhelos ms profundos y, lo que es peor, que implican la retirada de derechos y de conquistas histricas, tal como estn previstas en las reformas laboral y de la seguridad social.

El hecho est agravado por la ilegitimidad del Presidente, cuya legalidad es discutida y, para muchos, consecuencia de un golpe parlamentario detrs de cual se ocultan, como en otras ocasiones, las oligarquas econmicas y los ricos rentistas que controlan gran parte de la economa nacional y que ven amenazada su acumulacin perversa.

Nadie puede negar que estamos sumergidos en un caos poltico que se revela por la supresin de los lmites de los tres poderes de la repblica, cada uno invadiendo la esfera de los otros. Los procuradores, los jueces y las fuerzas policiales que llevan a cabo la operacin Lava Jato pasan por encima de preceptos constitucionales, algunos sagrados en todas las tradiciones jurdicas desde el tiempo del Cdigo de Hammurabi (1772 a.C), como es la presuncin de inocencia. Las investigaciones de Lava Jato y las delaciones premiadas sacaron a la luz del da lo que haba ido gestando desde hace decenas de aos: la red de corrupcin que se apoder del Estado, de las grandes corporaciones y de los parlamentarios, en su mayora elegidos por las grandes empresas, representando ms los intereses de ellas y menos los del pueblo.

Hemos llegado a un punto crtico en el que tenemos al frente del poder ejecutivo a un Presidente acusado de corrupcin, rodeado de ministros en gran parte denunciados y corruptos. Tanto el parlamento como el presidente han perdido totalmente la credibilidad, lo que se revela por los bajsimos ndices de aprobacin popular.

El presidente no muestra ninguna grandeza, vctima de su propia mediocridad y de su vanidad ilimitada. Se aferra al poder sabiendo la desgracia que eso representa para el pueblo y la completa desmoralizacin de la actividad poltica. En caso de que renuncie o pierda el cargo en el proceso del TSE (Tribunal Superior Electoral), se invoca el artculo 81 de la Constitucin que no es clusula ptrea como quieren algunos que prev la eleccin indirecta del presidente por el Congreso.

De las calles y de todos los estratos viene el grito: qu legitimidad tiene un congreso cuando gran parte de l est formada por personas denunciadas por delitos de corrupcin? Da a da crece la peticin de elecciones directas ya, no slo de Presidente sino tambin de todos los parlamentarios. Por lo tanto, elecciones directas generales, ya.

Cuando existe un caos poltico y sin lderes con capacidad de mostrar una direccin, la solucin ms sensata es volver al primer artculo de la constitucin que reza todo poder emana del pueblo. El es el sujeto legtimo del poder poltico, el poseedor de la verdadera soberana. Todos los elegidos son representantes legitimados por este poder. Como dice el conocido jurista Nicola Matteucci de la Universidad de Bolonia: La soberana es un poder constituyente, el verdadero poder ltimo, supremo, originario que se manifiesta solamente cuando est rota la unidad y la cohesin social (Dicionrio de Poltica, Braslia 1986, p.1185).

Pues bien, estamos ante la quiebra de la unidad y de la cohesin social. Ya no hay nada que nos una, ni en los partidos ni en la sociedad. Todo puede ocurrir, como una explosin social violenta, sin excluir una intervencin militar, ya ensayada en las manifestaciones populares de Brasilia el da 25 de mayo.

Cuando ocurre tal caos social es la soberana popular la que debe ser invocada y hacerse valer. Esta es previa a la constitucin que prev elecciones solamente en 2018. Aqu est la base para convocar elecciones directas ya. Nuestra constitucin est cubierta de parches, tantas fueran las enmiendas que equivalen a la mitad de su texto. Se est preparando una nueva enmienda constitucional que prev la anticipacin de las elecciones generales para este ao. Estas no podran ser solamente de presidente, sino de todos los representantes polticos.

Qu autoridad tendra un presidente, elegido indirectamente, o incluso directamente, manteniendo el actual Parlamento, infectado de mala voluntad y desmoralizado por las acusaciones de corrupcin? Junto a esta eleccin directa, vendra una reforma poltica mnima que introdujese la clusula de barrera partidista y regulase las coaliciones para evitar un presidencialismo de coalicin, que favoreci la lgica de los amaos y de la corrupcin y por eso no es recomendable. Ese camino sera el ms viable y tenemos que apoyarlo.

Leonardo Boff es telogo y filsofo y articulista del JB online.

 

Traduccin: M Jos Gavito Milano

Fuente: https://leonardoboff.wordpress.com/2017/06/03/el-porque-de-las-elecciones-directas-ya-en-brasil/


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