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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-06-2017

No se est entendiendo por qu gan Trump

Vicen Navarro
Pblico


En la cobertura meditica del tsunami poltico que ocurre en EEUU se hace excesivo hincapi sobre la figura de Trump y su idiosincrasia y comportamiento atpico como presidente del pas, sin analizar el contexto poltico que determin tal eleccin, lo que hace que no se est entendiendo por qu ocurri tal tsunami. Atribuir este hecho su eleccin como presidente- predominante a su figura es un error de primera magnitud, pues hay algo mucho ms importante que Trump para comprender lo que est pasando en EEUU, y es entender por qu ms de sesenta millones de personas votaron por l (casi el 50% de las personas que fueron a votar lo hicieron por l). Y lo que es incluso ms importante es entender por qu la gran mayora de la clase trabajadora blanca, que constituye la mayora de la clase trabajadora estadounidense, lo vot. En realidad, la clase trabajadora blanca fue el centro de su base electoral. Este es el punto ms importante que hay que entender. Sin comprender este hecho, habr muchos Trumps como presidentes en las prximas dcadas en EEUU.

Por qu la clase trabajadora vot a Trump? 

En primer lugar, tenemos que hacer una aclaracin, que es obvia, pero que parece desconocida, ignorada u ocultada en los grandes medios de informacin. En EEUU (como en todos los pases de Europa) hay una clase trabajadora distinta a la clase media. En realidad, hay ms estadounidenses que se definen como pertenecientes a la clase trabajadora que a la clase media. Los datos estn ah para aquellos que quieran verlos. Y lo mismo, por cierto, ocurre en la mayora de pases de la Unin Europea, incluyendo Espaa.

Esta clase trabajadora en EEUU ha ido perdiendo capacidad adquisitiva en los ltimos treinta aos, desde los aos ochenta, con la eleccin del presidente Reagan, que inici las polticas neoliberales que constituan un ataque frontal a la clase trabajadora. Las rentas del trabajo como porcentaje de las rentas totales del pas han ido descendiendo, pasando de un 70% de todas las rentas a finales de los aos setenta, a un 63% en el ao 2012. El enorme endeudamiento de las familias estadounidenses (y el gran crecimiento del sistema crediticio financiero) se basa en este hecho. Este descenso de las rentas del trabajo cre un problema, al disminuir la demanda y el crecimiento econmico (puesto que la mayor parte de la demanda procede del consumo originado por las rentas del trabajo). Por otra parte, el crecimiento del sector financiero (que, como acabo de decir, fue tambin consecuencia del descenso de las rentas del trabajo) y la escasa rentabilidad de las inversiones en el sector productivo de la economa (donde se producen los bienes y servicios) explican que crecieran las inversiones especulativas, creando las burbujas cuya explosin (sobre todo la inmobiliaria) cre la Gran Recesin, consecuencia del comportamiento especulativo del capital, facilitado por las polticas desreguladoras del capital financiero.

La desregulacin del comercio y de la movilidad de capitales inversores que perjudic a la clase trabajadora 

Las polticas neoliberales, en su objetivo de incrementar la rentabilidad del capital, facilitaron la movilidad de las industrias manufactureras a pases con salarios ms bajos y con peores condiciones laborales. Ello caus una gran destruccin de puestos de trabajo bien pagados en el sector manufacturero de EEUU, ocupados en su mayora por la clase trabajadora blanca. En realidad, bastaba que los dueos y gestores de las industrias manufactureras amenazaran a sus trabajadores con el traslado a otro pas, para conseguir rebajas salariales y la aceptacin de peores condiciones de trabajo. Es lgico, pues, que la clase trabajadora, afectada por tal movilidad de industrias a otros pases con salarios mucho ms bajos, odiara los tratados de libre comercio y a los gobiernos que los promovan. En realidad, los efectos de tal movilidad aparecen claramente en los barrios donde viven los trabajadores metalrgicos en la ciudad de Baltimore (tales como Dundalk), uno de los centros industriales ms importantes de EEUU. El traslado de los altos hornos del acero (Bethlehem Steel Corporation) a otro pas cre un enorme deterioro en tales barrios. Estas polticas neoliberales han sido llevadas a cabo por todos los gobiernos federales, desde Reagan hasta Obama, siendo, por cierto, ms acentuadas y promovidas por los presidentes demcratas Clinton y Obama, que por los republicanos.

Otra causa del enfado de la clase trabajadora: Las limitaciones de los programas sociales federales 

El Estado del Bienestar en EEUU est muy poco desarrollado. Como resultado del enorme poder que los propietarios y gestores de las grandes corporaciones financieras, industriales y servicios tienen sobre el Estado federal (lo que en aquel pas se llama la Corporate Class), los derechos sociales y laborales estn muy poco desarrollados. No hay, por ejemplo, el derecho de acceso a los servicios sanitarios. En realidad, en EEUU hay ms muertes debidas a falta de atencin mdica que a la enfermedad del SIDA. Un indicador de la crudeza e insuficiencia del sistema sanitario estadounidense es que el 44% de las personas que se estn muriendo (es decir, que tienen enfermedades terminales) indican que estn preocupadas por cmo ellas o sus familiares podrn pagar sus facturas mdicas. No hay plena consciencia en Europa de que EEUU es el capitalismo sin guantes.

No existe en EEUU la universalidad de derechos, es decir, que una persona, por ser ciudadana o residente, tenga un derecho en concreto. La provisin de servicios sanitarios, por ejemplo, depende de la renta de una persona, siendo los programas sanitarios del gobierno federal (como Medicaid) de tipo asistencial, es decir, de ayuda a los pobres, que, errneamente, se cree que son los negros (en realidad, la gran mayora de pobres en EEUU son blancos, aunque los negros son los ms pobres entre los pobres). Pero en el imaginario popular, entre la clase trabajadora blanca, se considera que son los negros los que se benefician ms de estos programas federales, cuyos gastos se cubren primordialmente con los impuestos que pagan las clases populares. De esta percepcin (errnea) se crea el antagonismo de la clase trabajadora blanca (que no se beneficia de estas polticas federales asistenciales) hacia el gobierno federal, por pagar, con sus impuestos, la asistencia sanitaria a los pobres (que consideran que son los negros). De ah la elevada impopularidad entre la clase trabajadora blanca de los programas antipobreza federales (que Trump quiere disminuir radicalmente).

Qu ha estado haciendo el partido supuestamente de izquierdas, el Partido Demcrata?: Las limitaciones de las polticas de identidad antidiscriminatorias 

Uno de los atractivos del modelo americano ha sido la posibilidad de ascender en la escala social. La movilidad vertical era la base del sueo americano (The American Dream). Esta percepcin daba pie a relativizar la clase social en la que un ciudadano naca, puesto que se asuma que podra ascender a las otras clases sociales, incluyendo la que se llamaba la clase alta.

Se reconoca, sin embargo, que tal movilidad social estaba perjudicada por la discriminacin que las minoras (como las afroamericanas) y las mujeres sufran. De ah que, a partir de la legislacin de derechos civiles, iniciada por el presidente Johnson (en respuesta al movimiento liderado por Martin Luther King en defensa de los derechos civiles), el gobierno federal estableciera las polticas antidiscriminatorias, como el punto central de sus polticas sociales, que tenan como objetivo facilitar la integracin de los sectores discriminados dentro de la movilidad vertical, favoreciendo a minoras y mujeres, aumentando con ello su nmero en las estructuras de poder poltico y meditico. La eleccin de un afroamericano, Barak Obama, como presidente, culmin este proceso entre los negros, y el intento de la candidata Clinton hubiera tenido el mismo significado para las mujeres.

Ahora bien, la mayor discriminacin que existe en EEUU es la discriminacin por clase social. La mortalidad diferencial por clase social es mucho mayor, por ejemplo, que la mortalidad diferencial por raza o gnero. Es ms, la mortalidad diferencial por raza tiene poco que ver con la raza, sino con racismo. La discriminacin racial pone a la mayora de negros en la clase trabajadora no cualificada y peor pagada. Tal discriminacin de clase relativiza el sueo americano, pues la movilidad social, que permite el paso de la clase trabajadora a las clases ms pudientes, ha sido siempre en contra del mito del sueo americano- muy limitada y menor, por cierto, que en pases como los escandinavos, donde los instrumentos de la clase trabajadora (como los partidos de izquierdas y los sindicatos) han sido ms poderosos.

La falta de sensibilidad hacia la discriminacin de clase explica que la clase trabajadora blanca tenga poca simpata por los programas antidiscriminatorios, los cuales no la benefician directamente. En realidad, el aumento de negros y mujeres en las estructuras de poder ha tenido muy escaso impacto en la mayora de negros y mujeres que pertenecen a la clase trabajadora. El estndar de vida de la clase trabajadora negra no aument durante el gobierno Obama. Y lo mismo hubiera ocurrido con las mujeres si hubiera ganado las elecciones la Sra. Clinton. Su insensibilidad hacia la discriminacin de clase y la necesidad de incorporar la variable de clase en sus polticas (llegando incluso a insultar a la gente trabajadora seguidora de Trump) explica que la mayora de mujeres de clase trabajadora no votaran por ella, sino a Trump.

Las nicas voces dirigidas a la clase trabajadora: Sanders y Trump 

Las nicas voces que hablaron a y de la clase trabajadora fueron el candidato demcrata Bernie Sanders y el candidato republicano Donald Trump. El primero, un senador socialista conocido por su integridad y continua defensa del mundo del trabajo, critic las polticas neoliberales que haban afectado muy negativamente el nivel de vida de la clase trabajadora, denunciando los tratados de libre comercio que haban promovido los gobiernos demcratas de Clinton y de Obama, siendo una de sus mximos defensores la Sra. Hillary Clinton, primero como esposa del presidente Clinton, y ms tarde como Secretaria de Estado (cargo semejante al de Ministro de Asuntos Exteriores). Critic tambin las reformas laborales realizadas por los sucesivos gobiernos, las cuales descentralizaron los ya muy descentralizados convenios colectivos, debilitando a los sindicatos. Su grito de batalla electoral era que EEUU necesitaba una revolucin poltica, rompiendo con el maridaje del poder econmico y financiero con el poder poltico, maridaje que es favorecido por la financiacin privada del proceso electoral, mediante la cual los lobbies financieros y econmicos financian a los candidatos sin ningn freno en la cantidad de dinero que estos candidatos puedan recibir, para, entre otras cosas, comprar espacio televisivo, que est completamente desregulado, disponible para el mayor comprador. Sanders propuso la financiacin pblica del proceso electoral, reduciendo o incluso eliminando la financiacin privada derivada de los lobbies financieros, econmicos y profesionales. Gan en 22 de los 50 Estados durante las primarias del Partido Demcrata, siendo el ms popular entre la gente joven y la trabajadora. Las encuestas mostraban que hubiera ganado las elecciones a Trump.

Pero el aparato del Partido Demcrata, claramente controlado por los Clinton y los Obama, se moviliz para destruirlo, siendo el adversario principal del partido. La victoria de Hillary Clinton sobre Sanders aument la abstencin de un porcentaje muy elevado de los jvenes, y caus un flujo de votantes antiestablishment hacia Trump. Las clases populares queran primordialmente mostrar su gran rechazo al establishment poltico-meditico centrado en Washington, la sede del gobierno federal.

La derrota de Sanders promovida por el Partido Demcrata facilit la victoria de Trump 

La derrota de Bernie Sanders facilit la victoria de Trump. Pero la mayor causa de su xito fue la movilizacin del movimiento libertario, dirigido por el Tea Party, que haba ido infiltrando y controlando las bases del Partido Republicano, en su lucha contra el establishment poltico de Washington, incluyendo el establishment republicano. Este movimiento, claramente financiado por intereses financieros de carcter especulativo (como los hermanos Koch), tena como su objetivo central eliminar la presencia del Estado federal en la escasamente regulada actividad financiera, como por ejemplo en los sectores inmobiliarios, los sectores de casinos y juego, y la actividad especulativa de la banca. Estos sectores se aliaron con la clase trabajadora blanca que, por las razones indicadas anteriormente, se opona al Estado federal. Fue esta alianza la que constituy la base del movimiento libertario, un movimiento de ultraderecha que sembr el campo para el xito de la candidatura de Trump. Este dise su campaa con un programa para anular los tratados de libre comercio y favorecer las rentas del capital, bajando espectacularmente los impuestos de sociedades de un 35% a un 15% y eliminando los programas antipobreza y los programas antidiscriminatorios con una narrativa racista y machista. El suyo es un programa libertario como mxima expresin del neoliberalismo, intentando eliminar la influencia del sector pblico y de las intervenciones pblicas mediante la privatizacin de los programas pblicos.

Es Trump un fascista? 

Trump tiene caractersticas de la ideologa fascista, tales como un nacionalismo extremo basado en un sentido de superioridad de raza y de gnero (un machismo muy acentuado), con un canto a la fuerza y a la intervencin militar, con una concepcin no solo autoritaria, sino tambin totalitaria del poder, deseoso de controlar los mayores medios de informacin y reproduccin de valores (desde la prensa y la televisin, hasta al mundo universitario), profundamente antidemocrtico, presentndose como el salvador de las vctimas del sistema poltico corrupto.

Ahora bien, tambin hay que subrayar las caractersticas que le diferencian del fascismo. Una es que Trump no cre un movimiento y partido, sino que fue al revs: el movimiento popular antiestablishment cre a Trump. La segunda caracterstica que le aleja del fascismo es que est en contra del Estado (a la vez que lo instrumentaliza para optimizar sus intereses particulares y los intereses del mundo del capital), siendo su postura un libertarismo neoliberal extremo. En realidad, es la expresin mxima del neoliberalismo. Definir a tal movimiento como populista es no entender los EEUU. En realidad, han existido partidos semejantes al Tea Party que tuvieron caractersticas parecidas al actual. Nada menos que Henry Wallace, el vicepresidente progresista del presidente Roosevelt, alert de la posibilidad que surgiera un fascismo americano, con caractersticas propias, que en defensa del ciudadano comn se convertira en el mximo exponente de los intereses del mundo del capital, el cual es siempre proclive a movimientos autoritarios y totalitarios, intentando establecer un orden altamente represivo que impida el surgimiento de movimientos que amenacen las estructuras de poder. Trump es un ejemplo de ello.

El trmino populismo, utilizado por el establishment poltico meditico para definir cualquier movimiento contestatario, tiene escassima capacidad analtica para entender lo que est pasando en EEUU (y en Europa). En EEUU es un movimiento libertario extremo con caractersticas totalitarias semejantes (pero no idnticas) al fascismo que vot unnimemente contra el establishment poltico-meditico -el Partido Demcrata-, representado por Hillary Clinton apoyando en su lugar a Trump que, astutamente utiliz una narrativa antiestablishment, presentndose como la alternativa a tal rechazado establishment. Definir este fenmeno como populismo tiene poco valor explicativo. Es lgico que el establishment poltico-meditico lo defina como tal, pues es la manera de caricaturizarle, dificultando su comprensin, pero no tiene ningn valor ni cientfico ni explicativo, pues dificulta la comprensin del fenmeno que se analiza.

Qu pasar en EEUU? 

En realidad, la evidencia apunta a que el establishment poltico-meditico estadounidense tampoco entiende lo que est pasando en aquel pas. Su obsesin con la figura de Donald Trump, sin analizar y actuar sobre las causas de que casi la mitad del electorado le votase, es un indicador de ello. Y la respuesta del Partido Demcrata a este hecho es dramticamente insuficiente: sus propuestas son continuadoras de las que propusieron las ltimas administraciones de tal partido (Clinton y Obama), sin que haya incurrido en la ms mnima autocrtica. Asumen que la falta de popularidad del presidente Trump forzar un cambio, incluyendo su posible impeachment, ignorando que lo que determina la victoria de un candidato no es su popularidad en el pas, sino el nivel de apoyo que consigue entre el electorado que lo vota en relacin con otras alternativas. Y lo que est predeciblemente ocurriendo es que mientras la popularidad general del presidente Trump est descendiendo (nunca fue muy popular), la que tiene entre sus votantes es extraordinariamente alta. Vemos que, en contraste con lo que ocurre en el Partido Demcrata, la lealtad del votante a Trump es elevadsima. Es visto, por parte de las bases electorales, como el antipoltico, sujeto a una gran hostilidad por parte de los mayores medios de informacin, a los cuales sus votantes detestan.

Referente a las posibilidades de ser expulsado de su cargo (impeachment), estas son pequeas, pues ello dependera de una accin del Congreso, hoy controlado por el Partido Republicano, donde el movimiento libertario de ultraderecha tiene un enorme poder. En ausencia de un cambio improbable en el Partido Demcrata, las prximas elecciones al Congreso vern un enorme aumento de la abstencin (ya siempre muy elevada) que permitira mantener el Congreso y el Senado en manos del Partido Republicano. Solo en caso de que este perdiera el control del Congreso podra ocurrir el impeachment. De ah que lo que ocurra va a depender no solo de lo que suceda en la administracin Trump, sino tambin de lo que pase en el Partido Demcrata que pueda movilizar el voto abstencionista. El sistema electoral estadounidense imposibilita la aparicin de un nuevo partido. De ah que la crisis del bipartidismo que hemos visto en Europa no se dar en EEUU. 

El panorama futuro de EEUU es ms que preocupante. Pero no hay que olvidar que la enorme crisis poltica que tiene el pas ha sido causada por la polticas neoliberales realizadas desde los aos ochenta, iniciadas por el presidente Reagan y continuadas por todos los dems, Bush senior, Clinton, Bush junior y Obama. No hay que olvidar que el enorme desencanto creado por el presidente Obama favoreci la victoria de Trump. El Yes, we can! (S, nosotros podemos!) qued en un eslogan que no se materializ en la medida en que las expectativas que haba generado no se cumplieron, destacando su complicidad con los grandes poderes financieros (centrados en Wall Street), los cuales frenaron significativamente su vocacin transformadora.

En realidad, ha ocurrido en EEUU lo que tambin se ha dado en Europa. La aplicacin de las polticas neoliberales ha creado esta enorme crisis y un rechazo (al cual tambin se le define errneamente como populismo) que est predominantemente centrado en las clases populares y que, debido a la adaptacin de las izquierdas tradicionales al neoliberalismo, ha sido canalizado por partidos de ultraderecha, con caractersticas semejantes al fascismo. Las polticas neoliberales de Trump continuarn imponindose, paradjicamente envueltas en una narrativa obrerista y proteccionista que entra en claro conflicto con las polticas de la administracin Trump, que son profundamente hostiles hacia el mundo del trabajo a costa de un tratamiento claramente preferencial hacia el mundo del capital. Y con unas polticas comerciales que continuarn la dinmica de la globalizacin neoliberal, realizada no a base de tratados de libre comercio que incluyen varios pases, sino a travs de tratados bilaterales que permitan a EEUU tener mayor control de los trminos de tales tratados. Trump representa as la mxima expresin del neoliberalismo. De ah su enorme capacidad de daar el bienestar de las clases populares del mundo, incluyendo las clases populares de EEUU, las primeras vctimas del capitalismo sin guantes, con una concepcin darwiniana caracterizada por su enorme insensibilidad social y carente de solidaridad, con un canto a la acumulacin de capital sin freno, sin lmites en su comportamiento para as alcanzarlo. Lo que est ocurriendo muestra que, como bien indic Rosa Luxemburg, las alternativas entre las que la humanidad debera escoger seran el barbarismo (al cual la evolucin del capitalismo podra llevar) o el socialismo. El neoliberalismo y su mxima expresin nos estn llevando claramente a la primera de esas alternativas. As de claro.

Vicen Navarro: Catedrtico de Ciencias Polticas y Polticas Pblicas. Universidad Pompeu Fabra y Director del JHU/UPF Public Policy Center

Fuente: 

http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2017/06/06/no-se-esta-entendiendo-por-que-gano-trump/

 



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