Portada :: Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-06-2017

Acontecimientos centrales y escenario econmico-social
Venezuela en disputa (I)

Luismi Uharte
Rebelin


Cada vez resulta ms complejo analizar la realidad poltica venezolana debido al incremento de las contradicciones del proceso. Adems, el tratamiento de la informacin por parte del latifundio meditico global es ms simplista, manipulador e infantilizante que nunca. A su vez, las lecturas acrticas pro-gubernamentales de algunos sectores, tanto desde dentro como fuera del pas, no favorecen una comprensin ms certera y dialctica del momento presente.

En consecuencia, gran parte de la izquierda internacional est oscilando entre la repeticin ingenua de las crticas diseadas en los lugares comunes del pensamiento liberal o en una defensa numantina del Ejecutivo, incluso de alguna medida difcilmente justificable.

En este contexto, un anlisis ms matizado, lo que no significa de ninguna manera equidistante, exige un mayor rigor intelectual y un abordaje combinado de las siguientes dimensiones: una secuencia de los episodios centrales del ltimo trienio; una evaluacin del escenario econmico-social; una sistematizacin de la disputa poltico-militar; una identificacin de los agentes internacionales que estn interviniendo; y una radiografa actual del chavismo.

Breve cronologa. En primer lugar es importante identificar los episodios centrales del ltimo tiempo, ya que nos van a mostrar una fotografa sinttica de los movimientos ms importantes de los principales agentes en disputa. La secuencia se inicia en 2014 con la activacin, por parte de los sectores ms extremistas de la oposicin, del Plan de derrocamiento denominado La Salida, que provoc ms de 40 muertos tras los disturbios violentos dirigidos por grupos ultras.

La derecha no haba aceptado su derrota electoral en las presidenciales de 2013 y apostaba por la va violenta para lograr la restauracin oligrquica. El gobierno consigui sortear el golpe y detuvo al dirigente ultra de la oposicin Leopoldo Lpez, convertido por la maquinaria meditica transnacional en un demcrata de toda la vida. A su vez, el Ejecutivo activ una mesa de negociacin con la patronal opositora, intentando aplacar el boicot econmico de los grandes grupos empresariales.

La relativa paz poltica nunca econmica-, oblig a la derecha a priorizar la va electoral, presentndose a las legislativas de 2015, en las que obtuvo una victoria clara, logrando as el control del Parlamento tras ms de 15 aos en minora. A partir de ese momento, el Legislativo se convirti en el instrumento para bloquear las decisiones del Ejecutivo y para intentar tumbarlo. El plan de derrocamiento institucional propona dos vas: o referndum revocatorio o reforma constitucional para reducir el mandato presidencial. Tanto una como otra pretendan desalojar del gobierno al chavismo a lo largo de 2016.

La apuesta por la va del revocatorio fracas, tanto por los fraudes de la oposicin en la recoleccin de firmas como por la tctica gubernamental de dilatar los plazos de su aprobacin y dejar sin sentido su celebracin. Esta postura del Ejecutivo le pas factura entre importantes sectores de la izquierda internacional. A su vez, la suspensin de las elecciones regionales de 2016 perjudic an ms la imagen del gobierno de Maduro, a pesar de la evidente y creciente desestabilizacin econmica.

La parlisis institucional intent ser superada con varios intentos de negociacin en los que destacaron la mediacin de UNASUR y la del Papa Francisco. La participacin de actores externos, no precisamente cercanos al Ejecutivo, como los expresidentes de Repblica Dominicana (Leonel Fernndez) y del Estado Espaol (Rodrguez Zapatero), no fue suficiente para que la oposicin apostar por el dilogo. Esta inflexibilidad de la derecha evidenci su desinters en una salida negociada al conflicto.

Los sectores ms extremistas volvieron de nuevo a cobrar fuerza al interior de la MUD, imponiendo su estrategia violenta. El primer paso fue el intento de golpe parlamentario, al estilo de los recientes de Paraguay y Brasil, promoviendo un juicio poltico inexistente en el marco jurdico venezolano y por tanto, ilegal. Mientras esto suceda, el gobierno de Maduro volvi a cometer otra torpeza al impulsar un nuevo registro de partidos que exiga un nmero de avales y requisitos de tal magnitud que slo las grandes fuerzas podan cumplirlo. La obvia consecuencia fue la inhabilitacin de varios partidos pequeos, entre ellos algunos del chavismo crtico de izquierda, como Marea Socialista.

Los primeros meses de 2017 se caracterizan por el fortalecimiento de las tesis de la extrema derecha, es decir, de la lnea del partido Voluntad Popular de Leopoldo Lpez y Freddy Guevara. Las visitas en febrero de Lilian Tintori (esposa del ultra Lpez) a EE.UU., y de otros miembros del partido, en las que se reunieron con el presidente Donald Trump, permitieron obtener el visto bueno de la nueva administracin estadounidense.

La consecuencia ha sido la reedicin del modelo La Salida, es decir, la generacin de violencia en las calles para provocar el mayor nmero de muertos posible que justifique el derrocamiento de Maduro. Esto se combina con la presin continental a travs de la OEA y el ataque meditico internacional contra el gobierno venezolano.

Los ltimos episodios a subrayar son tres. En primer lugar, la recuperacin de la capacidad de movilizacin del chavismo el 19 de abril, equilibrando las fuerzas en la disputa en la calle. Segundo, la decisin del gobierno venezolano de salirse de la OEA, el 26 de abril, en un gesto de dignidad soberana que pill a contrapi a Washington y a su actual subordinado en dicha organizacin, Luis Almagro. Por ltimo, el anuncio de la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente el 1 de mayo, da de la clase trabajadora.

Escenario econmico-social. Si existe un escenario donde la disputa es encarnizada y las contradicciones son cada vez mayores, ese es el socio-econmico. Para entender qu est pasando en este terreno hay que evaluar tres aspectos: por una parte, las teoras ms importantes que intentar explicar la crisis; por otra parte, las principales medidas tomadas por el gobierno; y por ltimo, las crticas a estas, realizadas por la izquierda del chavismo.

En cuanto a las visiones que intentan explicar la profunda crisis econmica debemos destacar fundamentalmente dos. Por un lado, la teora defendida por los sectores ms gubernamentales, que se centran en enumerar las diferentes variables de la guerra econmica, las cuales seran: primero, la manipulacin del tipo de cambio en el mercado negro, incrementando cada vez ms la diferencia entre el tipo de cambio oficial y el informal y provocando, en consecuencia, una cadena especulativa descomunal en los precios de todos los productos y servicios que se ofertan en el pas; segundo, el ya conocido desabastecimiento programado de bienes por parte de diversos grupos patronales, al cual se le ha agregado en el ltimo tiempo una reduccin de la produccin, para multiplicar an ms, si cabe, la hiperinflacin; tercero, un bloque internacional bancario para ahogar financieramente al pas; y cuarto, un sabotaje a las transacciones monetarias, dificultando la adquisicin de billetes en muchas entidades bancarias y dejando as sin liquidez a la poblacin.

La otra teora plausible que intentara explicar la actual crisis econmica, asume los citados aspectos de la guerra econmica pero agrega variables exgenas y autocrticas. Por un lado, se alude a la cada de los precios del petrleo y al intento de mantener el gasto pblico y social al mismo nivel, lo cual est provocando un incremento severo del endeudamiento. No hay que olvidar que una gran parte del crudo venezolano es pesado y extra pesado y por lo tanto muy caro de extraer, por lo que los ingresos en el ltimo periodo han sido muy bajos.

Por otro lado, desde una ptica autocrtica, intelectuales del chavismo alertan de las ventajas que algunas fracciones de la elite del propio chavismo obtienen de la guerra econmica. Un referente intelectual de la izquierda como Javier Biardeau advierte de la articulacin entre grupos importadores, mafias cambiarias y una burguesa patrimonalista ligada a altos cargos de la administracin pblica (la tecno-burocracia), que estn lucrndose del actual deterioro econmico. Adems, la imposibilidad literal de subsistir exclusivamente del salario estimula el denominado bachaqueo, es decir, la reventa especulativa, provocando que los circuitos de la economa informal tengan cada vez ms peso en el conjunto de la economa.

Medidas gubernamentales. En la orientacin econmica del Ejecutivo para intentar superar la crisis ha primado cada vez ms el intento por generar alianzas productivas con diversos sectores empresariales, buscando, por un lado, contrarrestar la estrategia de desestabilizacin y por otro, incrementar la produccin nacional. En el actual rumbo, de perfil ms netamente neo-desarrollista, destacan tres grandes proyectos. Por una parte, el mega-proyecto del Arco Minero del Orinoco, que ampliara la frontera minera en ms de 100.000 km2, para explotar oro, hierro, nquel, carbn, etc. Una actividad que podra generar, segn el gobierno, de 3 a 4 mil millones de dlares anuales, pero que ha provocado un rechazo muy fuerte de sectores ecologistas y del chavismo crtico. Por otra parte, la flexibilizacin de convenios en la Faja Petrolfera del Orinoco, para atraer ms socios internacionales. Por ltimo, la creacin de Zonas Econmicas Especiales, facilitando la llegada de inversiones extranjeras.

Crticas y propuestas de la izquierda chavista. Tanto el chavismo opositor como grupos crticos al interior del chavismo oficial coinciden en criticar algunas de estas medidas y plantean un cambio de rumbo. Por un lado, alertan del crecimiento preocupante de la deuda externa y plantean la suspensin del pago y una renegociacin. Los intereses que la mafia bancaria internacional est obligando a pagar a Venezuela son absolutamente desproporcionados y han vuelto a poner sobre el tapete la urgencia de una auditoria de la deuda.

Por otro lado, la desaparicin progresiva del control de precios de muchos productos bsicos, como consecuencia de la presin de sectores empresariales, no ha servido para estabilizar precios, por lo que la dificultad de acceso a alimentos y medicinas se ha incrementado. Los denominados CLAP (Comit Local de Abastecimiento y Produccin) han permitido un abastecimiento directo a los sectores populares pero no parecen en absolutos suficientes para garantizar un acceso mnimo. En consecuencia, el no pago de la deuda y el restablecimiento del control de precios son algunas de las demandas ms urgentes del movimiento popular.

Luismi Uharte. Parte Hartuz Ikerketa Taldea

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter