Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-06-2017

Entrevista a Adriana Benjumea, abogada feminista y directora de Humanas-Colombia
Muchas mujeres fueron violadas en la guerra como mensaje a las poblaciones

Enric Llopis
Rebelin


En el Registro nico de Vctimas del Gobierno de Colombia hay inscritas ms de cuatro millones de mujeres como vctimas del conflicto armado, que se prolong durante cinco dcadas; constan como afectadas por delitos contra la libertad y la integridad sexual 18.544 mujeres. Entre los departamentos con mayor nmero de casos figuran Antioqua (3.019), Magdalena (1.929), Nario (1.178) y Bolvar (1.020). Muchas de las mujeres que sufrieron agresiones (13.152) oscilan entre los 29 y los 60 aos. Segn la abogada feminista y directora de la corporacin Humana, Adriana Benjumea, la violencia sexual en las guerras no constituyen casos excepcionales y aislados.

Muchas veces se trata de mandar un mensaje a las poblaciones; hay mujeres a las que se viola para callarlas y despojarlas de las tierras, afirma tras participar en un acto organizado en la Universitat de Valncia por la ONG Atelier y la Mesa de Apoyo Derechos Humanos de las Mujeres y Paz en Colombia. Ms all de los aos duros del conflicto, las agresiones continan en el da a da. Entre primeros de enero y el pasado 30 de abril, de los 5.831 nios, nias y adolescentes atendidos por el Instituto Nacional de Medicina Legal para valorar un presunto delito sexual, 4.961 fueron nias. La mayora de ellas tenan entre 10 y 14 aos. En el mismo periodo el instituto pblico atendi 5.808 casos de mujeres mayores de 18 aos. 

-Despus de 50 aos de conflicto y cuatro de negociacin entre el gobierno colombiano y las FARC, qu logros alcanz el movimiento feminista y de mujeres en la Mesa de Dilogo de La Habana?

El Movimiento de Mujeres en Colombia tuvo incidencia para que se constituyera la Subcomisin de Gnero, aproximadamente dos aos y medio despus que se iniciaran las conversaciones pblicas, con el objetivo de que el enfoque de gnero se incluyera en todos los acuerdos. Por tanto, se logr que las mujeres de las FARC y del Gobierno conformaran la subcomisin, y sta fuera el mecanismo de interlocucin con el movimiento social. Hasta ese momento se escuchaba a los expertos y a las vctimas. Pero a partir de entonces se consigui que en la Mesa tambin se abrieran espacios para conversar con expertas y organizaciones de mujeres. Hubo una cuarta visita con expertas en violencia sexual, a partir de la cual se lograron otras cosas; como la unidad especial de investigacin sobre violencia sexual; y, sobre todo, que los delitos en esta materia no se consideraran a efectos de amnista e indulto.

-Tuvieron que hacer grandes concesiones las vctimas de la violencia patriarcal y sus familias con el fin de que se firmaran los acuerdos de paz, en septiembre de 2016? 

Creo que las dos partes fueron, en general, muy respetuosas con las vctimas. En 2014 anunciaron un declogo de principios, en el que se comprometan a que las vctimas estuvieran en el centro. As pues, no estoy segura de que la palabra concesiones sea la ms correcta. Todo esto forma parte de la pedagoga de la paz. Claro que hubo muchos sectores que pidieron penas ms altas Sin embargo, la concesin ms grande que hicieron las vctimas fue el no haber participado antes, durante, ni parece que despus del proceso. Ni las vctimas ni sus asociaciones, eso es lo ms grave. En todo lo dems, estuvieron dispuestas a ceder sin rencor, en todo cuanto tuvieron que ceder.

-Y en cuanto a las negociaciones de Quito entre el ejecutivo de Santos y el ELN?

Creo que el ELN tom como punto de partida lo que ya se hizo con las FARC, para despus introducir posibles crticas y agendas nuevas. El tema de la participacin es una de las grandes banderas del ELN. Me parece que eso es bien interesante, ya que quieren mejorar los errores que se cometieron en La Habana. Por ejemplo en la cuestin del medio ambiente, los recursos naturales y otros asuntos que en la anterior negociacin tuvieron menor alcance.

-Participaste en un trabajo de investigacin, en 2009 y 2010, en la Sierra Nevada de Santa Marta.

Mi experiencia es que los paramilitares tenan el poder de comprar a la polica, mandar en la plaza de los mercados, pagar profesores y decidir sobre los cuerpos de las mujeres y las nias. En la Costa Caribe los paramilitares tuvieron una presencia altsima. En los departamentos de Magdalena, Bolvar y Sucre Jefes de escuadrones como Jorge 40, Salvatore Mancuso o Hernn Giraldo. Son nombres que causaron terror en las poblaciones. Hernn Giraldo estuvo en las inmediaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, controlando las rutas del narcotrfico. Lo llamaban el taladro.

Gran parte de su accin consista en desvirgar nias. Adems, se trata de un paramilitar que cuando se desmoviliz fue acompaado por la comunidad. Al principio se le consider un buen hombre, que apoy econmicamente a la ciudadana. Los medios de comunicacin lo definieron como un gran padre, que tuvo ms de un centenar de hijos, y todos ellos reconocidos. Sin embargo, muchos de estos hijos fueron con mujeres menores de 14 aos. Y en Colombia, cualquier trato sexual con una mujer menor de esa edad constituye un delito. Tambin hubo sacerdotes que realizaron los bautismos y registradores que hicieron su trabajo, sin plantear ninguna denuncia. Existi, por tanto, connivencia con un paramilitar por los beneficios econmicos comunitarios, sin pensar en las nias de la regin.

-El 25 de mayo la Defensora del Pueblo inform que su Sistema de Alertas Tempranas haba detectado riesgo evidente de violencia sexual contra mujeres y nias en 85 municipios de 19 departamentos. Trabajas da a da con mujeres vctimas de la violencia sexual. Qu conclusin extraes de las narraciones sobre el conflicto armado?

Lo que hemos escuchado y documentado en los distintos rincones del pas es muy atroz. Hay mujeres que cuentan que han sido vctimas de hasta 30 paramilitares, otras con las glndulas mamarias destrozadas, adems de afectaciones fsicas y psicolgicas muy fuertes. En regiones como Montes de Mara, entre Sucre y Bolvar; en el municipio de Tumaco (Nario) o en el Norte de Santander, en la frontera con Venezuela, la estrategia paramilitar consisti en arrasar las poblaciones y a las mujeres, someterlas a punta de violencia sexual. Por eso, deca, fue tan importante que los acuerdos de La Habana no reconocieran la amnista ni los indultos por los delitos sexuales.

-La violencia contra las mujeres durante el conflicto han de considerarse episodios aislados, de guerreros que perpetraban las violaciones por su cuenta, o respondieron a una planificacin?

En ninguna guerra la violencia sexual constituye un caso aislado, y Colombia no resulta una excepcin. Se cometieron estos actos con una finalidad, en contextos de ataque y control territorial o durante una privacin de libertad. En muchos casos se trataba de mandar un mensaje a la poblacin, y ste era que poda disponerse del cuerpo de las mujeres. Muchas fueron violadas para callarlas, castigarlas y arrebatarles las tierras. El fin va ms all del deseo ertico del guerrero. Incluso tropas militares se llevaban a mujeres, trabajadoras sexuales, para otorgar premios por haber realizado un buen trabajo, fuera una masacre o coronar un cargamento de coca.

-Confiesan los paramilitares sus delitos de violencia sexual con el fin de acceder a determinados beneficios penales?

No es un delito que se confiese de manera voluntaria. Algunos empezaron a hacerlo cuando las mujeres iban a los procesos a decir: S, usted me viol o sus hombres me violaron. Ah es cuando empezaron a aceptarlo, siempre a posteriori. Pero no fueron de manera autnoma a narrar cmo se produjeron las violaciones.

-Segn la seccin colombiana de Naciones Unidas, los crmenes contra las mujeres continan siendo silenciados, lo que permite altos niveles de impunidad.

Si la impunidad respecto a los delitos de los paramilitares es altsima, lo es ms todava cuando se trata de violencia sexual contra mujeres y nias.

-Y en cuanto al da a da, una vez firmada la paz? En el primer cuatrimestre de 2017 se produjeron 204 casos de homicidios a mujeres en Colombia, segn el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses; la mayor parte de los crmenes fueron obra de las parejas y exparejas.

Las mayores violencias sexuales y contra las mujeres en Colombia no ocurrieron en el marco del conflicto armado. Padres, padrastros, hermanos y tos son los mayores violadores. Miedo a la denuncia? S, porque no hay mecanismos de proteccin claros y que les permitan a las mujeres proteger su vida si se atreven a denunciar; ni protegerlas de sus exmaridos, examantes o exnovios. Hay una ley sobre violencia contra las mujeres en Colombia, con medidas de proteccin pero que no funcionan. Por ejemplo, obliga a que el agresor no se acerque a la casa o que no pueda chantajear a la esposa o compaera con los hijos. Tambin se establecen medidas policiales, pero los policas dicen que con tal nivel de violencia no cuentan con suficientes medios. Pero muchas de estas medidas, cuando no se adoptan, se convierten despus en feminicidios.

-Por ltimo, se est dando un trato diferencial a las fuerzas armadas respecto a los exguerrilleros de las FARC?

Por supuesto. En La Habana las dos partes llegaron a un acuerdo. La Ley de Amnista e Indulto de 2016 tiene muy bien determinados los delitos por los que va a responder la guerrilla, y aqullos por los que se va a recibir un indulto. Pero no ocurre lo mismo con los militares. Estos, adems de la legislacin de amnista, tienen dos herramientas adicionales. Por un lado, la reforma constitucional de abril de 2017, en la que se han introducido beneficios, salvaguardias y perdones; y un decreto presidencial, el 706, por el que se conceden libertades anticipadas a las fuerzas pblicas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter