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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-06-2017

La ficcin de la recuperacin del empleo

Isidoro Moreno
Granada Hoy

Los 'beneficiarios' de estos minicontratos pasan a engrosar el grupo de los 'ocupados'. En las estadsticas ya no son desempleados. De eso se trata.


Una ya vieja frase dice algo as como que hay varias clases de mentiras: las mentiras-mentiras, las medias verdades y las estadsticas de los tantos por ciento. Respecto a estas ltimas, es de casi todos conocido el relato de que si hay dos personas y un pollo, caben a medio pollo cada una, aunque la realidad sea que una de ellas se coma la pechuga y los muslos y la otra los espolones. Viene esto a cuento de las estadsticas sobre la evolucin del empleo, en la ltima de las cuales se nos muestra, con nmeros y porcentajes, la gran creacin de puestos de trabajo que se estara produciendo con la consiguiente disminucin del nmero de parados. Slo en la letra pequea o en el interior de las noticias se reconoce como problema la calidad del empleo creado. Y, efectivamente, la casi totalidad de los nuevos contratos son temporales: un 96,7% de los firmados en Andaluca y un 90,5% en el conjunto del Estado. Habra que aclarar que "baja calidad" es la expresin piadosa que esconde la dursima realidad de que no estar desempleado/a (segn los criterios estadsticos) no es ninguna garanta para poder cruzar hacia arriba el umbral de la pobreza.

La visin muy optimista, aunque en ciertos casos con matizaciones, que dan el Gobierno, la Junta de Andaluca y casi todos los medios informativos respecto al actual mercado de trabajo, lejos de reflejar la situacin real, dibujan una ficcin basada en criterios y cifras fabricados por expertos estadsticos. Me explico. Se parte, sin ms, de que para dejar de estar en las listas del paro basta con que alguien nos haga un contrato de una hora a la semana durante cuatro semanas. As, cualquiera que trabaje de forma remunerada cuatro horas al mes ya no ser un desempleado. Lo que cobre por esas horas, en qu condiciones lo haga y cuntas horas no pagadas tenga que trabajar -s o s- para que pueda aspirar a que le hagan un nuevo contrato no es importante para las estadsticas del paro y el empleo. La cuestin es slo si se tiene o no algn contrato, el que sea, con las condiciones salariales y de trabajo que sean. Porque el objetivo es que desciendan las cifras del paro. Tambin como sea.

Pongamos que un empleo tradicional, a tiempo completo con contrato indefinido de 40 horas a la semana, se perdi con la crisis. Si ahora se recuperaran esas horas contratadas, ello podra hacerse de dos formas bien distintas: contratando a otro trabajador en las mismas condiciones de antes o a varios trabajadores -hasta cuarenta- contratndolos por unas pocas horas (o por una sola) a la semana. Si se hace esto ltimo, donde antes haba un empleado podr haber ahora diez, veinte o hasta cuarenta empleados. Las horas trabajadas seguiran siendo las mismas, el empleador podr ahorrarse costes salariales, pero, sobre todo, el ndice de paro bajar extraordinariamente. Albricias! Un negocio redondo para el empresario o emprendedor de turno y una magnfica publicidad para quienes gobiernan, que pueden vender el milagro de que sus polticas hacen descender el desempleo (aunque, en realidad, el milagro lo hace la estadstica).

La cuenta adecuada, sin embargo, sera tomar como base el total de horas que una empresa o negocio necesita cubrir semanalmente con trabajadores y dividirlas entre 40 (que es la media semanal de horas/trabajador en los contratos antes normales e indefinidos). El cociente sera el nmero de puestos de trabajo necesarios a tiempo completo, aunque algunos pudieran desdoblarse o ser a tiempo parcial por razn de sus caractersticas, pero no como prctica habitual. La realidad es muy distinta: los contratos que responderan a esa sencilla operacin prcticamente ya no se hacen porque han sido sustituidos por numerosos minicontratos con sueldos de vergenza, condiciones de trabajo indecentes en la mayora de los casos y duracin ridcula (ms del 20% de los contratos que se firmaron el ao pasado en Andaluca fueron por menos de siete das y slo poco ms de la mitad superaron el mes). Los beneficiarios de estos minicontratos, verdaderos trabajadores fugaces, pasan a engrosar, sin embargo, el grupo de los ocupados. En las estadsticas ya no son desempleados. De eso se trata.

Sobre estas bases, los tan esperados datos sobre el empleo a comienzos de cada mes dibujan una situacin engaosa porque, a pesar de que el nmero de empleados suba y la cifra del paro baje, cambia poco el volumen total de horas de trabajo contratadas y no se incrementa el volumen total de los salarios. Que seran dos ndices muy importantes a considerar. Los cuales o se enmascaran o se quedan en los despachos donde se fabrican las estadsticas para nuestro consumo.

Isidoro Moreno.Catedrtico emrito de Antropologa Social.

Fuente: http://www.granadahoy.com/opinion/tribuna/ficcion-recuperacion-empleo_0_1142585774.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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