Portada :: Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-06-2017

La Rusia de Putin
El retorno de los vencidos

Santiago Mayor
Rebelin


El 9 de agosto del 1999 el presidente ruso Boris Yeltsin, declar: He decidido nombrar a la persona que, en mi opinin, es capaz de consolidar nuestra sociedad, garantizar la continuacin de las reformas en Rusia con el apoyo de las ms amplias fuerzas polticas. l ser capaz de ponerse al frente de los que en el nuevo siglo XXI tendrn que renovar nuestra gran Rusia.

Hablaba del desconocido director del Servicio Federal de Seguridad de la Federacin Rusa, Vladimir Putin, al cual acababa de nombrar primer ministro. Apenas un ao despus sera electo presidente por primera vez.

La Rusia humillada de los oligarcas

Con el desmembramiento de la Unin Sovitica la nacin rusa no slo vio cmo los pases bajo su control se independizaban, sino tambin un avance imparable de Occidente en su histrica zona de influencia tanto en Europa del Este como en Asia Central.

La Rusia que recibi Putin era una ex potencia decadente, alejada de la supremaca que haba tenido en el contexto de la Guerra Fra, pero tambin de su histrico rol geopoltico antes del siglo XX. El pas estaba controlado por una oligarqua de ex burcratas comunistas devenidos empresarios multimillonarios, corruptos y mafiosos, que posean bajo su control casi todos los resortes del Estado.

La tasa de mortalidad superaba a la de natalidad desde 1992 y la deuda externa alcanzaba el 78% del PBI.

Poniendo la casa en orden

En el marco de los conflictos nacionalistas surgidos al calor de la desintegracin del bloque comunista, Putin tuvo que afrontar ni bien asumi como primer ministro una situacin realmente compleja.

Chechenia, unas de las repblicas que integran la Federacin Rusa, haba retomado en 1991 su lucha por independizarse de Mosc. De hecho fue un Estado autnomo de facto hasta 1999. Ese ao tropas chechenas invadieron la repblica de Daguestn (tambin parte de Rusia).

El nuevo mandatario ruso decidi garantizar la integridad territorial del pas y las Fuerzas Armadas atacaron Chechenia llegando hasta Grozni, la capital, recuperando el control de todo el territorio para mayo de 2000.

Un hecho similar se dio en 2008 cuando el gobierno de Georgia invadi Osetia del Sur, repblica reconocida por Rusia pero no por el resto de la comunidad internacional. Este territorio, que contaba en aquel momento con un 90% de poblacin con pasaporte ruso, est tnica e histricamente ligado a Osetia del Norte (otra entidad subnacional dentro de la Federacin Rusa). En ese marco las tropas de Mosc se movilizaron para defender la autonoma de los osetios imponindose sobre los georgianos que contaban con el respaldo de Washington.

Ambos conflictos fueron vistos por Rusia como un intento de Occidente de reducir su influencia en la estratgica zona del Cucaso que cuenta con importantes reservas de petrleo y gas.

A estos triunfos militares Putin sum xitos en materia econmica como haber vuelto a poner a Rusia entre las economas ms importantes del mundo, convertirla en la segunda exportadora de petrleo detrs de Arabia Saudita y haber bajado la inflacin de un 20% anual en 2000 a un 5,3% en 2016. Adems revirti la tasa negativa de natalidad en 2013 y redujo la deuda externa al 10% del PBI.

Por otra parte, en una poltica que incluy acuerdos y confrontaciones, logr ordenar a los grandes oligarcas y encauzarlos en funcin de sus objetivos.

Sin embargo estos xitos no lo han eximido de denuncias de cierto autoritarismo, principalmente en lo relacionado a las libertades individuales.

La lnea roja de Mosc

Cuando Mijal Gorbachov, el ltimo jefe de Estado sovitico, acept que la Alemania reunificada fuera parte de la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte (OTAN), acord con los mandatarios occidentales que esa poltica no se extendera hacia el resto de Europa oriental.

Sin embargo en 1999 fueron incorporadas a esa entidad Hungra, Polonia y la Repblica Checa. A las que se sumaron en 2004 Bulgaria, Eslovaquia, Rumania, Eslovenia y -quizs lo ms importante-, las tres repblicas blticas: Lituania, Letonia y Estonia. Esto implic poner a las fuerzas militares atlantistas en la misma frontera rusa. Un proceso similar y simultneo se dio con la expansin de la Unin Europea incorporando antiguos Estados integrantes del Pacto de Varsovia.

Todo fue acompaado de un fenmeno muy particular que se dio a comienzos de la dcada del 2000: las llamadas revoluciones de colores teorizadas por el filsofo anticomunista Gene Sharp. Se trat de manifestaciones presuntamente pacficas contra gobernantes autoritarios, pero en realidad buscaban el cambio autoridades afines a Mosc por gobierno pro-occidentales. Las ms recordadas por su xito son las de Georgia (2003) y Ucrania (2004). Aunque hubo otras fallidas como la de Bielorrusia en 2006.

Como si esto no fuera suficiente, la OTAN despleg su famoso escudo antimisiles en pases como Rumania y Polonia, a distancia de fuego de Mosc.

Pero la gota que rebals el vaso fueron las protestas en 2014 del llamado Euromaidn en Ucrania, apoyadas desde Bruselas y Washington, que derrocaron al presidente Vktor Yanukvich -que rechazaba ingresar a la Unin Europea-, eliminaron el sistema federal de gobierno y prohibieron la enseanza del ruso como segundo idioma.

La reaccin de Mosc fue intervenir para buscar una solucin al conflicto, sin caer en la provocacin de comenzar una guerra abierta. Putin actu como mediador en la conferencia de Minsk que estableci 13 puntos para la paz en el pas y abog por una Ucrania federal que reconociera la autonoma de las regiones orientales de mayora rusa.

Asimismo reincorpor Crimea (cedida a Ucrania en 1954) al territorio ruso poniendo sobre la mesa el derecho a la autodeterminacin utilizado por la propia Ucrania cuando decidi independizarse de la URSS en 1991. Este fue quizs el punto ms lgido de la nueva poltica internacional del Kremlin. En una accin contundente pas a la ofensiva marcando un lmite, la lnea roja ante la avanzada occidental, en sus propias fronteras.

Si bien no se puede relacionar directamente, esta vuelta a la escena internacional ha sido acompaada de algunos logros polticos de Mosc en Europa Oriental como se vio en las elecciones de Bulgaria y Moldavia de 2016, donde candidatos afines lograron imponerse.

Esto ya ha generado paranoia en las autoridades europeas que el ao pasado emitieron una resolucin de censura a los medios rusos por temor a su influencia dentro de la Unin.

A pesar del estupor con el que muchos medios de comunicacin informan sobre la poltica exterior rusa, cabe recordar que las tropas de la OTAN estn apostadas en su frontera europea, flotas militares estadounidenses se pasean por sus costas orientales en el Pacfico y Washington posee bases militares en Asia Central y tropas en Afganistn.

Como contrapartida, el Kremlin no despliega su armamento sobre las costas estadounidenses sino que marca el lmite en su zona de influencia y lo hace como repuesta a la agresin de otras potencias. En ese sentido cualquier planteo de poner en igualdad de condiciones las acciones de uno y otro lado, resultan -por lo menos- superficiales.

De primaveras rabes, terroristas e intervenciones democrticas

La llamada primavera rabe -iniciada en 2011- barri con algunos gobiernos autoritarios afines a EE.UU. (Egipto y Tnez). Tambin fue violentamente sofocada en pases como Bahrein, con apoyo de Arabia Saudita, y desat guerras civiles en Libia, Yemen y Siria.

En el caso de Yemen, cay un gobierno pro-occidental y los rebeldes hutes -cercanos al gobierno iran- combaten al da de hoy contra una fuerza multinacional encabezada por los saudes. En Libia el desenlace es conocido: la OTAN bombarde el pas hasta dejarlo hecho trizas con el objetivo de asesinar a Muamar Muhamad Abu-minyar el Gadafi. Este bombardeo fue realizado a pesar de los planteos de China y Rusia en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Finalmente, Siria fue distinto. El financiamiento de Occidente y las monarquas del Golfo a lo que llaman rebeldes moderados, junto al surgimiento de Estado Islmico, gener un conflicto multinacional camuflado de Guerra Civil. El avance de los terroristas sobre territorios del gobierno de Bashar Al-Assad pareca irrefrenable hasta que Mosc decidi intervenir abiertamente a pedido de las propias autoridades de Damasco.

En septiembre de 2015 la entrada de tropas rusas comenz a revertir el curso de la guerra o, al menos, a equilibrarlo. Hasta entonces la coalicin comandada por EE.UU. haba estado actuando en el territorio sin ningn logro significativo. Denuncias posteriores, como la de la misionera argentina Guadalupe Rodrigo que vivi cuatro aos en Siria, dieron cuenta de la connivencia estadounidense con los terroristas.

El xito ms importante de Rusia en el mbito militar fue la recuperacin del este de la ciudad de Alepo, que estuvo bajo dominio de grupos terroristas prcticamente desde el comienzo. A esto hay que sumar la reciente cumbre de paz de Astan, Kazajistn, motorizada por el Kremlin junto a Irn y Turqua donde se firm un memorndum para la creacin de cuatro zonas de seguridad y desescalada del conflicto en Siria.

Gracias a la intervencin rusa, lo que pareca ser una nueva Libia (hoy desmembrada en varios micro-Estados de facto) debido a las deliberadas intenciones de la OTAN de hacerse con los oleoductos y gasoductos sirios que van de Irak al Mar Mediterrneo, pas a ser un conflicto estabilizado con un gobierno mucho mejor parado.

Con China en la bsqueda de un nuevo orden mundial

Si bien el trmino fue acuado a principios de siglo, el BRICS (acrnimo de Brasil, Rusia, India, China y Sudfrica) no comenz a nacer formalmente sino hasta 2006 y tuvo su primera cumbre oficial el 16 de junio de 2009 en Yekaterimburgo (Rusia). Este agrupamiento de poderosas economas emergentes se estableci como un claro contrapeso a la hegemona estadounidense y sus aliados europeos.

Con alrededor del 30% del PBI mundial y ms del 40% de la poblacin, representa un mercado con un claro potencial. Adems China, Rusia e India poseen tres de los cinco ejrcitos ms poderosos del mundo.

La Rusia de Putin fue una de las impulsoras de este espacio y, hasta el momento, ha buscado una mayor articulacin sobre todo con China, llamada a ser la primera potencia econmica mundial en pocos aos. Estoy seguro de que el crecimiento de la economa china no es ninguna amenaza, sino un desafo que contiene un colosal potencial de colaboracin de negocios, una posibilidad de atrapar el viento chino en las velas de nuestra economa, escribi Putin en una carta pblica antes de su reeleccin en 2012.

En ese mismo texto el mandatario ruso aclara que se han solucionado histricos problemas entre ambos pases, entre ellos el fronterizo. Por eso el modelo de las relaciones ruso-chinas que se ha creado genera mucha perspectiva.

Ambas potencias han tenido posicionamientos conjuntos en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, principalmente en torno al conflicto sirio y Mosc ha dado un fuerte espaldarazo a la nueva ruta de la Seda que Beijing impulsa para reorganizar el mercado mundial.

No obstante no se puede descartar que en algunos aos el desarrollo chino choque con las aspiraciones rusas. Por el momento han logrado complementarse y expandir su influencia de manera conjunta.

Geopoltica a escala regional

Adems de sus intervenciones en Ucrania y Siria, que han tenido una gran relevancia a nivel mundial, Mosc juega un papel importante en otros conflictos y zonas del planeta.

En el Cucaso hace ms de dos dcadas que Armenia y Azerbaiyn se enfrentan en una guerra que parece no tener fin. El objetivo: el control de la regin de Nagorno Karabaj, de mayora armenia pero formalmente integrada a territorio azer y autodeclarada independiente desde 1991. Histricamente Rusia ha mediado en este conflicto y en abril del ao pasado se firm en Mosc un alto el fuego entre ambas partes.

Otro ejemplo de la vuelta de Rusia al escenario regional fue su re-acercamiento a los pases de Asia Central, los istn (Kazajistn, Uzbequistn, Tayikistn, Kirguistn y Turkmenistn). Todas estas ex repblicas soviticas haban sido olvidadas por Mosc tras la disolucin de la URSS. Sin embargo, con la llegada de Putin al gobierno ha habido un intento por recuperar la iniciativa en una regin disputada tanto con China (econmicamente) como con EE.UU. (militarmente).

Actualmente ms de un tercio (35%) de las importaciones de Kazajistn y Kirguistn provienen de Rusia. El nmero se ubica en un 25% para los uzbekos y un 32% para los tayikos. Kirguistn queda ms lejos con un 16%. Asimismo las remesas provenientes de territorio ruso suponen el 30% del PBI kirguizo y el 15% en Tayikistn.

Este escenario se vio reforzado por la conformacin de la Unin Econmica Euroasitica nacida en 2015. La misma, que habilita el libre movimiento de capitales, mercancas, servicios y personas, est integrada por Rusia, Kasajistn, Bielorrusia, Armenia y Kirguistn. Adems existen negociaciones para la incorporacin de los dems istn y algunas repblicas o regiones autnomas de facto -aunque no reconocidas por la comunidad internacional- como Abjasia y Osetia del Sur en Georgia, Lugansk y Donetsk en Ucrania y Transnistria en Moldavia.

***

El resurgir de Rusia como potencia mundial ya es un hecho consumado. Sin dudas no hubiera sido posible sin la estructura econmica y militar heredada de la Unin Sovitica, pero tampoco se podra haber logrado sin la decisin poltica de Vladimir Putin.

No obstante, no se debe confundir el rol progresivo que puede desempear Mosc en determinados conflictos (Siria, Ucrania) con un revival de la Guerra Fra. Hoy los choques entre las potencias no estn atravesados por ideologas contrapuestas, sino por influencia geopoltica e intereses econmicos.

Asimismo habr que ver hasta dnde puede Rusia sostener su presencia poltica y militar en varios frentes a la vez. De todas formas no parece ser la intencin de Putin lanzarse a un despliegue mundial y competencia de igual a igual con Washington o Beijing. Pero s ha dejado clara su decisin de reubicar al pas ms grande del mundo como un actor a tener en cuenta.

El miedo occidental al gigante ruso emerge ante un neoliberalismo en crisis y el fracaso de la globalizacin. La hegemona estadounidense est dando paso a un mundo multipolar en el que Rusia ha dejado de ser un mero actor secundario para volver a ser un Estado con iniciativa propia en la geopoltica mundial.

Aquel que haba sido derrotado y humillado en 1991 ha vuelto y tiene previsto quedarse un buen rato.


Santiago Mayo, periodista argentino. Escribe en Notas - Periodismo Popular y RT en Espaol


Originalmente publicado en dos partes en:
https://notasperiodismopopular.com.ar/2017/05/29/rusia-putin-retorno-vencidos-1/
https://notasperiodismopopular.com.ar/2017/06/05/rusia-putin-retorno-vencidos-2/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter