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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2017

La larga, cruel y constante ocupacin sionista de Palestina

Nicola Hadwa y Silvia Domenech
Rebelin


Decenas de siglos lleva el pueblo rabe palestino defendiendo su territorio contra distintos imperios[1] y agresores. Ms de 175 aos han ya transcurrido desde que los britnicos promovieron el programa de colonizacin y de creacin de asentamientos judos en Palestina[2]. 136 de que comenzara a convertirse en realidad el sueo sionista con la llegada a ese territorio del primer grupo masivo de judos importados (1881), y 100 de que, con la Declaracin de Balfour (noviembre 1917), se sellara el pacto entre los intereses de la gran burguesa juda y las potencias coloniales.

En ese contexto histrico nos separan 70 aos del momento en que con el Plan de Particin la ONU se arroga el derecho - que no tiene - de despojar un pueblo y ceder un territorio que no le pertenece a los sionistas. Los que se arrogan a su vez el derecho - que tampoco tienen - de representar a todos los judos en su totalidad y crear una entidad sionista supuestamente para ellos. Y son ya 50[3] aos que desde la Guerra de los Seis Das de 1967 - la segunda invasin y ocupacin sionista sobre Palestina - la entidad sionista viene reafirmando su vocacin militarista, expansionista y discriminatoria.

Ms de un siglo lleva entonces el pueblo palestino enfrentndose a la codicia y ambiciones del imperialismo de ayer y de hoy. Y ms de la mitad de este tiempo, haciendo frente a la usurpacin directa sionista que para ellos lo nico que ha significado es una gran catstrofe. El saldo de esta catstrofe, o Al Nabka, ha sido limpieza tnica, usurpacin de propiedades utilizando todos los medios posibles (incluida la fuerza), ocupacin, destruccin, persecucin y expulsin de gente desarmada de su tierra, exclusin y encarcelamiento, asesinato de nios y genocidio. A ello debe agregarse adems un continuo rgimen de terror y acoso, que ha convertido para sus habitantes originales lo que ayer fuera una sociedad modesta pero floreciente - con un territorio de unos 27,000 Kms2, donde vivan en paz cultivando olivos, cereales, ctricos, desarrollaban la ganadera y las artesanas -, en un territorio amurallado, destruido y desolado donde malviven miles de hombres, mujeres y nios en la quinta parte de lo que fue su tierra, miles de ellos hacinados en un gran campo de concentracin a cielo abierto, y otros muchos desperdigados por el mundo guardando una llave con la esperanza de un regreso que cada da los sionistas se encargan de romper.

No hay palabras para describirlo. El pueblo palestino ha sido objeto de una poltica de imposicin, robo, agresin y terror asociada a la voluntad sionista-imperialista de desaparecerlos como pueblo y como nacin, de imponer su dominio geopoltico y econmico en la regin y de mostrar, en ejercicio de poder hegemnico, la supremaca de su ideologa. Pero tambin de una poltica dirigida a la divisin, prebenda y corrupcin de su lite dirigente y empresarial, la cual fue impulsada por el imperialismo, particularmente desde los Acuerdos de Oslo, con la amplia participacin del sector empresarial sionista y el consentimiento de su gobierno. Poltica donde fenmenos como la lucha por el poder y su abuso, as como la malversacin y la apropiacin indebida de lo poco que pertenece al pueblo palestino, est minando y debilitando la sociedad palestina desde el interior, desarrollndose all los peores valores del capitalismo como sistema.

Entre esos valores negativos est lo que se denomina el clientelismo, fenmeno que existe en muchos pases y crece, no por los valores sociales de los palestinos como rabes e islmicos, sino por la existencia de desigualdades econmicas generadas en esencia por el apoyo econmico brindado por los ocupantes de su pas y sus aliado, los Estados Unidos y los gobiernos reaccionarios rabes al desarrollo de la burguesa palestina, por la falta de conciencia de derechos de los palestinos impuesta por el sionismo y la propia ANP, y por las relaciones de poder existentes, el cual transforma a la ciudadana - lase todos aquellos que de una u otra forma dependen econmicamente de la ANP -, en clientela que no reclama derechos, sino favores. Clientelismo que la Autoridad Palestina usa sin dudas como herramienta estratgica para controlar a la sociedad civil y a los partidos, y para ampliar sus partidarios mediante la redistribucin de los recursos pblicos, para comprar lealtades polticas, preservar el statu quo y mantener su dominio.

A pesar de todo lo anterior, el tiempo transcurrido para los palestinos bajo la larga, cruel y constante Ocupacin Sionista, ha sido tambin un tiempo de supervivencia y de resistencia, a travs del cual ese heroico pueblo ha demostrado su valor y capacidad de sacrificio para defender la tierra palestina y sus derechos frente aquellos que quieren sojuzgarlo, explotarlo, utilizarlo como ejemplo y desaparecerlo. Un tiempo, por ende, de reafirmacin de que son dignos herederos, en tanto rabes, de una estirpe cuya cultura, costumbres y tradiciones, signadas por el islamismo, tiene tambin una enriquecida tradicin de lucha por la libertad y la independencia.



Notas

[1] El territorio palestino form parte de varios imperios como el Hitita (1600 a.C a 1178 a.C.), Asirio (1813 a. C. a 609 a.C.), Caldeo (626 a. C. a 529 a. C.) y Persa (558 a. C. a 331 a. C., Selucida (312 a. C. - 63 a. C.) y Romano (27 a. C. al 476 d. C.),

[2] La idea sionista de utilizar a los judos y crear colonias con ellos en Palestina estaba ya presente para 1839, cuando los ingleses abren lo que sera el primer consulado europeo en Jerusaln a instancias de dos importantes figuras. De un lado, Lord Shaftesbury, fundador de la Congregacin del Mesas en Jerusaln, que ser unos aos despus Presidente del Fondo de Exploracin de Palestina. Y, de otro, el Vizconde Palmerston, Secretario de Exteriores britnico, que posteriormente sera Primer Ministro del Reino Unido. Ideas que en el cielo de la poltica imperial compartieron varios de los ms destacados primeros ministros, hombres de Estado, dirigentes militares y aventureros imperialistas britnicos, segn el investigador Abdul Wahhab Al Kayyali. Las races histricas de la alianza imperialista-sionista. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=61877.

[3] 2017-1967, Guerra de los Seis Das.

Nicola Hadwa. Analista internacional chileno-palestino. Ex entrenador de la Seleccin Palestina de Ftbol, Director de la Liga Latinoamericana por el Derecho al Retorno y coordinador del Comit de Solidaridad con el Pueblo Palestino de Chile. Especialista en temas principalmente del Medio Oriente. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales.

Silvia Domenech. Investigadora cubana con varios libros publicados. Doctora en Ciencias Econmicas y Profesor Titular de la Universidad de La Habana y de la Escuela Superior del PCC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor y de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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