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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-06-2017

Entrevista a Edgardo Lander
Si no evitamos la Constituyente ilegtima nos encontraremos con un orden completamente autoritario

Carlos Carcione
Aporrea


Edgardo Lander es Integrante de la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitucin, Profesor jubilado de la Universidad Central de Venezuela. Forma parte del Grupo de Trabajo Permanente de la Fundacin Rosa Luxemburgo oficina Quito, ha venido trabajando Alternativas al Desarrollo, y es Asociado del Instituto Transnacional, un tanque de pensamiento de izquierda, que tiene su sede en msterdam. Por la extensin de esta entrevista la publicaremos en dos partes.

El domingo 29 de mayo publicamos la primera parte de esta entrevista en profundidad con Edgardo (Entrega (I) "Hay sectores que buscan la violencia como objetivo"). En ella hablaba especialmente de las causas y peligros de la violencia y la represin que se est desarrollando. En esta segunda parte de la entrevista abordamos con Edgardo, los objetivos del movimiento en defensa de la constitucin y contra toda violencia, le preguntamos si es posible detener la Constituyente y sobre el debate que recorre la izquierda en relacin a la situacin venezolana.

En la rueda de prensa donde fuiste vocero de la autoconvocatoria de un sector de personalidades y organizaciones que se asumen no representados ni por el PSUV ni la MUD, anunciaron una serie de iniciativas. Segn tu opinin cul es la puntualizacin que esa lucha tiene que ir adoptando.

En esta extrema polarizacin que se ve en los medios, los diversos grupos y personas que nos hemos autoncovocado compartimos que esa polarizacin no representa a todo el pas, ni siquiera a la mayora del pas. Pero esa otra postura, que no es simplemente una posicin intermedia, una cosa blandengue, que no es un centro poltico, sino que es amplio sector muy diverso de la sociedad. Que inclusive en relacin al proyecto de sociedad podemos tener muchas diferencias, pero hoy tenemos claro que para poder debatir sobre esas diferencias y expresar que pas queremos, tenemos que sobrevivir. Si nos matamos todos entre si ah termina el debate. Entonces cmo darle expresin pblica y capacidad poltica a ese enorme descontento. Como construir discursos alternativos que apunten a mostrar una luz que muestre que son posibles otras formas de encontrar las soluciones. Otras formas en las cuales se desmonte esta dinmica que se ha desatado de exterminio del otro, hacia unas formas de un mnimo de convivencia que permita expresas las diferencias. Creo que por ello y ac hablo en los trminos de lo que ha sido la experiencia en la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitucin, para nosotros ha sido central la idea de que la Constitucin constituye hoy las nicas reglas del juego con las cuales contamos. No se trata de una defensa de la Constitucin como si fuese un texto sagrado ni inamovible, yo personalmente soy de la idea que la constitucin que corresponde un pas petrolero rentista donde todo el mundo tiene derechos y no tiene obligaciones, pero en este momento no tenemos ni el espacio ni el oxgeno ni es el momento adecuado para abrir debate sobre estas cosas. Primero tenemos que desmontar la escalada de violencia y en otro momento podemos abrir discusiones sobre lo que hay que cambiar o lo que hay que preservar.

Insistimos en esta idea de las reglas del juego. Las reglas del juego que votamos los venezolanos cuando nos dimos la Constituyente del 99. Una eleccin universal, directa y secreta con representacin proporcional de las minoras, donde hubo un referndum donde se le pregunt al pueblo si quera una Constituyente y posteriormente a los trabajos de aquella ANC otro referndum en el que el 72% de la poblacin aprob la Constitucin, son unas reglas del juego legtimas y las reglas del juego con las cuales contamos.

El cambio de estas reglas de juego, de donde venga provoca ms violencia. Cundo Julio Borges presidente de la Asamblea Nacional, declara que Maduro haba abandonado el cargo, cuando hasta el da anterior lo acusaban de abusar del cargo, eso obviamente no respeta la Constitucin y muestra una disposicin a violarla. El gobierno por su parte ha venido desmontando la Constitucin desde el momento en que perdiendo las elecciones parlamentarias decidi nombrar un TSJ amaado. Entonces hay una estrecha relacin, inseparable relacin entre los niveles de violencia que siendo alimentados estos dos extremos y las formas en que la Constitucin ha venido siendo atacada por estos dos extremos. Para nosotros, como Plataforma en Defensa de la Constitucin, la idea de desmontar la escalada de violencia y la idea de la defensa de la Constitucin son absolutamente inseparables. Porque estas son las reglas del juego con la que tenemos que buscar las formas de ir resolviendo los severos problemas que hoy enfrenta la sociedad venezolana.

Y esto pasa inevitablemente por el reconocimiento de la separacin de poderes, por el reconocimiento de tener un calendario electoral claro. Hay razones para pensar , qu sentido tiene que nos anuncien que el 10 de diciembre va a haber eleccin a gobernadores si ya va estar en funcionamiento una Asamblea Constituyente que al ser plenipotenciaria podra decir para que va a haber elecciones si la nueva estructura del Estado no tiene gobernadores.

Hay aqu una situacin de simplemente tirarle una patada a la mesa que hace que aqu no vaya a haber elecciones ms nunca. Porque no sabemos si en una Asamblea Constituyente totalmente controlada por la cpula PSUV Gobierno, que diseo autoritario de pas se van a inventar. Eso nos coloca en una situacin compleja, estamos en un momento muy crtico en el que si no le logra evitar que una eleccin tramposa de Asamblea Constituyente ilegtima se lleve a cabo, nos encontraremos con un nuevo pas, con un orden autoritario donde la posibilidad de plantear democrticamente opciones va a estar absolutamente negada. Eso hace que en los prximos meses sean absolutamente crtica, en el que la bsqueda de salidas no violentas pase por el rechazo de esta propuesta, precisamente porque tiene mecanismos tramposos, en los cuales no hay democracia, no hay posibilidad de expresin de la voluntad del pueblo venezolano por el mecanismo absolutamente manipulado de esta ingeniera electoral, lejos de abrir las puertas a posibilidades no violentas de procesamiento de las diferencias, estaremos en una situacin donde cualquier cosa vale. Estamos en unas semanas histricamente crticas. En un punto de no retorno, podramos amanecer en pocas semanas con un orden constitucional manipulado, autoritario, con una nueva estructura de Estado totalmente controlado por arriba. Si simplemente constitucionalizan lo que ya han hecho se constitucionaliza un orden autoritario.

Cules son las condiciones que tu vez que te haran decir que es posible impedir esta Constituyente

Yo creo que es fundamentalmente un asunto que est en el tema de la legitimidad. Una pugna por la legitimidad. El gobierno pretenda con este llamamiento un poco revigorizar el imaginario chavista popular. Es decir una Constitucin que es feminista, que es ecolgica, que es indgena que es de las comunas, etctera, como tratar de recuperar el espritu de lo desde abajo. Ese es un cuento que algn impacto tiene, pero no tiene capacidad para construir la legitimidad que requiere. Entonces en la medida en que esto va apareciendo, tanto por los procedimientos, la metodologa y la dimensin de como se est haciendo como por el pas que anuncian, esto no convence. Entonces cmo construir un clima de opinin de accin que contribuya a deslegitimar de tal manera que las fracturas que sabemos que existen del gobierno, no en el Alto gobierno por supuesto, pero si en otros niveles, y las fracturas que sabemos que existen al interior de las fuerzas armadas, se hagan ms visibles y que por la va desgajamientos, el gobierno llegue a la conclusin de que no puede seguir adelante. Y ese es un escenario que yo no descarto. La tarea es darle esa sensacin de urgencia para contribuir a crear el clima de opinin y de fisuras al interior de este aparato que avancen en la deslegitimacin de este proceso, de manera tal que el gobierno reconozca que est caminando hacia una situacin de no retorno que sea interpretado como el cierre de la Santamara y que la nica cuestin social que quede es la violencia. Esto no quiere decir que al amplio espectro que comparte estas preocupaciones tenga opiniones compartida con respecto al pas, al Arco Minero, a cmo construir un modelo distinto del rentismo, nos queda mucho que debatir y diferenciarnos. Pero esta situacin suficientemente severa, de definicin de para dnde va el pas a muy corto plazo, que requiere que todos los esfuerzos de convergencia, aun entre quienes estamos enfrentados polticamente, porque este no es solo un reto poltico, es un reto tico de sobrevivencia en Venezuela hoy. Y planteado en trminos ticos yo creo que apela a una sensibilidad ampliamente extendida a la sociedad venezolana.

Que les dices a las voces de izquierda que han cuestionado tus crticas al gobierno.

Desde el punto de vista de quienes apostamos, en el inicio del proceso a que era posible la transformacin venezolana, por el amplio proceso de movilizacin y organizacin popular en los primeros aos del chavismo. Y de quienes estamos convencidos que estamos en una profunda crisis civilizatoria que requiere en primer lugar ir ms all del capitalismo. Pero incorporando hoy todas aquellas miradas que las corrientes ortodoxas del socialismo dejaron fuera. Por ejemplo el tema de la diversidad cultural de los pueblos del mundo, las perspectivas feministas con todas las implicaciones que tiene, todo lo que tiene que ver con los lmites del Planeta y las implicaciones de esta guerra permanente que la modernidad ha construido en contra el resto de la naturaleza de la cual los humanos somos parte. Quienes estamos convencidos de esa necesidad como urgencia de transformacin ante la crisis civilizatoria, no podemos ver lo que ocurre hoy en el pas simplemente con las herramientas y las miradas de la guerra fra. No podemos ver simplemente al gobierno slo porque se declara de izquierda, revolucionario o lo que sea y como estara enfrentado a los Estados Unidos, simplemente por eso debera tener nuestro apoyo como reclama mucha de la izquierda internacional que mira de esa forma al Proceso Venezolano.

Es indispensable tener la posibilidad de diferenciarse del proyecto imperial de aplastamiento de los imaginarios de la transformacin; de esos imaginarios, de esa capacidad organizativa que se gener en el movimiento popular durante los primeros aos. Pero por otra parte igualmente es necesario enfrentarse de forma radical y evitar la legitimacin de un discurso supuestamente de izquierda, supuestamente socialista, supuestamente revolucionario, para llevar a cabo polticas que son absolutamente autoritarias y que en ese espectro que ha conformado lo que histricamente se ha entendido desde la Revolucin Francesa como izquierda y derecha, son claramente posturas de derecha.

Fuente: https://www.aporrea.org/ddhh/n309331.html



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