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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-06-2017

La confrontacin y la mano extendida

Jaime Galarza Zavala
El Telgrafo


El sabio Miguel de Unamuno dijo alguna vez que l no apreciaba tanto en Juan Montalvo sus manas cervantinas, sino el insulto. Y vaya que el gran ambateo saba insultar; por ejemplo al criminal dictador general Ignacio de Veintimilla lo consagr como Ignacio de la Cuchilla. Posteriormente vendran otros grandes de Ecuador por ese camino. Ejemplos: Benjamn Carrin bautiz a Garca Moreno como el Santo del patbulo; y por su parte Jaime Rolds motej a un conjunto de legisladores derechistas y oportunistas, encabezados por Febres-Cordero, como los patriarcas de la componenda.

Esto lo recordamos a propsito de las rfagas de ametralladoras mediticas disparadas en los ltimos tiempos contra Rafael Correa Delgado, a quien se ha calificado virtualmente como insultador profesional y se ha satanizado sus actitudes de confrontacin poltica. Lo primero vino desde su inicio de gobierno, en 2007, cuando l denomin pelucones a los pelucones, es decir a los dueos de la plata y del poder, ttulo nobiliario que ya se emple en la Colonia para identificar a los gamonales dueos de vidas y haciendas. Por lo dems, hay distintas variantes del insulto, como lo fue contra Correa todo el tiempo la lluvia de caricaturas en la prensa mercantil, en que no se exageraban caractersticas fsicas o polticas del personaje sino que se lo dibujaba como un troglodita, como un monstruo insaciable, sanguinario y descomunal.

En cuanto a la confrontacin, es decir a mostrarse frontalmente contrario a determinadas realidades, figuras, programas, instituciones o leyes, cuando todo ello significa un mundo de odio, explotacin, privilegios, codicia y ambiciones, la confrontacin debi ser aplaudida, como debe serlo siempre en similares casos si se preconizan cambios sustanciales en la vida de un pueblo, en la suerte de una nacin, pues no puede haber progreso alguno, y menos una revolucin, si no se confronta con lo establecido, especialmente cuando este trata de perennizarse. En este marco, el ms grande confrontador de la historia ecuatoriana fue Eloy Alfaro, que se alz contra la servidumbre eclesistica, propici la separacin de la Iglesia y del Estado, decret el laicismo en la educacin y, por ltimo, construy el ferrocarril, odiado y saboteado por los hacendados de la Sierra. Puede alguien, a esta altura de la historia, condenar al Mejor ecuatoriano de todos los tiempos por sus acciones de confrontador?

Lo que sucede es que hoy, a propsito de la poltica de mano extendida, de apertura y dilogo propiciado por el nuevo mandatario, Lenn Moreno, los que siempre vivieron del engao y explotacin al pueblo, los vendepatria y pelucones soberbios y discriminadores, creen llegado el momento de ir desmontando lo hecho por la Revolucin Ciudadana, y suponen equivocadamente que esa actitud democrtica del nuevo Presidente les permitir a ellos convertirlo en un remedo de Madre Teresa o en graciosa mascota de casa rica.

Fuente: http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/columnistas/1/la-confrontacion-y-la-mano-extendida



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