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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-06-2017

Contra Franco vivamos mejor

Javier Cortines
Rebelin


Se ha escrito tanto sobre la dictadura militar que mantuvo a Espaa cuarenta aos al margen de las vanguardias del pensamiento progresista y en la cola de la Europa civilizada, que a veces nos olvidamos de que contra Franco vivamos mejor. Mucha gente recuerda con nostalgia aquellos tiempos en los que vivamos peligrosamente y los rebeldes encarnaban a hroes y heronas que luchaban contra el ttem, el padre tirnico (como dira Freud), y juraban, cual seguidores de Espartaco, conquistar la libertad. La medida de todas las cosas no era, como ahora, el dinero y, an bajo la dictadura, haba una humanidad y solidaridad, en muchos casos envidiable. En la casa que yo habitaba de nio en el centro de Santander, haba una buhardilla donde viva un pobre hombre, llamado Rafael, que haba perdido todo lo que tena y no poda pagar el alquiler. Qu hicieron los dueos del inmueble? Echarle a patadas y arrojarle a la calle como si fuera un perro? Nada de eso, se convirti en el invitado de todos los vecinos, y muchas veces yo le suba a su guarida comida y cena calientes con vino y pan incluidos.

Ese recuerdo me viene a la memoria cuando pienso en la bajsima altura moral que demostraron el PP y el PSOE (gestores de la actual plutocracia) a raz de la ltima crisis econmica que se super con un rescate a la banca (directo e indirecto) de unos 100.000 millones de euros, y un masivo castigo a los ms vulnerables que sufrieron decenas de miles de desahucios que dejaron en la calle a familias enteras, con nios, enfermos y ancianos, sin ni siquiera importar las heladas invernales.

Yo no s si ser posible salir de la crisis (Espaa ha salido, pero los espaoles y espaolas, NO, dijo hace poco Pedro Snchez), eso lo dejo para los expertos y adivinos que quieran consultar el orculo de Delfos. Sin embargo, albergo grandes dudas acerca de una recuperacin moral engarzada a referentes ascendentes que nos hagan sentirnos orgullosos de pertenecer a la raza humana. El dinero todo lo ensucia, es como un alquitrn pegajoso que, cual metstasis del poder, se extiende por todo el tejido social y se enquista en el cerebro y el alma.

Cuando no existe una justa distribucin de la riqueza el dinero se vuelve radioactivo, la sociedad enferma (cada miembro a su manera) y el dolor se cronifica hasta que dejamos de sentir y nos convertimos en espectadores del holocausto o en estatuas de piedra.1

Pero no siempre fue as, yo conoc tramos de vida, previos a la decepcin de tanta promesa incumplida, en los que se poda vivir con sencillez (sin marcas de lujo, billetes de 500 euros y restauradores, cocineros fsicos y qumicos, que regentan fogones para los ricos, las mafias, los especuladores, los corredores de bolsa, los Hunos y los Otros).

Hubo un tiempo en el que los relojes se paraban o doblaban -dira Dal- y en cualquier casa o claro de bosque se armaba una taberna con vino, guitarras y lo que fuera. Una buena tortilla de patatas y unas raciones de chorizo y jamn saban a manjares de dioses y muchos dormamos a pierna suelta sin temor a que nos robasen, pues el negocio de las alarmas, los enrejados y las puertas blindadas se fue desarrollando secuencialmente al ritmo que marcaba el crecimiento abismal entre pobres y ricos.

Me contaron en Altea, lugar donde viv recientemente, que hace varias dcadas (mucho antes de la devastadora plaga de la invasin turstica) muchos artistas se refugiaban en ese recodo del Mediterrneo buscando la utopa de una idlica aldea de pescadores, la paz azulada de la mar y su cielo protector, donde las gaviotas de dorso ceniciento surcan los tejados de las casitas encaladas y los campanarios llamando a la oracin.

La Meca gastronmica de Altea era el mesn Casa Pepe donde la gente se daba un festn sin arruinarse. All se servan tres platos estrella: mejillones, habichuelas con jamn y sardinas a la plancha. Por all pasaban Rafael Alberti, Benjamn Palencia, Pepa Flores (Marisol), Antonio Gades, Laura del Sol (actriz y bailarina), y muchos otros artistas, pintores, escultores, ceramistas, etc., que, brindando por la vida, pasaban las horas charlando, recitando poemas, cantando. Nunca faltaba el vino y la guitarra.

En un pisps desaparecieron, con los puos-gras del Gigante Plutocracia, Bancaraa y su Hermana Inmobiliaria, innmeras tabernas populares que se convirtieron, tras ser tocados por el Rey Midas, en restaurantes veinte estrellas Michelin. Todo ese lujo se expandi, como una mancha de petrleo en el mar, al tiempo que se multiplicaban los trabajos precarios, la exclusin social y los guetos de los Nadies.

Quizs, antes de que se pudriera la manzana y el manzano, Alberti, vestido de marinero, le recitara a Marisol o a Marilyn estos versos del poeta chino Li Po (701-762 d.C)

Con oro amarillo y trozos blancos de jade comprbamos canciones y risas

y, ebrios, meses y meses, nos burlbamos de reyes y prncipes.

Con nosotros estaban los ms sabios, los ms valerosos entre los Cuatro

Mares, (amigos) de pensamientos tan altos como las nubes ()2

En 19883 conoc a Antonio Gades en Sel (actuaba con ocasin de los Juegos Olmpicos) y me dijo en una charla privada que ya estaba cansado, que lo iba a dejar todo, se iba a comprar un velero e iba a da una vuelta al mundo. No s si realiz su sueo. Aos ms tarde me enter por la prensa que en su testamento Gades haba pedido que sus restos descansaran en Cuba.

Y vuelve a Cantar Quiquiriqu el Noble Gallo Beneventano para recordar que contra Franco vivamos mejor.


Notas

1 Aconsejo leer a los amantes de la buena literatura Kokoro (Corazn) del escritor japons Natsume Soseki (1867-1916), que trata del amor, la amistad y los destructivos efectos del dinero. La obra fue publicada en castellano por primera vez en 2003, por la Editorial Gredos.

2 Estos versos estn sacados del poema la Carta de un Desterrado que forma parte de la obra Vida y obra de Li Po (tambin conocido como Li Bai), escrita por Arthur Waley (Ediciones Seix Barral, 1969).

3 En 1988 trabajaba como corresponsal de la Agencia EFE en Corea del Sur.

Blog del autor: http://www.nilo-homerico.es/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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