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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2017

Ms viejos y desprotegidos
Dficits y desigualdades en el cuidado hacia las personas mayores en Cuba

Elaine Acosta
Cuba Posible


La vejez, as como la forma y condiciones en que se asegura el cuidado en dicha etapa de la vida, se ve afectada por mltiples formas de desigualdad y exclusin. En Cuba, si bien los indicadores de mayor esperanza de vida pueden sealarse como logros de un mayor bienestar; al mismo tiempo, existen evidencias de que una parte significativa de los adultos mayores carecera de las oportunidades efectivas para disfrutar de una vejez digna. Esto se debe no slo a que las inequidades sociales aumentan con la edad (Arnold et al, 2011), sino tambin a las dificultades de la poltica pblica para anticipar y planificar los problemas derivados del aumento significativo de la demanda de cuidado y las mltiples presiones ejercidas sobre la familia y, en particular, sobre las mujeres para solventar lo que constituye una responsabilidad social y requiere de un reparto democrtico entre hombres y mujeres, entre las propias mujeres, entre generaciones, entre Estado, familia y mercado.

La dificultad de la poltica social para anticipar y planificar la resolucin de estos problemas no hace otra cosa que agravar la crisis de cuidados que est experimentando la sociedad cubana de nuestros das. Sin embargo, al gestarse en el escenario de otras crisis (econmicas/polticas) aparentemente ms urgentes y desconectadas de la anterior, sigue permaneciendo invisible. No obstante, las investigaciones en esta materia han sealado que la crisis de los cuidados no puede verse en forma aislada. Por el contrario, es uno de los componentes de una crisis general, que incluye tambin factores econmicos, ecolgicos y polticos, que se entrecruzan y exacerban mutuamente. En este sentido, es importante considerar que El aspecto de la reproduccin social forma una dimensin importante de esta crisis general, pero a menudo queda olvidado en los actuales debates, que se centran principalmente en los peligros econmicos o ecolgicos El resultado es una enorme crisis, no solo de los cuidados, sino tambin de la reproduccin social en su sentido ms amplio (Frazer, 2016: 112). Es tal vez por esta razn que la crisis de los cuidados en la actualidad ha devenido uno de los principales temas de debate pblico.

Los datos y reflexiones que siguen pretenden ser una contribucin a la visibilizacin de esta crisis en Cuba, particularmente en lo que refiere a la forma en que el proceso de envejecimiento acelerado que experimenta la sociedad cubana contribuye a su profundizacin [1]. El objetivo es ir mostrando las mltiples conexiones de esta crisis con los procesos de desigualdad social experimentados durante la vejez (de gnero, raza, territorio, clase, entre otras). Sin nimos de abordarlos en su totalidad, proponemos tres aspectos para ilustrar la problemtica en cuestin: a) la oferta de servicios de cuidados dirigida a personas mayores; b) la cobertura de las prestaciones de seguridad social; y c) la distribucin de la carga de cuidado en la vejez.

Una oferta insuficiente de servicios de cuidado para personas mayores frente a un incremento de la demanda.

El deterioro de la atencin a los adultos mayores ha sido reconocido como un desafo de la poltica social en Cuba para los prximos aos. Las proyecciones de la dinmica demogrfica cubana que muestra la Encuesta Nacional de Envejecimiento Poblacional evidencian que aumentar la demanda de servicios de geriatra, gerontologa, de seguridad y asistencia social. Sin embargo, Desgraciadamente, la mayora del cuidado recae en las familias porque el cuidado estatal no es suficiente, reconoce la demgrafa Alfonso Len a la prensa cubana [2].

En cuanto a la oferta programtica, el Programa Nacional de Atencin Integral al Adulto Mayor, creado a finales de la dcada de los 90 y vigente en la actualidad, es el encargado de garantizar la atencin integral de este grupo en tres escenarios: la atencin primaria de salud, la atencin hospitalaria y la atencin institucional. El programa, dependiente del Ministerio de Salud, define que la atencin primaria sea proporcionada a travs de los consultorios mdicos y de los mdicos de familia ubicados en la comunidad. Sin embargo, los mdicos de familia disminuyeron en un 59 por ciento entre 2008 y 2015, coincidiendo con la disminucin del personal de salud en general atribuido principalmente a la exportacin de profesionales de la salud en las distintas misiones y servicios (Mesa-Lago, 2017).

A nivel de la atencin hospitalaria e institucional es importante destacar que se ha sealado en un nivel insuficiente la cantidad de mdicos geriatras, agravada an ms por las proyecciones demogrficas de crecimiento de esta poblacin (Louro, Bayarre, & Alvarez, 2015). Este deterioro en los servicios de salud resulta preocupante frente al dato que arroja la Encuesta Nacional de Envejecimiento, en la que se evidencia que ms del 80 por ciento de los adultos mayores padece de alguna enfermedad crnica. Esta proporcin, como es de esperar, se incrementa para el grupo de 75 aos y ms, respecto al de 60 a 74 y afecta ms a las mujeres en comparacin con los hombres, independientemente de la edad (ONEI, 2011).

Por su parte, el deterioro de los servicios de cuidado para personas mayores se explica en el contexto de los significativos recortes a los programas de proteccin social que comenzaron en el 2009 y se extienden hasta la actualidad. Dichos recortes han afectado la oferta de servicios de cuidado a las personas mayores. Las estadsticas de la ONEI revelan una disminucin de la disponibilidad de camas de la asistencia social en Hogares de Ancianos y otras instituciones que acogen, de manera permanente, a las personas mayores. De 2010 a 2015 se redujeron 665 camas (de 14,833 a 14,168) en todo el pas, para una proporcin de 1,3 por cada 1,000 habitantes.

Pese a que en el mismo periodo se crearon 31 Casas de abuelos, modalidad que brinda atencin integral diurna a personas mayores, con lo que sumaban 265 en el pas, esta cifra resulta insuficiente ante el crecimiento de la demanda de cuidados diarios de esta poblacin. La prensa nacional ha recogido las innumerables crticas e insatisfacciones en relacin con dichas instituciones, las que aluden principalmente a la calidad de los servicios, las malas condiciones constructivas de los locales y la ausencia de actividades que ofrezcan a las personas mayores un espacio de esparcimiento [3].

En relacin con los costos de estos servicios, los montos que deben ser pagados para ingresar a los establecimientos son en extremo elevados para las actuales pensiones que reciben los adultos mayores en Cuba. A pesar del aumento nominal de las pensiones entre 2005-2008, la pensin promedio anualmente ajustada a la inflacin en 2008 estaba 54 por ciento por debajo del nivel de 1989 y era insuficiente para satisfacer las necesidades bsicas. La pensin promedio nominal mensual de 235 pesos en 2008 ha perdido su poder adquisitivo (Mesa-Lago, 2010).

Una menor cobertura de las prestaciones de seguridad social hacia las personas mayores

Contrariamente a la situacin de avanzado envejecimiento poblacional del pas, el presupuesto destinado a los servicios sociales ha ido disminuyendo en el contexto de las reformas que dan continuidad a la llamada actualizacin del modelo econmico cubano. Los cambios en la poltica econmica y social de Cuba han trado aparejada la eliminacin de un grupo de anteriores subvenciones, fundamentalmente en los productos de la canasta bsica de la poblacin. El problema est en que el envejecimiento poblacional agrava la falta de sustentabilidad financiera de las pensiones de seguridad social e impacta al sistema de seguridad social (Mesa-Lago, 2010), en la medida en que aumentan los gastos de la Seguridad y la Asistencia Sociales (Fleitas, n.d.). La intencin de focalizar hacia los grupos ms vulnerables no necesariamente considera las situaciones y realidades de adultos mayores que no poseen las condiciones para llevar una vida digna.

Estudios demuestran que existe una amplia franja de poblacin que no puede satisfacer sus necesidades bsicas, particularmente en el contexto de desigualdades de ingresos profundizadas por las reformas estructurales (Domnguez et al., 2012; Espina, 2008). Los adultos mayores que residen solos, por ejemplo, constituyen uno de los principales grupos afectados, pues deben depender exclusivamente del Estado y de pensiones que resultan insuficientes para satisfacer sus necesidades bsicas y acceder al mercado en divisa (Gross, 2013). La pensin media nominal en 2015 era de 270 CUP mensuales (ONEI, 2016), equivalente a 10,80 dlares, un monto insuficiente para cubrir las necesidades bsicas alimenticias. Para subsistir deben recurrir a la ayuda fundamental de la familia que reside en la Isla, o de las remesas que aportan quienes residen fuera del pas, entre otras estrategias, como el trabajo por cuentapropia.

Aunque no es posible acceder a cifras oficiales sobre pobreza en Cuba, las investigaciones han sealado que sta ha ido aumentando en el ltimo decenio por diversas razones y que entre la poblacin ms pobre se encuentran personas mayores jubiladas, jefas de hogar y madres solteras y, dentro de estos grupos, los que no reciben remesas (Espina, 2008). Conviene recordar que alrededor de un 13 por ciento de los hogares tiene un adulto mayor solo. En ese contexto, la asistencia social debi incrementarse a fin de proteger a la poblacin vulnerable contra los efectos adversos de las reformas estructurales. Sin embargo, ocurri lo opuesto (Mesa-Lago, 2017). Desde el ao 2011 vena disminuyendo significativamente en cuanto al nmero de personas mayores beneficiarias y la prestacin de cuidados a domicilio (Louro et al., 2015).

As lo demuestra el recorte experimentado en el presupuesto asignado a la asistencia social. Entre 2006 y 2015, el gasto se contrajo a un sexto, de 2,2 por ciento a 0,4 por ciento, mientras que el nmero de beneficiarios como proporcin de la poblacin decreci a un tercio, de 5,3 por ciento a 1,6 por ciento (Mesa-Lago, 2017). En particular, la asistencia a adultos mayores y discapacitados fue otro de los indicadores donde se produjeron recortes en asistencia social -disminuy en 63 por ciento la asistencia a adultos mayores, en 50 por ciento a las madres con hijos discapacitados, y a los que necesitan atencin a domicilio en 68 por ciento-.

La distribucin de la carga de cuidados en la vejez: sigue siendo asunto de mujeres?

En Cuba, el nivel de envejecimiento es mayor entre las mujeres (20,1 por ciento) que entre los hombres (18 por ciento) (ONEI/CEPDE, 2015). En 2012, las mujeres representaban el 53 por ciento de la poblacin mayor de 65 aos y el 56 por ciento entre las personas de 80 aos y ms, segn datos del Ministerio de Salud. Las mujeres son quienes experimentan las mayores tasas de supervivencia llegando a una esperanza de vida de 80,45 aos, frente a 76,50 aos de los hombres para igual perodo (Bentez, 2015). Sin embargo, desafortunadamente, las mujeres que viven ms en Cuba lo hacen en peores condiciones econmicas y de salud.

Las condiciones de salud son peores en las mujeres mayores, segn lo evidencia la Encuesta Nacional de Envejecimiento Poblacional realizada en Cuba. En ellas se registran con ms frecuencia enfermedades degenerativas, como la demencia, el alzheimer y la osteoporosis, y otras crnicas, como la diabetes y los padecimientos isqumicos y cardiovasculares (Fleitas, 2014). La misma autora atribuye estas peores condiciones de salud a la mayor carga de cuidado que las mujeres sostienen, tanto en las instituciones pblicas como en los hogares cubanos. La falta de tiempo y la sobrecarga de roles que experimentan las mujeres cuidadoras en las edades de 50 aos y ms, son determinantes directas de los problemas de salud que ellas viven (Fleitas, 2014).

La posicin que las mujeres mayores cubanas ocupan en sus hogares las hace doblemente vulnerables. La distribucin de la carga de cuidados en el hogar es, por lejos, muy inequitativa ya que muchas de estas mujeres, adems de proveer cuidados a otros mayores dependientes, continan ejerciendo otros roles y, en muchos casos, presentando ellas mismas condiciones que ameritan algn cuidado. Investigaciones sobre familia muestran que la mujer cubana sigue siendo la principal proveedora de cuidados en la familia y aquellas con compromisos pblicos viven el conflicto de intentar conciliar las demandas del hogar y el empleo (Fleitas, 2014).

La carencia de servicios de cuidado y de una infraestructura que aligere el trabajo domstico, constituye uno de los retos ms grandes que enfrenta hoy la sociedad cubana, impactando negativa y desigualmente a hombres y mujeres en trminos del uso del tiempo. Datos del ltimo Censo Nacional de Poblacin y Viviendas levantado, en 2012, refieren que poco ms de 1, 854, 750 cubanas se dedicaban por completo a los quehaceres del hogar. Por su parte, un altsimo porcentaje, cerca de 1, 838, 600 mujeres que ocupan algn empleo estatal en la Isla tambin dedican buena parte de su tiempo y esfuerzos a las tareas del hogar. Por su parte, la Encuesta de Uso del Tiempo confirma que las mujeres dedican un porcentaje mayor de su tiempo (71 por ciento) que los hombres (33 por ciento) al trabajo no remunerado.

Por estas razones, entre otras, las mujeres cubanas en general estn sobrerrepresentadas dentro de las ms pobres (Espina, 2008) y en particular las que sobrepasan los 60 aos tienden a presentar una condicin ms desventajada en los ingresos (Fleitas en IPS, 2014). Como se sabe, la permanencia en el empleo por un tiempo prolongado, tiene impactos positivos en la seguridad econmica de las personas mayores. Sin embargo, la asuncin de las responsabilidades de cuidado en la familia, as como a las mltiples desigualdades que experimentan las mujeres cuando participan del mercado laboral (menores ingresos, ocupaciones de ms bajas calificaciones, etc.) generan un historial ms breve de trabajo formal remunerado, y en consecuencia sus pensiones en la vejez son ms reducidas. La multiplicacin de las estrategias familiares de supervivencia y elevacin de ingresos aparece como una consecuencia de esta desigualdad, y a su vez, ha sido sealada como un rasgo clave para entender la re-estratificacin social en la Cuba actual (Espina, 2008).

Consideraciones finales

La rapidez y magnitud con que el proceso de envejecimiento poblacional se ha instalado en la sociedad cubana puede ser interpretado, en primera instancia, como una buena noticia. La Isla contar con una proporcin creciente de personas en edades avanzadas, resultado de polticas sociales de cobertura universal. Sin embargo, al mismo tiempo, tambin se relaciona con el surgimiento o el incremento de variados problemas sociales experimentados en un contexto de re-estratificacin de la sociedad cubana actual a partir de los 90 (Espina, 2008). La situacin se agrava cuando se tiene en cuenta que el envejecimiento demogrfico de los pases industrializados se ha producido simultneamente, o ms bien algo despus en el tiempo, que su desarrollo econmico. Por ello, han podido enfrentar aquel proceso en condiciones ms favorables a las que hoy existen en Cuba.

Las evidencias mostradas relacionadas con la oferta de servicios de cuidados dirigida a personas mayores en Cuba, la cobertura de las prestaciones de seguridad social y la distribucin de la carga de cuidados en la vejez, apuntan hacia una profundizacin de la crisis de los cuidados, no slo a travs del aumento de la demanda de atencin y servicios que requiere este grupo, sino tambin por el dficit y deterioro que se observa en la oferta, as como en la desigualdad de acceso. Todo ello genera mayores presiones sobre la familia, en particular sobre las mujeres, quienes son las que siguen llevando la mayor responsabilidad sobre estas tareas.

Frente a la magnitud y complejidad de las necesidades de atencin de este grupo en la actualidad, los especialistas sugieren la necesidad de ampliar los servicios para la tercera edad, considerando la generacin de polticas de proximidad con instituciones multi-uso que atiendan necesidades de cuidado, mdicas, de tiempo libre, etc. de las personas mayores en su entorno. Para el caso cubano, es importante tener en cuenta que la provisin de estos servicios podra ser realizada por actores diversos, considerando los aportes que puede realizar el sector no-estatal.

Sin embargo, la gravedad y urgencia del tema conmina a ponerlo en el marco de una discusin ms amplia sobre el rgimen de bienestar en Cuba, las formas de expansin, reordenacin y racionalizacin de las polticas asistenciales previas y el rol que le cabr en ellas a las llamadas tres esferas de produccin del bienestar (Estado, mercado y familia). Frente al retraimiento del Estado, se observan procesos de mercantilizacin de los cuidados y mayor familiarizacin de la atencin. Todo ello ha significado una alta individualizacin, mayor vulnerabilidad de las personas mayores y una recarga extraordinaria para las familias. Cabe, entonces, la pregunta por el lugar que ocupa la perspectiva de derechos y el enfoque de gnero en la reorientacin poltica de la organizacin social del cuidado en Cuba y en el contexto de la crisis de la reproduccin social en el sentido ms amplio cmo se podr garantizar en el futuro el ejercicio en plenitud del derecho a ser cuidado en la vejez.

Bibliografa

Bentez, M. E. (2015). Envejecer en Cuba: mucho ms que un indicador demogrfico, Novedades en Poblacin (CEDEM), Ao XI, No.22, pp. 10-19.

Domnguez, J., Prez, O. E., Espina, M. & Barberia, L. (2012). Cuban Economic and Social Development: Policy Reforms and Challenges in the 21st Century, Series on Latin American Studies, Harvard University.

Espina, M. (2008). Viejas y nuevas desigualdades en Cuba. Ambivalencias y perspectivas de la reestratificacin social, Nueva Sociedad, No 216, pp. 134-149.

Fleitas, Reina (2014) El discurso invisible del envejecimiento: El dilema de gnero, Revista electrnica Antropolgicas, Ctedra de Antropologa Lus Montan, de la Universidad de La Habana.

Fleitas, R. (n.d.) El envejecimiento demogrfico cubano y sus implicaciones para el trabajo de cuidado. Ponencia presentada a congreso Centro de investigaciones y estudios de la mujer, Universidad de Costa Rica (CIEM-UCR), disponible en http://www.ciem.ucr.ac.cr/alas/docs/GT-18/Ponencia%20el%20envejecimiento%20demogr%C3%A1fico%20cubano%20y%20sus%20implicaciones%20para%20el%20trabajo%20de%20cuidado.docx

Frazer, N. (2016). Las contradicciones del capital y los cuidados, New Left Review 100, Traficantes de Sueos, 111-132

Gross, A. (2013). Emigracin cubana, envejecimiento poblacional y bienestar social: aproximacin al estado de vulnerabilidad social del adulto mayor en un Consejo Popular habanero, CLACSO, Buenos Aires.

IPS (2014). Sociloga mira al envejecimiento con enfoque de gnero, Disponible en http://www.ipscuba.net/genero/sociologa-mira-al-envejecimiento-con-enfoque-de-genero/

Louro, I. Bayarre, H. & Alvarez, M. E. (2015). Implicaciones familiares y sanitarias del envejecimiento poblacional en la cobertura universal, Revista Cubana de Salud Pblica, Volumen 41.

Mesa-Lago, C. (2010). Estructura demogrfica y envejecimiento poblacional: implicaciones sociales y econmicas para el sistema de seguridad social en Cuba, Dcima Semana Social Catlica, La Habana, Disponible en http://arquidiocesisdelahabana.org/contens/descargas/semana_social/0016_demografia_segur-social.pdf

Mesa-Lago, C. (2017). El estado actual del bienestar social en Cuba I y II, en Cuba Posible, disponible en https://cubaposible.com/bienestar-social-en-cuba-i/ , publicado el 15 de marzo

Ministerio de Salud Pblica y Centro Iberoamericano de la Tercera Edad (2012). Informe Nacional. Cuba, Informe presentado a la Tercera Conferencia Regional Intergubernamental sobre Envejecimiento en Amrica Latina y el Caribe, Costa Rica.

ONEI (2011). Resultados de la Encuesta Nacional de Envejecimiento poblacional. Primer Informe, Oficina Nacional de Estadsticas, La Habana.

ONEI (2016). El envejecimiento de la poblacin cubana 2015. Centro de Estudios de Poblacin y Desarrollo, La Habana.

ONEI-CEPDE (2014). Estudio sobre envejecimiento poblacional a partir del Censo de Poblacin y Viviendas 2012, Centro de Estudios de Poblacin y Desarrollo CEPDE, La Habana.

Revuelta, B. y Acosta, E. (2017). Envejecimiento y cuidados en Cuba: el panorama y los desafos de una silenciosa revolucin en https://cubaposible.com/envejecimiento-cuidados-cuba/

Notas:

[1] Para ampliar informacin sobre el proceso de envejecimiento en Cuba vase el artculo de Revuelta y Acosta (2017). Envejecimiento y cuidados en Cuba: el panorama y los desafos de una silenciosa revolucin en https://cubaposible.com/envejecimiento-cuidados-cuba/

[2] Al respecto ver reportaje de SEMIac: http://redsemlac-cuba.net/sociedad-cultura/envejecimiento,-entre-vida-cotidiana-y-pol%C3%ADtica-social.html, publicado el 21 de febrero de 2017.

[3] Para ampliar informacin vase: http://redsemlac-cuba.net/sociedad-cultura/envejecimiento,-entre-vida-cotidiana-y-pol%C3%ADtica-social.html , publicado el 21 de febrero de 2017.

Fuente: http://cubaposible.com/cuidados-personas-mayores-cuba/



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