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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2017

Argentina subordinada a la agenda del capitalismo mundial

Julio C. Gambina
Rebelin


Pas Angela Merkel por la Argentina y elogi al Presidente y su poltica; antes Mauricio Macri visit a Donald Trump con el mismo resultado; y aun antes haba venido al pas Barack Obama y desde otra visin al actual ocupante de la Casa Blanca tambin bati palmas por el rumbo local.

Son varios los jefes de Estado y Organismos Internacionales que elogian y saludan el proceso poltico de la Argentina, aun cuando no aparecen los resultados econmicos.

Pese a la baja del ndice de precios, la inflacin contina castigando a gran parte de la poblacin, la que tiene ingresos fijos y bajos. El crecimiento es mnimo y proyecta una imagen de estancamiento, especialmente en la produccin industrial, con sus secuelas de cesantas y suspensiones.

Lo que elogian es la subordinacin del pas al guin elaborado por ese poder mundial, al que lgicamente aspira integrar el gobierno argentino. Adems, pretenden marcar el camino en la regin, no ya con golpes blandos sino con consenso electoral.

Ese es el atractivo del Gobierno Macri para el poder mundial, el consenso que se apresta a recrear y confirmar en octubre para as afirmar el rumbo de la liberalizacin.

Intereses materiales por la liberalizacin

La cuestin de fondo es que atrs de unos y otros, los de afuera y los de ac, estn las corporaciones transnacionales, los que definen las inversiones y que con sus ganancias acumulan y se valorizan en la renovada disputa por el poder y la dominacin.

Por eso tambin, la crnica informa de visitas al pas de lderes empresarios o cnclaves del presidente en el exterior con esos eventuales inversores.

Es un entramado de poder entre grandes Empresas, Estados nacionales y Organismos internacionales que disputan entre s la orientacin del destino mundial.

Todos ellos, las corporaciones transnacionales, los jefes de gobierno de los pases capitalistas desarrollados y los organismos internacionales, todos, coinciden en destacar el rumbo asumido por el gobierno Macri.

Ahora Merkel elogi el camino hacia la apertura econmica y el libre comercio, dejando la esperanza que eso fructificar algn da, si se es consecuente y disciplinado en las medidas que se impulsen para asegurar la insercin del pas en el sistema mundial.

El discurso es reiterativo en loas a la liberalizacin, como si sta poltica fuera nueva en el pas. De hecho, nos remite a la lgica ortodoxa de los equipos de Martnez de Hoz o de Cavallo, emblemticos en la aplicacin de polticas de insercin mundial subordinada de la Argentina en las ltimas cuatro dcadas.

Institucionalidad del poder mundial

Argentina quiere integrarse en los mbitos que definen el poder global y no es nuevo. Ello tiene antecedentes ms atrs de las aspiraciones menemistas por integrarse al primer mundo y nos los recuerdan personajes de las clases dominantes cuando recuperan el destino de grandeza de la Argentina del centenario, lugar perdido desde la aspiracin por la industrializacin.

Por eso Macri insiste en el retorno a los mercados, que es su credo y su tradicin familiar de empresario, y ahora tiene ms sentido la pertenencia de Argentina al G20, que en 2008 apareci como el mbito global desde la hegemona del G7 (EEUU, Canad, Alemania, Francia, Inglaterra, Italia y Japn) para ampliar el consenso con otros pases que emergan a la visibilidad de inversores (China, Rusia, India, Brasil, Mxico y Argentina, entre otros), y juntos encontrar salidas liberalizadoras a la crisis de entonces.

Merkel entregar la posta de la coordinacin del Grupo de los 20 a Macri, ya que Alemania ejerce esa funcin este ao y a la Argentina le tocar el prximo.

Adems, la Argentina es sede entre el 10 y 13 de diciembre prximo de la Reunin Ministerial de la Organizacin Mundial del Comercio, OMC, con el propsito de estimular precisamente el libre comercio, forma eufemstica para denominar el programa de mxima de los grandes capitales por apropiarse del mercado mundial.

Ambos jefes de gobierno, Merkel y Macri se interesan para que la cumbre prxima del G20 en Berln, el 7/7/17 organice adecuadamente la agenda de discusin mundial favorable a la liberalizacin, con el condimento conflictivo que supone la presencia de Trump en el cnclave.

Todos quieren y profesan el libre comercio, el libre cambio y la libre competencia. Son lderes e idelogos del orden capitalista. Sin embargo, cada quien atiende su juego. Trump aspira a desarmar a su favor la institucionalidad lograda en tratados o acuerdos internacionales en gestiones anteriores. Necesita hacerlo para cumplir con sus promesas de hacer grande Amrica otra vez y mantener los consensos internos.

Merkel defiende los intereses de la hegemona alemana en Europa, y Macri tiene la ilusin que su prdica por la liberalizacin, su credo ideolgico, promueva la llegada de inversiones que tanto EEUU como Europa pretenden para sus territorios, salvo que el ajuste fiscal y la prdida de derechos laborales y sociales hagan atractiva a la Argentina para las empresas extranjeras.

El debate por los acuerdos de Pars

Lo curioso es que todos lo critican a Trump por anunciar el retiro de EEUU de los acuerdos sobre el calentamiento global y el cambio climtico, cuando EEUU, Alemania y otras grandes potencias son principales productores materiales y difusores de la contaminacin en cada territorio que asienta sus empresas transnacionales.

Vale tambin para la Argentina que se propone el objetivo de llegar rpidamente al milln de autos producidos en el pas y aspira hacer realidad, va fractura hidrulica (fracking) la explotacin de vaca muerta, al tiempo que celebra acuerdos para potenciar la depredacin de la naturaleza en cmplices acuerdos con gobernadores e inversores de una produccin primaria exportadora que ms que progreso acelera la devastacin.

Es un debate mentiroso el que se suscita entre los responsables del cambio climtico, que con el modelo productivo profundizan el carcter depredador de un orden econmico social que junto a la pobreza, la desigualdad y la explotacin, ofrece campo arrasado con inundaciones y contaminacin que afectan la flora, la fauna y nuestra vida.

Ni siquiera alcanza con la mitigacin sustentada en los acuerdos internacionales y convoca a discutir a fondo la crtica a la forma hegemnica de la produccin, la distribucin, el cambio y el consumo, colocando por delante la convergencia de un metabolismo social y natural que ofrezca horizonte de continuidad a la vida.

Lamentablemente no es lo que se discute y todo queda en discursos diplomticos que esconden el inters de las grandes empresas por asegurar su lgica de la ganancia, la acumulacin y la dominacin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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