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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2017

Del 15-J de 1977 hasta hoy

Vctor Arrogante
Rebelin


En estos das se est conmemorando la celebracin de las primeras elecciones generales tras la muerte de Franco, el dictador, dando comienzo a la Transicin. Podemos pensar que el franquismo sigue vivo, si nos atenemos a las aptitudes de algunos miembros del Partido Popular y sus polticas de Gobierno, as como algn tic de la oposicin. Pese a todo, nada es como dicen que fue ni como nos hubiera gustado que fuera.

Las elecciones generales fueron democrticas en cuanto que se desarrollaron en un nuevo clima, tras el referndum del 15 de diciembre de 1976, en el que se preguntaba: Aprueba el Proyecto de Ley para la Reforma Poltica?. El 94,17% de los votantes (del 77,8% de los votos contabilizados) dijo si. El censo estaba constituido por 22.644.290 electores. (Votantes: 17.599.562. A favor: 16.573.180. En contra 450.102. En blanco: 523.457. Nulos: 52.823).

El resultado constituy una voladura controlada del rgimen segn el profesor Prez Royo. El referndum, signific la aceptacin y el comienzo de la Transicin a la democracia, en un proceso lleno de ilusin y esperanza. Tambin la sinrazn y el miedo se hicieron notar; tanto por el vaco que el dictador dejaba tras su muerte, como por el terror a una nueva contienda blica. La mayora de la gente no tenamos desarrolladas ni la cultura ni el criterio poltico, ni en cuestiones generales ni respecto a los hechos que se sucedan vertiginosamente. Salamos de una dictadura en la que haba que obedecer las consignas del dictador y sus seguidores.

Este ao en el 15-J nada se va a celebrar. El Partido Popular no tiene el cuerpo para celebraciones, al coincidir la fecha con la mocin de censura de Unidos Podemos a Rajoy (el 13 de junio), que contar con la abstencin del nuevo PSOE. Hay razones suficientes para la mocin, entre otras porque el PP amenaza a la democracia. La Transicin, cerr en falso el conflicto de las dos Espaas, que se visibilizarn en el debate de la mocin de censura. Por un lado estn los corruptos sin escrpulos que creen que se pueden rer de Espaa desde la tribuna del Congreso; por otro, hay una Espaa que quiere construir un futuro. Una Espaa que quiere construir un nuevo pas.

La principal razn de la mocin de censura es la corrupcin en torno al PP y el saqueo pblico llevado a cabo. No son casos aislados, es una avalancha de casos: Grtel, Pnica, Palma Arena, Imelsa, Taula, Emarsa, Brugal, Leza, Auditorio, Soria, Rato, Brcenas, Gonzlez o Granados. La corrupcin afecta a la democracia y a las condiciones de vida de las personas y acta directamente en contra de los derechos fundamentales. La corrupcin del PP tambin afecta a la separacin de poderes. Hemos visto la connivencia entre la fiscala general del Estado y la fiscala anticorrupcin (Moix, el fiscal jefe, dueo del 25% de una empresa en Panam), con el ministro de Justicia. Como afirma Alberto Garzn, el PP ha parasitado las Instituciones.

Este ao el 15-J no se va a celebrar. La fecha coinciden con el anunci solemne, por Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, de la convocatoria de un referndum para el prximo 1 de Octubre, en el que se preguntar: Quiere que Catalunya sea un Estado independiente en forma de Repblica?. Algunos ya han calificado el acto de golpe de Estado, olvidando el verdadero golpe en Espaa del 18 de julio de 1936, que parece tanto aoran. Se acaba el protagonismo de la poltica y llega el de la ciudadana, dice el president del Govern. La convocatoria a las urnas nunca es un golpe de Estado; preguntar a la ciudadana es la esencia misma de la democracia. La gestin de la cuestin catalana por parte del Gobierno Espaol es irresponsable, irrespetuosa. Ms consultas y menos corrupcin, reclama Beatriz Talegn

Un deseo del republicanismo, es que el Proceso Constituyente cataln y la proclamacin de la Repblica de Catalunya pueda ser palanca para la proclamacin de la Tercera Repblica espaola. Este ser nuestro mensaje en el debate de la mocin de censura en el que apoyaremos a los compaeros de Podemos, en Com Podem i en Marea, declara Joan Tard, lder de Esquerra Republicana de Catalunya.

Ya es conocida la aprensin que tienen algunos contra las consultas. Adolfo Surez, no convoc un referndum sobre Monarqua o Repblica por miedo a que perdiera la monarqua, como vaticinaban los sondeos confidenciales realizados por el Gobierno. As lo reconoci el propio Surez en un off the record a la periodista Victoria Prego, en una entrevista para Antena3 en 1995. Haca encuestas y perdamos. Surez reconoce las presiones internacionales que recibi para realizar un referndum sobre la Corona. La solucin torticera que dio Surez, fue colar la palabra Rey en la Ley para la Reforma Poltica y as dije que haba sido sometido a referndum ya. El miedo que provoca la voz del pueblo es directamente proporcional a lo antidemocrtico de los partidos polticos que la niegan. Los referndums los puede cargar el diablo.

El resultado de aquellas elecciones del 15-J fue ilustrativo de lo que suceda. Se presentaron ms de ochenta partidos o agrupaciones electorales. Hubo un 21,17% de abstencin y consiguieron escao doce candidaturas. Gan Adolfo Surez, como heredero del rgimen con su UCD (6.310.711 votos, 165 escaos), seguido por el PSOE de Felipe Gonzlez (5.371.825 / 118). El PCE, con Santiago Carrillo a la cabeza, consigui ser la tercera fuerza poltica (1.709.867 / 20), seguido de cerca por AP, liderado por Manuel Fraga (1.525.624 / 16). Daba comienzo la etapa democrtica y sin anunciarlo unas Cortes constituyentes.

Fui testigo y de alguna forma protagonista de la Transicin que comenzaba. No puedo arrepentirme de lo que hice convencido, pero visto en perspectiva histrica y con lo aprendido, soy crtico con todo aquello. Fue un pacto desde el franquismo hacia la democracia controlada, aunque no todos los que participaron fueran demcratas. La oposicin al rgimen no pidi que se dirimieran responsabilidades por los crmenes cometidos, por los derechos pisoteados durante la dictadura, ni por el origen golpista del rgimen que terminaba. Los responsables y autores, asesinos, siguieron y siguen en la calle formando parte del tejido social, mientras el Gobierno se niega a perseguir los crmenes del franquismo. Sobre esos rescoldos se fund la democracia.

La Transicin fue una ley de punto final. La Transicin puso como jefe de Estado a un rey, que durante veinte aos apoy voluntariamente a Franco que lo nombr como sucesor; que nunca reneg del juramento a los principios generales del movimiento, ni denunciado las penas de muerte que su protector firm hasta el final de sus das. Fue una reforma sin ruptura, construida sobre el poder franquista intacto. Hubo un gran debate en las alturas sobre ruptura o reforma, pero al final, quienes defendan la ruptura reformaron y los reformistas retornaron al lugar de donde venan.

En aquel 15-J, la gente, tradicionalmente desinformada, vot, como vota casi siempre, a los que ms salen en televisin, a la voz del poder, o a quienes provocan menos miedo. Los partidos polticos en la clandestinidad, fueron llamados a participar en la Transicin y terminaron aceptando lo que nunca haban defendido: la monarqua y la bandera ondeada por el dictador y las condiciones que impusieron los vencedores de la guerra. Clandestinos y legales, comunistas y socialistas, militares, franquistas y falangistas, fueron amnistiados por los delitos cometidos durante los cuarenta aos de Franco. Algunos fueron ms beneficiados que otros. Ningn programa electoral prometi derribar lo que el franquismo haba construido. Ningn partido en el gobierno desde entonces, ha extirpado el veneno que nos inocul la dictadura.

En el proceso hacia la democracia la Agencia Central de Inteligencia estuvo cerca. La Transicin se dise en un despacho desde Langley (Alfredo Grimaldos en Claves de la Transicin 1973-1986, para adultos). El franquismo no es una dictadura que, sino una estructura de poder que integra a la nueva monarqua. Para Grimaldos, la Transicin fue la metfora de un interrogatorio policial donde son los propios franquistas que disean el cambio se reparten los papeles en la obra que ellos mismos dirigen. La imagen oficial de este periodo se ha construido sobre el silencio, la ocultacin, el olvido y la falsificacin del pasado. El sucesor de Franco, Juan Carlos, se hizo confidente de la Casa Blanca y se convirti en su gran apuesta para controlar Espaa.

Mucho ha cambiado la sociedad desde aquel 15-J. Ni todo ha estado mal hecho ni todo ha sido una maravilla. El nuevo rgimen se construy sobre las ruinas del franquismo. Algunos claman por el olvido; pero para los canallas, sus actos y sus cmplices ni olvido ni perdn. Hay que echarlos, porque hoy nuestro pas est en una situacin de emergencia.

@caval100

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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