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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-06-2017

La retirada del medalln franquista de la Plaza Mayor de Salamanca constituye un triunfo cvico
De Godoy a Franco: dos Generalsimos derrocados (1808, 2017)

Ricardo Robledo
Ctxt


Al paisano y entraable amigo Luciano G. Egido


Pues tendrn que aguantarlo. Es el comentario que escuch en Salamanca hace unos aos al pasar por el arco de la Plaza Mayor, albergue del medalln franquista, protegido como todos los ltimos 20 N de las acciones de los incontrolados. La observacin denota la seguridad de quien se cree en posesin de la verdad. El smbolo del dictador se haba naturalizado en el paisaje urbanstico con la misma legitimidad de otros medallones como los del telogo Francisco de Vitoria o Miguel de Unamuno. Al fin y al cabo algn escptico dir que todo es historia. Solo la tenacidad de las acciones de la izquierda salmantina ha recordado a aqul y otros viandantes franquista-democrticos que haba otras sensibilidades, las que se han impuesto a la altanera de quien impone resignacin. No se puede borrar el franquismo pero s fortalecer la idea de su ilegitimidad.

Fracasado el ltimo recurso judicial, el de la Fundacin Nacional Francisco Franco, el 9 de junio, se iniciaron las obras para desmontar el medalln de Franco de la Plaza Mayor salmantina. Triunfo simblico que ha tenido que vencer durante ms de diez aos una resistencia tenaz, blindada con todos los argumentos ticos y estticos posibles y planteada por el PP desde la alcalda salmantina y su prensa apesebrada. Victoria digna de encomio que se celebr con un acto cvico el pasado 28 de mayo.

Con la retirada del medalln, la Plaza recupera su dignidad, hollada varias veces. Para empezar, el 19 de julio de 1936 cuando las tropas sublevadas dispararon a quemarropa contra la multitud que disfrutaba de una tranquila maana de verano con el resultado de doce vecinos muertos y muchos heridos. Al ao siguiente, el 3 de marzo de 1937 la esvstica nazi engalan el Ayuntamiento con motivo de la entrega de credenciales del embajador alemn Von Faupel, pocas semanas antes de que su Legin Cndor, con base en Salamanca, bombardeara Guernica. Es a la celebracin de este acto, lucido por la guardia mora, al que se asocia la implantacin del medalln franquista (sera ms bien un auto regalo de Franco) que ochenta aos despus ha sido apeado de la historia sociourbanstica.

De este modo Franco y Godoy se emparejan por haber disfrutado de honores inmerecidos que fueron borrados por la movilizacin popular. Pero hay diferencias llamativas. Vayamos a los hechos. En el diario de Zahonero, que rescat del olvido hace aos, un hidalgo iletrado y conservador, trasmite la alegra de los salmantinos por la rplica del motn de Aranjuez:

El da 22 de marzo de 1808 vino la gran (por muchas razones) noticia de Madrid del mucho alvoroto que ubo la noche del 17 en que acav su privanza don Manuel Godoi; por la tarde de este da se alvorotaron los estudiantes, binieron a la plaza i encontraron en ella a el Marqus de Zayas, Governador de este pueblo, dispus de apedriar la medalla, le obligaron a que trajese un pica pedrero y mandase a este picar dicha medalla de Godoi, que el mismo Zayas ava puesto en el poste primero despus del Arco de S. Martn acia la calle del Prior; y su postura fue en agosto de 1806 con gran ponpo y majestad. Luego, le pidieron novillos y que mandase tocar el relox lo que concedi esta misma tarde, viendo la Universidad lo que pasava, mand quitar la medalla que en octubre de este ao 1806 se le eriga el tal Godoi por averse echo Juez Conservador de ella; asmismo hicieron los estudiantes que se tocase el relox de Escuelas y la clave de la Catedral, y esta misma noche, tan locos estavan que fueron a la casa del Arcediano de Salamanca que era primo de don Manuel Godoi, y alli dijeron mil disparates, i no hicieron otra cosa por estar el Arcediano forastero, pero con todo le quebraron las bidrieras; el da siguiente 23 ubo dos novillos con cuerda, y sacaron las gigantillas de S. Ysidro, todo esto se hizo quando se puso la dichosa medalla !O inconstancia de las cosas umanas!.

Poco ms de ao y medio haban durado los honores que la Universidad y la Ciudad haban concedido al favorito, Prncipe de la Paz y Generalsimo en 1801 gracias a la Guerra contra Portugal (Guerra de las Naranjas). La manifestacin de regocijo es incontestable: exigencia del toque de campanas, desorden pblico contenido, y, por supuesto, toros. Ya se sabe, no hay fiesta popular que se precie que no se corone con tales festejos. El motn salmantino fue, como poco, conservador en una ciudad que haba aislado como apestado a su ilustrado obispo Tavira aos antes; le tildaban de jansenista, un tpico similar al populista de hoy. No exageremos ni apliquemos etiquetas inapropiadas de progresista, pero sin duda Godoy -quien se quejaba de que los clrigos eran dueos de la opinin- haba atacado el poder de la Iglesia con la Desamortizacin, y su fulgurante ascenso era fcilmente manipulable para ser objeto de las iras populares. El picapedrero desaloj a Godoy del medallero de la historia y dos siglos despus su medalln vaco solo es evocado si algn gua enterado hace mencin a la historia.

Cunto tiempo seguir diciendo algo el exmedalln de Franco? Har la funcin de significante vaco que permita un cambio en la hegemona conservadora? O seguir pesando cierta cristalizacin del pensamiento ultraconservador manifestada en 1808?

Si despus de ms de ochenta aos el principal partido sigue sin condenar el franquismo, puede aventurarse que no peligrar demasiado la hegemona amiga de pasar pgina y de no reabrir heridas, pese a la victoria ciudadana lograda hace unos das. Ojal me equivoque.

En 2005 se intent la legitimacin de la efigie franquista incorporando medallones de Amadeo de Saboya, Alfonso XIII, la Primera Repblica y la Segunda Repblica. Los miles de firmas que Izquierda Unida present al Ayuntamiento exigiendo la retirada del medalln, avaladas por la Ley de Memoria Histrica, acabaron en la papelera. Incluso el actual alcalde de la ciudad, y presidente regional del PP, Fernndez Maueco, molesto con el acto de celebracin de hace unos das y con la intervencin de Baltasar Garzn, dio pbulo a un posible recurso en la justicia ordinaria para paralizar la retirada del medalln.

Solo la constancia y el apoyo social han conseguido este triunfo cvico. Como se expuso en el discurso de los organizadores del acto del 28 de mayo, podemos evocar ya la diagonal de la dignidad, esa lnea simblica (del Pabelln Real al Arco del Corrillo) que unir las sombras de dos villanos de nuestra historia que compartieron el ttulo de Generalsimo: Manuel Godoy y Francisco Franco, apeados en efigie de dos extremos de la Plaza Mayor. Son pequeas victorias que animan a navegar contra corriente en este horizonte de expectativas limitadas donde estamos situados. Hay expertos que califican este periodo de nueva fase de repliegue cvico en la que se imponen la decepcin y la importancia de la vida privada. Pequeos triunfos como el comentado en estas pginas serviran para respaldar la tendencia contraria que debe seguir suscitando esperanzas.

Ricardo Robledo es Catedrtico jubilado de la Universidad de Salamanca. Profesor visitante de la Universitat Pompeu Fabra.

Fuente: http://ctxt.es/es/20170607/Firmas/13206/salamanca-ctxt-memoria-historica-franco-godoy.htm



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