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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-06-2017

El ambiente de los salvadores de la Revolucin

Ren Vzquez Daz
La pupila insomne


Para los salvadores de la Revolucin, la mejor manera de preservar sus logros sera creando un ambiente que la resquebraje y la mate sin que ella se defienda. O que se suicide. Eso sera lo ideal. Luego todo sera tan fcil. En ese ambiente, la Revolucin debe presentarse como pasada de moda, un experimento fracasado. Lo moderno es un capitalismo que los nuevos salvadores de Cuba se cuidan mucho de llamar de otra manera.

Desde 1960, cada vez que el gobierno cubano ha introducido cambios para combatir la agresin exterior y paliar sus consecuencias econmicas, financieras y de seguridad nacional, buscando vas alternativas para desarrollar ms el pas, comprar medicinas y todo lo imprescindible para mejorar la situacin de las grandes mayoras, los salvadores del pueblo cubano siempre han objetado que esos cambios son insuficientes, errneos o tardos. O, para los ms dependientes de Estados Unidos, demasiado revolucionarios.

No hay que saber mucho de Historia para conocer la humillacin, la sumisin y las salvajadas que siempre le esperan a un pueblo rebelde cuando ha sido de derrotado.

De los mil primeros mercenarios cubanos al servicio de Estados Unidos capturados en Playa Girn en abril de 1961, 800 pertenecan a familias que posean 27 556 caballeras de tierra; eran dueos de 9 666 inmuebles, 70 industrias, 10 centrales azucareros, dos bancos y cinco minas. Unos 200 de esos 800 mercenarios eran socios de los clubes ms exclusivos y aristocrticos de La Habana (donde los negros no podan entrar ni de barrenderos). De los 200 restantes hasta llegar a 1 000 135 eran exmilitares del ejrcito de Batista y 14 eran asesinos con una horrenda lista de crmenes polticos comprobados en su haber. Y no obstante venan a salvar al pueblo de Cuba y a la Constitucin de 1940.

Uno se asombra cuando relee los interrogatorios pblicos que se hicieron con aquellos seores. Las razones que algunos exponen para justificar su participacin como lacayos en una invasin pagada por una potencia extranjera, se parecen muchsimo a las propuestas de los nuevos salvadores de la Revolucin. Uno de ellos (que tena jugosas acciones en las minas de Matahambre) asegura que ha venido (armado hasta los dientes, escoltado por destroyers estadouidenses y entrenado por asesores estadounidenses en la Guatemala de Ydgoras Fuentes y embarcado en la Nicaragua de Somoza) nada menos que a salvar el nacionalismo cubano implementando lo que l llama la tercera posicin: en este mundo, dice el adinerado mercenario, se exige una reparticin ms justa de las riquezas. Y aade que es inmoral que una persona tenga demasiado dinero: Yo creo que las cantidades de dinero de una persona deben limitarse.

Entonces, si la invasin hubiera triunfado y la Revolucin hubiera sido derrotada por ese tipo de salvadores al servicio de Estados Unidos, aquel socialdemcrata de ltima hora hubiera fundado, segn afirm, un partido poltico que buscara la tercera posicin. Cuando el periodista, incrdulo, le pregunta por qu no se meti a nacionalista y a tercerposicionista durante la tirana de Batista (en la cual haba sido un obediente funcionario) el mercenario responde: No haba ambiente.

Hoy esa frase tiene una curiosa vigencia. No haba ambiente Desde entonces, la CIA y el gobierno norteamericano se lanzaron a una carrera frentica (que hoy est ms activa que nunca) para crear ese ambiente: inventar una oposicin, hacer sabotajes, comprar y coaccionar a medio mundo para tergiversar y demonizar a Cuba y, por supuesto, asediarla para vencerla por hambre, descontento, cansancio y falta de modernidad.

No es curioso lo poco que han cambiado, despus de medio siglo, las justificaciones y los motivos de la contrarrevolucin? Las respuestas de aquel mercenario son casi las mismas de los lacayos de Diario de Cuba, Cubanet o Radio Mart. De pronto el invasor reconoce que los americanos tienen una forma de actuar que es nefasta pero que, para lograr sus altos objetivos necionalistas y casi socialistas (pero no tan radicales) eligi aliarse a ellos, aunque fuera un riesgo que haba que correr. Porque, explica, a veces hay que recibir ayuda aunque sea del diablo. No es eso mismo lo que hacen los disidentes de hoy? Y si l hubiera tenido el poder en Cuba para hacer la verdadera revolucin dentro de la revolucin, le hubiera sacado a los americanos lo que hubiera podido.

No es esto enternecedor? No se ve la resonancia de esas palabras en lo que los cubanos vendidos, fuera y dentro de Cuba, estn haciendo ahora mismo? Sacarle a los americanos lo que se pueda Apoyamos a 18 grupos de la sociedad civil, trabajamos en 14 provincias del pas y como beneficiarios directos de nuestra labor, se cuentan 500 personas mensualmente, informa desde Miami Karinna lvarez, de la Fundacin Nacional Cubano Americana. Qu puede esperarse de quienes reciben un salario de esa organizacin demostradamente terrorista? Si la Fundacin cambi de discurso en la creacin de ambiente para atacar al gobierno cubano, es porque fue aplastantemente derrotada y forzada a transfigurarse cosmticamente.

Y qu responde el mercenario en 1961 cuando el periodista seala que eso de sacarle lo que pueda a los americanos es oportunismo poltico? El hombre de nobles ideas bajo una bandera mercenaria, que haba venido a matar milicianos, concede entonces con ecos lricos que s, que es verdad, pero que se trata de una poltica oportunista para nuestra patria. Lo importante es la patria, lo importante es la nacin.

A uno le parece que est leyendo un editorial de Cuba posible, o algn discurso de sus redactores en alguna reunin financiada por sus aliados del Norte, para fomentar el ambiente: lo importante es la nacin pero financiada por otra, cuyos intereses han sido y son la dominacin de la patria que se dice defender.

Hasta el mercenario vendido y vencido en Playa Girn se retracta de haber dicho, en un rapto de sinceridad, que era un aliado de Estados Unidos. Igual que los actuales paladines-salvadores del pueblo de Cuba en esas revistas extranjeras, donde ellos son obedientes mercenarios oficialistas, aquel mercenario de Girn se retracta: no, l no se ali a Estados Unidos, l slo recibi ayuda del Departamento de Estado en su noble tarea de dar vuelta atrs a la Historia de Cuba. Ayuda, enfatiza, no aliado, ayuda Por lo menos, afirma, yo no me senta aliado. No se senta. Repito: es como quitarle la ropa a alguien que ya est desnudo porque es exactamente lo mismo que dicen los que reciben o han recibido ayuda estadounidense, y viven o han vivido de ella. El dilema sigue siendo el mismo y el cinismo y el engao tambin.

No se puede escribir sobre Cuba en ninguna publicacin de cualquier tipo financiada por Estados Unidos sin estar bajo la tutela de su podero. En eso no hay alternativas. Tanto los disidentes como los escritores y acadmicos pertenecientes al frente meditico financiado por la misma potencia del bloqueo, Guantnamo, la subversin y la Helms Burton, hacen esfuerzos tan patticos como los de aquel mercenario por justificar su derecho a venderse. No se sienten esbirros; slo son cubanos de alquiler. Los que no son ni lo uno ni lo otro han hecho una eleccin deplorable.

En septiembre de 2006 se revel un listado de reporteros y escribidores que estaban en la nmina de la Oficina de Difusin sobre Cuba del gobierno estadounidense, financiados para hablar contra Cuba. Los tres periodistas (independientes, por supuesto) que cobraron las ms altas cantidades fueron Pablo Alfonso (175 000 dlares desde 2001), Olga Connor (71 000 dlares) y Wilfredo Cancio Isla (15 000 dlares entre 2001 y 2006). De igual manera, sin que tenga que revelarse lo que han cobrado y siguen cobrando los oficialistas becados de Diario de Cuba, Cubaencuentro y todos los nuevos blogs financiados por EE UU o sus aliados europeos, la realidad es que son sus subordinados mansos y manejables, ejerciendo una libertad de pacotilla. Tienen una idea de pas que es la idea de extranjeros que los desprecian a ellos y que desprecian al pueblo cubano. En las embajadas de La Habana los miran con desdn.

Mi experiencia personal me dice que leer las razones de los cubanos subordinados a EE UU y sus aliados es como escuchar a aquel mercenario de Girn: todos quieren que Cuba haga una poltica estadounidense, espaola u holandesa, pero no una poltica estrictamente cubana, basada en la historia de incomparable violencia que se le impuso. El Gobierno cubano est realizando cambios profundos, sin que el pueblo pierda el poder. Por eso hay que crear ms ambiente. El mercenario que he citado es Felipe Rivero Daz. Una vez liberado, no fund ningn partido socialdemcrata ni nada por el estilo, sino el Movimiento Nacionalista Cubano, un grupo fascista que tam*bin tuvo que ser combatido y derrotado por la Revolucin.

Nota:

* Los datos del mercenario que cito estn sacados del libro As se derrot al imperialismo, Siglo XXI, 1978.

Fuente: http://lapupilainsomne.wordpress.com/2017/06/10/el-ambiente-de-los-salvadores-de-la-revolucion-por-rene-vazquez-diaz/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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