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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-06-2017

Un general en la revolucin (I)
Vasco Gonalves, un terico con el brazo armado

Antonio Maira
Rebelin


Vasco Gonalves, el Compaero Vasco, y el amigo Vasco, no era ni es: para terror de sus enemigos y de los nuestros-, tan solo un terico marxista, para m uno de los pocos y de los ms grandes del siglo XX, si no un revolucionario metido en la revolucin y que creca con la misma.

Gonalves fue uno de los dirigentes, con sus compaeros, los ms slidos sin duda, de aqul brazo armado de la Revolucin de los Claveles: el Movimiento de las Fuerzas Armadas, el MFA.

Vasco no crea en los modelos. Cada proceso revolucionario es distinto porque se produce en un lugar, un tiempo histrico y un entorno internacional diferentes. Vasco era, pues, un revolucionario de pocas palabras torrenciales y muchos hechos vertiginosos.

Las palabras eran suyas, pero de naturaleza colectiva y de carcter representativo, tal como afirmaban una y otra vez el pueblo, es decir: los obreros, los trabajadores asalariados, los campesinos sin tierra, los jornaleros, sus compaeros y el propio compaero Vasco.

Solo lo colectivo tena sentido para Vasco Gonalves. La teora y la praxis tenan tres elementos integrados: pensamiento revolucionario, conciencia revolucionaria y praxis revolucionaria; todos con aprendizaje, amasados pues, en la lucha de clases. Para Vasco no solo tena importancia la teora revolucionaria sino tambin la praxis revolucionaria, fundidas ambas en un abrazo irrenunciable. Esto haca de la revolucin un hecho histrico creativo, compartido y concreto.

La Revoluao dos Cravos le proporcion a l y a sus muchos partidarios, dentro y fuera de las Fuerzas Armadas, la oportunidad, que en principio muy pocos esperaban, pero en la que trabajaron hasta perder el aliento: la fusin entre la teora en formacin, la praxis en revolucin ambas en lucha de clases. Por eso Vasco es perdurable como an dicen las mismas clases y grupos sociales en Portugal que siguen identificndose con l. En propias palabras de Vasco Gonalves: No eran solamente ideas tericas, tenamos la preocupacin de vincular la teora y la prctica, y ese objetivo me acompao siempre toda la vida. De hecho () es muy difcil hacerlas coincidir totalmente. Yo slo pude realizar ese sueo plenamente el 25 de Abril, porque antes la verdad es que fui militar de un ejrcito fascista, con todas las frustraciones y conflictos personales que eso significaba para alguien que, como yo, tena ideas progresistas desde muy joven.

Articular la teora con la praxis fue una de las grandes y permanentes obsesiones del compaero que haba combatido una buena parte de su vida: nada menos que en Goa, en Mozambique y en Angola. Nadie como l asumi, en la realidad, en su momento, la necesidad de que la Revolucin tena que tener un instrumento de fuerza para defenderse de sus inevitables enemigos a los que Vasco conoca tan bien como a sus amigos, conocidos o potenciales: los grandes empresarios monopolistas, la banca y los latifundistas. Gonalves saba que la revolucin necesitaba, adems, un brazo armado. l vio ese brazo armado en Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA).

La toma de conciencia de noso companheiro fue rpida. Cuando entr en la Escuela del Ejrcito tena la nocin de que nosotros vivamos en un rgimen fascista y de que el Ejrcito era un sostn fuertsimo de ese rgimen, pero pensaba igualmente que las cosas se podan modificar y que los militares podran

Hombre de pocas palabras se defina a s mismo como marxista democrtico, como marxista defensor de la soberana popular activa, sin intermediarios, y rpidamente aclaraba el significado de sus palabras: no me refiero con ese calificativo de demcrata a nada que tenga que ver con las democracias formales parlamentarias, al uso en Occidente, fabricadas en parlamentos o impuestas manu militari tal como lo haban hecho los EEUU en Chile inmediatamente antes, y sus aliados europeos al final de la Segunda Guerra Mundial en Italia, Grecia y Francia, o en pases como el Egipto de Nasser; o por medio de sus ejrcitos locales puramente fascistas, como en Espaa- , sino con la democracia del pueblo.

La democracia para Vasco Gonalves tiene que ser revolucionaria y popular y debe contener la direccin de los obreros en las fbricas, de los asalariados en sus centros de trabajo, de los campesinos en las colectivizaciones o en las empresas nacionalizadas en el campo, de la gestin de los trabajadores en todos los sectores de la vida econmica, de los derechos polticos, sociales laborales y culturales.

El coronel que no poda ser cabeza de cartel se dio cuenta, inmediatamente, de que solo una parte de las Fuerzas Armadas (FA), muy pequea, era antifascista; y de que solo otra parte, muy pequea tambin, era anticolonialista.

El primer sector antagonista era el de las Fuerzas Armadas salazaristas, las FA encubiertas despus del 25 de Abril. Se haban lucrado y haban sostenido al rgimen fascista, y no haban sufrido en las guerras coloniales. El salazarismo continuaba vivo y enmascarado en el seno de las FA que no haban sido depuradas. Cambiaron de cara y, si haca falta, se colocaron clavos vermelhos en las solapas. La dictadura militar latente a la que sostendran estos militares encubiertos, estaba representada, naturalmente, por el general del monculo, por Spnola que, al mismo tiempo, haba roto la primera piel de cebolla que envolva al salazarismo continuista de Marcelo Caetano, con el libro Portugal y el futuro.

Vasco Gonalves se dio cuenta, en seguida, con pequeo un puado de sus compaeros los llamados ms tarde gonanvistas de que el golpe antifascista y anticolonialista, que haba dado el MFA, cumpliendo milimtricamente sus objetivos en Lisboa y en otras unidades militares en el resto del pas, se convirti en Revolucin el mismo 25 de Abril por la actuacin de las masas populares. Es el estallido fulgurante del pueblo.

Los aspectos ms progresistas de la actuacin del Movimiento son motivados por el movimiento popular, que lo politiza claramente en sentido revolucionario. La conversin del golpe antifascista y anticolonialista en Revolucin social fue hecha por el pueblo que haba sido sometido brutalmente, por ms de cuarenta aos, al fascismo mussoliniano del Estado Novo y que solo haba sido formalmente suavizado, despus de la muerte de Salazar, por su sucesor Marcelo Caetano. El pueblo estall el 25 de Abril, asalt la PIDE ayudado por los marineros de la Armada e hizo imposible la reaccin de las fuerzas armadas leales al rgimen fascista. Esa, la convergencia Pueblo-Fuerzas Armadas, es la que da sentido y futuro a la revolucin de los claveles.

Antonio Maira es Capitn de Fragata de la Armada, cofundador del Colectivo Anemoi

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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