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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-06-2017

Oposicin boliviana
La unidad (im)posible

Shirley Ampuero, Silvina Romano y Javier Caldern
Rebelin


En febrero de 2016 se realiz un referndum para que el pueblo boliviano decidiera si estaba a favor (o no) de una posible repostulacin de Evo Morales y lvaro Garca Linera para las elecciones presidenciales. El resultado fue un triunfo por la mnima de la negativa, en un escenario viciado por una campaa realizada por los principales medios de comunicacin (vinculados a sectores de la oposicin) orientada a desprestigiar al presidente, que fue denunciada por el gobierno y posteriormente ampliamente probada [1]. De hecho, pasado un ao del referndum, hubo marchas a favor de la repostulacin del binomio bajo el lema: 21F Da de la Mentira [2], a la vez que la oposicin march bajo la consigna defender el voto boliviano que le dijo No a Evo Morales [3].

Hasta ahora, al interior del oficialismo se discuten las cuatro vas legales que podran habilitar al actual mandatario para presentarse como candidato en las elecciones presidenciales de 2019: 1) llevar a cabo un nuevo referndum convocado por la ciudadana, mediante la recoleccin de firmas del 20% del padrn electoral; 2) que la Asamblea Plurinacional modifique, mediante una ley, el artculo 168 de la Constitucin Poltica del Estado (CPE); 3) recurrir a la competencia interpretativa del Tribunal Constitucional para que en virtud del artculo 196 numeral II de la CPE, brinde su criterio en referencia a la nueva postulacin de Morales [4] y 4) la renuncia de Morales a la presidencia antes de terminar su periodo (seis meses antes de la eleccin), con el objeto de interrumpir su mandato y habilitarse como candidato.

Desde una lectura centrada en los lmites de la democracia burguesa, la va que parece gozar de mayor legitimidad es la de juntar firmas implicando a la ciudadana, mientras que la va de interpretacin por parte del poder judicial o la que apela a la renuncia del presidente unos meses antes, a pesar de legal, podra tener menor grado de legitimidad. No obstante, la situacin de Bolivia (al igual que en el resto de los gobiernos progresistas de Amrica Latina) amerita un anlisis ms profundo, pues se trata de procesos que desde un principio (y debido a su compromiso con movimientos polticos y sociales) han apuntado a ampliar los lmites de la democracia liberal representativa para transformarla en democracias sustantivas: procurar la inclusin poltica, econmica, social y cultural. De manera tal que, si bien el cumplimiento de la formalidad democrtica es fundamental, situar la discusin en la alternancia de los candidatos es ceirse a los parmetros planteados desde visiones de democracia liberal que prefieren focalizar en la forma y no en la sustancia. Por otra parte, desde este mismo ngulo, no se cuestiona, por ejemplo, la falta de renovacin en pases como Colombia, Per, Chile, Mxico, donde lo que sucede es un enroque entre lites para ocupar la esfera poltica formal y donde las fuerzas alternativas suelen carecer de chances reales para competir en elecciones y ello no es percibido como un obstculo para que sean consideradas democracias. Algo similar sucede con democracias intachables como la de Alemania, donde Angela Merkel lleva ms de 12 aos como Canciller (va por su cuarto mandato consecutivo) con el aditivo de que una de las fundaciones alemanas ms reconocidas, la social demcrata Konrad Adenauer, hace tiempo ha hecho pie en Bolivia y suele estar vinculada a sectores opositores al gobierno del MAS que tienen como principal caballo de batalla el asunto de la alternancia.

Lo dicho no implica desconocer el hecho de que existe una falta de recambio de liderazgos, e incluso un dficit en la formacin de cuadros al interior de los procesos de cambio latinoamericanos. Se trata de cuestiones medulares para su continuidad, pero que requieren de procesos de formacin que no necesariamente se adecuan al calendario electoral, a lo que se suma el hecho de que el fenmeno del liderazgo es complejo en s mismo, tratndose de una suma de factores (personalidad, escenario poltico y econmico nacional e internacional, correlacin de fuerzas, legitimidad, entre otros) que no es usual que confluyan. Las recientes elecciones en Ecuador y el triunfo de Lenn Moreno como candidato que reemplaz a Rafael Correa en Alianza PAIS, podra jugar a favor de un argumento que obligue a procurar nuevos candidatos para el MAS. Pero tambin cabe la lectura de que Lenn Moreno gan gracias al liderazgo y legitimidad de Rafael Correa y que entonces, el lder sigue siendo Correa.

La oposicin y la unin (im)posible

Recientemente, los principales referentes de la oposicin al actual gobierno, entre los que se encuentran el ex presidente Carlos Mesa por el MNR; el ex presidente Jorge Quiroga por ADN; el ex vicepresidente Vctor Hugo Crdenas por el MNR; el alcalde de La Paz, Luis Revilla de SolBo; el gobernador de Santa Cruz, Rubn Costas; y Samuel Doria Medina, presidente del partido UN, autodenominados Los Demcratas, suscribieron una declaracin conjunta [5], en la que pidieron al gobierno que respete la voluntad del pueblo manifestada el 21 de febrero del 2016 y que decline una nueva postulacin de Evo Morales. Amenazaron con elevar sus demandas a instancias internacionales. Quiroga inst pblicamente al presidente Evo Morales a que firme una carta en la que certifique que desistir de una nueva candidatura, pues as actuara como un demcrata tomando el ejemplo del presidente paraguayo Horacio Cartes [6].

En esta declaracin conjunta tambin denunciaron que el gobierno estara utilizando el Poder Judicial para llevar a cabo persecuciones polticas, afirmando adems que no existira la independencia de poderes en Bolivia, alegando que las causas abiertas por temas de corrupcin de ciertos polticos opositores, constituyen una persecucin poltica. Debe recordarse que varios lderes opositores estn siendo procesados: Doria tiene un proceso judicial (caso FOCAS), acusado por el desvo de 21 millones de dlares de fondos pblicos a cuentas privadas de FUNDA-PRO en el ao 1992; Ernesto Suarez, del Movimiento Demcrata Social, ha sido acusado de enriquecimiento ilcito destaca el hecho de que Suarez fue candidato a la vicepresidencia cuando su partido se ali con Unidad Nacional de Samuel Doria Medina en el ao 2014. Sin embargo, algo caracterstico durante los aos de gobierno de Evo Morales ha sido una lucha frontal contra la corrupcin, viniera sta desde las filas del oficialismo o desde la oposicin. Por tanto, argumentar persecuciones polticas para defenderse de la accin de presuntos casos de corrupcin, no muestra ms que la intencin de una buena parte de la oposicin para embarrar la cancha, tras haberse visto incapaz de ganar en las elecciones presidenciales al MAS en los ltimos 12 aos.

Considerando el intento de unin y la mencionada declaracin, podra decirse que la oposicin intenta construirse y legitimarse en torno a las siguientes estrategias: declararse en conjunto como los demcratas, sin importar la diversidad de posturas entre ellos; la defensa de la alternancia como elemento fundamental de la democracia o como un sinnimo de la misma, sosteniendo que la re postulacin de Morales es cosa juzgada, que ya fue decidida en el referndum de febrero de 2016 y que las cuatro vas planteadas seran inconstitucionales; la construccin de vicios en el ordenamiento institucional, para legitimar su posterior desconocimiento; el desprestigio de los Poderes del Estado y del Estado de derecho, vaticinando por ejemplo, que desconocern las actuaciones del Tribunal Electoral, instalando como condicin previa a cualquier eleccin un supuesto fraude electoral. Tales posicionamientos y estrategias no son en s mismas innovadoras, pero s parece novedosa la pretensin de unin de una oposicin sumamente heterognea, intentando superar enormes diferencias, sociales, culturales y regionales con el objetivo de derrotar a Evo Morales. No hay proyecto poltico, no hay proyecto econmico, no hay proyecto de pas. El nico motor es el cambio orientado a la reversin de procesos, hacia el pasado neoliberal, siguiendo en cierta medida las experiencias de Brasil y Argentina, y el intento fracasado de la segunda vuelta en Ecuador.

La oposicin y la red de intereses

Las mencionadas experiencias de Argentina y Brasil han demostrado tambin que la oposicin, las derechas, no operan de modo aislado. Algunas de las claves de sus xitos estn en sus vnculos con una red de poder que se extiende ms all de Amrica Latina, lazos que nunca deben ser menospreciados, menos an en escenarios de disputa electoral. En el caso de la oposicin boliviana, vale la pena rastrear estos vnculos a partir de su idea de democracia. Una de las fuentes de las que abrevan los grupos opositores al gobierno para definir democracia y libertad es la Freedom House, organizacin internacional financiada entre otros, por la National Endowment for Democracy (NED), la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) y el Departamento de Estado estadounidense [7]. Recordemos que no hace mucho Jorge Quiroga, ex presidente por ADN, partido del fallecido Hugo Banzer, entreg al actual Secretario General de la OEA, Luis Almagro, el premio Freedom , en nombre de esta organizacin [8]. En el evento (realizado unos das despus de que el gobierno venezolano ratificara su voluntad de salir de a OEA), Almagro dedic el premio a los polticos presos en Venezuela [9].

Otro ejemplo del vnculo de la oposicin con una red de intereses que trasciende lo local, son los eventos y publicaciones realizados por el Inter American Dialogue (IAD), think tank estadounidense dirigido por Michael Shifter [10] y uno de los principales bastiones del neoliberalismo. A finales de marzo, el IAD organiz un evento sobre Bolivia. Los expertos invitados fueron Ral Pearanda y Jos Manuel Ormachea. De Pearanda destaca su funcin como director ejecutivo del Grupo Andino de Libertades Informativas (GALI), organizacin financiada por la USAID y la NED [11], trayectoria que al menos hace dudar sobre la imparcialidad y neutralidad de su opinin. Con respecto a Ormachea, est vinculado a la Red Nacional de Participacin Poltica Juvenil en Bolivia, organismo que suele hacer actividades con la Fundacin Konrad Adenauer [12] (fundacin que fue denunciada por financiar organizaciones vinculadas a la poltica local) [13]y con referentes de la oposicin al gobierno, como Carlos Valverde. Esta Red que apuesta por las juventudes es una de las que apoya, desde el ao pasado, la aplicacin de la Carta Democrtica a Venezuela [14]. Adems, Ormachea colabora en medios como Los tiempos, escribiendo sin dilaciones contra el gobierno de Evo Morales. [15]

Durante el mencionado encuentro en el IAD, las exposiciones giraron en torno a la reeleccin de Evo Morales, confirmando la opinin de la oposicin boliviana acerca de que cualquier intento de forzar la reeleccin sera un atentado contra el orden democrtico establecido en Bolivia [16], a pesar de que las diferentes vas barajadas son completamente legales. Este tipo de afirmaciones contribuyen a consolidar la percepcin de que la oposicin carece de proyecto propio, ms all de buscar unificarse en torno a su enemigo comn identificado no solo con el gobierno de Morales, sino con el proceso de cambio.

No cabe duda de la legitimidad de la figura de Evo Morales como portador del cambio desde hace 11 aos, y que se erige como una (o nica) posibilidad de estabilidad ante grandes mayoras que le mantienen su confianza. Una argumentacin que no aleja a la estrategia reeleccionista de tensiones, pues permite flancos de ataque recurrentes desde las derechas sobre la necesaria rotacin de los gobernantes. Un mono-tema que, como hemos enunciado, no debera constituir el centro del debate en procesos que buscan desde un inicio ampliar los lmites de la democracia liberal procedimental, pero que a la vez resulta muy efectivo como eslogan de contra campaa, pues resulta ms fcil centrarse en la forma de la democracia (procedimientos y tecnocracia) que centrarse en su sustancia, indiscutiblemente atada a la cuestin de la justicia social.

 

Notas

[1] http://www.erbol.com.bo/noticia/politica/19052016/quintana_llama_anf_erbol_pagina_7_y_el_deber_cartel_de_la_mentira

[2] http://www.telesurtv.net/news/Masiva-marcha-en-Bolivia-para-rechazar-la-mentira-del-21F-20170221-0026.html

[3] http://www.eldeber.com.bo/bolivia/Civicos-dicen-No-a-la-tirania-y-El-Alto-marcha-por-el-21F-20170221-0018.html ; http://www.eldeber.com.bo/bolivia/La-violencia-y-el-festejo-marcaron-la-jornadanbspdivdel-21F-en-el-paisdiv-20170222-0004.html

[4] http://cnnespanol.cnn.com/2017/02/16/21f-dia-de-la-mentira-la-campana-que-promueve-la-reeleccion-de-evo-morales-como-presidente/; Consultar artculos 196 y 411 de la CEP http://www.harmonywithnatureun.org/content/documents/159Bolivia%20Consitucion.pdf

[5] Declaracin Conjunta en Defensa de la Democracia y la Justicia. Recuperado en https://carlosdmesa.com/2017/04/12/declaracion-conjunta-en-defensa-de-la-democracia-y-la-justicia/

[6] http://www.eldeber.com.bo/bolivia/Tuto-pide-a-Evo-seguir-el-ejemplo-de-Cartes20170418-0081.html

[7] https://freedomhouse.org/content/our-supporters

[8] http://www.erbol.com.bo/noticia/politica/28042017/almagro_recibe_premio_libertad_de_manos_de_tuto

[9] http://www.eluniversal.com/noticias/venezuela/almagro-dedica-premio-freedom-house-venezuela_650301

[10] http://www.celag.org/almagro-co-la-cruzada-contra-el-gobierno-venezolano-por-silvina-m-romano/

[11] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=183635

[12] http://www.paginasiete.bo/sociedad/2016/3/31/aplp-convoca-taller-acceso-informacion-91638.html

[13] http://www.erbol.com.bo/noticia/politica/24082016/quintana_denuncia_que_eeuu_y_alemania_financian_ortiz

[14] http://juventud.org.bo/perfil/red-nacional-de-participacion-politica-juvenil-bolivia-ppj/publicaciones

[15] http://www.lostiempos.com/autor/jose-manuel-ormachea

[16] http://www.thedialogue.org/resources/bolivias-road-ahead/


Artculo publicado en: http://www.celag.org/oposicion-boliviana-la-unidad-imposible/

Shirley Ampuero, Silvina Romano y Javier Caldern / Investigadores CELAG


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