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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2017

Trump y el negacionismo ambiental

Eduardo Lucita
Rebelin


La primera gira internacional de Donald Trump como presidente de los EEUU ha dejado como saldo la evidencia que la concepcin del lema Amrica Primero (First Amrica) permea todas las decisiones del nuevo presidente. As qued expuesto en Bruselas en la reunin de la OTAN y luego en Taormina (Sicilia) en la reunin del G7 (las principales potencias industriales del mundo, sin China ni Rusia).

All Donald Trump expuso sin eufemismos el escaso compromiso de su administracin por los asuntos globales: polticas migratorias (exige mayor dureza, como la que est aplicando en su pas); acuerdos comerciales (acusa a Alemania de prcticas desleales por el dficit de intercambio de unos 70.000 millones de dlares al ao); contribucin a la OTAN (atac a los pases miembros por no aportar el 2 por ciento de su PBI a gastos defensa para sostener la organizacin); lucha contra el cambio climtico (caracteriza que es una creacin de los cientficos que le sale muy caro a los EEUU).

Ha sido la denuncia del Acuerdo de Pars, decisin que agrega ms incertidumbre a un mundo ya incierto, la decisin que ms ha impactado en la comunidad internacional. Este acuerdo fue el resultado de la Conferencia de la Partes (COP21) realizada en diciembre 2015. Es considerado como el objetivo ms ambicioso de los proclamados en las anteriores cumbres solo porque tiene extensin planetaria, ya que fue firmado por ms de 195 pases y ratificado por 148. Sin embargo este nuevo protocolo que reemplaza al de Kioto debe entrar a regir recin en el 2020, como el anterior venci en 2012 quedaron 8 aos sin ningn compromiso. Un tiempo perdido cuando en realidad no hay tiempo que perder. El imperativo es eliminar los combustibles fsiles y alcanzar el 100 por cien de energas renovables para el 2050. No falta tanto.

En los acuerdos de Kioto cada pas deba reducir sus emisiones segn sus responsabilidades y recursos, en los de Pars esta diferenciacin no aparece. Por el contrario cada pas elev lo que estaba dispuesto a reducir sin tener en cuenta si la ponderacin final arrojaba el porcentual necesario de reduccin de las emisiones para lograr que el calentamiento global no supere los 2 C a fin de siglo. Adems los compromisos que present cada pas son voluntarios, no obligatorios.

Posteriormente la Secretara de la Cumbre inform que sumadas todas las contribuciones presentadas las emisiones excedan en un 35 por ciento los valores fijados para cumplir la meta propuesta. Puede comprenderse porqu el objetivo ms ambicioso no despert demasiadas esperanzas entre los especialistas.

Cabe preguntarse si el Acuerdo de Pars es tan limitado, si los compromisos de reduccin de emisiones de cada pas no son vinculantes ysu no cumplimiento no implica sancin alguna, porque razn Trump saca a EEUU de ese acuerdo, se retira del Fondo Verde para el Clima y desmantela un conjunto de medidas tomadas por la administracin Obama relacionadas con el acuerdo?

No se encuentra otra respuesta que su demagogia nacionalista y la adhesin de l y buena parte de su equipo al negacionismo climtico. Para ellos todo es una creacin de los cientficos, cuando no un cuento chino, que perjudica el desarrollo de la industria norteamericana y de los sectores mineros. Para Trump no se trata de un acuerdo sobre el clima sino de la ventaja econmica que otros pases consiguen a costa de los Estados Unidos, especialmente China. En su mirada los acuerdos llevan a la prdida de fuentes de trabajo, bloquean el desarrollo de la industria carbonfera limpia y las regulaciones le costaran muy caro a los EEUU.

No se puede negar que Trump ha sido fiel a su promesa de campaa. Le ha hablado a sus votantes conservadores de la Amrica profunda (a los trabajadores mineros, a los del acero y el hierro y a los habitantes de las ciudades del cinturn oxidado, desindustrializado) buscando recuperar parte de su imagen deteriorada por el Rusiagate y sus dificultades en el parlamente para hacer aprobar ciertas iniciativas. Tambin ha seguido la lnea histrica del partido republicano, recordar que George Bush en 2001 retir a EEUU del Protocolo de Kioto. No obstante ha propuesto renegociar o bien discutir un nuevo acuerdo ms beneficioso para EEUU.

Sin embargo el negacionismo no es compartido por el conjunto de las clases dominantes ni tampoco por muchas de las principales empresas norteamericanas (Exxon Mobil, Google, Microsoft). Diversos Estados (Nueva York, California, Washington entre otros), ms de 50 ciudades y 83 alcaldes desafiaron la decisin presidencial y han decidido continuar la lucha contra el calentamiento global y fortalecer el uso de energas renovables.

Cambiar el sistema

De acuerdo con el especialista belga Daniel Tanuro la crtica al negacionismo de Trump y su gobierno no puede llevar a embellecer el Acuerdo de Pars -que tiene serias limitaciones y no resuelve la cuestin de fondo- tampoco a aceptar una renegociacin concesiva para que EEUU se quede en el acuerdo, menos an a despertar esperanzas en la posible alianza de la UE y China.

E l cambio climtico es ya una realidad inocultable y no queda ms tiempo. El aumento en la temperatura promedio de la superficie terrestre ha alcanzado niveles sin precedentes y este aumento est fuertemente relacionado con otro: el incremento de carbono en la atmsfera, bajo la forma de gas carbnico y gas metano, cuya importancia en el efecto invernadero est cientficamente comprobada. Los informes dan cuenta que en el Siglo XX la temperatura promedio de la superficie de la tierra aument 0,6 grados centgrados, el nivel del mar subi entre diez y veinte centmetros y los glaciares muestran un pronunciado retroceso. 

Para los cientficos el fenmeno que estamos atravesando es un cambio estructural provocado por un fuerte desequilibrio global del sistema climtico. Pero ya el tiempo de las alertas y de los informes ha concluido se trata de buscar soluciones de fondo cuando e l calentamiento global encierra serios riesgos civilizatorios. E l problema radica en el modelo industrial, en el agro negocio, en la exacerbacin del consumo, en el tipo de transporte, en el consumo irracional de la energa... 

E l sistema del capital no puede reducir la produccin material global y al mismo tiempo producir ms para atender las necesidades humanas insatisfechas. Es una incapacidad estructural que radica en la razn misma del sistema. Si no se acaba con el capitalismo ser difcil salvar al planeta y a quienes habitamos en l.

Se trata de encontrar una frmula que contemple los legtimos derechos al desarrollo humano con un sistema productivo basado exclusivamente en energas renovables. Es lo que se conoce bajo el nuevo concepto de eco socialismo. Expresin concentrada del combate comn contra la explotacin del trabajo humano y contra la destruccin de los recursos naturales por el capitalismo

Eduardo Lucita. Integrante del colectivo EDI Economistas de Izquierda.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 



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