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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2017

Entrevista a Joaqun Miras Albarrn sobre Praxis poltica y Estado republicano. Crtica del republicanismo liberal
La autoconsciencia no es privilegio de los aristoi, es universal en el ser humano

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en anteriores conversaciones aqu publicadas, Joaqun Miras Albarrn es miembro-fundador de Espai Marx y autor de Repensar la poltica y Praxis poltica y estado republicano.

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Nos habamos quedado en este punto. Te cito: "La libertad es propiedad ontolgica, a la vez, inherente a la actividad y consecuencia de la actividad, y esta actividad es comunitaria". Pero, si es as, no puede restringirse o anularse esa libertad si la comunidad se rige, involuntariamente si quieres, por imposicin de una minora, de un sistema poltico autoritario? 

Si una minora impone su voluntad a los dems, sea cual sea la concepcin poltica que adoptemos, ser accin represiva. La definicin que yo aduzco simplemente seala que la libertad no depende de las leyes solo, sino del ethos, porque el ser humano, su vivir, la parte fundamental del mismo, que abarca la totalidad de la vida cotidiana y el trabajo, etc. es producida, y reproducida por el ethos. Con esto, por el contrario, podemos percatarnos ms y mejor de cules son las formas mediante las que se ejerce la liquidacin de la libertad de los individuos, pues podemos entonces analizar cmo se nos construye un vivir en comn y un saber vivir que se nos impone sin permitirnos intervenir en su elaboracin. Y podemos ver cmo se nos niega la libertad desde el ethos cuando se afirma que somos libres porque la ley no nos coacciona. Pero, en el mundo actual el ethos, nuestra forma de vida, es construido por la minora capitalista, por la produccin par el consumo. Esta es la ventaja que nos proporciona esta otra concepcin del mundo: que sabe ver que la libertad es asunto ontolgico, y cultural, y esto nos arma mejor para saber luchar contra la tirana, nos permite comprender que lo de sentirnos libres porque, individualmente, la ley no nos impone un vivir cosa que est muy bien- es falso. Esa otra interpretacin liberal es una interpretacin enajenada, una enajenacin, porque sentimos como realidad ajena, como entidad natural, ese saber vivir, que generamos a partir de la actividad de todos. Como percibimos que no obedece a nuestra voluntad obedece a las decisiones voluntarias adoptadas por los capitalistas con el fin de hacer crecer su capital- lo consideramos natural. Sin embargo, es lo que determina, lo que impone, nuestro modo de vivir, de desear, nuestra antropologa subjetiva.

Dices que todas las corrientes republicanas estn de acuerdo en dar al individuo lo que le toca. Y cmo sabemos lo que le toca? ? Quin o quienes lo calculan? Con qu criterios? 

Ah es donde entrara el debate res publicano. Pero solo las corrientes republicanas se plantean la reflexin sobre lo que la comunidad debe dar a cada individuo, porque para ello hay que aceptar previamente que lo producido es creacin en comn, que el ser humano es ser cvico social zoon politikon-. Para el liberalismo, para el individualismo antropolgico, este debate no tiene sentido. O se inventan una coda o eplogo forzado a su discurso, como respuesta polmica, y cuentan que vicios privados, virtudes pblicas, y que cuanto ms egostamente propietarista sea cada individuo y ms y mejor vele exclusivamente por lo suyo, ms beneficioso ser para los dems, etctera. Dentro del res publicanismo, todo l comunitarista donde el trmino significa lo que significa y no lo que el liberalismo dice que significa-, la democracia propona la igualdad como proporcin adecuada, las republicanismos no democrticos, los aristocrticos, proponan el acceso desigual a los bienes producidos por la comunidad, e inventaban recursos anti democrticos ellos, y tambin los liberales- para evitar que la mayora pudiese adoptar la resolucin de imponer la igualdad: medidas contramayoritarias, con esta expresin cnico canalla se denomina a estas medidas que imponen la desigualdad social.

Por cierto, que para el liberalismo, comunitarismo es totalitarismo, y medidas contramayoritarias es la libertad. Pues, nada: que actualmente vivimos en el mundo libre de las ms radicales medidas contramayoritarias, una orga de libertad; no s cmo los parados, los que pierden su vivienda, los que no son atendidos en los centros mdicos saturados, quienes no pueden estudiar por carecer de la posibilidad de pagar la matrcula, no lo entienden y resultan tan desagradecidos.

Vuelvo a citarte: "Todo pensamiento humano se fundamenta en una interpretacin o concepcin del mundo dentro de la cual posee lugar privilegiado la concepcin de la ontologa del ser humano". Po qu esa prioridad? Por qu resulta imprescindible conocer la hiptesis onto antropolgica que lo inspira? 

La interpretacin de lo que constituya la antropologa humana, de lo que somos, condiciona nuestra forma de hacer, de actuar sobre nosotros mismos y sobre los dems y con los dems. Por supuesto, la praxis va siempre por delante de la experiencia de nuestro hacer, y de nuestro eventual nuevo hacer. Esa experiencia es la que se constituye en el objeto de auto reflexin, de reflexin o de saber segundo que se denomina filosofa. Pero la elaboracin filosfica nos gobierna en nuestra orientacin prxica. No tener elaborada conscientemente nuestra filosofa, o estar influido, a la par, por otras, incluso tener en la mente mezclas contradictorias de filosofas, condiciona nuestra praxis, la bloquea en un sentido, la impulsa en otro. Somos seres conscientes y el pensar orienta el hacer. Si pienso que el comportamiento humano mayoritario en una sociedad no me gusta pero es natural, innato, esto condiciona, limita mi comportamiento ante las injusticias: siempre habr pobres y ricos, el pez chico se come al grande, etctera.

En cambio, si nosotros somos capaces de concebir que el ser humano es un ser social que vive en comunidad gracias a la praxis comn que se genera intersubjetivamente y que es la que produce la cultura material de vida y los recursos u objetivaciones materiales, a la par que genera la nueva subjetividad y su antropologa. Si somos capaces de hacernos una idea de la totalidad de lo que somos, y que est constituida por el elemento social y sus relaciones sociales de poder, el elemento del ethos o saber hacer-saber vivir, y el elemento de la subjetividad individual, los tres orgnicamente relacionados entre s, no cometeremos errores muy graves a la hora de pensar qu hacer, cmo organizar la sociedad. Evitaremos, por ejemplo, el error utilitario, utilitarista, de pensar que el mundo no es sino individualidad cuyo innato deseo y cuya innata capacidad de producir y apropiarse es lo nico existente. El error legislativista que ya percibe que los individuos son seres en sociedad, pero que trata de resolver los problemas solo mediante la ley, porque no sabe comprender qu elementos componen lo social: que la sociedad est constituida por una comunidad social activa, que genera un ethos, mediante cuya puesta en obra crea el mundo objetivo y, a la par, nuestra antropologa subjetiva. Y esto induce a pensar lo social y las alternativas, la intervencin sobre lo social como creacin de un nuevo orden, de un nuevo ethos, de unas nuevas relaciones sociales, y no como sola y simple creacin de leyes y de la administracin gubernativa. El error del parcialismo tico, de quien puede llegar a comprender por experiencia que el vivir se fundamenta en un ethos, pero solo comprende y afirma aquella parte del ethos que lo constituye y afecta a l, su particularismo, frente a las partes de ethos que afectan y determinan las vidas de los demso que no comprende que si el ethos existente lesiona la individualidad de sujetos que coparticipan de nuestra comunidad social, debemos poder Reconocer sus necesidades, y debemos reelaborar ese mundo tico entre todos, creando para ello instancias que posibiliten la deliberacin sobre el ethos y la capacidad de accin creativa voluntaria, en comn, de nuevo ethos, de forma que sus necesidades antropolgicas sean tenidas en cuenta, etctera pero sobre todo esto versan, precisamente, los captulos cinco, seis, siete y ocho de la Fenomenologa del Espritu, de Hegel-. Por tanto, si no tenemos claridad intelectual sobre lo que somos, intervendremos polticamente en nuestra sociedad de forma errnea, no comprenderemos cules son las causas de nuestras desgracias ni los medios potenciales para crearles alternativas de vida.

Hablas del marxismo a cuya filosofar pertenece este texto. Me voy un poco de tema pero te pregunto: qu es entonces para ti el marxismo hoy, a principios del siglo XXI? Qu de singular o especfico tiene ese filosofar al que t asocias a la prctica filosfica aristotlica y hegeliana? 

Todo filosofar ha sido saber segundo elaborado a partir de la experiencia de vida para reflexionar y darse razn del vivir y del mundo que lo genera. Todo filosofar es saber de la experiencia de la consciencia, saber reflexivo a partir de esa experiencia prxica de vida, que es histrica.

En los filosofares histricos ha habido mayor o menor consciencia experiencial de que esos mundos dependan de nuestro hacer y que nuestro hacer era comn, social, deliberado por nosotros, no individual. Los ha habido, desde luego, que han elaborado concepciones filosficas en las que la actividad humana era concebida como determinada biolgicamente, innatamente. Y otros que han elaborado la nocin opuesta, que el ser humano es un zoon politikon prxico.

El filosofar que surge con Aristteles interpreta que el ser humano es un ser social, prioridad ontolgica de la comunidad sobre el individuo Poltica-. Y que el mundo humano existe por la actividad de los individuos organizados de esa comunidad: praxis y poiesis. Una actividad que elabora el saber hacer que aplica, el ethos tica Nicomquea, Eudemia, Magna tica -, y que todo ello es lo que posibilita el buen vivir, la vida buena o E zen de cada individuo, que dentro de esa comunidad prxica de vida, adquiere libertad, y puede deliberar y decidir cmo vivir, siempre que esto lleve inherentemente la participacin en la praxis social, en la poltica, etc. Aristteles propone un modo de buena vida, el Escipin de Cicern en el dilogo titulado De Republica, propone otra, etc.

Los filosofares se fundamentan siempre, estn siempre relacionados con la experiencia de vida que el mundo existente genera en el autor y por tanto, estn relacionados con la experiencia concreta de la parte del mundo que le ha tocado en suerte vivir a cada ser humano, ser rico, ser ms rico, ser pobre, la parte de sociedad que l constituye como resultado de las relaciones sociales que la organizan, de las correlaciones de fuerza. Esa experiencia de vida histricamente determinada es el fundamento de la reflexin que genera la filosofa, la reflexin filosfica sobre la propia experiencia, que todo ser humano genera. Esto, por supuesto, incluye las concepciones del mundo elaboradas dentro de la religin. Una religin no es sino un filosofar elaborado desde el que se concluye se conclua- cmo vivir, y que interviene intervena- en la creacin de un vivir, un ethos; un filosofar cuya concepcin del mundo cuya weltanschauung elaborada- se hace dependiente, se justifica heteronoma- como voluntad de un ser trascendente que impone un vivir, y un hacer, porque determina lo que es el bien y el mal. Por tanto, los pobres tambin tenan, instancias de elaboracin de experiencia de vida, y filosofas. Todo hombre es filsofo, deca Gramsci, y es as. La autoconsciencia no es privilegio de los aristoi, es universal en el ser humano.

Permteme interrumpirte aqu. Nos quedamos en esto, que est muy bien aunque pueda parecer una obviedad: La autoconsciencia no es privilegio de los aristoi, es universal en el ser humano. 

Prosigo con la Revolucin francesa.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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