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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2017

El elefante y la cola del ratn

Joan Caete Bayle
Dcima Avenida 2.0


En plena segunda Intifada, el embajador de Espaa en Tel-Aviv invit a los corresponsales de la prensa espaola a comer en su residencia. El diplomtico acababa de llegar, y una invitacin de este tipo es un formalismo habitual. Avanzada la comida, los periodistas nos enfrascamos en una discusin sobre si el muro que entonces Israel construa en Cisjordania deba llamarse muro o valla. A lo largo de su trazado, la barrera combina trayectos en los que toma la forma de un gran muro de ocho metros de alto (ms alto de lo que fue el muro de Berln) y otros en los que es una gran valla electrificada con una amplia zona de seguridad a ambos lados. Llamar muro a la barrera, que es como la llaman los palestinos, supone considerarla ilegal y criticar su construccin del lado palestino de la Lnea Verde, la expropiacin de tierras palestinas que acarre y los movimientos estratgicos unilaterales en trminos de fronteras y asentamientos que implica. Llamarla valla, que es como la califica Israel, equivale a justificar su construccin por motivos de seguridad y dotarla por tanto de legitimidad e incluso de legalidad bajo el argumento de la defensa propia. En esa comida, los corresponsales espaoles coincidimos en llamar muro a la barrera. Los corresponsales israeles castellanoparlantes, muchos de origen latinoamericano, formaban el bando de la valla. La conversacin, una discusin en realidad, fue poco edificante, el embajador nos observaba estupefacto.

En ninguna parte las palabras son inocentes, implican una eleccin, una mirada, un hecho que se exacerba all donde hay conflictos enconados, como es el caso de Israel y los territorios palestinos ocupados. All, las palabras no tienen por qu significar lo mismo para todo el mundo, muchas palabras estn desnaturalizadas y no significan lo que dice el diccionario sino otra cosa, en ocasiones algo diametralmente opuesto. Las palabras all son armas arrojadizas y coartada, trinchera y tambin maquillaje de una realidad muy fea. Paz es un ejemplo perfecto. En el 2013, el International Press Institute (IPI) public en su web Use With Care: A Reporters Glossary of Loaded Language in the Israeli-Palestinian Conflict, un voluntarioso intento de elaborar un glosario imparcial del conflicto para corresponsales elaborado por seis periodistas israeles y palestinos cuyos nombres se mantuvieron en el anonimato. En su introduccin, los editores del International Press Institute escriban: Las palabras son ms de lo que parecen; pueden poseer ms de un significado o tener una connotacin escondida, la cual puede cambiar a lo largo del tiempo y por las circunstancias () Para nuestro propsito, es necesario examinar el significado de una palabra o una expresin en el contexto del conflicto, donde puede tener diferentes connotaciones y significados dependiendo de a quin se pregunta (). Palabras que son consideradas una incitacin a la violencia en Israel seran consideradas patriticas en el lado palestino, y viceversa. Como suele ser el caso en regiones activamente conflictivas, el terrorista de una sociedad es el luchador por la libertad de la otra.

Ni muro ni valla, barrera

Sobre la discusin entre muro y valla que mantuvimos los corresponsales de la prensa espaola en la residencia de aquel embajador espaol recin llegado a Tel-Aviv, e l glosario del International Press Institute dice:

Los trminos muro de de seguridad o valla de seguridad se refieren a la barrera fsica que Israel comenz a construir durante la segunda Intifada, en lo que dijo que era un respuesta a los atentados suicidas. Gran parte de la barrera consiste en una valla rodeada por una amplia zona de exclusin, mientras que, oficialmente, un 10% diez consiste en un muro de hormign de ocho metros de alto. En la defensa de su construccin, Israel seala que el nmero de ataques violentos contra la poblacin civil se ha reducido en gran medida desde la construccin del muro. Por tanto, los nombres que usa Israel incluyen Muro de Seguridad y Valla de Seguridad.

Hay una visin palestina que encuentra estos trminos ofensivos porque dan a entender que todos los palestinos en Cisjordania son una fuente potencial de suicidas o de otros ataques violentos. En su opinin, la barrera evita la libertad de movimiento, ya que se aparta de la Lnea Verde para abarcar una serie de asentamientos, por lo que se anexiona efectivamente zonas palestinas en Israel, significados que no creen que se transmiten con los trminos muro de seguridad y valla de seguridad. Por lo tanto, hay palestinos y medios de comunicacin palestinos que hablan de Muro de Anexin, Muro de Segregacin o incluso Muro del Apartheid.

Por otro lado, hay israeles que encuentran estos trminos ofensivos, primero debido a la comparacin de las polticas de segregacin racista de Sudfrica antes de 1994, y tambin porque implican que la motivacin para la construccin de la barrera era territorial, racial y tnica en lugar de una legtima preocupacin de seguridad ante los atentados suicidas.

Ante la enorme susceptibilidad que genera el tema, el periodista debe usar un trmino imparcial que no levante protestas en ninguna de las dos partes del conflicto, argumenta el International Press Institute, que recomienda el uso del trmino barrera de separacin. La imparcialidad, sin duda, es uno de los objetivos supremos del periodista, del periodismo. La RAE define imparcialidad como Falta de designio anticipado o prevencin a favor o en contra de alguien o algo, que permite juzgar o proceder con rectitud. El periodista suele llegar a Jerusaln con la noble intencin de ser imparcial en un conflicto que, visto desde fuera, se le antoja endemoniado, irresoluble, complicadsimo, repleto de trampas que tienen como objetivo engaarlo, contaminarlo, deslizarlo por la senda de la parcialidad, obligarlo a tomar partido, traicionando as los principios de su profesin. Un conflicto en el que dos pueblos que tienen el mismo derecho sobre la misma tierra no se ponen de acuerdo para lograr la paz y se hacen dao el uno al otro por igual. Un conflicto sobre el cual hay que informar con imparcialidad, ecuanimidad (Imparcialidad de juicio) y mantenindose neutral (Que no participa de ninguna de las opciones del conflicto). Porque es fiel a estos objetivos, en nombre de esta imparcialidad, ecuanimidad y neutralidad el International Press Institute propone el trmino barrera de separacin. Desde este punto de vista, el hecho de que una parte del conflicto hable de valla de Seguridad y la otra, de muro del Apartheid refuerza la creencia de que barrera de separacin es la eleccin correcta; que los dos bandos no estn de acuerdo, que el periodista irrite por igual a ambos contendientes es la mejor indicacin de que el corresponsal va por el buen camino de la imparcialidad, la ecuanimidad y la neutralidad.

Ir y ver

Llevado a la esencia, el oficio de periodista suele resumirse en: Ir, Ver y, despus, Explicar. Yo lo amplo a Ir, Ver, Leer, Entender, Preguntar, Escuchar, Informarse y Formarse para, despus, Explicar. En el caso de lo que el International Press Institute propone llamar Barrera de Separacin, Ir implica recorrer el trazado. Ver supone comprobar por dnde va el trazado. Preguntar es inquirir por qu el trazado es ese y no otro, y qu efectos tiene. Escuchar es atender a lo que los afectados por el trazado y sus responsables tienen que decir. Entender es comprender por qu y qu efectos tiene que el trazado sea ese y no otro. Formarse es conocer la historia de la frontera entre Israel y Cisjordania, la Lnea Verde, y qu dice la legalidad internacional al respecto. Informarse es saber qu argumentos usan quienes defienden el muro y quienes lo atacan.

En el caso de la Barrera de Separacin, si el periodista iba, vea, lea, entenda, preguntaba, escuchaba, se informaba y se formaba, averiguaba que el trazado se adentra en el lado palestino de la Lnea Verde, que la barrera de separacin lo que separa sobre todo es palestinos de palestinos, y no palestinos de israeles que, en principio, debera ser la forma de evitar la entrada de palestinos en territorio israel y evitar as atentados suicidas; saba que a causa del trazado por territorio ocupado se generaron graves perjuicios econmicos y de toda ndole en civiles palestinos, que perdieron tierras, casas y vieron gravemente afectada su capacidad de movimiento; que el trazado inclua dentro del lado israel del muro a asentamientos de Cisjordania, que son ilegales segn el derecho internacional; que la construccin del muro marcaba de facto una frontera entre Israel y Cisjordania de forma unilateral que inclua dentro de Israel a las colonias levantadas en territorio ocupado; que para garantizar el acceso desde Israel a los asentamientos situados en el lado palestino del muro se estableci un sistema de carreteras y transporte prohibido a los palestinos, slo para israeles, lo cual es discriminatorio ya que segrega a la poblacin; que en Jerusaln, el muro separa barrios rabes de la ciudad de otros barrios rabes, lo cual, acompaado por un sistema burocrtico de permisos, implica un transfer de poblacin ya que miles de personas se vieron de repente, sin haberse movido, fuera de los lmites de Jerusaln y por tanto dejaron de ser jerosolimitanos, lo cual es ilegal segn la legislacin internacional y vulnera los derechos de gente arraigada a la ciudad durante generaciones; que si el muro se hubiese construido del lado israel de la Lnea Verde, separando palestinos de israeles, nada de los efectos reseados hubieran sucedido e igualmente la barrera se interpondra entre los centros de poblacin en Israel y los palestinos que tuvieran intencin de cometer atentados.

Si el periodista iba, vea, lea, entenda, preguntaba, escuchaba, se informaba y se formaba averiguaba tambin que en el 2003 el Consejo de Seguridad de la ONU aprob una resolucin, que Estados Unidos vet, en la que se declaraba la barrera ilegal all donde se desviaba de la Lnea Verde, que es prcticamente todo su trazado. En el texto, se utilizaba la palabra muro. En el 2004, la Corte Internacional de Justicia emiti una opinin consultiva a instancias de la Asamblea General de la ONU en la que declaraba al muro ilegal y contrario a la Cuarta Convencin de Ginebra. En la pgina 32 de su opinin consultiva (que puede consultarse en la web del tribunal, http://www.icj-cij.org/) los jueces escribieron: El muro en cuestin es una compleja construccin, as que el trmino [muro] no puede ser entendido en un sentido simplemente fsico. Sin embargo, los otros trminos usados, ya sea por Israel (valla) o por el Secretario General [de la ONU] (barrera) no son ms precisos si se entienden en el sentido fsico. En esta Opinin, la Corte ha elegido usar la terminologa empleada por la Asamblea General. Es decir, muro.

Falsa neutralidad

Si de lo que hablamos es de imparcialidad (Falta de designio anticipado o prevencin a favor o en contra de alguien o algo, que permite juzgar o proceder con rectitud), ecuanimidad (Imparcialidad de juicio) y de mantenerse neutral (Que no participa de ninguna de las opciones del conflicto), al muro, periodsticamente hablando, slo se le puede llamar muro. Llamarlo valla es parcial y no es ecunime ni neutral, puesto que supone asumir la posicin de una de las partes, en este caso, Israel. Llamarlo barrera de separacin es asumir una imparcialidad, ecuanimidad y neutralidad falsas, puesto que es usar el sinnimo, un eufemismo en realidad, para evitar llamarlo por su nombre. Es tambin, por tanto, una rendicin de la profesin del periodista, cuyo objetivo no es satisfacer o irritar por igual a las dos partes de un conflicto, sino informar a la opinin pblica de lo que sucede en ese conflicto, quin agrede a quin, quin es el fuerte, quin es el dbil, cules son las razones del conflicto y diferenciarlas de las razones de los contendientes. Llamarlo muro es el resultado de Ir, Ver, Leer, Entender, Preguntar, Escuchar, Informarse y Formarse para, despus, Explicar. El problema, al menos para el International Press Institute, es que as es tambin como lo llaman los palestinos.

De hecho, es una constante de este conflicto que las palabras que usan los palestinos suelen ser las correctas para describir lo que sucede. Dado que Israel usa otras palabras con las que disea su propia realidad (hay centenares de ejemplos, desde asesinatos selectivos para referirse a los bombardeos de objetivos polticos o militares en zonas pobladas hasta los barrios del este de Jerusaln para hablar de los asentamientos levantados en la zona rabe de la ciudad y, por tanto, en territorio ocupado), utilizar las palabras correctas convierte a quien lo hace en propalestino, que es la etiqueta de la que el International Press Institute quiere huir, aunque sea a costa de traicionar los principios del oficio de periodista que dice defender. La dinmica es muy simple y muy eficaz. Si Israel llama a los asentamientos de Jerusaln barrios, y los palestinos los llaman asentamientos ilegales en territorio ocupado de Jerusaln, la lgica de la imparcialidad, ecuanimidad y neutralidad falsas convierte a estas dos expresiones en las dos radicalidades del conflicto. Urge, por tanto, encontrar un punto medio no contaminado ni por unos ni por los otros, otra manera de referirse a los asentamientos ilegales en territorio ocupado de Jerusaln que no sea los asentamientos ilegales en territorio ocupado de Jerusaln. Por ejemplo, centros de poblacin israel en Jerusaln Este. O los lmites orientales del Gran Jerusaln. Que en realidad sean asentamientos ilegales en territorio ocupado de Jerusaln no importa, lo importante no es que el periodista use las palabras precisas para informar de manera correcta, sino que use las palabras que satisfagan o molesten por igual a las dos partes del conflicto. La dinmica es tan perversa que llega al punto de que Israel y muchos falsos imparciales consideran propalestino a quien usa palabras como derechos humanos o legalidad internacional y acusan de parcialidad a los periodistas que declaran que su trabajo, su mirada, en Israel y los territorios ocupados palestinos se enmarca dentro de los derechos humanos y la legalidad internacional. De hecho, llamar muro al muro es, a juicio de Israel y de quienes caen en la falsa imparcialidad, propalestino, lo cual convierte a la Corte Internacional de Justicia en propalestina y, por extensin, a la ONU. No debera resultar extrao, ya que menospreciar el sistema de gobernanza mundial representado por la ONU, tildarlo de parcial, anti-israel, propalestino o directamente antisemita es un clsico de la poltica exterior de Israel. Las palabras, tanto cuando se usan de forma correcta como cuando se hace de forma torticera, nunca son inocentes, sino que obedecen a una lgica, a una mirada, a un discurso, a una ideologa.

Periodismo con adjetivos

Hace tiempo que el periodismo sucumbi y se dej etiquetar: periodismo comprometido, periodismo humano, periodismo crtico Aceptar adjetivos de este tipo supone al mismo tiempo una redundancia y una rendicin, ya que en la palabra periodismo ya se incluyen estas ideas. Etiquetar el periodismo implica que el periodismo a secas se queda en manos de quienes no son crticos o humanos. Implica, por tanto, una rendicin. Llamar muro al muro no es un ejercicio de propalestinismo, como tampoco lo es de periodismo comprometido con ninguna causa, o de periodismo humano, o de periodismo crtico. Es el resultado de Ir, Ver, Leer, Entender, Preguntar, Escuchar, Informarse y Formarse. Llamar valla al muro no es periodismo, es otra cosa. Llamar barrera de separacin al muro, o usar frmulas como lo que los palestinos llaman muro y lo que los israeles llaman valla tambin es otra cosa. A m no me gusta entregar a esa otra cosa el sustantivo periodismo y quedarme yo con los adjetivos.

Hay una famosa cita de Desmond Tutu, repetida hasta la saciedad, que dice: Si eres neutral en situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresor. Es menos conocido cmo sigue la frase: Si un elefante tiene su pata encima de la cola del ratn y t dices que eres neutral, el ratn no apreciar tu neutralidad. Como periodista, que el ratn aprecie o no lo que diga no creo que importe demasiado; lo que s importa es denunciar con todas las palabras adecuadas que el elefante tiene la pata encima de la cola del ratn, esa es la funcin, la razn de ser y la naturaleza misma del periodismo a secas.


Fuente original: https://decimaavenida.wordpress.com/2017/06/11/el-elefante-y-la-cola-del-raton/



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