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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2017

Espaa 1936 y Venezuela 2017: golpes de Estado y confabulacin fascista

J. . Tllez Villaln
Cubarte


Es conocida la manipulacin por las oligarquas del concepto de democracia y su confabulacin internacional para ejercer hasta lmites dictatoriales- la dominacin poltica y mutilar, con ello, los derechos econmicos, sociales y culturales de la inmensa mayora.

La actual campaa de la derecha global contra el pueblo venezolano, con la OEA y Luis Almagro como punta de lanza, tiene un antecedente bastante ilustrativo en el golpe de Estado de julio de 1936 contra la II Repblica espaola. Este suceso dio inicio a una Guerra Civil que ensangrent a Espaa y desemboc -luego de una heroica resistencia- en una larga y cruel dictadura, con una historia de degradacin y asesinato en masa [1].

Contra ciertos mitos que an perduran, aquel fue un golpe militar encabezado por los generales Francisco Franco, Emilio Mola y Jos Sanjurjo, en contubernio con otros poderes oligrquicos, nacionales y extranjeros. Das antes, el general Emilio Mola haba firmado una instruccin confidencial bajo el seudnimo El Director, en la que llamaba al golpe: Las circunstancias gravsimas que atraviesa la nacin, debido a un pacto electoral que ha tenido como consecuencia inmediata que el Gobierno sea hecho prisionero de las organizaciones revolucionarias, llevan fatalmente a Espaa a una situacin catica, que no existe otro medio de evitar que mediante una accin violenta [] se tendr en cuenta que la accin ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo [2].

El equivalente espaol al 16D venezolano, fue el 16F de 1936, solo que, en signo contrario, una derrota electoral de la oligarqua. Ante la cual, el partido hegemnico de la derecha durante la II Repblica, la falangista Confederacin Espaola de Derechas Autnomas (CEDA) -la MUD de aquella Espaa-, los grupos monarquizantes y el alto clero catlico desencadenaron un plan golpista para frenar los proyectos populares del Frente Popular - una coalicin de partidos de izquierdas- y abolir la Constitucin republicana de 1931.

Para lograr su propsito -como lo describi Ral Roa en su artculo Pablo de la Torriente Brau y la Revolucin Espaola [3]-, la derecha desata sobre el gobierno legtimo un diluvio de injurias y de falsas acusaciones, capaces de suscitar en torno suyo una atmsfera de inquietud y de confusin. Al unsono, desde sus escaos parlamentarios, Gil-Robles y Calvo Sotelo- los Ramos Allup y Julio Borges de ayer-, arremetieron contra el gabinete de Cseres Quiroga, imputndole estar al servicio de intereses extraos, mientras la prensa derechista-verdadero surtidor de inmundicias- iniciaba, por su parte, un ataque refinado y sistemtico contra el prestigio y esencia de las instituciones republicanas, intentando infiltrar en la opinin neutral del pas la creencia de que por el camino de la democracia y del Frente Popular se iba, Inexorablemente, a la anarqua y a la barbarie.

Esta repugnante campaa afirma Roa- era la etapa previa del movimiento sedicioso, estudiado y aprobado, dos meses antes del triunfo electoral de las izquierdas, por Sanjurio y los agentes de Hitler y de Mussolini. La agitacin atizada ya sin embozo por los cnsules italianos y las oficinas comerciales nazis-adquiri un ritmo aciclonado. Los atentados y masacres de obreros, ejecutados por falangistas y pistoleros a sueldo se multiplicaban por das. Ante las embestidas y provocaciones de la derecha, el gobierno legtimo de Cseres Quiroga se determin a asumir una actitud enrgica y a cortar el ascenso de la marejada fascista. El pueblo, olfateando la inminencia del golpe de Estado, se lanz a la calle. El 18 de julio fue la respuesta de la reaccin a esa defensa popular.

De aquella primera intentona de la anti-Espaa contra la Espaa vital, sali victorioso el pueblo. Los generales traidores y sus amos extranjeros, haban olvidado -al decir de Roa- que el pueblo exista, que estaba presto a defender, a precio de vida, las libertades populares y las esencias ms puras y progresistas de la cultura y de la personalidad histrica de Espaa. As ignora hoy la reaccin al heroico pueblo de Bolvar.

El Generalsimo -como tambin se practica por la derecha de hoy-, recurri a la retrica de una supuesta defensa de la democracia, la libertad y contra el peligro del comunismo. As, en su Manifiesto de las Palmas expres: "La Constitucin, por todos suspendida y vulnerada, sufre un eclipse total; ni igualdad ante la Ley, ni libertad aherrojada por la tirana".

Se urdi un autoproclamado movimiento nacionalista, pero respaldado por el fascismo internacional. El mismsimo rey Alfonso XIII, exiliado en Italia, pidi apoyo a Mussolini para un eventual golpe de Estado y restaurar la Monarqua. Adems, se ha demostrado la financiacin de la derecha falangista por parte de Navarra, Portugal, Alemania y de diferentes empresas y bancos extranjeros.

Los verdaderos objetivos del golpe y no el peligro rojo o el peligro comunista -como no lo es hoy en Venezuela el peligro cubano-, eran frenar las reformas progresistas y democrticas, diseadas en los primeros aos de la II Repblica. Entindase, la reforma agraria, los estatutos de autonoma, la reforma militar y una poltica cultural que favoreca al pueblo. Era una explosin de barbarie contra los intentos republicanos de civilizar a los de abajo.

Como lo describa la seccin espaola de la Alianza de Intelectuales Antifascistas para la Defensa de la Cultura (AIDC) en su manifiesto del 30 de julio de 1936: Este levantamiento criminal de militarismo, clericalismo y aristocratismo de casta contra la Repblica democrtica, contra el pueblo, representado por su Gobierno del Frente Popular, ha encontrado en los procedimientos fascistas la novedad de fortalecer todos aquellos elementos mortales de nuestra historia.... [4]

Ante esta arremetida fascista y al llamado de la AIDC espaola, respondieron consecuentemente los intelectuales revolucionarios, pacifistas y antifascistas de todo el mundo; plenamente conscientes de lo que estaba en juego en tierras ibricas.

El intelectual francs Andr Malraux escribi en aquellos das que las grandes maniobras ensangrentadas del mundo haban comenzado en Espaa, el cientfico alemn Albert Einstein vea como nica razn para mantener la esperanza la lucha heroica del pueblo espaol por su libertad y su democracia y el tambin alemn Gstav Regler lleg a decir que en Espaa no escribimos Historia, la hacemos.

Desde los primeros aos de la dcada del 30, los intelectuales haban desplegado una serie de encuentros y haban creado organismos a favor de la paz y en repudio al fascismo. Entre estas iniciativas antifascistas impulsadas por la intelectualidad de izquierda se destaca el Movimiento Amsterdam-Pleyel, concretado por iniciativa de Romain Rolland y Henri Barbusse, en cuyas reuniones se denunciaron las secuelas de la Primera Guerra Mundial y los intelectuales se comprometieron activamente con la defensa de la paz. En Italia, Benedetto Croce y otras figuras eminentes de la inteligencia subscribieron la Protesta de los intelectuales italianos contra el fascismo y los seudointelectuales a sus plantas. Nuestra fe no es una excogitacin artificiosa y abstracta (), es la posesin de un tradicin, convertida en disposicin del sentimiento, en conformacin mental y moral -declaraban [5].

Rolland y Barbusse organizaron en agosto de 1932 el Congreso Internacional contra la Guerra y el Fascismo, que se reuni en msterdam con el fin explcito de frenar la amenaza de Japn contra la URSS. Rolland hizo un llamado, enarbolado despus por Espaa y que hoy pudiese ser extendido a la solidaridad con Venezuela: La Patria est en peligro! Nuestra Patria Internacional.

Ante el creciente clima derechista, fascista y totalitario, se fund por Louis Aragon, en el Pars de 1933, la Maison de la Culture. Poco despus surga la revista Commune, con Andre Gide, Barbusse y Paul-Yves Nizan.

En 1935, en la Sala de la Mutualit de la capital francesa se realiz el I Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura. En el cnclave se constituy la Asociacin Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura, con una junta directiva de doce miembros entre los cuales se hallaban Valle Incln, Thomas Mann, Gorki, Bernard Shaw, Aldous Huxley y Sinclair Lewis. Asistieron doscientos treinta delegados, pertenecientes a treinta y ocho pases, a cuyos nombres podemos sumar los de Romain Rolland, Jean Giono, Ilia Ehrenburg, Jean Cassou y Alexei Tolstoi. Jos Bergamn propuso que se realizara un segundo congreso en Madrid. En junio de 1936 se rene en Londres el pleno de la Asociacin y un mes despus estalla la Guerra Civil en Espaa con el golpe de Estado de las tropas falangistas.

El dramaturgo y poeta alemn Bertolt Brecht advirti que, si bien era importante defender la cultura, mucho ms lo era la defensa del hombre: La cultura estar salvada, si los hombres se salvan. No nos debemos arrastrar hasta el punto de afirmar que los hombres existen para la cultura y no la cultura para los hombres! Y aada Brecht: Uno puede detener el golpe, si sabe cundo cae y hacia dnde y por qu, y para qu cae. Y ms: El salvajismo no viene del salvajismo, sino de los negocios, que sin l no podran seguir hacindose [6].

Como es sabido, el "Movimiento" fascista odiaba profundamente a los intelectuales, sobre todo a los que trataban de establecer profundas conexiones con el pueblo. Tengo a gran orgullo berreaba Mussolini lo que otro troglodita antes- no haber atravesado nunca el umbral de un museo. Ni haber ledo jams una pgina de Benedetto Croce.

Adolfo Hitler en el Congreso del Partido Nacional Socialista Alemn de 1935 declar: La misin del arte no es acercarse a la podredumbre ni describir al ser humano en estado de putrefaccin. Cuando oigo la palabra cultura, saco mi pistola y disparo, profera epilpticamente un intelectualoide nazi.

En Espaa fue asesinado Federico Garca Lorca y Miguel Hernndez fue encarcelado. El falangismo reprimi con especial inquina a los maestros y empe su voluntad en destruir todos los vestigios de las conquistas culturales del pueblo sedimentadas desde los tiempos de la Ilustracin. El 12 de octubre de 1936 en el paraninfo de la Universidad de Salamanca el general franquista Milln Astray grit: Muera la inteligencia! Viva la muerte!. El entonces rector, Miguel de Unamuno, ripost: Venceris, porque tenis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceris. Para convencer hay que persuadir, y para persuadir necesitaris algo que os falta: razn y derecho en la lucha.

El semitico italiano Humberto Eco afirmaba que el fascismo eterno era una dictadura con una profunda debilidad filosfica e ideolgica, pero con una amalgama de sincretismos reaccionarios. Entre estas caractersticas tpicas del fascismo, Eco enumeraba el rechazo de la modernidad poltica y el culto de la accin por la accin; por eso la cultura es sospechosa en la medida en que se identifica con actitudes crticas [7].

A la Espaa bajo las bombas de 1937 acuden intelectuales de 26 pases de Europa, Amrica y Asia, con motivo del II Congreso Internacional de Escritores; un arcoris colmado de raigambre humanista con un discurso unnime, de apoyo al pueblo espaol en su lucha contra el fascismo internacional por la dignidad humana, por la defensa de la cultura y por la libertad del hombre y del pensamiento.

En el Congreso, el brigadista Ludwig Renn apel a la imaginacin de cada escritor para encontrar alternativas concretas de lucha: Luchad contra la guerra; os lo rogamos; luchad con la pluma y con la palabra como cada uno pueda mejor, pero luchad.

El estadounidense Malcolm Cowley declaraba honestamente que lo nico que poda hacer era presentar un informe veraz ante la opinin pblica de su pas y desenmascarar el filofascismo de la cadena periodstica Hearst, abuela amarillista de la CNN actual.

La novelista alemana Anna Seghers, perseguida por el nazismo, finaliz as su intervencin en el Congreso: Pero lo ms importante es que esto es una cosa permanente, para siempre. Que la lucha actual en el suelo espaol por la libertad se ha recibido con tal apasionamiento, que ha trado a todo lo mejor del mundo, y tiene tanta fuerza, que ha penetrado en los cerebros ms duros y hasta en la oscura y terrible ilegalidad.

El intelectual cubano Juan Marnello no perdi oportunidad para reclamar el respaldo a la Espaa republicana, a la que calific como la tierra de la esperanza del mundo. Consecuentemente, el 8 de julio intervino para solidarizarse con el hermano pueblo de Venezuela, leyendo el mensaje de los exiliados polticos venezolanos residentes en Mxico, quienes momentneamente damos el pecho al brutal proceso regresionista de las dictaduras latinoamericanas, estamos defendiendo tambin la cultura contra la barbarie, luchando por la liberacin del hombre. Era la voz de los dignos representantes de un pueblo solidario, los perseguidos por las dictaduras de Juan Vicente Gmez y Lpez Contreras, la voz de aquellos que segn el historiador Andreu Castells, autor de Las Brigadas Internacionales en la Guerra de Espaa, tuvieron a 149 de sus hijos en esas milicias. Entre ellos, el mdico Isaac J. Pardo, quien colabor con los servicios mdicos republicanos antes de lograr salir de Espaa ; Vctor Garca Maldonado, militante comunista venezolano, que particip en acciones blicas y el caso ms sonado entre los brigadistas internacionalistas, Oscar Pantoja Velsquez, un joven caraqueo que al no ser aceptado por su edad en la oficina de reclutamiento que exista en Caracas, convenci a su madre de que se iba a estudiar a Francia y desde all se alist como voluntario.

La muerte del joven Pantoja, en una de sus primeras acciones militares en la Ciudad Universitaria de Madrid, provoc gran revuelo meditico en Venezuela. El diario La Esfera instrumentaliz su historia para reforzar su campaa anticomunista. Para el libelo, el joven era paladn de un ideal absurdo, que haba sido seducido por el arrullo alucinante de los agitadores, y cedido a un impulso juvenil irreflexivo, a un sentimentalismo loco, convirtindose en una de las vctimas del veneno izquierdista.

El diario La Esfera haba sido fundado en 1926 y tuvo como primer director al periodista Ramn David Len quien vena de la jefatura de redaccin de El Universal. Len preconiz las ideas y polticas del golpista y dictador Juan Vicente Gmez y fue un acrrimo enemigo de los intelectuales de izquierda. Tan as que en 1955 La Esfera fue adquirida por el grupo privado Cadena Capriles de Miguel ngel Capriles Ayala -to del golpista y fascista Enrique Capriles.

El empresario Capriles Ayala cre en 1958 uno de los peridicos ms importantes del pas, El Mundo, y posteriormente, se hizo propietario de la totalidad del grupo conocido despus como Cadena Capriles, un conglomerado de medios de prensa de marcada posicin oligrquica y derechista.

Segn el profesor la Universidad de Notre Dame Michael Coppedge, en 1968 un acuerdo entre Rafael Caldera y el grupo meditico tendra como resultado que Miguel ngel Capriles obtuviera un escao en el senado y el derecho a decidir once candidatos al Congreso. A cambio, el grupo empresarial debera dar una cobertura favorable a la campaa a las presidenciales de 1968. Miguel ngel Capriles fue elegido para el Senado de Venezuela en 1968 en la lista del partido COPEI y siete Capriles nominados fueron electos a la Cmara de Diputados de Venezuela, incluyendo el director de El Mundo, Pedro Ramn Romero. A su vez el hermano de Capriles Ayala, el periodista e historiador Carlos Capriles Ayala, fue nombrado embajador en Espaa.

Los orgenes del partido Comit de Organizacin Poltica Electoral Independiente (COPEI) se remontan a 1937, cuando Rafael Caldera cre la Unin Nacional de Estudiantes (UNE), una agrupacin socialcristiana de tendencia falangista y de expresa simpata hacia Franco.

Otro de los fundadores de COPEI, Enrique Daz Ruiz, luch del lado del Caudillo. El golpe del 36 lo sorprendi en el seminario donde estudiaba para ser jesuita, y lleg a ser capitn de requets, el brazo militar de los monrquicos carlistas navarros a las rdenes del general Mola. En agosto de 1946, el falangista venezolano public en La Religin una carta al poltico Rafael Caldera en la que llamaba a la intervencin extranjera -cualquier parecido no es pura coincidencia- y destilaba el caracterstico anticomunismo de los fascistas: yo me pregunto si tus adversarios recuerdan el anticomunismo que siempre te ha animado precisamente porque es el comunismo vehculo de nuevo imperialismo extranjero para la Patria.

Estas races fascistas estn presentes en amplios sectores de la derecha radical antichavista. Del ala ms extrema y radical de COPEI provienen los golpistas Enriques Capriles y Julio Borges. Capriles fue de la lista de Miranda por COPEI y lleg al Congreso como diputado copeyano. Borges fue secretario privado de Andrs Caldera cuando era Ministro de la Secretara. Primero Justicia (PJ) tuvo su gnesis en COPEI y Leopoldo Lpez, fundador de Voluntad Popular (VP), antes perteneci a PJ.

Confabulados, protagonizaron el golpe a Chvez del 2002 y las sucesivas intentonas al lder bolivariano y a su seguidor Nicols Maduro. En abril de 2002, PJ fue el nico partido poltico en aceptar la disolucin por la fuerza de la Asamblea Nacional que orden la junta golpista de Pedro Carmona.

Poco dur la esperanza reformista del partido Accin Democrtica (AD), tras la cada de la dictadura de Prez Jimnez. A golpe de golpes y pactos fijos, terminaron comiendo del mismo plato que la ultraderecha perezjeminista y Fedecmaras. Recientemente se supo, que AD se aliaba a VP, para impulsar como candidato, ante unas posibles elecciones, a Ramos Allup [8].

No es de extraar entonces, que los herederos ideolgicos del franquismo en Hispanoamrica promuevan hoy los ataques contra Maduro, como antes hicieran contra Chvez.

El gobierno de Mariano Rajoy dio asilo poltico al prfugo de la justicia venezolana Lester Toledo. Este promotor de violencia que se pase por Miami y que ahora lo hace en Europa, estuvo vinculado a la contratacin de sicarios para producir una escalada de muerte durante las concentraciones de la derecha venezolana en septiembre de 2016, la llamada Toma de Caracas. El Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional destac que esos planes abortados habran dado lugar a situaciones terroristas que podran crear el ambiente del tan esperado golpe de Estado[9]. El tambin dirigente del partido fascista VP se haba reunido en Washington con el lacayo imperialista Luis Almagro a finales del 2016, sumndose al grito de este y de la derecha global duea de las transnacionales mediticas: En Venezuela se rompi el hilo constitucional [10].

Freddy Guevara, vicepresidente de la Asamblea Nacional-en desacato-, es otro de los lderes de VP, compinche del representante de los ricos en la OEA [11] y conspirador de acciones injerencistas. Guevara denunci ante el Congreso de Per los supuestos abusos del gobierno venezolano contra los dirigentes de la MUD y se reuni con igual propsito con representantes del Departamento de Estado. Tambin ha manifestado estar en contra del dilogo promovido por Maduro con la oposicin y ha sido promotor de las acciones violentas y desestabilizadoras de las ltimas semanas [12].

Como se sabe, el coordinador nacional de VP Leopoldo Lpez fue condenado por la justicia venezolana por instigar las guarimbas como parte del Plan La Salida que provoc decenas de vctimas luego del triunfo del presidente Nicols Maduro. Lpez fue uno de los padrinos polticos de Lorent Saleh, el Neonazi Venezolano, quien tena en Colombia vnculos estrechos con grupos neonazis y con los crculos radicales del Centro Democrtico de Uribe y pretenda realizar acciones terroristas en Venezuela con francotiradores, bombas, y la creacin de un grupo paramilitar[13].

Mara Antonieta Mendoza de Lpez, la madre del Monstruo de Ramo Verde, ocupa desde 2000 el cargo de Vicepresidenta de Asuntos Corporativos del grupo empresarial Organizacin CISNEROS. El propietario de esta organizacin es Gustavo Cisneros, amigo personal de Felipe Gonzlez y George W. Bush, entre otros connotados lderes de la derecha mundial.

Cisneros se encuentra entre los cinco hombres ms ricos de Latinoamrica, es dueo y accionista de varios canales televisivos y, como su padre, mantuvo vnculos estrechos con el magnate de Wall Street, recientemente fallecido, David Rockefeller.

El semanario Newsweek revel en abril del 2002 que el multimillonario, estuvo en el vrtice del complot que prepar el Golpe de Estado a Chvez [14]. El antecedente espaol de Cisneros fue el banquero y contrabandista Juan March, el hombre ms rico e influyente de la Espaa de 1936 y quien financi, sin reparos, las acciones violentas contra la II Repblica Espaola.

Meses antes del golpe de abril del 2002 el Gobierno de Jos Mara Aznar (PP), a peticin del Ministro de Justicia, le concedi la nacionalidad espaola al Juan March venezolano. Recurdese que Felipe Gonzlez (PSOE) justific la asonada, asegurando que el presidente Chvez era un "golpista" que "liquidaba las libertades" y que "estaba montando un autogolpe al estilo Fujimori" [15].

Estas descalificaciones, cargar sobre el enemigo los propios errores o defectos, practicadas contra la Espaa Republicana y contra la Repblica Bolivariana de Venezuela hoy, con el apoyo de la prensa hegemnica mundial, se avienen a los principios del entonces Ministro de Educacin Popular y Propaganda de Hitler, Joseph Goebbels.

El 27 de febrero 1933 ardi en llamas el Reichstag, parlamento alemn. Hitler, sin prueba pericial, acus a los comunistas -quienes acusaban abiertamente a los nazis- y detuvo a los blgaros Georgi Dimitrov, Vasil Tanev y Blagoi Popov y al neerlands Marinus van der Lubbe. A este ltimo, detenido en el lugar de los hechos, lo convirtieron en el chivo expiatorio. Hoy esparcen terror y muerte por toda Venezuela y culpan de ello a los crculos bolivarianos.

Una de las ms conocidas figuras del Partido Popular de Espaa, Esperanza Aguirre, enemiga del chavismo y quien se reuni hace poco con el padre del golpista venezolano Leopoldo Lpez, afirm en un artculo publicado por ABC: La "II Repblica fue un autntico desastre para Espaa y los espaoles (). Muchos polticos republicanos utilizaron el rgimen recin nacido para intentar imponer sus proyectos y sus ideas -en algunos casos, absolutamente totalitarias- a los dems [16].

En el peridico espaol El Pas se recalca lo mismo: Hoy Venezuela es un pas aislado del resto de sus vecinos, con presos polticos, la oposicin perseguida, el Parlamento suspendido y la economa destruida. Este es el verdadero legado de Nicols Maduro y el chavismo[17]. El Nacional - por su parte?-, repite lo que ya Trump ha reiterado: Venezuela es un desastre [18].

As tambin niegan el carcter dictatorial del franquismo y la naturaleza golpista de lo sucedido en julio de 1936, todo lo cual redunda en una apologa al fascismo. Los herederos ideolgicos del franquismo, aseguran que el verdadero golpe de estado contra la Repblica habra tenido lugar en 1934, durante la llamada Revolucin de Asturias, protagonizada principalmente por el PSOE, la UGT y los anarquistas de la CNT[19].

De modo similar, la derecha cavernaria venezolana, en la voz de Ramos Allup, intenta instaurar la matriz de opinin de que el verdadero golpe de estado dio inicio en Venezuela el llamado 6D [20]. Cuando, por el contrario, el 9 de enero de 2017, la Asamblea Nacional Venezolana-en desacato, desconoci al Presidente de la Repblica, Nicols Maduro; intent un Golpe parlamentario como en Brasil y luego calumni a Maduro de dar un autogolpe.

Los verdaderos golpistas estuvieron por meses demandando la Constituyente y ahora llaman Prostituyente [21] a la convocada por el presidente legtimo de Venezuela.

Otra de las patraas de esta confabulada derecha, es la manipulacin religiosa.

Se dice que, tras la toma de Mlaga en enero de 1937, la prensa profranquista intent sembrar un mito, vinculando la historia de Franco con la Vida de los Santos. Recurdese que el golpista y dictador espaol fue llamado Caudillo de Espaa por la gracia de Dios y Hombre Providencial.

Se oculta as que, por introducir la enseanza laica, el matrimonio civil y el divorcio, el gobierno de la II Repblica fue condenado, que varios miembros del clero pasaron de la preocupacin por la nacin y las almas catlicas a la afiliacin con el bando fascista y se ofrecieron voluntarios -fusil en mano- para luchar como templarios contra el bolchevismo que haba invadido Espaa. Ese fue su aporte al plan golpista y a la guerra cultural contra las izquierdas, convertir la guerra civil en una guerra santa, una lucha de los sin Dios [] contra la verdadera Espaa, contra la religin catlica. Algunos, incluso, financiaron con fondos de la Iglesia al bando nacionalista

Hoy en Venezuela la Conferencia Episcopal Venezolana se comporta cual un partido de la MUD.

En diciembre del 2003, durante el paso de una marcha chavista por Altamira, integrantes de PJ descabezaron una Virgen de las all colocadas; el hecho bajo el principio de la exageracin y la desfiguracin de Goebbels, devino en una campaa de los medios antichavistas, con el rol protagnico del obispo Baltasar Porras, y la equiparacin de este horror con los cometidos durante la Espaa de 1936 a 1939.

Recientemente, varios representantes de movimientos sociales confirmaron que durante una misa celebrada en la Baslica de Santa Teresa, el cardenal Urosa Sabino emiti un discurso divisionista y cargado de proselitismo poltico a favor del plan golpista de la derecha [22]. La respuesta de los verdaderos golpistas fue acusar a los chavistas. El promotor del golpe y de la Carta Democrtica de la OEA, el lder adeco Henry Ramos Allup, expres. Hordas chavomaduristas no respetan ni a fieles, ni religin catlica, ni templos dedicados al culto. Solo respetan paleros y babalaos cubiches [23].

A propsito de esta manipulacin de la fe, el escritor catlico holands J. Brower declar en Valencia durante el II Congreso de 1937: Y si esto fuese razn para ser acusado de izquierdismo, estara orgulloso de afirmar que estoy, como Jesucristo y como mi hermano Bergamn, decididamente a la izquierda.

Como lo interpreta, la legitima izquierda del mundo, lo que est en marcha en Venezuela, contra y sin tener en cuenta a su pueblo, es un golpe fascista con el apoyo de las derechas hispanoamericanas, histricamente proyanquis.

Mussolini y Hitler apoyaron el golpe y la guerra de Franco, primariamente, por intereses geopolticos; ahora lo que le interesa al Imperio, en primer lugar, son los recursos naturales del pueblo venezolano.

El presidente Donald Trump, en uno de los primeros indicios de la proyeccin de su gobierno con Amrica Latina, pidi a travs de un twitter libertad para el terrorista Leopoldo Lpez, despus de posar para una foto con la esposa de ste, Lilian Tintori, en la Casa Blanca. En su encuentro con los congresistas antibolivarianos Marco Rubio, Ileana Ros-Lehtinen y Mario Daz Balart, la Tintori solicit la intervencin estadounidense contra su pas, acciones, no slo palabras [24].

Marco Rubio, quien comparte con Leopoldo Lpez una vieja amistad con el lder de la derecha colombiana lvaro Uribe, arrib a Tegucigalpa el mismo da de junio del 2016 en que se reuna la Comisin Permanente de la OEA para discutir la primera propuesta de Almagro de aplicar la Carta Democrtica a Venezuela. La visita incluy un encuentro con el presidente hondureo Juan Orlando Hernndez donde no debieron faltar como tema central sus proyecciones contra los pases del ALBA. Orlando Hernndez era el presidente del Congreso Nacional de Honduras (2010-2014), cuando este rgano legislativo condecor a la lder de SUMATE, Mara Corina Machado [25].

Por esos das se consumaba la otra conspiracin de la derecha brasilea, paraguaya y argentina, que impidi -de facto- el traspaso de la presidencia de Mercosur a Venezuela, con el mismo procedimiento con que el pasado 3 de abril violentaron la institucionalidad de la OEA, confabularon un golpe al legtimo Consejo Permanente [26], desconociendo la presidencia y vicepresidencia de Bolivia y Hait, respectivamente; para intentar aprobar una nueva resolucin condenatoria contra Venezuela.

Hace 80 aos, en septiembre de 1937, varios escritores latinoamericanos y espaoles, subscribieron otro manifiesto en solidaridad con Espaa, Apelaciones desde Madrid. A los escritores hispanoamericanos. En l afirmaban: Estamos en das en que el escritor no puede rehuir su deber de hombre. Su decisin en la pugna espaola no puede producirse sino a favor de un pueblo noble y entero, y contra el ataque de la barbarie mundial. Hoy, por la lgica del pensamiento y por la del corazn, urge evitar el golpe de Estado de la derecha global contra el pueblo de Venezuela.

Consecuentemente, si hoy los herederos de Goebbels twittean mil veces sus mentiras para hacerlas verdades, las personas honestas del mundo, debemos compartir los llamados a la solidaridad de Juan Marinello y Rafael Alberti en 1937:

"No puede hablarse hoy de Espaa sin hablarse de Argentina, de Cuba, de Venezuela, del Ecuador. No se puede combatir el fascismo sin atacar a su hermano gemelo el imperialismo"

Todas las voces del mundo / los corazones ms llenos / de sangre limpia, de clara /sangre que es entendimiento / contigo, pueblo de Espaa..."

La Espaa de ayer es la Venezuela de hoy: los mismos enemigos, las mismas complicidades, las mismas intenciones de derrocar la esperanza y la justicia, los mismos aviesos mtodos, actualizados en la era digital; merecen pues, las mismas respuestas de los hombres dignos.

Fuente: http://www.cubarte.cult.cu/es/article/49419 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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