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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2017

Rajoy e Iglesias: la censura interminable

Esteban Ordez y Miguel ngel Ortega Lucas
Ctxt

Para qu puede servir una mocin que no llega a censurar a un gobierno? Para saber dnde estn el Gobierno y la oposicin. Podemos y PP muestran su posicin en el tablero frente a la indefinicin de Ciudadanos y PSOE


La pregunta de para qu sirve una mocin de censura, si no es para derrocar a un gobierno, tuvo unas cuantas posibles respuestas el martes 13 de junio nada excluyentes entre s. Varias de ellas: comprobar la resistencia fsica de los polticos (y de los periodistas); comprobar la resistencia de los argumentos de aquellos (nada nuevo bajo el sol); comprobar la resistencia psquica de los periodistas (y de los ujieres); comprobar que lo que parece no importar mucho, a priori, a los medios de comunicacin, resulta importar bastante a los que trabajan para esos medios: La 1, el primer canal de la televisin estatal, no retransmiti la sesin, ni en directo ni en diferido, pero por los pasillos de la Cmara baja y en la tribuna de prensa slo faltaba Jess Quintero.

Se le ech francamente en falta, por la cosa del silencio: inexistente durante ocho horas consecutivas, ocho, de rave poltica hasta el primer receso decretado por la presidenta Pastor. Una suerte de macrosesin de control al Ejecutivo, con ambiente veraniego de fiesta de fin de curso o selectividad, segn para quin: ms lo primero para el PP, ms lo segundo para Podemos, que comenz, a travs de su portavoz, Irene Montero, a cantar a las 9 de la maana y durante las dos horas siguientes la leccin de historia contempornea del PP; de las gestas de Rodrigo Rato a las obras completas del marido de Dolores Cospedal, que levantaba la vista de Sus Asuntos, con la nariz apuntando a Roma, cada vez que Montero mentaba a su consorte hasta tres veces, tres.

Hay que reconocer a Montero su mpetu, su energa; hubiera valido para la pera, de saber controlar la voz y la respiracin. Para qu puede servir una mocin de censura que no llega a censurar (a derrocar) a un gobierno? Para escenificar a lo grande (a lo inabarcable en lo cronolgico) lo que ya se ha venido escenificando durante meses, lo que todo el mundo a estas alturas con algn inters por la cosa pblica debera saber ya: dnde est el Gobierno, dnde est la oposicin [deber el lector rellenar, sin mucho esfuerzo, la lnea de puntos que corresponde a PSOE y Ciudadanos, parecidos en el hecho de no saber muy bien quines son]. Podemos y PP tienen en comn el saber quines son, su posicin en el tablero. Los primeros son ya, a la luz de lo visto, los impugnadores de todo un sistema de cosas que se remonta a los Reyes Catlicos; los segundos, los que seguirn ganando batallas, como El Cid, despus de muertos --y despus de encarcelados, como El Dioni--.

Montero glos durante dos horas la historia negra del Partido Popular; es posible que no se dejara una sola materia suelta: la especulacin inmobiliaria, el intento de borrar la memoria democrtica del pas, el servilismo a las lites econmicas; la poltica como negocio y el latrocinio como sistema; la destruccin de pruebas, la coaccin a los jueces, la coaccin a la libertad de expresin, la precariedad de los jvenes, la precariedad de los pensionistas, la precariedad general; el saqueo de lo pblico, el chanchullo, la mafia policial y el espionaje, las mordidas de los oligarcas, el ADN del bnker [franquista]...

Para qu serva la mocin de censura? Para tener tiempo suficiente, dijo, de enumerar, por orden alfabtico, todos y cada uno de los casos conocidos hasta ahora de corrupcin que afectan al Partido Popular; varias decenas, de Grtel a Pokemon.

Esta mocin les dice claramente basta ya, dijo Montero. "Con ella, millones de ciudadanos afirman que queremos hacer las cosas de otra manera, que no tenemos miedo y que no aceptamos la desesperanza y la resignacin. La cuestin es saber si esos millones de ciudadanos hubieran podido aguantar sin desesperanza y resignacin dos horas (de Montero) ms otras tres (de Pablo Iglesias), ms algunas otras (y otras) que la fiebre impeda ya contar pero que algunos atribuan a una posible secuela de El seor de los anillos con banda sonora de Paco Ibez. 

Para cuando Iglesias subi a la tribuna, tras la intervencin de su portavoz y la rplica saliendo del banquillo como si volviera Michael Jordan, a juzgar por la euforia popular de Mariano Rajoy, los periodistas de la tribuna y de la sala de prensa y de los pasillos hubieran dado ellos mismos el Gobierno a Iglesias a cambio de un sndwich. Entonces lleg la Gran Leccin de Historia de Espaa. El discurso de Iglesias pudo resultar cuasi impecable durante los primeros 45 minutos una conferencia admirable: una impugnacin sobre cmo ha dolido Espaa a los progresistas desde el Renacimiento para ac.

Repasar de tal forma el desastre espaol, de las guerras carlistas a Indalecio Prieto, puede ser necesario para una ctedra, pero tambin discutible en trminos de comunicacin. Iglesias ha dicho varias veces que Podemos no puede seguir siendo la formacin de cuatro profesores universitarios. Pero Podemos parece virar continuamente de la barricada a la academia, sin demasiado margen para que quien deba entenderles del todo les entienda. Sonaba ora a clase magistral, ora a castigo, no slo para la bancada popular, sino para el Hemiciclo entero (de aqu no sals hasta que no salga el responsable). Pero se trataba sobre todo de retratar, de un solo trago largusimo, toda la era poltica de Mariano Rajoy al frente del Gobierno: el que pasar a la Historia, segn su discurso, como el presidente de la corrupcin.

Mariano Rajoy alz el pie y se arm el revuelo. Su intervencin se intua, pero no se saba qu tiempo dedicara a responder o si slo asomara la patita. Hubo una ebullicin por los pasillos de prensa: Montero deba haberlo cabreado, se especulaba. Esperbamos, por tanto, cierta pasin: una salida de tiesto. Pero vino a hilvanar de nuevo, con algunas variaciones, el abec de su recital antirregeneracin. Lo hizo en la rplica a la portavoz y en la de Pablo Iglesias. Desde que lleg Podemos a la poltica, el PP ha construido un sistema de diques del que se siente orgulloso y nada avergonzado, a pesar de no ofrecer una explicacin oportuna y precisa a los hechos que lo pudren como organismo. Estos diques se utilizan como ansioltico de consumo propio para regular los nimos de su bancada: desahogando sus tensiones, adensando ciertas dignidades y desinflando la frustracin que les carcome desde que se vinieran electoralmente abajo. No slo ocurri por entonces una desbandada de diputados; adems, entraron en la Cmara unos desharrapados que por primera vez pronunciaban un discurso que les tocaba su propia estructura gentica. Rajoy, alentando a los suyos, intent ridiculizar (y eludir) la oleada de crticas, la exhibicin de casos de corrupcin y el listado de imputados, recurriendo a la etiqueta de la chusma y comparando la accin poltica de Unidos Podemos con grafiterismo callejero.

El sistema de diques y compuertas que puso a funcionar Rajoy consiste en hablar, bajo cualquier circunstancia, de recuperacin de la economa estadstica (que no de la real); asegurar que su partido es el que ms lucha contra la corrupcin porque los procesos judiciales se estn produciendo bajo su Gobierno (olvidando las zancadillas a la judicatura); o derramar la presuncin de inocencia como si fuera una suerte de nitrgeno lquido, congelando toda posible alusin a procesos judiciales que contienen indicios suficientes para justificar la bsqueda de responsabilidades polticas.

Estas son algunas frmulas de defensa, pero el martes 13 el gallego despleg tambin sus tcticas de ataque, y tampoco omos nada nuevo. Nula fiabilidad, falta de sentido comn, Venezuela, sectarismo, poltica espectculo (creen que el Parlamento es un sitio para montar pollos) Sin olvidarse, claro, del argumento ms elaborado y que ms cachondez levanta en los rostros del ala derecha del Parlamento. Esto es, que Podemos lleg tarde, que esta formacin slo puede sustentarse en condiciones miserables, que sus adhesiones slo se mantienen gracias a la indignacin y que, en consecuencia, como el PP ha reparado el pas, ellos, los morados, ya no tienen nada que ofrecer a los ciudadanos. Esto les permite reducir a Podemos a una masa de irracionalidad y, por tanto, considerar sus propuestas como desvaros inasumibles. Una lnea que Rajoy corona siempre de la misma manera: Cuanto ms les conocen, menos les votan. Aplausos, risas, aplausos.

Los turnos de intervencin de Rajoy pivotaron en estas lneas. El presidente aadi tambin algn chascarrillo de mesa de domin, algn gazapo gramatical; lo suyo. Se inici, al final de la maana, un turno de rplica y contrarrplica entre el presidente y el lder de Podemos. En la mociones de censura las intervenciones son ilimitadas. El ir y el venir, la posibilidad de responderse de manera ms prxima, aument la tensin. A Rajoy se le eriz el lomo y desautoriz a Iglesias como candidato: lo acus de transformismo poltico, le atribuy impulsos antidemocrticos y se quej de que los argumentos de los morados nadaban en generalidades sin fundamento. Despus de largos minutos dedicados a enumerar casos de corrupcin y citando cargos imputados, Rajoy convino, sin apuro, que caan en la generalidad.

La mocin fracasar. Iglesias lo sabe, lo saba desde el principio. Trat de mantener el anunciado perfil presidenciable (trmino que define una forma de hablar neutra y que mencione la Constitucin de tanto en tanto); sin embargo, la actitud se le fue agriando. La realidad, que la batalla naca perdida, acab resignndolo. Al principio de la tarde, Baldov, de Comproms, llam al PSOE: Si comparten los motivos, si hoy se van a abstener porque la mocin est verde Utilicemos el verano para consensuar el programa y el candidato.

Quizs el cometido (involuntario, casi colateral) de esta mocin sea engendrar una nueva que se tome a s misma en serio. Veremos qu dice Pedro Snchez cuando termine de poner orden en su casa.

Esteban Ordez es periodista, creador del blog Manjar de hormiga. Colabora en El estado mental y Negratinta, entre otros.

Miguel ngel Ortega Lucas. Escriba. Nmada. Experto aprendiz. Si no le gustan mis prejuicios, tengo otros en La vela y el vendaval (diario impdico) y Pocavergenza (ficha policial).

@Ortega_Lucas

Fuente: http://ctxt.es/es/20170607/Politica/13245/mocion-censura-Iglesias-montero-pp-rajoy-corrupcion.htm



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