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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2017

Estibadores de Castelln y Valencia denuncian el intento de destruir a la clase obrera con un trabajo digno
Trabajadores de la estiba inician dos jornadas de huelga el 14 y 15 de junio

Enric Llopis
Rebelin


El peridico Levante-EMV anunciaba el 10 de junio prdidas por valor de dos millones de euros en el Puerto de Valencia por las huelgas, y la previsin de despidos en el sector de la cermica. Titulares parecidos proliferan estos das. Los 6.200 estibadores de los puertos espaoles han sido convocados a la huelga el 14 y 15 de junio, con lo que se prolongarn los paros parciales de la semana anterior. Adems las huelgas continuarn durante las horas impares los das 19, 21 y 23 de junio. Tras las conversaciones del martes 13 de junio con la patronal Anesco, los sindicatos Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar (CETM), CGT, Comisiones Obreras, UGT y Coordinadora Sindical Galega (CIG-Mar) continan reivindicando la garanta de los puestos de trabajo en la estiba, despus del Decreto-Ley de reforma del sector aprobado por el Gobierno del PP el 12 de mayo.

Despus de la reunin mantenida ayer entre la patronal y los sindicatos en la que no se alcanz un acuerdo, el coordinador general de CETM, Antoln Goya, seal a Europa Press las contradicciones en la posicin de los empresarios, pues estos no han ratificado en la mesa de negociacin, segn el portavoz sindical, el compromiso a la subrogacin de los trabajadores (mantenimiento de los puestos de trabajo ante un cambio de empresa concesionaria) que anunciaron das antes en un comunicado.

El pasado 12 de junio el ministro de Fomento, igo de la Serna, calentaba el ambiente en Vitoria. Cifr las prdidas de la primera semana de paros en 36 millones de euros (12 millones por jornada de huelga), perjuicios que adems se extenderan al empleo en los puertos. Pona como ejemplo la decisin de la naviera Maersk de desviar a Tnger una parte del trfico del puerto de Algeciras. Sin embargo, el peridico El Estrecho Digital ofreca el 10 de junio una interpretacin de los hechos distinta a la del ministro. El citado buque portacontenedores, el segundo mayor del mundo, arrib al puerto de Amberes tras el periplo por la Baha de Algeciras y el puerto de Tnger durante la semana anterior. En Amberes, los estibadores belgas se subieron al barco para trasladarle al capitn que no trabajaran en las operaciones de descarga, en solidaridad con los obreros espaoles.

No fue un episodio accidental. Los trabajadores de la estiba espaola han sumado apoyos internacionales a su causa. A los pocos das de aprobarse el Decreto de reforma, la International Dockworkers Council -principal sindicato mundial de estibadores, con ms de 100.000 asociados- exhort a los trabajadores de los puertos de Francia, Italia, Portugal y Marruecos a que no realizaran tareas de descarga de mercancas que fueran destinadas, en origen, al estado espaol. De este modo se adhirieron a la principal demanda de los estibadores espaoles: la subrogacin de los empleos, para lo que incluso han aceptado rebajas salariales.

La mayora de los medios de comunicacin estn al servicio del Gobierno; salvo las redes sociales y los medios independientes, la sociedad slo percibe el altavoz de las versiones oficiales, sostiene Rafael Egea, estibador durante 18 aos en el Puerto de Valencia y sindicalista de CETM. Recuerda que en ocasiones han mantenido discusiones con periodistas: Les hemos dicho que estn mintiendo. Se ha querido vender que nuestra situacin es de privilegio, pero se trata de las condiciones pactadas entre empresarios y trabajadores, aade en un acto sobre la lucha en el sector de la estiba, organizado el 10 de junio por Endavant-OSAN (Organitzaci Socialista dAlliberament Nacional) durante la XXX Fira Alternativa de Valncia. Egea llama la atencin sobre la gran capacidad de los poderes econmicos para poner las instituciones a su servicio.

La patronal defiende la liberalizacin del sector. Los grandes intereses que planean sobre la estiba han asomado en las ltimas fechas. El 12 de junio la compaa estatal china Cosco Shopping Ports, una de las navieras ms potentes del mundo, adquiri el 51% del capital de Noatum por 203 millones de euros. Con instalaciones en Bilbao, Las Palmas y Valencia, entre otras capitales, el grupo Noatum es segn su pgina Web la compaa lder en el estado espaol respecto a operaciones portuarias y de logstica. Noatum Grup es propiedad de inversores institucionales, principalmente fondos de pensiones, asesorados por JP Morgan y la holandesa Dutch Pension Fund Stichting Pensioenfonds ABP, segn informa el portal de la empresa.

Tampoco es menguante el poder de la Plataforma de Inversores en Puertos Espaoles (PIPE), constituida en 2013 con el fin de convertirse en una referencia de opinin para el mbito portuario y promover la competitividad. Integran la plataforma empresas dedicadas al negocio de las concesiones portuarias en la estiba y desestiba, en ms de una treintena de puertos espaoles. Se trata de Grupo Algeposa, Berg, Ership, Grup TCB, Noatum, Grupo Toro y Betolaza, Boluda, Grupo Nogar, Sitasa, OHL Concesiones, Erhardt, APM Terminals y Grupo Davila. Sus argumentos no son nuevos: la desregulacin de la estiba creara 18.000 empleos y rebajara en un 30% los costes portuarios. Tambin rechazan la subrogacin de trabajadores, ya que si se vieran obligadas a asumir los pasivos laborales, ello supondra un quebranto inasumible para muchas de las empresas, afirmaron en un comunicado. Adems se veran en desventaja competitiva frente a nuevos inversores en el sector.

Hay un intento por parte del estado espaol de destruir a la clase obrera con un trabajo digno, unas condiciones que se lograron con lucha y disciplina, explica Rafael Egea. Reconoce que quiz durante mucho tiempo los trabajadores del sector hayan permanecido como encerrados, sin querer salir de la burbuja de los puertos; de hecho, algunos compaeros llegaron a creerse el discurso de los privilegios. Juanjo Almela, estibador con doce aos de experiencia en el puerto de Castelln, destaca que los operarios de carga y descarga se suman a otros sectores, como los taxistas o las Kellys (camareras de hotel), hoy damnificados por las polticas neoliberales. ste es un conflicto buscado por el Gobierno, y nosotros slo nos defendemos.

Afirman sentirse fuertes, y la voluntad de convertirse en un ejemplo para otros trabajadores. En nmero somos ms que ellos, aade Almela. Hasta el momento, concluye, las huelgas han sido tranquilas y masivas. Paco Gonell, estibador en Castelln desde 2012, recuerda el paro convocado el pasado fin de semana en el puerto castellonense, frente a los ataques empresariales y para reivindicar el derecho al descanso.

Las informaciones del Ministerio de Fomento a primeros de ao desmienten posibles apuros econmicos en los puertos espaoles, que justifiquen las desregulaciones, reformas y directrices de liberalizacin exigidas por Bruselas. As, la empresa pblica Puertos del Estado (dependiente de Fomento) alcanz en 2016 un beneficio neto de 217 millones de euros, un 8% superior al de 2015. El incremento se produjo a pesar del descenso de las tasas portuarias. Los ingresos del sistema portuario espaol aumentaron el 1,5%, hasta los 1.060 millones de euros en 2016, ao rcord asimismo en cuanto al trfico de mercancas. El Ministerio de Fomento resalt que la facturacin de los puertos ya se situ por encima de los mil millones de euros en 2015.

Quieren echarnos a la calle y contratar a nuevos trabajadores por una dcima parte de nuestro salario, explica Rafael Egea en la Fira Alternativa de Valncia. Y en unos puertos que no estn en crisis. Los sindicalistas advierten cambios en los modos de negociacin con las empresas. Afirman que hoy las embestidas proceden de capitales mucho mayores que antao; y estos no estn acostumbrados a negociar cara a cara con la fuerza de trabajo, y menos con un sector tan fuerte y unido. Paco Gonell corrobora estas afirmaciones: Si no estuviramos estratgicamente organizados, habramos muerto; comienzan por un ataque a un puerto local, despus pasan a una escala provincial y luego estatal. La nueva realidad del conflicto les ha llevado a trascender el mbito estricto de la estiba. Por ejemplo han trabado relacin con el sector del taxi, y la conclusin es que el esquema de ataque empresarial resulta muy parecido: vender la especie de que la competencia favorece al consumidor, pues los productos supuestamente se abaratan. Hasta que se hacen con el control, remata Egea.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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