Portada :: Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2017

Entrevista a Carlos Carcione, coordinador del Equipo de Investigacin de Marea Socialista
En la crisis, la vieja izquierda muestra sus miserias

Punto de Corte
Aporrea


Carlos Carcione es periodista, investigador y coordinador del Equipo de Investigacin de Marea Socialista. Cmo militante internacionalista reside desde hace una dcada en Venezuela acompaando la experiencia del Proceso Bolivariano. Es integrante del equipo de la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitucin y miembro de la Plataforma por la Auditoria Pblica y Ciudadana que lucha contra el Desfalco a la Nacin. Columnista en varios medios digitales entre los que destacan Aporrea.org, Rebelion.org, Questiondigial.com, MST.org.ar, Portal de la Izquierda. Integra en la actualidad los equipos de investigacin del recientemente creado, Centro de Estudios de la Realidad Latinoamericana (CER/Latinoamericana).

A raz de la complicada e incierta situacin venezolana se ha abierto un debate en lo que genricamente podramos denominar el movimiento de la izquierda latinoamericana e internacional. A medida que la situacin del pas se vuelve ms crtica, pareceran actuar como referencia dos sectores ms o menos claros. Uno defendiendo al gobierno de Nicols Maduro y otro cuestionndolo. Cmo ve usted esta polmica?

Lo que se expresa as a nivel periodstico es para m la simplificacin interesada de una polmica de fondo. Quiero aclarar que la nuestra es una mirada desde una ubicacin como parte del Proceso Bolivariano y no slo frente al gobierno de Nicols Maduro. Gobierno que un querido amigo, Santiago Arconada, bautiz acertadamente como el Gobierno Maduro, Diosdado, Padrino1. Porque, desde mi punto de vista, lo que est en juego en ese debate es la posicin de cara al contenido de las polticas del Gobierno/PSUV; su orientacin, a qu sectores sociales expresa, a qu intereses representa y cules consecuencias le provocan al pas y a la poblacin, y no solo sobre las figuras del gobierno o los discursos, o a la apelacin abusiva, excluyente, a la disputa geopoltica.

Hablando desde lo que se llama genricamente izquierda, si analizamos estos elementos, teniendo en cuenta lo que sealaba antes y a la luz de la propuesta de Constituyente de Maduro, vemos que hay dos sectores que, en Venezuela, se podran referenciar hoy, grosso modo, por un lado en las cpulas del PSUV-Gobierno-Polo Patritico, y por otro un conjunto de plataformas de lucha social y poltica de carcter amplio y plural como la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitucin, la que lucha contra el Arco Minero del Orinoco, nacientes reagrupamientos de sectores sindicales y de lucha de las comunidades, la Plataforma por la Auditoria Pblica y Ciudadana, Marea Socialista como organizacin poltica y partidos del Proceso ubicados recientemente en este espacio como UPP-89, adems de destacadas personalidades. Las corrientes de esa izquierda que describo, defienden propuestas opuestas para enfrentar el colapso actual del modelo rentista petrolero venezolano2. Si entendemos esto, si comprendemos cules son las diferencias y que ellas son radicales, se hace ms transparente la polmica. Queda ms claro qu es lo que estamos defendiendo unos y otros.

Esta ubicacin desde el proceso tiene una importancia adicional, porque, por ejemplo, Marea Socialista que en el ltimo periodo ha salido del PSUV y ms tarde se ha definido primero por no sentirse representada ni por el PSUV ni por la MUD y luego como oposicin de izquierda al gobierno de Maduro3, no reniega de su pertenencia al Proceso Bolivariano, como tampoco lo hacen un grupo de ex ministros de Chvez4, o el heterogneo movimiento denominado por los medios como chavismo crtico. Por el contrario: las crticas, las advertencias, las propuestas y polticas que se vienen desarrollando tanto desde Marea como desde estos otros espacios, se hacen a partir de la defensa consciente, es decir critica, de los logros y/o conquistas econmicas, sociales y polticas del Proceso, entre ellos la Constitucin del 99, logros que estn siendo atacados ferozmente por el gobierno.

Mientras que el sector que nombramos anteriormente y quienes los acompaan desde el exterior, con el apoyo incondicional y automtico al presidente, al no cuestionar las polticas que el gobierno est llevando adelante ni a la propia Constituyente, expresan tcitamente a veces y explcitamente otras, la aprobacin de esas polticas.

Podra aclarar cules son esas diferencias que seala que existen entre esos dos sectores de la izquierda en Venezuela e internacionalmente

En trminos esquemticos esas diferencias giran alrededor del brutal crak econmico que estamos viviendo, del pronunciado retroceso con fuertsimos rasgos autoritarios del sistema poltico que se pretenden consolidar y profundizar con la Constituyente y de las contrarreformas tremendamente regresivas en las polticas sociales. Tratar de sintetizar, brevemente, a que me refiero:

En lo econmico se pueden ver dos periodos claros del gobierno de Nicols Maduro. Un primer momento de ajuste macroeconmico gradual que fracasa estrepitosamente. Este momento lo podemos ubicar en el tiempo entre la devaluacin de febrero de 2013, un mes antes de la muerte de Chvez y el segundo semestre de 2014 donde se sanciona un primer paquete de Leyes Habilitantes, es un intento de ajustar el gasto fiscal y la inversin social en las Misiones a la baja; la reduccin de importaciones; y una reduccin del nivel salarial real va el estmulo de proceso inflacionario. Esta poltica que tiene una clara tendencia regresiva, de contrarreformas econmicas, porque el ajuste se carga fundamentalmente sobre los ingresos y la posibilidad de acceso a bienes bsicos de las familias trabajadoras y de los sectores ms desposedos, fracasa.

Y fracasa entre otras razones porque no slo no ataca, sino que profundiza, el patrn mafioso de acumulacin rentista5, que se asienta en la Fuga delictiva de capitales a partir de dos mecanismos financieros fraudulentos: las maniobras ilegales con la asignacin de los dlares petroleros para las importaciones, para las grandes obras o grandes contratos o convenios internacionales y en segundo lugar por el manejo especulativo, ilegtimo, de la deuda soberana de la nacin y de la deuda de PDVSA, incluso de la deuda interna que segn se ha demostrado es una deuda externalizable. Los mecanismos de este endeudamiento, que lleva, segn un estudio en profundidad de Oly Milln Campos y Paulino Nez6 con los que comparto en la Plataforma por la Auditoria Pblica y Ciudadana, a niveles que estaran en el orden del 80% del PIB. Estos mecanismos convierten a esa deuda, como bien insiste Paulino toda vez que puede, en una deuda adems de ilegitima, odiosa.

A pesar de todas las advertencias sobre esto, de las investigaciones presentadas, de las exigencias realizadas, el gobierno paga puntualmente cada vencimiento, reduciendo importaciones lo que est provocando la aguda situacin de escases en alimentos y medicamentos que nos tiene al borde de la crisis humanitaria. Y comprometiendo seriamente el patrimonio de la nacin.7

Al contrario de aceptar la propuesta que hemos venido realizando de Auditoria Pblica y Ciudadana para que Maduro emule la actitud de Correa con la deuda Ecuatoriana, se obstina en pagar sin ningn tipo de investigacin ni auditoria independiente, y ya lleva dilapidados de esta manera 60.000 millones de dlares en tres aos. Y no nos cansaremos de insistir que est pagando esta deuda al costo del hambre, literalmente hablando, del pueblo venezolano, porque lo que se destina para el cumplimiento con la Deuda se elimina de las importaciones esenciales.

El segundo periodo que sealamos se inicia a finales del 2014 con la sancin de una nueva Habilitante que le permite gobernar al presidente por decreto. Estas leyes habilitan la creacin de Zonas Econmicas Especiales donde no rige la legislacin venezolana. Y toma fuerte impulso a partir de la cada de los precios del petrleo. Y sobre todo, desde principios de 2016 con los llamados 15 motores de la economa productiva, presentados como un plan de superacin del rentismo petrolero, cuando lo que en realidad hacen es ampliar de manera colosal la frontera extractivista y la primarizacin de la economa del pas. Desde el Motor Minero con el Arco Minero del Orinoco, el Motor Energtico con la apertura total de la Faja petrolfera, pasando por el motor Forestal y hasta el Motor Turstico, estn transversalizados por una poltica de apertura feroz al capital transnacional.

Sobre nada de esto se pronuncia la vieja izquierda que apoya incondicionalmente a Nicols Maduro. Ni explican por qu razn sera necesario este plan, ni si es conveniente, ni tampoco se les ha odo ni ledo ningn cuestionamiento sobre el mismo ni hacer propuestas alternativas. En este terreno hacen silencio, un silencio cmplice, es como si esto no existiera, como si la realidad se hubiera quedado congelada en el ao 2012. Sobre lo nico que hablan es sobre el chantaje, la extorcin y la guerra econmica del imperialismo, que nosotros no desconocemos, pero que no tendra ni la dcima parte del impacto actual, si no se apoyara en esta poltica de entrega y en el patrn mafiosos de acumulacin de capital que existiendo desde mucho antes, el gobierno de Maduro organiz y dispar exponencialmente hasta llegar a los niveles de saqueo actual del pas.

Como escribe Oly Milln en su artculo, Es la Economa Estpido8 La Constituyente tiene entre otros objetivos darle sustento jurdico a ese modelo.

Cules son segn usted las contrarreformas en las polticas sociales .

En lo que hace a las polticas sociales esta izquierda en solidaridad automtica con el gobierno, contina utilizando las estadsticas de 2012-2013, las ltimas publicadas de manera completa, y lo hace de forma global. Esas estadsticas hablan de un pas que ya no existe. Se aferran a esos nmeros porque, de reconocer la realidad actual, gran parte de su argumentacin se desvanecera.

Lo que en realidad sucede es que: donde haba mercados populares como Mercal o PDVDAL en los que gran parte de la poblacin poda acceder a alimentos de relativamente buena calidad a precios subsidiados, hoy apenas existe un sistema de distribucin estatal puerta a puerta, los CLAP, que an no ha logrado regularizar la atencin de un nmero muy bajo de familias, que apenas pueden acceder a esas cajas o bolsas cada mes y medio.

Donde haba un sistema nacional de atencin mdica primaria, elogiado por todos, los Barrio Adentro, en los que se realizaba el diagnostico, se hacan estudios elementales y hasta de cierta complejidad y se entregaban medicamentos gratuitos de ser necesarios, hoy hay tierra arrasada, con equipos inoperantes, sin medicamentos, sin posibilidad de hacer los ms elementales estudios bsicos, con una infraestructura que sin mantenimiento est en situacin decadente. Y, donde el personal profesional se ha reducido de manera dramtica.

Donde haba casas de alimentacin en las zonas ms vulnerables, organizadas para que los que lo necesitaran comieran sin costo, sostenidas por el trabajo voluntario y solidario de amas de casa de los barrios. Hace ya largusimos meses sino aos, que no llegan los suministros para cocinar, lo que provoca un fenmeno desconocido en la Venezuela Bolivariana: que haya cada vez ms ciudadanos comiendo de la basura. Al igual que otra larga lista de polticas sociales exitosas durante aos, que hoy estn desaparecidas.

Lo mismo sucede con toda la legislacin progresiva, como por ejemplo la Ley Orgnica del Trabajo. Quedan en el papel, que aguanta todo, pero no se aplican. Y no hablemos del salario que de ser unos de los primeros en Amrica latina cay a niveles de Hait. Mientras el gran capital local y extranjero recibe beneficios insultantes de todo tipo.

Frente a esto, esa izquierda prefiere no ver la realidad, mira para otro lado y repite las viejas estadsticas, los viejos logros y conquistas, hace mucho tiempo desmentidas por los kilogramos perdidos por lo que los venezolanos bautizaron la Dieta de Maduro. Por el maltrato, por la persecucin a los sectores ms oprimidos y por el ocultamiento criminal de toda la informacin oficial, hoy no se conoce ni siquiera cul es el Presupuesto de la Nacin, que se ha convertido en un secreto guardado bajo 7 llaves.

Qu es lo que usted llama la fuerte tendencia autoritaria en el sistema poltico .

Hace aproximadamente dos aos, se viene desarrollando por parte del gobierno, dira que como poltica de Estado, un proceso de desmantelamiento de los derechos y garantas establecidos en la Constitucin del 99. Supresin de derechos polticos y sociales, eliminacin en gran parte del territorio nacional de derechos econmicos y eliminacin de soberana. Suspensin, obstaculizacin y eliminacin de elecciones sindicales, estudiantiles, de instituciones autnomas como las universidades y de cargos polticos como las regionales a gobernadores, eliminacin de hecho del derecho al Revocatorio. Cmo seala Edgardo Lander en una reciente entrevista, Creo que despus de las elecciones parlamentarias del 2015 el gobierno parece asumir que su continuidad en el ejercicio del poder no es posible ni apelando a la votacin popular ni respetando la Constitucin.9

Aqu no voy a describir el crecimiento, tambin exponencial de la violencia policial del Estado por fuera de la protestas, en relacin, por ejemplo, a la poltica de las OLP10, operaciones de limpieza y exterminio de la denominada por la prensa, hampa comn, contra todo norma legal y humana.

Esta tendencia que viene de antes, y que tiene un hito importante con las fracasadas resoluciones 155 y 156 del TSJ11 de finales de marzo, resoluciones que configuraron un mini autogolpe, pero que tuvieron que ser revisadas por el rechazo nacional e internacional que provocaron12. Esta tendencia se ha acelerado desde el momento que comenzaron las protestas en abril de 2017. Hay dos trabajos recientes que describen y evalan correctamente la situacin en la que ya se han producido 60 muertes en el marco de las manifestaciones13. Pero quizs el smbolo ms contundente de la profundizacin de esta tendencia es la actuacin, contra todo principio legal, de Tribunales Militares para el juzgamiento sumario de civiles, y la utilizacin de predios militares para la detencin de esos civiles condenados por los tribunales militares. La Constituyente est diseada, segn los objetivos que le asignan todos los voceros oficiales, para consolidar esta tendencia autoritaria.

Vamos a insistir en este punto en que es evidente que existen desde el lado de la MUD sectores que aprovechan el clima de protestas para desarrollar acciones foquistas. Estos grupos que no hay duda son financiados y alguno de ellos entrenados por Estados Unidos o el Uribismo, no buscan una salida democrtica ni electoral a la crisis sino la liquidacin del chavismo14. Pero esto, que repudiamos, de ninguna manera puede justificar la eliminacin de facto del derecho a la protesta y de otros derechos humanos elementales, ni mucho menos, la represin desproporcionada e indiscriminada a las protestas por parte del Estado.

En este caso ocurre lo mismo que en los anteriores. Esa izquierda que responde con mecanismos de alineamiento automtico con el gobierno de Maduro, carga las tintas en el papel terrorista de las acciones foquistas y libera de responsabilidad al Estado por cmo est manejando las protestas y la represin. Llegando al caso extremo de Atilio Born quien aconseja al presidente Maduro en un reciente artculo que aplaste15 a unos no identificados terroristas. Este aplaste es un trmino que en el contexto del articulo puede leerse como extermine.

Por eso, donde esa vieja izquierda exige cerrar filas incondicionalmente con una supuesta direccin revolucionaria frente a las amenazas imperialistas. Nosotros exigimos la aplicacin de polticas claras de ruptura con la dominacin del capital financiero, empezando por la suspensin de los pagos de la Deuda. Y denunciamos todas aquellas polticas que consolidan la dependencia con el sistema del capital, depredan el ambiente, eliminan la soberana, desmontan las conquistas sociales, econmicas y polticas del Proceso, consolidan el rumbo de capitulacin del gobierno al imperialismo y abren las puertas a una injerencia o intervencin extranjera todava superior. Cuatro aos despus de iniciado este periodo ya no se puede hablar de errores, por el contrario, para nosotros el gobierno Maduro, Cabello, Padrino, desarrolla una poltica planificada, con la esperanza de enamorar a esos sectores concentrados del gran capital.

Por eso mismo, porque a diferencia de la confusin que instalan los sectores de izquierda que apoyan incondicionalmente a Maduro, o que tibiamente le reclaman un parcial y limitado cambio de poltica, a nosotros no nos despierta confianza esa cpula del PSUV/Gobierno, y por eso es que estamos empeados en la construccin de una nueva referencia o alternativa poltica anticapitalista, ecologista, feminista, que recupere las claves democrticas, antiimperialistas y bolivarianas del Proceso, para luchar por profundizarlas.

Pero La Constituyente no sera un canal de salida a la crisis? No podra detener la escalada de violencia y abrir una ruta de dialogo para establecer reglas de juego que todos acepten?

Antes de contestar su pregunta es necesario establecer una caracterizacin del momento actual. Y por qu, desde mi punto de vista, la resolucin de la crisis solo puede ser favorable al pas y al pueblo que vive de su trabajo, con ms democracia y no con ms autoritarismo. Y ms democracia quiere decir en este momento, recuperar la vigencia de la Constitucin del `99.

Hoy nos estamos moviendo entre la propuesta de Constituyente fraudulenta de Maduro, la guerra civil/aplastamiento que propone Born, sabiendo que estas dos opciones buscan el establecimiento de un sistema autoritario para poder consolidar el modelo de entrega que le vengo sealando, o por el contrario la recuperacin de la vigencia de la Constitucin del 99, la realizacin de las elecciones regionales, y municipales y un claro cronograma para la eleccin presidencial. Esto con plenas garantas de participacin poltica para todas las expresiones del pensamiento poltico nacional, sin exclusiones ni proscripciones.

Creo tambin importante hacer otra definicin: La caracterizacin de la actual confrontacin entre las cpulas, a diferencia del 2002/2003, y en contra de lo que sostienen la cpula del Gobierno y repiten y adornan con ros de tinta, los intelectuales que lo respaldan a nivel internacional, no es una pelea entre los sectores populares contra los oligrquicos. Por el contrario, es una lucha por definir cul de las cpulas se garantiza, en el prximo periodo el control del Estado para administrar y distribuir la renta. Son dos sectores de las elites, subordinados al capital financiero internacional, uno tradicional y otro emergente. Y ninguno de los dos sectores es democrtico, ambos tienen claro que necesitan un sistema poltico completamente autoritario para lograr aplicar con xito la contrarrevolucin econmica en curso y las contrarreformas a los logros polticos y sociales alcanzados, que con todas sus deficiencias y limitaciones, se obtuvieron en los mejores aos del periodo de Chvez. Porque cmo dice la compaera Oly Milln en el artculo que cito antes: Pero tambin, esa historia petrolera tiene otra caracterstica muy sui gneris y es que en cada proceso de boom petrolero, se produce un reacomodo de los grupos de poder, es decir unos caen en desgracia, mientras que otros se fortalecen y emergen nuevos.16 Hoy, en la declinacin del boom petrolero y en un momento de colapso del modelo, hay una guerra de rapia entre estos dos sectores de las Elites.

En este Contexto otro objetivo de la Constituyente es: que la cpula que hoy tiene el control del poder del Estado pero est amenazada de perderlo y con l sus privilegios, como castigo por la poltica antipopular y antinacional que viene aplicando en los ltimos cuatro aos, intenta retenerlo por medio de una Constituyente cuya convocatoria es espuria y sus bases comiciales son a todas luces tramposas17, sin necesidad de revalidar su mandato en ninguna eleccin universal, en la que, sin dudas, segn todos los estudios, saldra derrotada.

En estas condiciones la Constituyente no es un arma de Paz, como se dice desde la cpula PSUV/Gobierno, por el contrario es el arma con la que se pretende construir un rgimen autoritario. Las elecciones regionales ofrecidas para diciembre o el propio referendo aprobatorio que indic que pedira Maduro para la nueva Constitucin, son apenas la mscara con la que maquillar de falsa amplitud democrtica, el engao. Y al no ser un arma de Paz, el enorme peligro que encierra de realizarse es que termine convirtindose, en la palanca con la cual, la actual escalada de violencia polarizada por las cpulas de la nueva elite que controla el Estado y la antigua elite, que cree, ahora s, llegado su momento de recuperar ese control, le abran la puerta a una confrontacin civil de consecuencia impredecibles.

Sin embargo, la convocatoria ha abierto otra puerta, inesperada por la cpula del PSUV, por la que se ha empezado a colar con fuerza el rechazo de una parte importante del chavismo. Militantes, diputados y dirigentes medios del partido, funcionarios actuales, ex funcionarios, intelectuales y acadmicos, y muchas informaciones sealan que hasta una parte sustantiva de las fuerzas armadas, rechazan con slidos argumentos la maniobra antidemocrtica. Con este sector coincidimos en un punto esencial: el nico camino democrtico, y que por lo tanto no puede ser secuestrado por las cpulas que instigan a la violencia, es la lucha por la recuperacin de la vigencia de la Constitucin del 99. En eso estamos, mientras la vieja izquierda, en su decadencia, con su alineacin y disciplina automtica con un gobierno que ha roto con el proceso que lo llev hasta all, sigue mostrando al mundo todas sus miserias.

1 Nicols Maduro, Presidente, Diosdado Cabello, Diputado, Vicepresidente primero del PSUV y cabeza del segundo grupo de poder ms importante de este trio y Vladimir Padrino Ministro de Defensa y Jefe de las Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

2 Es bueno aclarar que estos dos sectores con todos los matices y diferencias en cada uno de ellos, no son solo nacionales, tienen tambin expresin a nivel internacional.

3 Para dejar taxativamente establecido que no tiene nada que ver con la oposicin de derecha organizada en la MUD.

4 Las personalidades ms destacadas de este grupo son, entre otros, Hctor Navarro, ex ministro de Educacin y de Energa Elctrica; Oly Milln Campos, ex ministra de Economa Popular, y de Comunas y movimientos sociales; Gustavo Mrquez Marn, Ex Ministro de Comercio Internacional y Ex Embajador en Colombia; Ana Elisa Osorio, Ex ministra de Ambiente Y destacadas personalidades como el Mayor General Cliver Alcal Cordones, los profesores Edgardo Lander, Esteban Emilio Mosonyi y Freddy Gutirrez Trejo, y luchadores Sociales como Santiago Arconada.

5 Este patrn que se inicia con la explotacin petrolera, cruz todo el periodo de gobierno del Proceso Bolivariano y no fue desmontado hasta la actualidad.

6 Situacin Actual de la Deuda de Venezuela como expresin de un modelo econmico de extraccin delictiva de capitales https://www.aporrea.org/economia/a245302.html. Oly Milln Campos, Paulino Nez.

7 ltimamente se ha hipotecado el capital accionario de CITGO, subsidiaria de PDVSA en Estados Unidos, empresa que cuenta con refineras aptas para el crudo pesado venezolano y una red de 17.000 gasolineras, el 49% como garanta para un prstamo de un Fondo Buitre y con la petrolera rusa Rosnef, otro 50%. Esta operacin se ha realizado para obtener liquidez para pagar deuda. Y el broche de oro, por ahora, es la venta, a precio de gallina flaca, por parte del BCV de Bonos de PDVSA que no estaban en el circuito financiero internacional a Goldman Sachs, banco del que fue directivo el actual Secretario del Tesoro de Trump.

8 Es la economa estpido Lo que est detrs de la Asamblea Constituyente https://www.aporrea.org/economia/a246950.html por Oly Milln Campos.

9 Edgardo Lander: La Constituyente nos lleva a un punto sin retorno https://www.aporrea.org/ddhh/n309163.html

10 OLP. Operacin de liberacin del Pueblo. Poltica policial que consta de ingresas a las zonas ms marginadas de las grandes ciudades para detener, allanar, reprimir y hasta asesinar, sin ningn tipo de respeto por las garantas constitucionales y legales mnimas.

11 TSJ. Tribunal Supremo de Justicia

12 El hecho ms destacado de este rechazo fue la declaracin de la Fiscal General de la Repblica, Luisa Ortega Daz, sealando que esas Resoluciones, rompan el hilo constitucional.

13 Balance hechos violentos: del 6 de abril al 25 de mayo https://www.aporrea.org/actualidad/a247131.html por Keymer vila y Represin y violencia Qu est pasando? https://www.aporrea.org/actualidad/n308819.html por Marea Socialista Caracas.

14 Referimos aqu a la entrevista a Edgardo Lander, ms arriba mencionada.

15 Venezuela sumida en la guerra civil por Atilio Born https://www.aporrea.org/tiburon/a246559.html

16 Es la economa estpido Lo que est detrs de la Asamblea Constituyente https://www.aporrea.org/economia/a246950.html por Oly Milln Campos.

17 Sobre esto se pueden consultar decenas de artculos y entrevistas de militantes, intelectuales y acadmicos chavistas y/o de izquierda, en Aporrea.org, entre los que recomiendo las entrevistas a Hctor Navarro y Edgardo Lander, Gonzalo Gmez y los artculos de Nicmer Evans, Jess Puerta, Sergio Snchez, Felipe Pachano Azuaje y Javier Biardeau, entre muchos otros.


Fuente: https://www.aporrea.org/ddhh/n309525.html




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter