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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-06-2017

Leer antes de usar
Cuatro efectos secundarios y una contraindicacin de la donacin de Amancio Ortega

Antonio Luria
Rebelin


El hombre ms rico de Espaa ha donado ms de 320 millones de euros a la sanidad pblica para equipos de diagnstico y tratamiento contra el cncer. La dvida ha generado polmica, de forma no muy sorprendente. Por un lado, pacientes de cncer, profesionales sanitarios, economistas, periodistas de postn, partidos de todo el espectro poltico, han aplaudido la donacin Cmo decir no a que te renueven todos tus equipos de oncologa cuando, adems, te han permitido elegir su nmero y distribucin? Del otro lado, pocas voces, entre las que destaca la de la Federacin de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pblica, han rechazado la donacin sin ambages.

Mejorar y renovar tus equipos de lucha contra el cncer es algo positivo, a priori. No dudamos en este artculo, tampoco, de la buena voluntad de la Fundacin Amancio Ortega al donar ese montante. Pero, al igual que si la donacin fuese un medicamento, siempre hay efectos adversos. Si stos son muchos, o graves, pueden llegar a contraindicar un determinado frmaco. Quizs mezclar multimillonarios de empresas de moda con tratamientos de cncer y hospitales pblicos no sea tan buena idea. Leamos atentamente algunos de los efectos secundarios y contraindicaciones de la donacin:

Leer cuidadosamente antes de usar. Hoy ha sido Amancio Ortega el que ha donado el dinero contra el cncer, pero maana ser una cadena de comida rpida la que construir un hospital infantil, y la prxima semana una marca de cerveza querr pagar una planta de medicina interna. Tabacaleras, compaas farmacuticas, estarn encantadas de sufragar hospitales, escuelas o parques pblicos. Es como una pendiente resbaladiza: sabes dnde empiezas, pero no donde puedes acabar. Aceptar dinero privado para sufragar o complementar servicios pblicos no es necesariamente nocivo, pero s hacerlo sin un claro marco tico y regulatorio. Para saber si es adecuada o no una donacin, primero hay que definir los lmites de quin, cmo y para qu se puede donar. Los procesos de diligencia debida, muy frecuentes en la cultura anglosajona, consisten en evaluar los impactos y riesgos de aceptar donaciones. No nos consta que los servicios de salud autonmicos implicados las hayan hecho, al menos de forma pblica y transparente.

Cuidado con las interacciones. La donacin no se realiza en un vacuum, sino en un contexto concreto. Y el contexto es de precarizacin de la sanidad pblica, recorte de prestaciones y derechos, y reducciones presupuestarias. Ya en el 2015 la sanidad pblica haba perdido 10,000 millones de euros durante la crisis, y desde entonces la sangra no ha parado. 320 millones adicionales son necesarios, pero quizs no en equipos de ltima generacin, sino en ms mdicos y mdicas de familia, personal de enfermera, prevencin, cuidados domiciliarios y paliativos, Una donacin finalista (con los fondos destinados a un fin concreto) socava la priorizacin de intervenciones de salud pblica (qu servicios son ms necesarios?), y levanta serias dudas sobre la equidad en el acceso a los servicios, una piedra angular de nuestro sistema de salud (Quin se beneficia de las prestaciones?).

Importante para el paciente. Uno de los grandes riesgos de aceptar donaciones para proveer servicios pblicos esenciales es lo que se conocer como efecto crowding-out. El dinero que el estado se ahorra en la provisin de esos servicios no es utilizado para ofrecer servicios adicionales, sino que por el contrario es desviado a otras partidas presupuestarias. En EEUU, donde es muy frecuente que donaciones privadas complementen servicios pblicos (escuelas, hospitales), el aumento de la filantropa ha derivado de hecho en peores servicios y ms desigualdades. Aquellas comunidades ms prosperas se beneficiarn a la larga de ms apoyos y donaciones, incrementando as las desigualdades geogrficas y sociales.

Visite a su mdico o farmacutico . Uno de los pilares de la administracin pblica es la rendicin de cuentas. Nuestros polticos y representantes responden a sus ciudadanos de sus actos y toma de decisiones, al menos en teora . La Fundacin Amancio Ortega solo responde a Amancio Ortega. Como multimillonario, o como cualquier otra persona, l puede gastar su dinero, o su tiempo, como quiera. Jeff Bezos de Amazon se compr el Washington Post; Bill Gates, en cambio, es uno de los mayores filntropos del mundo, y persigue erradicar la malaria. Gasten como gasten el dinero, no se les puede pedir cuentas: responden ante ellos mismos de sus donaciones, presentes o futuras. Nuestra sanidad pblica no puede depender de multimillonarios, y de qu lado de la cama se levanten. La financiacin de nuestra sanidad pblica debe depender de los impuestos, y de los presupuestos del Estado: menos donaciones, y ms tributaciones, como se oye en las calles.

Contraindicacin. Los efectos adversos anteriores deberan haber hecho plantearse seriamente a nuestras administraciones publicas la conveniencia de aceptar la donacin: aunque parece una ganancia a corto plazo, abre la puerta a mayores desigualdades y peores servicios, sin garantizar mejoras sostenibles de la salud de los ciudadanos. Sin embargo, quiz el mayor argumento para no aceptar el altruismo del dueo de Inditex no es de eficiencia econmica o de salud pblica, es simplemente un argumento moral. Zara acaba de llegar a un acuerdo en Brasil por un caso de trabajo esclavo. Gracias al trabajo de la ONG Reporter Brasil, hemos sabido que Zara tena en condiciones de esclavitud a inmigrantes, y que de forma reiterada omiti su responsabilidad de detectar, corregir o solucionar el problema. Amancio Ortega puede no ser responsable directo de este hecho, pero s sus empresas, que han provocado escndalos similares los ltimos aos por todo el globo. Ojala que repare el dao causado en Brasil y en otros pases. Ojal que no lo vuelvan hacer. Pero mientras tanto, la sanidad pblica no puede moralmente aceptar donaciones de dinero manchado por la corrupcin, la esclavitud, o el dinero negro. Un gran NO a prcticas no-ticas, o contrarias a los derechos humanos, es necesario. Solo desde el rechazo absoluto se conseguirn abolir estas prcticas. Nuestra sanidad necesita ms profesionales, ms medios, ms diversidad y ms servicios, garantizar un acceso justo y equitativo a la salud, una atencin ms humana y cercana, Nuestra sanidad necesita muchas cosas. Pero la donacin de Amancio Ortega no es una de ellas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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