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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-06-2017

Estrategias de la guerra meditica (Parte 1)

Blanca Montoya
Rebelin


La guerra tiene como objetivo el aniquilamiento del otro, a quien se considera enemigo, para dominarlo y/o apropiarse de lo que le pertenece. Toda guerra implica una serie de tcnicas y estrategias que permitan atacar efectivamente al enemigo. Las guerras mediticas implican un ataque individual y social tan poderoso o ms que una guerra nuclear, cuestin que vamos a tratar de la manera ms sencilla posible en varias partes. Las estrategias estn diseadas en tanques de pensamiento multidisciplinarios, grupos conformados por psiclogos, socilogos, antroplogos, economistas, polticos, etc al servicio de las transnacionales quienes son las dueas del planeta. Mientras que en las guerras militares se trata de acabar fsicamente con el enemigo mediante las armas y las bombas, en las guerras mediticas se trata de acabarlo psicolgicamente, mediante la palabra y la imagen. De manera que si en las guerras militares se apunta a su cuerpo y a sus construcciones materiales, en las mediticas se apunta a su sistema nervioso y a sus obras intelectuales o artsticas.

El sistema nervioso de los seres humanos es un conjunto de rganos y estructuras formadas por un tejido de neuronas interconectadas. Su funcin principal es captar y procesar un conjunto de seales externas e internas de nuestro cuerpo para lograr una interaccin eficaz que procure nuestra supervivencia. El sistema nervioso central se compone del encfalo y la mdula espinal. El encfalo est contenido dentro del crneo, se encarga de todas las funciones bsicas de supervivencia, as como de los impulsos y las emociones como el amor, el odio, el miedo, la ira, la alegra y la tristeza. stos se reprimen o elaboran mediante la corteza cerebral, la parte racional y ms reciente en nuestra lnea evolutiva que se encarga del anlisis, la lgica y la conciencia de las situaciones que vivimos o imaginamos. La racionalidad aparece slo hace unos miles de aos y se desarrolla mediante el ejercicio de la capacidad de pensar, lo que permite ordenar nuestros sentimientos o emociones de acuerdo con la realidad del entorno. Segn la teora estructural del aparato psquico de Sigmund Freud, ste se divide en tres instancias: el ello, la parte ms primitiva que representa los impulsos sexual y agresivo que devienen en emociones y sentimientos; el yo, que se desarrolla a partir del contacto con la realidad, cumple con los deseos del ello de acuerdo con sta, se encarga del pensamiento, la conciencia y la conducta racional; y el supery, que surge posteriormente y contiene la conciencia moral, la tica y los valores sociales que conforman el ideal del yo.

En la guerra meditica se estimula al ello para que los sentimientos de miedo, rabia y odio se exacerben de tal forma que el yo no pueda elaborarlos, se neurotice o bien se torne psictico. Esto permite que la racionalidad disminuya y se pueda manipular la voluntad, las decisiones, la conducta y la visin del mundo de las personas de forma que convenga a los intereses de las transnacionales, que son, obviamente, dueas de los medios masivos de comunicacin. En ese orden el miedo, la rabia y el odio son dirigidos hacia las ideas, los movimientos y/o los dirigentes que amenacen su hegemona, es decir a la izquierda.

Los mensajes siguen bsicamente las teoras comunicacionales de Bernays, Goebbels y Gene Sharp, entre otros. La izquierda es asociada al crimen, al totalitarismo, a la represin o al narcotrfico en mensajes son cortos, contundentes y sin argumentacin, pues se trata de que en el imaginario atenten contra la supervivencia y la vida. Frases que se repiten millones de veces en todo el mundo: el comunismo te quita a tus hijos, los socialistas quieren que todos sean pobres, el comunismo significa hambre, el Che Guevara era un asesino, Estas aseveraciones sin relacin con la realidad, provocan miedo, luego rabia y as se va cultivando el odio. Nadie se salva del impacto emocional que conlleva la amenaza a la vida o la libertad. En mayor o menor grado todos se sienten impactados por estas frases y depende del desarrollo de la conciencia, la racionalidad y la cultura de cada persona, razonar, analizar y emitir un juicio sobre semejantes afirmaciones. Quienes sucumben a la irracionalidad se suman a las huestes de la derecha en las que se encuentran, por lo general, las clases medias, las cuales se analizarn ms adelante.

Paralelamente a la siembra del odio a la izquierda en el ello, los medios atacan al yo. Evitan el desarrollo del pensamiento racional restringiendo su ejercicio: se invierte poco en salud, base fundamental de la fortaleza fsica del yo; se reducen los presupuestos para la educacin y la cultura; los libros en pro de las ideas capitalistas se editan en una cantidad muy superior a aquellos que explican los argumentos del pensamiento de izquierda; se transmiten comunicaciones frvolas de tal forma que la poblacin tenga las menos oportunidades posibles de pensar o de cuestionar. En cuanto al supery, la publicidad a la violencia, la muerte y el culto a las drogas se expresa en miles y miles de programas de televisin, cine, videojuegos y redes sociales. De manera que los valores que guan al ideal del yo se pervierten y se conceptualiza justamente en contra de la sociedad: los hroes son, subliminalmente, narcotraficantes, asesinos y ladrones. La informacin meditica se sucede abrumadoramente de tal forma que el yo sea fcilmente vctima de la confusin en cuanto a su percepcin de la realidad y la cultura de la muerte lo deprime y lo desactiva. La minimizacin de la historia y la idiosincrasia nacional y la preponderancia de culturas extranjeras despoja al yo de una referencia autntica que le cree una identidad. Un individuo cuyo yo ha sido destruido de esta manera es prcticamente incapaz de escuchar y razonar una idea distinta a la que ha escuchado millones de veces desde la infancia, se aferra a la emocin o sentimiento que le han sembrado e identifica a quien la expresa como el enemigo al que hay que destruir.

Lo anterior es fcilmente detectable en las redes pues ah la poblacin sometida a la promocin del odio y con poca capacidad de pensar transmite insultos, incoherencias, da muestra de su ignorancia y utiliza expresiones escatolgicas, siendo esto ltimo una muestra de su pensamiento primitivo.

Actualmente la tecnologa ha sofisticado sus mtodos de ataque y manipulacin de la psique del individuo. Las redes sociales han permitido el registro de los datos cada vez que el individuo las utiliza, lo que se llama Big Data. A partir de la psicometra, las transnacionales pueden conocer la caractersticas de personalidad de los internautas y enviarle la informacin que conviene en cada caso para mantener su hegemona.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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