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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-06-2017

El retorno de lo reprimido

Wolfgang Streeck
Rebelin


El neoliberalismo trajo la globalizacin o la globalizacin trajo el neoliberalismo; y as es como comenz la gran regresin [1].En la dcada de 1970, los grandes industriales se propusieron salir de la servidumbre nacional porque se sentan condenados por esta sumisin en las dcadas que siguieron a 1945. [2]. Haba llegado el momento de liberar el mercado del trabajo, terminar con el estancamiento de la productividad y la disminucin de los beneficios y , poner fin a las ambiciosas exigencias de unos sindicatos fortalecidos bajo un capitalismo maduro, administrado por el estado.

El camino hacia el futuro, hacia una nueva expansin - que est siempre muy cerca del corazn del capital - los condujo hacia el exterior, a un mundo no regulado, con una economa global sin fronteras , un mundo en que los mercados no estaran encerrados en los Estados- nacin, pero -si las naciones-estados, atrapadas por los mercados.

Este cambio radical de la postura neoliberal fue presidida por una nueva diosa conocida como TINA - No hay otra alternativa-. La larga lista de sus altos sacerdotes y sacerdotisas va desde Margaret Thatcher, Tony Blair hasta ngela Merkel.

Cualquiera que deseaba servir a TINA, con el solemne acompaamiento del coro de los economistas unidos del mundo, tuvo que aceptar que la huida del capital de sus jaulas nacionales era inevitable y beneficiosa, y haba que comprometerse a despejar todos los obstculos de esa trayectoria.

Prcticas paganas, como los controles sobre los movimientos de capitales y las ayudas estatales deban ser localizadas y erradicadas; nadie deba escaparse de la competencia global, para sumirse de nuevo en la comodidad amortiguada de las protecciones nacionales.

Los acuerdos de libre comercio abran los mercados y los protegan de la interferencia del Estado, la gobernanza global reemplaz a los gobiernos nacionales, la proteccin iba a ser sustituida por la mercantilizacin, y el estado de bienestar dio paso al estado de la competencia; una nueva era de racionalidad capitalista [3].

A ms tardar, a finales de la dcada de 1980, el neoliberalismo se haba convertido en el pensamiento nico tanto para el centro izquierda como para el centro derecha. Las viejas controversias polticas fueron considerados obsoletas.

Ahora la atencin se centraba en imprescindibles 'reformas' que aumentarn la competitividad "nacional, y estas reformas estaban en todas partes. Incluan mercados de trabajo ms flexibles, mejora de los 'incentivos' (positivos en los extremos superiores del ingreso y negativos para el extremo inferior), privatizacin y mercantilizacin, competencia por ubicacin y reduccin de costes como prueba de resistencia.

El conflicto redistributivo fue reemplazado por la bsqueda tecnocrtica de lo econmicamente necesario y nicamente posible ; todas las instituciones, las polticas y las formas de vida deban adaptarse a este fin. Todo esto fue acompaado por el desgaste de los partidos polticos, su retirada en la maquinaria del Estado como partidos crtel [4], la cada de afiliados y la disminucin de la participacin electoral, de manera desproporcionada en el extremo inferior de la escala social.

A partir de la dcada de 1980 el cambio fue acompaado del colapso de la organizacin sindical, junto con una disminucin dramtica del recurso a la huelga en todo el mundo. En otras palabras, una desmovilizacin lo ms amplia posible de todos las herramientas - de la posguerra- de participacin democrtica y de redistribucin. Todo se llev a cabo lentamente, pero a un ritmo creciente y creando una progresiva confianza que era el estado normal de las cosas.

El proceso de retroceso institucional y poltico de la revolucin neoliberal inauguraba una nueva era de la poltica, posterior a su implementacin. [5] Los cambios institucionales fueron necesarios porque la globalizacin neoliberal estaba lejos de otorgar la prosperidad que haba prometido. [6] La inflacin de la dcada de 1970 y el desempleo fueron seguidos por un aumento de la deuda de los estados en la dcada de 1980 y la recuperacin de las finanzas pblicas se solvent con 'reformas' del estado de bienestar en la dcada de 1990.

Estas medidas fueron compensadas con la apertura de generosas oportunidades para acceder al crdito y endeudarse. Al mismo tiempo, las tasas de crecimiento se redujeron, aunque la desigualdad y la deuda agregada siguieron aumentando.

En lugar del goteo se puso en marcha otra figura ms vulgar: una creciente desigualdad de ingresos entre individuos, familias, regiones y, en la zona euro, entre naciones. La economa de servicios y la sociedad basada en el conocimiento result ser ms pequea que la sociedad industrial que fue desapareciendo rpidamente; por tanto, el crecimiento constante de la poblacin ya no eran necesarios.

Ante este exceso de poblacin, con un capitalismo reavivado, el Estado mir impotente sin comprender la transformacin. Los gobiernos se endeudaron y, finalmente, las crisis financieras y los posteriores programas de rescate desgastaron an ms la situacin. [7] '

El gobierno global no haba sido creado para proteger y , el estado nacional se haba convertido a la economa capitalista en aras de la globalizacin. Para asegurarse de que todo esto no se convirtiera en una amenaza para el mundo feliz del capitalismo neoliberal, se implementaron sofisticados mtodos para asegurar el consentimiento popular y la desorganizacin de los resistentes. De hecho, las tcnicas desarrolladas, para este propsito, inicialmente se demostraron impresionantemente eficaces.

La edad post-fctica

Mentiras, y mentiras flagrantes, siempre han existido en la poltica. Pensamos slo en presentacin en PowerPoint de Colin Powell ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, con sus fotografas areas que demostraban la existencia de armas de destruccin masiva iraques. En cuanto a Alemania, todava se recuerda un Ministro de Defensa, venerado como un Socialdemcrata de la vieja escuela, que afirm que las tropas alemanas enviadas a Afganistn (en el Hindu Kush') defendan la seguridad de Alemania.

Sin embargo, con la revolucin neoliberal y la transicin a la 'post-democracia' [8] asociado a ella, naci un nuevo tipo de engao poltico, el experto en mentiras. Se inici con la Curva de Laffer, que fue utilizada para demostrar cientficamente que las reducciones de impuestos a los ingresos fiscales ms altos era beneficioso para la poblacin. [9]

Ms tarde vino el 'Informe Cecchini' de la Comisin Europea (1988), que, como premio a la 'realizacin del mercado interior' prevista para 1992, prometi a los ciudadanos de Europa un aumento de la prosperidad del orden del 5 por ciento del PIB para UE , una reduccin media del 6 por ciento en el precio de los bienes de consumo, as como millones de nuevos puestos de trabajo y una mejora en las finanzas pblicas del 2,2 por ciento del PIB .

Por su parte, los expertos financieros, como Bernanke, Greenspan y Summers coincidieron en que las precauciones tomadas por los inversores racionales, en su propio inters, eran suficientes para estabilizaban al siempre 'ms libre' y ms global mercado financiero; por tanto, las agencias gubernamentales no tenan necesidad de tomar medidas para prevenir el crecimiento de burbujas, en parte porque ya haban aprendido a eliminar sin dolor las consecuencias cuando estas burbujas financieras llegaban a estallar.

Al mismo tiempo, las 'narrativas' [10] difundidas por los principales partidos, gobiernos y especialistas y las decisiones y no decisiones asociadas con ellos, se hicieron cada vez ms absurdas. La penetracin en la maquinaria de los gobiernos de anteriores y de futuros directivos de Goldman Sachs continu a buen ritmo, en reconocimiento de sus indispensables conocimientos, como si nada hubiera cambiado.

Despus de varios aos (durante los cuales ni uno solo de los gerentes de los bancos responsables de la crisis de 2008 haban sido llevado a la justicia) el fiscal general , de Obama, Eric Holder regres a su bufete de abogados de Nueva York con un sueldo millones de dlares. Curiosamente su oficina estaba especializada en la representacin empresas financieras bajo investigacin del gobierno federal.

Desde la perspectiva del internacionalismo neoliberal, por supuesto, se haban desarrollado desviaciones en el arte del gobierno democrtico, pero la era post-verdad comenz tan tarde como en 2016, el ao del Brexit y el aplastamiento de clintonismo por Donald Trump . [11]

Slo con el colapso de la post-democracia, y el fin de la paciencia del pueblo las 'narrativas' de una globalizacin de la cual se ha beneficiado slo el 1 por ciento, hizo que los guardianes del discurso dominante comprobaran obligatoriamente los hechos. Y , slo ahora lamentan los dficits experimentados por la pinza de la economa mundial por un lado y la reduccin en la calidad de la educacin y la formacin por el otro.

En ese momento comenzaron a pedir 'pruebas de elegibilidad' de varios tipos, como requisitos previos para que los ciudadanos puedan ejercer su derecho al voto. [12].

Entonces, cuando aquellos jvenes que promovieron el capitalismo, como Kim Kardashian, Selena Gmez, Justin Bieber e tutti quanti, regresaron a las cabinas de votacin, su retorno fue interpretada como una seal de mal agero.

Por otra parte, las acciones en forma de 'intervenciones humanitarias' o la reanimacin del conflicto Este-Oeste, esta vez con Rusia, en lugar de la URSS y los derechos de los LGBTIQ, en lugar del comunismo, parecan haberse agotado a s mismas.

La anterior verdad neoliberal empez ha dejar de importar , y en Inglaterra un poltico conservador, cuando se le pregunt por qu estaba haciendo campaa para salir de la UE contra la opinin de los expertos '', descaradamente respondi: 'La gente en este pas ha tenido suficiente de expertos' [13]

Altas y bajas morales

La caracterstica del espritu de la poca es una nueva divisin cultural que ha golpeado a las democracias capitalistas sin previo aviso. Estructuralmente, tiene sus races en un descontento largamente incubado con la 'globalizacin', porque el nmero de 'perdedores por la globalizacin' no ha dejado de crecer.

El proceso lleg a un punto de inflexin en los aos posteriores a la crisis financiera de 2008, cuando la cantidad de descontento se transform en calidad de protesta abierta. Una de las razones por las cuales esto tom tanto tiempo fue que los que haban hablado antes en nombre de los perdedores de la sociedad haba terminado por unirse al club de fans de la globalizacin (a finales de 1990 a ms tardar). Durante un tiempo, entonces, los que sienten a la globalizacin ms como un problema que una solucin, no tenan a nadie que hablar por ellos.

El contenido de esta fase de la globalizacin favoreci el establecimiento de una industria de conciencia cosmopolita, que confunde las oportunidades de crecimiento con la turbo-alimentacin, la unidad expansionista de los mercados capitalistas, con los valores libertarios de la revolucin social de los aos 60 y 70 [14].

En este proceso, el pensamiento nico y tecncrata del neoliberalismo se fundi con la moral del justo medio en una comunidad de discurso internacionalista. El espacio digital sirve hoy como una base de operaciones en una lucha cultural de un tipo muy especial, un combate en que la moralizacin del capitalismo en expansin a nivel mundial va de la mano con la desmoralizacin de los que encuentran sus intereses daados por ella.

Despus de dcadas de declive, la participacin de los votantes en las democracias occidentales ha comenzado recientemente a recuperarse, sobre todo entre las clases ms pobres. El redescubrimiento de la democracia como un correctivo poltico, sin embargo, beneficia exclusivamente a unos nuevos tipos de partidos y movimientos cuya apariencia empuja a los sistemas polticos nacionales al desconcierto. Los expertos en relaciones pblicas, que han estado durante mucho tiempo estrechamente relacionados con la maquinaria del Estado, observan a los nuevos partidos como una amenaza letal para la 'democracia' y luchan contra ellos.

El concepto empleado en esta lucha, que incluye en el vocabulario el termino 'populismo', denota, tanto en la izquierda y como la derecha, a tendencias que rechazan por igual, la lgica TINA como 'responsable' del mundo de la globalizacin neoliberal.

Como concepto, el 'populismo' tiene una larga historia, que se remonta a la era progresista en los Estados Unidos, con la talla de personajes como Robert M. La Follette (1855-1925; candidato presidencial por el Partido Progresista en 1924). Ms tarde, el populismo fue un nombre neutro para una ideologa de movimientos polticos latinoamericanos, que se vean a s mismos como representacin 'del pueblo', en oposicin a una auto-seleccionada y auto-enriquecida 'lite'. [15]

En los ltimos aos, el populismo ha sido utilizado por las partidos y los medios del internacionalismo liberal como un trmino polmico para denostar a la nueva oposicin que est forzando alternativas nacionales a la internacionalizacin neoliberal auto-declarada sin alternativas.

La idea clsica del populismo es de una nacin que se constituye en conflicto poltico como una fuerza unida para combatir a una minora elitista que avasalla a la 'gente sencilla '. Como idea, podra ser de derecha o de izquierda. Esto facilita su caricatura por los fieles a la globalizacin, pues les permite evitar distinciones, entre Trump y Sanders, Farage y Corbyn, y en Alemania, Petry y Wagenknecht. Todos podran tericamente congregarse en la misma partido. [16]

La fisura entre quienes se describen como 'populistas' y su descripcin es la lnea de fractura poltica dominante en las sociedades afectadas por la crisis del capitalismo financiero. La cuestin en juego es nada menos que la relacin entre el capitalismo global y el sistema estatal. Nada polariza a las sociedades capitalistas hoy ms que los debates sobre la necesidad y la legitimidad de una poltica nacional.

En este caso, los intereses y las identidades se funden y dan lugar a una mutua hostilidad en el terreno de juego, como no se ha visto desde el final de la Guerra Fra. Las guerras religiosas resultantes, que pueden en cualquier momento derivar en campaas de aniquilacin moral, inciden en los estratos ms profundos y ms sensibles de la identidad social e individual, donde se toman las decisiones sobre respeto, desprecio, inclusin, exclusin, reconocimiento y excomunin. [17]

Lo significativo de la poltica de internacionalizacin es la aprobacin de las 'lites', en su desprecio a los 'populistas' y reprobacin a los nuevos partidos. El 'populismo' se diagnostica como un problema cognitivo.

Se supone que sus partidarios son personas que exigen 'soluciones simples' porque no entienden las complejas soluciones que otorgan de manera incansable y con xito las fuerzas de la eficacia globalista; sus representantes son cnicos que prometen a 'las personas' ' soluciones simples', a pesar de que saben que no hay alternativas a las complejas soluciones de los tecncratas.

De esta manera, la aparicin de los nuevos partidos se puede explicar como una gran regresin de la gente sencilla, que se manifiesta con una falta de educacin y de respeto a los educados. Esto relato puede ir acompaado de 'discursos' sobre la conveniencia de abolir referendos o entregar las decisiones polticas a expertos y autoridades apolticas.

A nivel de la vida cotidiana, esta poltica lleva a la exclusin moral y cultural de los partidos anti-globalizacin y sus partidarios. La declaracin de su inmadurez cognitiva es seguido por la denuncia moral a sus demandas de una poltica nacional que proporcione defensa por las consecuencias de la internacionalizacin.

El grito de guerra es movilizar los dolorosos recuerdos del racismo y la guerra; el 'etno-nacionalismo'. Sin embargo los 'etno-nacionalistas' no quieren hacer frente a los retos de la globalizacin, ni los econmicos, ni los morales, ni la competicin global. Sus "temores y preocupaciones, como el oficialismo alerta, 'han de ser tomadas en serio', pero slo como un modo de trabajo social.

Entonces, las protestas son sospechosas de ser esencialmente fascistas, sobre todo ahora que los antiguos defensores de las clases plebeyas se han pasado a la globalizacin, de modo que si sus antiguos clientes se quejan de la modernizacin capitalista, el nico idioma a su disposicin es el pre-poltica, una materia prima sin tratamiento lingstico, producto de experiencias cotidianas de privacin, econmico o cultural. Esto da lugar a constantes violaciones de las reglas del discurso civilizado, que puede provocar la indignacin en las clases dominantes y la movilizacin de los de abajo.

En respuesta, los perdedores de la globalizacin tratan de eludir la censura moral que promueven los medios de comunicacin y copan los 'social media'. De esta manera, pueden hacer uso de los ms globalizada de todas las infraestructuras para construir sus propios crculos de comunicacin en la que no tienen qu temer a ser reprendidos culturalmente y moralmente. [18]

El quiebre

Entre los hechos sorprendentes de 2016 debemos incluir el Brexit y la eleccin de Trump que no solo sorprendi al pblico, sino tambin sus ciencias sociales liberales.

Nada explica mejor las divisin en las sociedades globalizadas del neoliberalismo el desconcierto del poder y las lites por el retorno de lo reprimido, porque la apata poltica la haban interpretado una renuncia definitiva . Incluso las 'mejores' y bien dotadas universidades de las costas este y oeste de Estados Unidos no sirvieron como sistemas de alerta temprana. Evidentemente, poco se poda deducir sobre el estado de las sociedades desestabilizadas a partir de encuestas de opinin realizadas a travs de entrevistas telefnicas de veinte minutos.

De esta manera, la ilusin de las 'lites' sobre el estado de sus sociedades son confirmadas patolgicamente. Slo muy pocos los cientficos sociales hoy en da capaces de entender lo que est debajo de la superficie ; sin embargo aquellos que hubieran ledo el Robert Putnam, El sueo americano en crisis no podran haberse declarados asombrados por la victoria de Trump. [19]

Desde hace bastante tiempo la izquierda en todo el mundo entiende a la manera burguesa las elecciones de 2016. En Gran Bretaa, los partidarios de Blair en el Partido Laborista, crean que podan convencer a sus votantes tradicionales de permanecer en la UE con un largo catlogo de los beneficios econmicos como socios, pero con una distribucin desigual de los beneficios .

No se les ocurri que haba una poblacin menos liberal en muchas regiones maltratadas, que hubieran querido un gobierno que mostrar mayor inters por sus inquietudes que por los acuerdos internacionales y por los mercados globales del capital. Y hay un montn de votantes que simplemente no entienden, que la solidaridad internacional entre los trabajadores del siglo XXI significa que su deber es renunciar a su propio puesto de trabajo a favor de una competencia global sin restricciones.

Interregno

Que podemos esperar ahora? La derrota de Clinton por Trump, el Brexit , los fracasos de Hollande y de Renzi, todo en el mismo ao marca una nueva fase en la crisis del sistema capitalista transformado por el neoliberalismo.

Para describir esta fase Antonio Gramsci propuso el trmino 'interregno', [20] un perodo incierto de duracin, en que un viejo orden est muriendo, pero uno nuevo todava no logra nacer. El viejo orden, que fue destruida por el ataque de los brbaros populistas en 2016, fue el sistema estatal del capitalismo global. Sus gobiernos haban neutralizado las democracias nacionales con prcticas posdemocrticas. con el fin de no perder la articulacin con la expansin global del capital y, por tanto subordinando las reivindicaciones democrticas e igualitarias a los intereses de los mercados capitalistas mediante la invocacin de una democracia global para el futuro.

Como es de esperar en un interregno el nuevo orden que an no se ha creado se ve como incierto,. Hasta que llega , segn Gramsci, tenemos que aceptar que aparecer una gran variedad de sntomas mrbidos. Un interregno en el sentido de Gramsci es un perodo de gran inseguridad en que las cadenas habituales de causa y efecto ya no estn en vigor y, acontecimientos inesperados, peligrosos y grotescamente anormales pueden ocurrir en cualquier momento. Esto, es en parte, porque lneas dispares de desarrollo, corren paralelas entre s sin encontrarse, dando lugar a configuraciones inestables y eventos sorprendentes tomar el lugar de las alineaciones predecibles.

Entre los efectos de esta nueva imprevisibilidad esta el hecho, que a raz de la revolucin populista, las clases polticas del capitalismo neoliberal se ven obligados a escuchar un poco ms de cerca, a sus poblaciones nacionales. Despus de dcadas en las que las democracias nacionales fueron desmontadas en favor de las instituciones que promovieron la globalizacin, el mpetu democrtico est volviendo, por su propio camino, con la articulacin del descontento.

Es el tiempo en que las lneas de la defensa nacional va ms all de la demolicin prevista por los mercados internacionales. La victoria de Trump quiere decir que es muy poco probable que haya un segundo referndum en Gran Bretaa , con una UE como modelo, segn el cual los referendos se repiten hasta que las personas dan la respuesta correcta.

Las nueva actitud del electorado ya no respalda supuestos imperativos econmicos y no va a consentir que sus demandas se esquiven por razones tcnicamente imposibles. Los partidos tradicionales tendrn que volver a aprender a dar respuestas a la gente [21] o de lo contrario tendr que dar paso a nuevas formaciones polticas.

La retrica de enfatizar 'la nacin' de la nueva primer ministro britnica muestra que esto no ha escapado a la atencin de al menos una parte de la clase poltica. Ya en su discurso del 11 de julio de 2016, en el lanzamiento de su campaa ,Theresa May pidi cambios que no haban sido propuestos desde los aos 1980, ni siquiera por la direccin del Partido Laborista: guerra contra la desigualdad, tributacin a los ingresos ms altos, mejoras en el sistema educativo publico, representacin de los trabajadores en los consejos de administracin, proteccin para los trabajadores britnicos en contra de la deslocalizacin, y limitacin a la inmigracin.

El voto por la salida de Gran Bretaa de la UE ha recordado a los polticos britnicos que su primera responsabilidad es con su electorado; durante el discurso de May en la Confederacin de la Industria Britnica, explic el resultado de la consulta muestra el deseo de un pas ms fuerte, ms justo y preocupado de las personas.

El programa neo-proteccionista de May plantea preguntas incmodas para la izquierda socialdemcrata. Trump, tambin, hizo promesas de una nueva poltica industrial y fiscal, que podra convertirse en un problema para la izquierda. De hecho Bernie Sanders le ha ofrecido su apoyo para la recuperacin de las antiguas regiones industriales (devastadas durante por los ocho aos de Obama) con un programa 'keynesiano' para reconstruir la infraestructura del pas.

Esto programa requerir el aumento de la deuda, especialmente si se aplican los recortes de impuestos prometidos, con recetas neo-keynesianas que por mucho tiempo han sida las favoritas de polticos y economistas de la izquierda moderada ( 'fin de la austeridad').

Dada la resistencia de los restos del Tea Party, se trata de medidas que podran ser aprobadas por el Congreso slo con la ayuda del Partido Democrtico. Lo mismo ocurrira con la poltica de arrojar dinero desde helicpteros, otra medida contemplado por Trump, que requiere la cooperacin de la Reserva Federal.

Pero, incluso para un post-globalista, la poltica neoproteccionista del tipo previsto por Trump y May ser incapaz de garantizar un crecimiento estable, ms y mejor empleo de calidad, un des-apalancamiento de la deuda pblica y privada, o la confianza en el dlar y el euro.

El capitalismo financializado del presente no es gobernable a nivel nacional desde abajo ni menos a nivel internacional desde arriba. El sistema cuela por el hilo de seda de una poltica monetaria 'no convencional' , que est tratando de crear algo as como el crecimiento de tasas de inters negativas con oferta de dinero- a travs de la ingeniera monetaria denominada expansin cuantitativa - o la compra de bonos por parte de los bancos centrales.

Las reformas estructurales neoliberales recomendadas por los 'expertos' son el complemento indispensable para que los cambios sean torpedeados. Al mismo tiempo, la desigualdad econmica aumenta porque los sindicatos y los estados perdieron su poder cuando lo cedieron a los mercados globales.

La completa destruccin de las instituciones nacionales que eran capaces de promover la redistribucin econmica y la dependencia resultante de las polticas de los bancos centrales, han hecho al capitalismo ingobernable, ya sea por mtodos 'populistas' o por mtodos tecnocrticos.

Los conflictos internos tambin son previsibles, en cuanto a los smbolos culturales se refiere. Las poblaciones nacionales apoyaran a los 'populistas' en la medida que desvaloricen a los inmigrantes? Y la izquierda podr tener xito, pagando un tributo cultural creble, con aquellos que ltimamente han despertado de su apata?

Demasiadas palabras de disgusto se han intercambiado, aparte del hecho que cualquier reconciliacin podra alienar a sus partidarios aburguesados de izquierda, en la nueva clase media cosmopolita. Y en el caso de los reveses econmicos, Trump, May, y otros, podran verse tentados a desviar las crticas con el lanzamiento, de ms o menos sutiles, campaas contra las minoras tnicas. Una rebelin del pudor sera la consecuencia.

En el plano internacional, asuntos podran ser menos dramtica, al menos inicialmente. A diferencia de Obama, Blair y Clinton, as como Sarkozy, Hollande, Cameron y tal vez incluso Merkel, la ltima defensa de Occidente liberal, [22] los nuevos proteccionistas nacionales no tienen grandes ambiciones por los derechos humanos, ya sea en China y Rusia o, en frica o el Medio Oriente.

Cualquier persona en favor de intervenciones humanitarias en el sentido ms amplio podra llegar a lloriquear . Es poco probable que la intolerancia de Rusia hacia artistas como Pussy Riot desencadene reflejos misioneros en gobiernos vueltos hacia adentro despus de la victoria electoral de Trump.

En los Estados Unidos, Victoria Nuland ( 'Fuck the EU ') no es la secretaria de Estado, y la faccin de Derechos Humanos del Departamento de Estado ha regresado a sus puestos docentes universitarios. Los planes para integrar a Ucrania en la UE y en la OTAN , y con ello privar a los rusos de su puerto del Mar Negro, estn ahora fuera de la mesa, al igual que cualquier 'cambio de rgimen' en pases como Siria.

Los intentos de contar con Rusia para una nueva Guerra Fra puede asimismo haberse evaporado. Por supuesto, China podra tomar el lugar de Rusia, pero el presidente Trump tendra que abandonar cierta cuota de mercado y los Chinos dejaran de compra los bonos de la deuda del Tesoro del Estados Unidos.

En este contexto bajo la estructura de un interregno naciente con instituciones disfuncionales y cadenas causales caticas, los 'populistas' sern una fuente adicional de incertidumbre, ya que hacen incursiones en la maquinaria del estado. El inicio del interregno aparece como un momento bonapartista: todo es posible, pero nada tiene consecuencias, porque la sociedad neoliberal ha vuelto a la condicin de 'un saco de patatas'. [23]

Los nuevos proteccionistas no van a poner fin a la crisis del capitalismo; pero va a llevar la poltica a la incertidumbre, y no habr que olvidar que los estratos medios y bajos de la poblacin que han sido los perdedores de la globalizacin. La izquierda tambin, o lo qu ha sido de ella, no tiene idea de cmo el capitalismo ingobernable del presente puede hacer la transicin a uno mejor ordenado y, menos peligroso de extincin. Solo basta con ver a Hollande, Renzi, Clinton, Gabriel. Pero si la izquierda tiene algn deseo de volver a jugar un papel , tiene que aprender las lecciones del fracaso del 'gobierno global' y las poltica sucedneas de la identidad.

Los parias de la autonombrada 'sociedad del conocimiento' no pueden ser abandonados, y por tanto la derecha (que ha utilizado el cosmopolitismo a expensas de 'la gente sencilla) no podr arrasar con estos sectores de la poblacin, incluso con medios de coercin neoliberal; pues el estado nacional se puede utilizar solamente con sus ciudadanos y no contra ellos. Aplicando esto a Europa, esto significa que el que quiera demasiada integracin cosechar conflictos y terminar con menor integracin.

El identitarismo cosmopolita de los lderes de la era neoliberal, originario en parte en principios de universalidad de izquierda, tiene como respuesta la reaccin de un identitarismo nacional, mientras que una re-educacin anti-nacional desde arriba produce un nacionalismo anti-elitista desde abajo . Una sociedad bajo presin econmica o moral hasta el punto de su disolucin cosecha resistencia por parte de los tradicionalistas.

Hoy en da todos aquellos que se consideran expuestos a las incertidumbres de los mercados internacionales, preferirn un pjaro en la mano que cien volando: elegirn la realidad de una democracia nacional, aunque sea imperfecta, sobre la fantasa de una sociedad democrtica global.

[1] Como resultar an ms clara a continuacin, los conceptos tales como ste, que se han convertido en aparatos del repertorio de retrica poltica, se emplean aqu contra el grano. Este ensayo se publica con el permiso de tipo Paids, y aparecer en Heinrick Geiselberger, ed., El Gran Regresin , Cambridge 2017.

[2] Wolfgang Streeck, comprador Time: La crisis retardada del capitalismo democrtico, Londres y Nueva York 2014.

[3] Wolfgang Streeck, 'Las relaciones laborales en una economa internacionalizada', en Ulrich Beck, ed., Poltica de la globalizacin, Frankfurt am Main 1998, pp. 169-202.

[4] Peter Mair y Richard Katz, 'cambios en los modelos de organizacin del Partido y el Partido de la Democracia: la aparicin del Partido Cartel', Partido Poltica, vol. 1, no. 1, 1995.

[5] Vase la nota 1, anteriormente.

[6] En la siguiente ver Streeck, compra de tiempo.

[7] Oliver Nachtwey, La sociedad de descenso. Sobre la revuelta en curso en regresiva, Moderno Berln 2016a

[8] Colin Crouch, postdemocracia, Cambridge 2004.

[9] Para la contribucin del economista Arthur B. Laffer a las polticas fiscales y de la deuda del gobierno de Reagan, David Stockman ver, El triunfo de la poltica: Por qu la Revolucin Reagan Failed, Nueva York 1986.

[10] Este trmino ha migrado recientemente de la teora literaria y la psicologa en la poltica, donde se ha hecho una carrera meterica. No es de extraar. De acuerdo a Wikipedia, una narrativa es una 'historia significativa en el que las emociones se transportan y se permite una orientacin y transmite confianza'. Este concepto es especialmente popular en la actualidad con referencia a 'Europa', donde cada vez que una eleccin va, autoproclamado llamada mal 'los europeos por 'una mejor narrativa'.

[11] El 15 de noviembre de 2016, el editor del Oxford Diccionarios anunci que 'post-verdad' haba sido nominado palabra del ao. Esto fue seguido de inmediato por la Sociedad de la Lengua Alemana, que declar 'post-hechos' [ ' postfaktisch '] a ser la palabra alemana del ao. 'Sectores cada vez mayores de la poblacin' se dice que estar listo 'en sus sentimientos de resentimiento hacia los de arriba hacer caso omiso de los hechos e incluso estn dispuestos a aceptar mentiras obvias. No es la pretensin de verdad, sino la expresin de un senta verdad que trae el xito en la era post-hechos '. Despus de dcadas de hegemona constructivista en las facultades de la literatura (ver 'narrativa'!), Un redescubrimiento repentina de la verdad objetiva con el fin de insultar conciudadanos no acadmicos.

[12] La similitud con las pruebas de la instruccin a la que las personas de piel oscura que se utilizan para ser sometidos en los estados del sur de la CON NOSOTROS es sorprendente. El 29 de noviembre de 2016, en un artculo publicado en el Frankfurter Allgemeine Zeitung, Sandro Gaycken, 'Director de la Sociedad Digital Institute' -que, segn su sitio web, es 'un instituto de investigacin estratgica para temas digitales de alemn companies'-escribi:' necesitamos un gnosocracy. El que quiera votar debe demostrar la competencia poltica... Con este fin, todas las cabinas de sondeo debe estar provisto de un test de opciones mltiples variables, con preguntas sencillas de todos los mbitos:. externo, interno o el medio ambiente, la economa, etc. El que pasa la prueba puede votar'

[13] Michael Gove, citado en Henry Mance, 'Gran Bretaa ha tenido suficiente de expertos, dice Gove', Financial Times, 3 junio de 2016.

[14] Esta es una faceta de la forma en que '1968' fue cooptado por un capitalismo con ganas de adaptarse a una sociedad alterada, tal como se describe por Luc Boltanski y Eve Chiapello en El nuevo espritu del capitalismo, Londres y Nueva York 2006.

[15] Ernesto Laclau, La razn populista, Londres y Nueva York 2005; Chantal Mouffe, agonstica: Pensar el mundo polticamente, Londres y Nueva York 2013.

[16] El 'populistas' represalias mediante la descripcin de todos los adherentes a la doctrina globalista, independientemente de su origen, como la globalizacin indistinguible uniforme 'lite'.

[17] La dimensin internacional de este conflicto es interesante. El Internacionalista Internacional advierte contra el nacionalista Internacional, que quiere ver combatido por todos en nombre de la democracia, y lo mismo es cierto viceversa. De vez en cuando, se nos habla de un 'autoritario' Internacional a ser combatido por el (neo) liberal internacional, tanto en poltica interior y exterior. (En este nacionalismo forma y el autoritarismo se equiparan.) Los lderes de los partidos europeos consideran populista, junto con Trump y el dictador emergente en Turqua, no suele hablar positivamente acerca de Rusia, probablemente para escapar de enredo en alianzas internacionalistas de la globalizacin.

[18] En Alemania, la Alternativa fr Deutschland tiene ms seguidores en Facebook que en cualquier otra parte.

[19] Robert Putnam, Nuestros Nios: El sueo americano en crisis , Nueva York 2015.

[20] Wolfgang Streeck, Cmo Will End capitalismo ?, Londres y Nueva York 2016, pp. 35-46.

[21] Peter Mair, 'representativa versus gobiernos responsables', MPI f G Working Paper, N 09/8, septiembre de 2009.

[22] Alison Smale y Steven Erlanger, 'como salidas de Obama World Stage, Angela Merkel puede estar de Occidente liberal defensor pasado', New York Times, 12 de noviembre de el 2016.

[23] "Por lo tanto la gran masa de la nacin francesa est formada por la simple adicin de magnitudes isomorfas, tanto como las patatas en un saco forman un saco de patatas. Karl Marx, 'El Dieciocho Brumario de Louis Bonaparte' , en encuestas realizadas en el Exilio, Londres 1973, p. 239.

Traduccin Emilio Pizocaro

Wolfgang Streeck, socilogo alemn (artculo publicado originalmente en New Left Review)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 



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