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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-06-2017

Minera y petrleo
Las consultas populares y el futuro de la Colombia del siglo XXI

Felipe Pineda Ruiz
Rebelin


Julio 28 de 2013 se ha convertido, con el transcurso de los aos, en una fecha con una imborrable traza. Y no es para ms: aquel domingo Piedras, un pequea poblacin de tan solo 5.000 habitantes, ubicado a escasos 50 kilmetros de la ciudad de Ibagu, abrira la senda para una figura hasta ahora desconocida en nuestro pas: las consultas populares para definir el futuro de la extraccin de minerales y petrleo en los municipios.

De ah en adelante otros poblados como Tauramena (Casanare), Cajamarca (Tolima), Marmato (Caldas), Cumaral (Meta), Cabrera y Pasca (Cundinamarca), por nombrar las ms significativas, seguiran la senda de Piedras. En todos estos referendos a pequea escala, los umbrales requeridos para darle validez a las consultas, fijados en la tercera parte del total de votantes censados, fueron superados. Las victorias aplastantes del NO, en todos los casos mencionados alcanzaron ms del 90% del total de sufragios depositados.

De una u otra forma, estas luchas ambientales municipales, a lo largo y ancho del pas, estn restableciendo la cohesin y la identidad social de las comunidades. Paulatinamente, las redes creadas por los pobladores locales, comienzan a re-significar las actividades productivas de los territorios.

Lo que antes era poco evidente para los habitantes de estas regiones, la dependencia econmica de la agricultura y la ganadera, ahora cobra sentido, creando una nueva valoracin del agua, la vida y el suelo.

Las comunidades en carne propia empiezan a experimentar la cara oculta del denominado extractivismo: desde una faceta meramente socio-cultural el despojo y el desplazamiento de las zonas, as como el cambio abrupto de los modus vivendi de las comunidades es evidente. En el plano ambiental la exploracin y explotacin minera y petrolera, adems de requerir ingentes cantidades de agua para su realizacin, afecta en el proceso la fertilidad de los suelos, hasta el punto de erosionarlos totalmente. Estas externalidades no han sido calculadas con rigurosidad, por parte de acadmicos o entes privados y gubernamentales, desde un prisma meramente econmico.

La disyuntiva legal

Al margen de la esperanza que las consultas populares suscita en los habitantes de decenas de municipios, a lo largo y ancho del pas, es preciso sealar que la disyuntiva jurdica en relacin a este tipo de procesos sigue latente.

El artculo 55, de la Ley 134 de 1994 (que estipula lineamientos sobre la participacin ciudadana), se convierte en la carta de navegacin legal de quienes defienden la validez de estos referendos locales al sealar: se entender que ha habido una decisin obligatoria del pueblo, cuando la pregunta que le ha sido sometida ha obtenido el voto afirmativo de la mitad ms uno de los sufragios vlidos, siempre y cuando haya participado no menos de la tercera parte de los electores que componen el respectivo censo electoral.

El alcance de la doctrina mencionada anteriormente es ratificado por las leyes 136 de 1994 y la Ley 1757 de 2015, la cual le otorga al soberano, en este caso el pueblo, la posibilidad de decidir y hacer cumplir obligatoriamente dicha determinacin a las autoridades locales respectivas [1]

De otra parte, los sectores afines a la tentativa extractivista, entidades ligadas al gobierno y multinacionales, argumentan el derecho a la exploracin y explotacin basados en el artculo 332 de la Constitucin Poltica de Colombia, el cual le otorga la propiedad de los recursos naturales no renovables, as como del subsuelo, al Estado (tesis ratificada por la sentencia C-983 de 2010 y el decreto 2041 de 2014).

Extractivismo: nuevo mapa de actores sociales en los territorios

Ms all del mbito legal, los 115 conflictos ambientales (Atlas Global de Justicia Ambiental, 2015) en las diferentes latitudes del pas, vienen consolidando no solo un nuevo mapa de resistencias locales sino una nueva configuracin poltica en ciernes, protagonizada por nuevos actores que se oponen a la intencin de las transnacionales de extraer recursos naturales, a gran escala, a cambio de regalas irrisorias.

El conflicto en las zonas afectadas con las empresas mineras ha escalado de una forma inusitada: la multiplicidad de actores, que se oponen en los territorios a la tentativa minero-energtica, lo convierte en un conglomerado ciudadano transversal, por fuera de la dicotoma izquierda-derecha, que encuentra en la proteccin del medio ambiente un eje slido de cohesin. Ver unidos a sectores diametralmente opuestos entre s, hasta hace poco antagnicos, como pequeos y grandes agricultores, transportadores y jornaleros o prrocos y militantes de izquierda, en torno a la defensa del territorio y los recursos naturales, no debe ser visto con desdn, o como una simple sumatoria de aislados experimentos de resistencia civil.

As como el extractivismo le sac la piedra a Piedras [2] en 2013, curioso ttulo con el que el ambientalista, fallecido hace algunos meses, Rafael Colmenares researa la primera consulta ambiental en la historia de Colombia, de ah en adelante decenas de municipios han sentado su voz de protesta contra esta actividad.

Mucho se habla de la dependencia de las rentas estatales de la minera e hidrocarburos. Poco se discute sobre la poco conveniencia de estas actividades, medida en trminos ms all de las simples regalas: es una de las ramas de la economa que genera menos empleo, presenta ndices altos de corrupcin y requiere de altos estmulos tributarios (exenciones de impuestos y negociacin de royalties [3] por debajo de pases vecinos, para asegurar la competitividad).

Reemplazar las regalas de la minera y el petrleo parece una titnica tarea para el Estado colombiano. Muchos hablan de lo inconveniente, o de lo mucho que tardara remplazar la dependencia extractivista. Otros, como el investigador uruguayo Eduardo Gudynas, plantean una gradualidad o transicin para empezar a acuar de a poco el trmino post-extractivismo. En reciente artculo Gudynas abre la discusin aportando lo siguiente: podra plantearse que una primera etapa en estas transiciones buscara reducir la dependencia de exportaciones de recursos naturales por debajo del 50% del total exportado. Adems, que eso estuviera diversificado en diferentes commodities sin que ninguna representara ms del 20% de las ventas externas [4].

La sustitucin del modelo rentista estatal, dependiente de los combustibles fsiles, a su vez, debe estar ligado a un cambio de matriz energtica nacional que prepondere las energas limpias. Las cifras invertidas en energa renovable, medidas en millones de dlares, por parte de pases latinoamericanos como Brasil (7.100); Uruguay (1.100); Mxico (3.900); y Honduras (567) [5], en los ltimos aos, nos permiten soar con una transicin exitosa.

Para el caso colombiano es menester impulsar, como polticas gubernamentales, la produccin agrcola, el ecoturismo, las energas renovables, la industria, la Investigacin y Desarrollo (I&D), as como un robusto y creativo mercado de servicios, entre otros sectores, para cambiar, de una vez por todas la matriz productiva basada en la minera y petrleos, y con ello entrar, as sea tardamente, en la dinmica productiva de avanzada del siglo XXI. Estamos a tiempo de intentarlo.

* Felipe Pineda Ruiz, publicista, investigador de la Fundacin Democracia Hoy. Director del laboratorio de iniciativas sociales Somos Ciudadanos (www.redsomosciudadanos.com).

Notas

[1] Pineda Ruiz, Felipe. El caso paradigmtico de la consulta de Ibagu. Semanario Caja de Herramientas, agosto 5 de 2016. Fuente: http://viva.org.co/cajavirtual/svc0506/pdfs/Articulo343_506.pdf

[2] Colmenares Faccini, Rafael. La minera le sac la piedra a Piedras. Semanario Caja de Herramientas, agosto 2 de 2013. Fuente: http://viva.org.co/cajavirtual/svc0362/articulo02.html

[3] Royalties o regalas en espaol.

[4] Gudynas, Eduardo. Post-extractivismos en Chile: posibilidades y urgencias. www.rebelion.org, junio 14 de 2017. Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=227830&titular=post-extractivismos-en-chile:-posibilidades-y-urgencias-

[5] Escuela de Finanzas y Administracin de Frankfurt - Bloomberg New Energy Finance (BNEF). 2016. Tendencias Mundiales en inversiones en energas renovables 2016. Fuente: http://fs-unep-centre.org/sites/default/files/publications/globaltrendsinrenewableenergyinvestment2016lowres_0.pdf

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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