Portada :: Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-06-2017

Francia a la deriva

Guillermo Almeyra
Rebelin


En las elecciones parlamentarias del domingo pasado se registr un rcord absoluto de abstencin del 51.02 por ciento y un alud de votos blancos y nulos. Por lo tanto Macron, aunque formalmente obtuvo algo ms del 32 por ciento, no representa en realidad sino en 16 por ciento y muchos de sus electores emigrados de la derecha liberal del Partido Socialista, de los reaccionarios pero no fascistas simpatizantes de Le Pen y a los conservadores laicos de los Republicanos- podran volver a sus antiguas aglomeraciones. En la cuarta economa y potencia nuclear capitalista uno de cada dos ciudadanos repudia las elecciones, las instituciones y los partidos aunque no sabe qu oponerles y cmo canalizar su asco y su rabia. Qu lejos estamos de un triunfo de Emmanuel Macron y de la formacin de una mayora parlamentaria!

Marine Le Pen, que en las elecciones presidenciales haba logrado un 40 por ciento de los votos, no sac sino el 13, que dadas la abstencin se convierte en slo el 6,5. Los republicanos (expresin de la alianza entre catlicos conservadores y conservadores rancios laicos), tienen menos del 11 por ciento de representacin real. La izquierda se redujo al 11 por ciento para la France Insoummisse de Jean-Luc Mlenchon o sea, al 6,5 por ciento, al 3 por ciento de los comunistas (1,5 por ciento), 9,5 de los socialistas (4,75) y 0,4 por ciento de la extrema izquierda (0,2 por ciento) y sufri una derrota histrica. Aunque Mlenchon llame a votar por los socialistas de izquierda en este segundo turno y stos respondan llamando a votar por los candidatos de France Insoumisse que se oponen a Macron, difcilmente podr Mlenchon ser un centro de reagrupamiento de un pueblo de izquierda que no se siente representado por ningn partido y s por la lucha social,

sta se dar inevitablemente en otoo y ser dura, la verdadera tercera vuelta de las elecciones francesas.

Despus del Brexit, que la debilit, la Unin Europea sufri dos golpes terribles el enorme crecimiento del laborismo ingls, que anuncia contagiosas luchas sociales la salida de la mayora de los franceses o por la derecha o por la izquierda, lo cual tendr inevitables consecuencias.

Porque de eso se trata, de un virtual Franxit, en un pas que ya vot, en el pasado, contra la Europa de los patrones porque se empea en construir la Europa de los pueblos. Con una Italia que se tambalea, una Espaa que debe hacer frente a la posibilidad de la independencia de Catalunya, una Blgica en la que valones y flamencos se enfrentan continuamente, Francia es una bomba de tiempo. La U.E., tercera potencia econmica mundial, est sumamente debilitada frente a sus competidores chinos y estadounidenses.

Este hecho repercutir sin duda en Africa, regin del mundo que es un terreno de caza de China, que la est conquistando, y de Estados Unidos, que de all se esfuerza por desplazar a los capitales franceses. La lucha inter-imperialista se agravar pues Trump o sus sucesores eventuales no vacilarn en aprovechar la debilidad francesa, ya que todos los sectores del capitalismo estadounidenses tienen intereses comunes.

Como cuando el principal aliado de Luis XIV era el Gran Turco, como durante las guerras napolenicas cuando Francia necesitaba recurrir a la unidad continental, en Francia volvern a estar en el candelero los acuerdos con Rusia, gran potencia europea, y con China, gran potencia mundial dominante en Asia, cualesquiera hayan sido las promesas de Macron al gran capital francs. La Gopolitique oblige.

Sobre todo porque, para la Francia capitalista, el principal enemigo ahora que dej de temer a los obreros y al comunismo, por lo menos hasta el prximo estallido de un nuevo 68- es Trump que, por ejemplo, les ha vendido a los saudes 10 veces ms armas que Francia e intenta reorganizar la industria local del automvil mientras que en Francia sta est saturada y, en Mxico, Argentina y Brasil, sufre los efectos de una crisis profunda y duradera.

Dado que Trump lucha por sobrevivir en su puesto sin la seguridad de que no le pase como Nixon cuando los capitalistas estadounidenses juzgaron que era potencialmente peligroso para la estabilidad social y los defenestraron, cambiando para no cambiar, lo menos que necesita el mundo es un nuevo factor de inestabilidad. Sobre todo en un pas como Francia donde los trabajadores simpaticen por Le Pen o por Mlenchon- estn todos de acuerdo en que estn hartos y furiosos.

Macron, sordo e insensible, est estpidamente convencido de que le bastar con tener una mayora parlamentaria slida para hacer aprobar las leyes ms patronales que jams se presentarn en un Parlamento con muy pocos diputados de izquierda. Arrojar pues gasolina al fuego social de otoo y marcha hacia una gran crisis poltica y social que podra politizar a los despolitizados.

El mrito de Mlenchon consiste en que, siendo un diputado socialista que haba sido ya ministro, prefiri abandonar los honores y colocarse a la izquierda. La gente comn le reconoce honestidad y coherencia pero no le ve -con razn- como un guila poltica pues es solamente el ms brillante de los mediocres que debern hacer frente a uno de los momentos de mayor crisis en Francia. Podr Mlenchon, empujado por los hechos que se aproximan, reorientarse radicalmente tal como cambi en Espaa el reformista Largo Caballero, que se convirti en izquierdista durante la Revolucin Espaola?

Las grandes convulsiones sociales hacen nacer hombres importantes pero no forzosamente a la altura de los acontecimientos. Esperemos para ver. No habr que aguardar demasiado


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter