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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-06-2017

El SJM-E denuncia que se han triplicado los menores identificados en los CIE, pese que la ley prohbe su encierro en estos centros
Ms de 5.000 inmigrantes fueron expulsados del estado espaol en 2016

Enric Llopis
Rebelin


La legislacin espaola prohbe la estancia de menores en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE). Pero a Mohamed, menor de edad, no le realizaron las pruebas para comprobarlo. Tras un periplo de 20 horas en patera, arrib a las costas espaolas en busca de algo tan elemental como escapar de la miseria. Primero pas una noche en los calabozos, y despus 32 das en un CIE. Mohamed confiesa que pas mucho miedo. Sali a la calle acogido por una ONG. Su caso es uno de los recogidos en Informe CIE-2016, publicado el presente mes de junio por el Servicio Jesuita a Migrantes-Espaa (SJM-E). Circunstancias distintas atraves Omar, quien lleg hasta en tres ocasiones al estado espaol. La primera termin expulsado, tras una estancia de cuatro meses; la segunda, fue directamente devuelto; y la tercera vez, acab en un CIE, despus de ser interceptada la patera en la que viajaba. El deseo de Omar es ir a Marsella, donde vive su madre, quien le abandon cuando tena cinco aos.

El Servicio Jesuita a Migrantes, red que trabaja por los derechos de las personas migrantes y su acceso pleno a la ciudadana, califica los CIE de institucin intil e injusta. Adems, forman parte del entramado que somete a millones de seres humanos a la condicin de piezas desechables. El informe se apoya en la experiencia sobre el terreno, pues los equipos del SJM-E han realizado durante 2016 un total de 1.741 visitas a 658 personas en cuatro CIE: Madrid, Barcelona, Valencia y Tarifa.

En 2016 fueron internadas en Centros de Internamiento de Extranjeros 7.597 personas; de esa cifra total, 5.695 ingresaron en el CIE despus de llegar al litoral espaol en zodiac o patera. Elaborado con datos del Ministerio del Interior, el informe seala que 51 personas fueron trasladadas a un CIE desde el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla, y otras 12 desde el CETI de Ceuta. En cuanto a la poblacin reclusa en los diferentes centros, 3.101 inmigrantes permanecieron en el CIE de Algeciras (el 41% del total de los internos), incluida la extensin de Tarifa, que el SJM-E califica de paralegal. Una posible explicacin apunta a la condicin de CIE de frontera, donde llegan personas que han entrado de manera considerada irregular a Ceuta y Melilla, o por la zona martima del Estrecho (provincias de Almera, Granada, Mlaga y Cdiz).

El informe pone el acento asimismo en las 1.526 personas que pasaron por el CIE de Aluche (Madrid), lo que representa el 20% del total. El tercer centro con mayor estancia de inmigrantes fue el de Zapadores, en Valencia (829 personas, el 10,9% del total de internos). Por otra parte, de las 5.051 personas finalmente expulsadas en 2016 (segn los datos del Ministerio del Interior), el 58,2% no estuvieron antes en un CIE. La mayor relacin entre internamiento y repatriacin se produjo en el CIE de Zapadores (59%) seguido por el de Sangonera Verde, en Murcia (58%) y el de Aluche (46%).

El documento del SJM-E recopila episodios ocurridos durante el ltimo ao en los centros de internamiento; como la huida el 17 de agosto de siete internos del CIE de Aluche (Madrid), al que sigui otro intento, impedido por la polica, una semana despus. Los hechos llevaron a la permanencia de las Unidades de Intervencin Policial (antidisturbios) en el recinto. Hechos similares ocurrieron en el centro de Murcia. A partir de octubre y durante seis meses, el CIE de Valencia estuvo cerrado debido a una plaga de chinches. El 23 de octubre cerca de 70 internos del CIE de Zona Franca (Barcelona) pidieron su puesta en libertad con una huelga de hambre de 24 horas.

El Servicio Jesuita a Migrantes informa que el promedio de detenciones en Espaa por estancia considerada irregular alcanza, diariamente, casi el centenar. Por idntico motivo 35.882 personas resultaron detenidas durante 2016. En la ratio por autonomas destaca Andaluca (9.089), a la que sigue Madrid (6.333), Ceuta (5.139), Catalua (2.735), el Pas Valenciano (2.415) y el Pas Vasco (2.307). Las primeras posiciones de Andaluca y Ceuta posiblemente se expliquen por la detencin de inmigrantes nada ms llegar al estado espaol; en cuanto a Madrid, el SJM-E esgrime la razn de las entradas calificadas como irregulares a travs del aeropuerto de Barajas. En cuanto a las detenciones policiales por provincias, resaltan Almera (2.634), Granada (2.083), Barcelona (2.074) y Mlaga (1.854).

Llama la atencin en el estudio las 5.051 expulsiones ejecutadas por el estado espaol en 2016, de las que 2.144 tuvieron como origen la estancia entendida como irregular, que el artculo 53.1 de la Ley Orgnica de Extranjera tipifica como infraccin grave. Adems, el SJM-E alerta de que se ha triplicado el nmero de menores identificados en los CIE (51 en 2016, frente a los 19 del ao 2015). Causan estupor estas cifras, califica el documento. En el centro de Murcia se han sealado 17 casos, y otros 15 en el de Valencia. La identificacin de estos menores, todos procedentes de entradas 'irregulares', cuestiona los procedimientos de determinacin de la edad utilizados en Espaa, apuntan los autores.

De las 770 solicitudes de proteccin internacional presentadas en los CIE, se admitieron 158 (el 20,5% del total). Pero se advierte un fenmeno nuevo y muy preocupante: el ingreso en los CIE de personas que solicitaron proteccin internacional. El Servicio Jesuita a Migrantes califica este hecho de aberracin. Los casos han sido detectados principalmente en los centros de internamiento llamados de frontera (Algeciras y Tarifa, adems de Tenerife y Las Palmas), y denunciados fundamentalmente por el Colegio de Abogados de Mlaga.

En cuanto al origen de los internos, ms de la mitad provienen del frica Subsahariana; esta procedencia es muy mayoritaria en los CIE de Algeciras y Tarifa. El segundo grupo ms numeroso es el magreb, sobre todo el correspondiente a ciudadanos argelinos. Asimismo, los autores del informe manifiestan su preocupacin al no percibirse un vnculo entre la procedencia de los internos en los CIE y el origen de la poblacin migrante en Espaa; Y ni tan siquiera de los extranjeros en situacin 'irregular', matiza el documento, que seala como ejemplo la desproporcin de subsaharianos especialmente en Algeciras y Tarifa; ello apunta a un uso perverso del CIE como recurso de primera acogida en el territorio de personas que, luego, quedarn en un limbo jurdico durante aos.

De los datos se infiere una tendencia al aumento de la poblacin reclusa en los CIE. As, tras una evolucin a la baja entre 2012 (11.135 internos) y 2014 (7.340), la cifra ha vuelto a incrementarse en 2015 (6.930 inmigrantes recluidos) y 2016 (7.597). Pero adems de la estadstica, hay otras conclusiones que se extraen de las visitas a los centros. As, el informe subraya, pese a lo establecido tericamente en la legislacin, el carcter penitenciario de los CIE. Pese a que la mayor parte de la poblacin interna es masculina (93%), el trabajo emprico pone de relieve la situacin de algunas mujeres. Muchas de las visitadas por los equipos del SJM-E, 42 en Madrid y 10 en Valencia, afrontan cargas familiares en Espaa o sus pases de origen y aparecen vinculadas a entornos de prostitucin o trata no reconocida.

El documento da cuenta de la situacin vivida en el CIE de Aluche por una mujer brasilea, a quien la guardia civil reconoci como vctima de trata, por lo que solicit autorizacin de residencia por razones excepcionales. Es ms, su declaracin contribuy a la detencin de una red dedicada a la prostitucin, el trfico de drogas y armas. Por un error burocrtico, relata el informe, la mujer fue detenida e ingresada en el CIE madrileo, donde pas 28 das. Finalmente logr la libertad gracias a los voluntarios del SJM-E y la colaboracin del Defensor del Pueblo.

De las estadsticas oficiales se deduce, segn los autores, que los CIE operan ms como siniestros centros de acogida, en los que se encierra a personas a las que luego se dejar en libertad en un limbo jurdico, que como espacios destinados a asegurar la eficacia de la expulsin. Aunque de las visitas a los CIE del Servicio Jesuita a Migrantes se deduce que casustica es muy diversa. Por ejemplo, un 36% de las personas visitadas son recin llegados por mar al estado espaol. El 5% declar su permanencia entre uno y cuatro aos en Espaa, mientras que el 5% llevaba entre cuatro y siete. Adems, un 26% de las personas acompaadas mantena la residencia en el estado espaol durante ms de 15 aos. El informe tambin lanza preguntas por los sistemas de contratacin pblica que giran en torno a los CIE: la publicidad en los procedimientos, el nmero de empresas que se presentan a las licitaciones o la relacin entre el precio acordado y los servicios que se prestan. Prueba de la magnitud del negocio son los contratos por valor de 8,2 millones de euros para servicios de alimentacin, de 11,8 millones de euros para vuelos de repatriacin o de 730.000 euros para la asistencia sanitaria. A finales de 2016 e inicios de 2017 se emprendieron obras de reforma en diferentes CIE. Con qu criterios? La preocupacin bsica del Ministerio del Interior es aumentar la seguridad frente a los intentos de huida y la de los efectivos policiales, remata el documento.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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